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Lunes, 17 Julio 2017

¿De dónde saca la senadora Holguín sus cifras para criticar al Gobierno?

Por Paula Vásquez

Dice que su fuente fue Mindefensa, pero pedimos las cifras a ese ministerio y no coinciden. Los periodos de ambos gobiernos no se pueden comparar aún porque el segundo de Santos no ha terminado.

Paola Holguín, quien ha trabajado con el expresidente Álvaro Uribe desde el año 2003 y hace parte del partido de oposición Centro Democrático, varias veces ha criticado en sus redes sociales al gobierno de Juan Manuel Santos, una de ellas fue el pasado 6 de junio cuando a través de Twitter la emprendió contra el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.

 

 

Después de comparar cifras y de consultar a varios expertos, Colombiacheck califica la afirmación como engañosa, en primer lugar, porque el periodo de Santos no se ha terminado, por lo cual no se pueden sacar conclusiones todavía. Segundo porque al trino le falta información y contexto para evitar dudas y tercero porque encontramos diferencias al comparar cifras.

Colombiacheck habló con la senadora, quien afirmó haber basado su trino en cifras del Ministerio de Defensa Nacional. Holguín envió a Colombiachek dichas cifras, pero aunque solicitamos desde el pasado 22 de junio que nos explicara el procedimiento que utilizó para llegar a los porcentajes, hasta la fecha no hemos recibido su respuesta.

“Simplemente lo que hice fue coger las cifras del Ministerio de Defensa y comparar los ocho años de Uribe 2002-2010 y lo que va del gobierno Santos 2010-2016. Ahí se ve la reducción o el aumento de los delitos de mayor impacto y las cifras”, precisó la senadora, quien además aseguró que “la verdadera paz es la Seguridad democrática porque se lograron reducir más los porcentajes en el gobierno anterior que en este”, dijo la senadora.

Teniendo claro los periodos de gobierno que comparó Holguín pedimos al Ministerio de Defensa las cifras de homicidio, secuestro, hurto de vehículos, extorsión y actos de terrorismo desde el 2002 hasta el 2016 para comparar.

Lo primero que detectó Colombiacheck al cotejar las cifras del Mindefensa y las de Holguín es que los datos del 2015 y el 2016 no coinciden. Por ejemplo, las cifras de Holguín señalan que en 2015 hubo 12.454 homicidios, mientras que según el Mindefensa fueron 12.782 en ese mismo año. Las diferencias persisten en los datos de secuestro, hurto a vehículos y extorsión.

Revisamos las cifras publicadas por Holguín con Carlos Montoya, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares). Lo primero que notó Montoya es que los datos del trino carecen de contexto, además, “los periodos comparados no son iguales, mientras que el periodo de Álvaro Uribe comprendió ocho años, el de Santos aún no ha terminado”, indicó.

Basados en las cifras de Mindefensa comparamos las del primer año de Uribe con el último, (2002-2010) los números son los mismos del trino de Holguín. Pero al hacer la misma comparación del periodo de Santos (2010-2016) encontramos que las cifras de reducción de homicidio y secuestro publicadas por la senadora son más altas que las de la cartera de Defensa. Es decir, según ella, estos delitos disminuyeron más de lo que indican las cifras oficiales, favoreciendo al Presidente.

Los números de la pupila de Uribe sobre hurto de vehículos y extorsión también benefician a Santos porque muestran un aumento menor al que indica Mindefensa.

El trino de la senadora pretende mostrar que esos delitos disminuyeron más en el periodo de Uribe que en el de Santos. Lo extraño es que algunas cifras del periodo Santos suministrados por ella no coincidan con los del Mindefensa, diferencia que no pudimos establecer, pues la senadora no volvió a contestarnos.

Montoya asegura que el fin de la senadora no era ayudarle a Santos con su trino, “yo creo que la interpretación engañosa de la senadora pretendía no colaborarle a Santos en el sentido en el que la reducción de todos los índices vistos sin contexto y de manera muy general, no te permiten entender cuál es la realidad, no es tan simple mostrar que el homicidio durante los dos mandatos de Uribe decreció un 46% y durante los siete años que lleva Santos apenas bajó un 26%”.

