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Jueves, 16 Junio 2016

La 'mentalista' azul

Por Óscar Felipe Agudelo B.

“El narcotráfico ha aumentado en un 84 % desde que el gobierno tomó la decisión de dejar de fumigar”, Marta Lucía Ramírez.

Cuando el país no tenía ni idea cuál era la situación de la periodista española Salud Hernández (desaparecida, retenida, secuestrada o muerta) los medios de comunicación iniciaron su habitual búsqueda de reacciones sobre lo sucedido y Noticias RCN no fue la excepción.

El noticiero entrevistó el lunes 23 de mayo a la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez con el objetivo de conocer su opinión respecto a la tardanza del ejército y de los organismos de inteligencia para establecer qué pasó con la periodista Hernández y la dirigente conservadora no desaprovechó la oportunidad para criticar la administración Santos y de paso echarse una que otra florecita.

La líder conservadora, tristemente célebre por su trino clasista contra los porteros de edificio, dijo que la actualidad del Catatumbo es inexplicable, que en la zona desde hace rato debería haber más presencia institucional (Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Ejército y Policía), que no se explicaba cómo el gobierno había tardado tanto en establecer la situación de la periodista española y, además, aseguró que si esa misma situación se hubiera dado en el gobierno Uribe, “el propio presidente hubiera estado en la zona acompañado de su ministra de Defensa”, es decir, ella misma.

Con ese listado de respuestas Ramírez capoteó las preguntas en vivo de los presentadores del noticiero y a su pormenorizada lista de argumentos le agregó uno más. Aseveró que el narcotráfico ha aumentado en un 84% después de que el gobierno decidió dejar de fumigar, una cifra que llamó la atención de Colombiacheck y que este medio se propuso chequear.

 

¿Qué dicen los expertos?

Para verificar la cifra dicha en vivo y en horario triple A por Ramírez a millones de colombianos, Colombiacheck buscó a dos expertos y ambos manifestaron que el dato mencionado por la política conservadora no tiene sustento e incluso es irresponsable, así lo manifestaron Carlos Montoya Cely, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, así como Daniel Rico, académico con tesis en cultivos ilícitos.

Lo primero que indagó Colombiacheck fue cuál es el método idóneo para medir el narcotráfico. Respecto a este interrogante Rico explicó que es necesario tomar en cuenta el número de hectáreas sembradas y la producción de coca para sacar una cifra del panorama del narcotráfico. Ya con estas cifras se puede determinar si el narcotráfico ha aumentado, disminuido o variado.

De acuerdo con Rico y el investigador Montoya, los únicos dos estudios que determinan esas variables para el caso colombiano (producción y número de hectáreas) son hechos por la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas (dependiente de la Casa Blanca de los Estados Unidos) y por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Unodc.

El inconveniente con la cifra dada por la líder conservadora, dicen los dos expertos, es que se trata de un dato inexacto ya que es técnicamente imposible dar cifras y afirmar como un hecho la situación de 2016, debido a que ningún estudio ha abordado ni presentado el panorama en lo que va corrido del presente año. Ramírez sostuvo que el narcotráfico ha aumentado en un 84 % desde que se dejó de fumigar, es decir, desde octubre de 2015 y hasta lo que va corrido del año.

Los investigadores recalcaron que para determinar la situación del nivel de narcotráfico en el presente año es necesario esperar hasta 2017. Según pudo constatar este medio, el estudio de la Casa Blanca que presenta los datos de producción potencial y hectáreas cultivadas de 2016 saldrá hasta los primeros tres meses de 2017. Por otro lado, el estudio de la Unodc sobre la situación del año en curso saldrá hasta mediados de 2017. El reporte de la situación de 2015 sólo fue presentado hasta julio 7 de 2016, un balance que fue directamente anunciado por el ministro de Defensa ya que el gobierno nacional colaboró con dicha investigación.

