Pasar al contenido principal
Miércoles, 08 Mayo 2019

Fracking no está en el articulado del PND pero sí en documento base

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Aunque la práctica del fracking no ha sido aprobada todavía en Colombia, el gobierno Duque sí abrió la posibilidad de estudiar la viabilidad de explotar yacimientos no convencionales.

Un lector de Colombiacheck nos pidió revisar un trino publicado por la revista Semana, que replica un artículo de Dinero (revista económica de la misma casa editorial). El trino y el artículo hablan sobre lo que establece el proyecto de Plan Nacional de Desarrollo aprobado en el Congreso recientemente frente a la explotación de hidrocarburos a través de la técnica comúnmente conocida como ‘fracking’ (en este artículo le explicamos ¿Qué es el fracking?).

Este es el trino de Semana:
 

La consulta del usuario está dirigida a si es cierto que “en ninguna parte del articulado [del PND] se establece que el fracking esté aprobado”, como dice la imagen que acompaña el trino de Semana.

Colombiacheck revisó y encontró que esto es parcialmente cierto, y por eso lo calificamos como “Verdadero, pero”, pues aún no está aprobado, pero la hoja de ruta para estudiar su viabilidad está clara.

El pasado 3 de mayo el Congreso de la República aprobó el Plan Nacional de Desarrollo “Pacto por Colombia, pacto por la equidad” 2018-2022 y solo falta que el presidente Iván Duque lo sancione para que se convierta en ley de la República. Por lo cual, mientras tanto, nos referiremos a lo que dice el texto que fue aprobado en el legislativo.

Buscamos dentro del documento las palabras “fracking” y “yacimientos no convencionales” y no obtuvimos ningún resultado.

Consultamos a Carlos Andrés Santiago, miembro de la Alianza Colombia Libre de Fracking, quien nos confirmó que efectivamente no hay ningún artículo dentro del PND que hable explícitamente sobre el fracking. No obstante, aunque el plan de gobierno no da vía libre a la explotación de yacimientos no convencionales, sí deja una ventana entreabierta para estudiar la posibilidad de hacerlo.

El Artículo 2 del PND dice que “el documento denominado ‘Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2018 - 2022 (...) es parte integral del Plan Nacional de Desarrollo, y se incorpora a la presente ley como un anexo”.

Y el documento base, en el capítulo “IX Pacto por los recursos minero-energéticos para el crecimiento sostenible y la expansión de oportunidades”, en la página 639 dice:

“El reto del Gobierno nacional es incrementar las reservas para preservar la autosuficiencia de hidrocarburos en el mediano y largo plazo. En este sentido (...) existen dos grandes oportunidades: (1) proyectos costa afuera y (2) yacimientos no convencionales (YNC). (...) Sobre los segundos, es necesario adelantar un diálogo nacional con la participación de expertos de alto nivel, y realizar investigaciones y exploraciones piloto, con el fin de identificar los principales riesgos asociados con el desarrollo de estos recursos y determinar si la regulación e institucionalidad actuales pueden garantizar su explotación de una manera responsable con el medio ambiente y las comunidades.

Más adelante, en la página 642 del mismo documento, dice que el Ministerio de Minas y Energía “estudiará la viabilidad de la exploración y producción de yacimientos no convencionales. (...) Así mismo, la ANH [Agencia Nacional de Hidrocarburos] establecerá las zonas para la exploración y producción de los yacimientos no convencionales y el MinEnergía y el MinAmbiente actualizarán, de ser necesario, la regulación técnica y ambiental específica para su exploración y producción”.

Julio César Vera, expresidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), le dijo a Colombiacheck que “todo lo que está en las bases del PND se entiende como incorporado” dentro del PND, “porque las bases del plan son el documento base de la política nacional de los próximos cuatro años”.

Le consultamos si, a través de este documento es posible interpretar que el PND le abre una ventana al fracking en este gobierno y su respuesta es: “sí, absolutamente. Se entiende que es una obligación para el gobierno adelantar las actividades que se señalan en el documento base”.

Martes, 26 Marzo 2019

Bogotá obtuvo segundo lugar en Latinoamérica en transporte público, pero en 2014

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En el índice de movilidad urbana 2.0 de Arthur D. Little, publicado hace cinco años, Bogotá aparece en el segundo lugar de la región. En el informe de marzo de 2018, la capital está en el sexto puesto.

Revista Semana publicó en la noche del 24 de marzo un trino que generó controversia en las redes sociales.

El trino se refiere a uno de los confidenciales (artículos breves) que publicó la revista este fin de semana:

Captura de pantalla Confidencial

Revisamos y encontramos que, efectivamente, Bogotá estuvo en el segundo lugar entre las ciudades de América Latina con la mejor movilidad en materia de transporte público, de acuerdo con el índice de movilidad urbana 2.0 de Arthur D. Little, una firma internacional de consultoría.

Pero lo que no explicó Semana fue que ese informe fue publicado en enero de 2014, hace más de cinco años. La revista tampoco aclaró que en marzo del año pasado salió el informe más reciente de la misma firma, y que en él Bogotá retrocedió cuatro puestos. Por esta razón calificamos la información de Semana como Cuestionable.

En la gráfica de más abajo, que viene del informe de 2014, se puede ver que la única ciudad de América Latina que estaba por encima de nuestra capital era Santiago de Chile. Detrás estaban otras ciudades latinoamericanas como São Paulo, Curitiba, Rio de Janeiro, Buenos Aires y Ciudad de México.

Además, en su confidencial, Semana escribió que “en el mundo, Hong Kong tiene el mejor transporte público”. En la imagen se puede ver que esa era la ciudad que lideraba el ránking en 2014.

Informe 2014

En esta otra imagen, se puede ver el ranking desagregado por región, donde se hace más evidente el puesto que obtuvo Bogotá entonces:

Informe 2014

Según Arthur D. Little, el índice de movilidad urbana 3.0 (el informe publicado en 2018) es “mucho más completo que las versiones anteriores”. Según la firma, el informe, “con 27 criterios, evaluó la madurez de la movilidad, la capacidad de innovación y el rendimiento de 100 ciudades en todo el mundo”.

En la gráfica de abajo, que viene del informe de 2018, se alcanza a ver que en los datos más recientes Bogotá está más abajo en el ranking, superada por Buenos Aires, Lima, Curitiba y Ciudad de México. Además, se puede ver que la ciudad número uno de todo el ranking es Singapur (es decir, otra prueba de que Semana no usó los datos más recientes).

Informe 2018

En esta otra imagen de la página de Arthur D. Little, es posible ver el ranking por región y verificar que, en el informe de 2018, Bogotá se encuentra en el puesto número seis en la escala de la región (aunque con un puntaje muy cercano al de las ciudades que la anteceden), y en el número 60 de la escala mundial.

Informe 2018
 

De acuerdo con Darío Hidalgo, experto en movilidad, el índice de movilidad urbana es un trabajo global de la consultora Arthur D. Little con la Unión Internacional de Transporte Público (UITP), y se concentra en temas como extensión e integración del sistema de transporte público y participación en el total de viajes; mientras que da pocos puntos a la calificación de calidad de servicio por los usuarios.

La razón, para Hidalgo, de que Bogotá haya caído tanto en la escala es porque desde 2012 no ha expandido su red de transporte masivo. “La red se estancó, y la calidad del servicio también” en comparación con ciudades como Buenos Aires o Ciudad de México, dice el experto.