Otras cifras

Investigaciones de Pares muestran una paradoja, pues en ese periodo bajó el homicidio, pero crecieron las víctimas.

“Entre el 2002 y el 2010 (primer periodo de Uribe) se produjo más del 40% de las víctimas del conflicto armado, mientras que en los seis años del gobierno de Santos las víctimas apenas representan el 15%, cifra que es el resultado del proceso de paz”, explica Montoya.

El experto indica también que en los últimos 15 años la institucionalidad colombiana ha mejorado su presencia a nivel territorial, lo que permite inferir que en el aumento de delitos como la extorsión, no significa necesariamente el aumento de la acción, podría responder al aumento de las denuncias en comparación con las que antes ponían los ciudadanos antes las autoridades, que son finalmente las que se pueden registrar en las estadísticas oficiales.

Según Mario Hernán López, profesor de la Universidad de Caldas y experto en conflicto y paz, las redes sociales tiene un gran impacto en la política actual “un tipo de campaña sobre la cual no parece ser necesaria la investigación o el soporte, sino circular un tipo de información que produce un efecto en la opinión y sobretodo un efecto de carácter emocional”, aseguró.

También afirma que una de las posibles razones del trino de Holguín podría ser la cercanía con la próxima contienda electoral, “en todo esto que es el posicionamiento de los distintos sectores de los que están a favor, los que están en contra del Acuerdo Final, se hace este tipo de propaganda que busca generar un impacto sobre la opinión pública” concluyó el profesor.

Martes, 25 Julio 2017

¿Uribe redujo los asesinatos de periodistas?

Por Sania Salazar

Aunque eso dice la dirección del partido Centro Democrático en Santander, el tema no se puede reducir a la matemática. Así que menos muertes de periodistas no garantizan una mayor libertad de prensa.

Diana Saray, subdirectora del diario Vanguardia Liberal, publicó el pasado 28 de mayo la columna Uribe, el destructor, en la que llamaba la atención sobre los ataques del senador Álvaro Uribe a varios periodistas del país. Como respuesta recibió en la redacción del periódico una carta del Centro Democrático en Santander con algunas ‘precisiones’.

 

 

En la carta, Carlos Arturo Peña Blanco, director ejecutivo del Centro Democrático en Santander, asegura que durante los dos periodos presidenciales de Uribe (2002-2010) los índices de homicidio de periodistas “tuvieron una reducción considerable, lo cual garantizaba ese ejercicio de la prensa como un derecho fundamental”.

Colombiacheck califica la afirmación como engañosa, pues si bien en esos años se redujeron los homicidios de periodistas, se desconoce el contexto de la situación, que según estudios al respecto, para nada se reflejó en garantías para el ejercicio del periodismo en el país. Las formas de acallar a la prensa cambiaron.

Llamamos a Peña Blanco para saber en qué basa su afirmación. Nos dijo que la fuente era la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip.

“En 2002 asesinaron 10 periodistas, en 2010, uno solo. Hay que resaltar que en el 2008 no asesinaron a ninguno, lo que no ocurría en el país desde hace mucho tiempo”, nos explicó por WhatsApp.

“Ahora, dirán que si bien los homicidios disminuyeron las amenazas aumentaron. Es cierto. Mientras que en el periodo 1998-2001 se presentaron 14 amenazas contra periodistas al año, en los periodos 2002-2005 fue de 66 y en el periodo 2006-2009, fue de 93”, aseguró el directivo.

Según Peña Blanco, el aumento de las amenazas se debe a “la confianza en las instituciones y el Programa de Protección al periodista, que incentivaron las denuncias. El programa de Protección lo montó Pastrana, pero fue en el gobierno Uribe donde se fortaleció a cargo del Ministerio del Interior”, concluyó.

El primer error de sus declaraciones es afirmar que en 2010 mataron un solo periodista, pues en realidad fueron dos. Según las cifras del informe del Centro Nacional de Memoria Histórica, La palabra y el silencio. La violencia contra los periodistas en Colombia (1977-2015), los asesinatos pasaron de diez en 2002 a dos en 2010.

La reducción a la que se refiere Peña Blanco es del 80%. Aunque durante los ochos años de la era Uribe fueron asesinados 30 periodistas en colombia.

 

El informe de la Flip aporta cifras anuales de asesinatos de periodistas desde 1996. Entre ese año y 2001, un año antes de que Uribe llegara a la presidencia, mataron a 36 periodistas. Hay que aclarar que ese periodo abarca seis años y no ocho.

El informe compara además periodos de cinco años. Entre 2011 y 2015 segaron la vida de 6 periodistas. Estas comparaciones, aunque no abarcan periodos de ocho años, permiten vislumbrar el panorama antes y después del Gobierno Uribe.

“Entrado el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, las estadísticas de asesinatos de periodistas disminuyeron sensiblemente por medidas asociadas al desmonte del paramilitarismo, ante el seguimiento internacional de la realidad vivida por las personas que ejercen el periodismo, que atrae la atención de medios y de organizaciones de periodistas y de derechos humanos internacionales; a los mecanismos de protección diseñados por las instituciones periodísticas y el gobierno; a los esfuerzos realizados por entidades como la Flip en temas como las redes de alerta, la denuncia pública, la investigación y los mecanismos de protección de periodistas promovidos junto con otras organizaciones colombianas; a los extendidos procesos de formación de periodistas y a una mayor atención al periodismo regional”, indica el informe del Centro de Memoria Histórica.

Vivos, pero amordazados

“Como observaron en su momento los Informes de la Flip sobre el estado de la libertad de prensa en el país, mientras disminuían los asesinatos aumentaba la autocensura y otros fenómenos agresivos que incidían sobre el periodismo y sobre la sociedad local y nacional. No se debe dejar de mencionar la actitud del Presidente Álvaro Uribe Vélez en contra de defensores de derechos humanos y de algunos periodistas”, resalta el informe.

El documento también registra casos reportados por la Flip como el del periodista Gonzalo Guillén, de quien Uribe dijo que había dedicado su carrera periodística a la infamia y la mentira. O la calificación de “mentiroso” y “miserable” a Daniel Coronell. “Estas acusaciones públicas solían tener como consecuencia el aumento de las amenazas a los periodistas señalados”, dice el informe.

Camilo Vallejo, abogado y periodista, uno de los investigadores del informe La palabra y el silencio, explicó que no porque se reduzcan los homicidios de periodistas hay más libertad de prensa. “Crecen otro tipo de agresiones, no solo las amenazas, que son las que toman protagonismo después. En el Gobierno de Uribe aparecen dos tipos de agresiones que eran muy pobres antes, el espionaje, lo que viene con las chuzadas del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), donde un gran número de periodistas sufre de interceptación de sus comunicaciones, de robos de equipos en sus propiedades. El otro es la estigmatización por parte del mismo presidente y ese es un problema de libertad de prensa en la medida en que pone en riesgo al periodista, en la que el principal funcionario, que es el presidente, pierde su posición de garante para defender a los periodistas”.

Vallejo afirma que es absolutamente falso que las amenazas se incrementen porque hay una confianza y la gente ha denunciado más. Explica que los datos de la Flip, que son los que retoma el informe, no son datos oficiales, no se toman ni de la Fiscalía, ni de la Policía, “precisamente porque desde su nacimiento la Flip documenta casos porque entiende que muchos periodistas no quieren hacerlos llegar a las autoridades. El incremento se registra en el rastreo que hacía la Flip antes del 2002”, indicó.

Además, Vallejo recordó que en esa época hubo muchos periodistas desplazados, solo en Arauca 20 periodistas tuvieron que salir del departamento. Para el investigador es muy difícil saber si el sistema de protección se fortaleció en el gobierno Uribe.

Vallejo indicó que hay una hipótesis muy fuerte y es que lo que ocurre en la era Uribe, con ese proceso de estigmatización y de recrudecimiento del conflicto, es que al aumentar la autocensura, menos agresiones se registran como noticias, pero no hay más libertad de prensa, “esa es la ecuación que no se puede perder de vista”, recalcó.

“Otra hipótesis es que la autocensura está creciendo cada vez más, hay menos agresiones, pero la situación de la libertad de expresión puede estar igual o incluso peor si hablamos en términos de cuánta información estamos conociendo”, concluyó Vallejo.