Para seguir sustentando la inconveniencia de lo dicho en televisión por la dirigente conservadora ambos investigadores, cada uno entrevistado por aparte, explicaron que el aumento del narcotráfico no es por una única causa (la decisión de la no fumigación) sino que es un fenómeno más complejo con muchas variables.

No se puede decir que el narcotráfico sólo ha aumentado por la no fumigación, eso un argumento muy simplista e irresponsable”, manifestó Montoya quien agregó que es necesario tener en cuenta la disparada de la tasa de cambio y que cada región tiene sus causas particulares.

 

¿De dónde sacó Ramírez que el narcotráfico aumentó un 84%?

Esta pregunta se la trasladó Colombiacheck a la excandidata presidencial y ella respondió en un tono sereno y sin la presión del tiempo corto en televisión. Lo primero que adujo es que en efecto el aumento del narcotráfico no se debe exclusivamente a la decisión de no fumigación y de dejar de hacer sustitución manual de cultivos. Ramírez hizo énfasis en que la alta tasa de cambio del dólar ha sido un factor fundamental en el aumento del narcotráfico y en la bonanza de las Farc y demás organizaciones que recurren en esta práctica ilegal.

La anterior afirmación no la mencionó en su intervención por televisión pero en diálogo con Colombiacheck sí fue enfática en afirmar que la tasa de cambio es un factor clave en el aumento del narcotráfico. “En 2012 el dólar tuvo un promedio de $1.798, muy alejado del promedio que alcanzó el año pasado, $2.744”, indicó.

Con el propósito de conocer más en profundidad el origen de la cifra del 84%, Colombiacheck le insistió a la excandidata presidencial por la procedencia del dato, ante la insistencia la líder del partido Conservador explicó que ella misma fue quien sacó la cifra. Llegó a esa conclusión luego de un análisis que hizo a los estudios de la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas de Estados Unidos y el de la Unodc que retrato la situación hasta el año 2014.

La expresidenta del Partido Conservador mezcló dos estudios que técnicamente no se deben comparar porque se realizan usando metodologías completamente distintas, razón por la cual sus resultados difieren, tal como lo contamos en un chequeo que le hicimos al procurador Alejandro Ordóñez, quien también mezcló ambos estudios (peras con manzanas) para manifestar que estamos Nadando en Coca.

Lo que realizó Ramírez fue una proyección del 2016, según explicó, teniendo como referente las cifras de 2015 y la situación actual del país.

En la proyección que realizó tuvo en cuenta el elevado precio del dólar y, además, según ella visualiza, la no fumigación y erradicación manual de cultivos: dos factores que parecen asuntos irrevocables por parte de la administración Santos y que desde la perspectiva de Ramírez resultan fundamentales para el crecimiento del narcotráfico. “Calculando que los fenómenos de 2016 sean parecidos a los de 2015, tendremos un crecimiento del narcotráfico cercano al 80%. Si el gobierno no toma correctivos, esa podría ser la cifra del aumento del narcotráfico”, ratificó.

Precisamente sobre los correctivos que implementará el gobierno nacional para parar la bonanza de los cultivos ilícitos, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, anunció en julio de 2016 que se aumentará de 16 a 60 grupos de erradicación manual de cultivos por parte de la Fuerza Pública.

Villegas, quien se mostró preocupado por esta bonanza, explicó que el 81 % de los cultivos ilícitos se concentran en Putumayo, Norte de Santander, Cauca, Caquetá y Nariño, siendo este departamento (esencialmente en Tumaco) el que más hectáreas sembradas tiene, el 17 % del total nacional.

En el análisis o proyección que Ramírez envió a Colombiacheck es evidente que la cifra que aborda un crecimiento del 87% del narcotráfico (ya no del 84%) hace énfasis sólo en la región del Catatumbo y no es un dato general de la situación del narcotráfico en el resto de Colombia, como se entiende al escuchar su intervención en Noticias RCN.

 

¿El tiempo le dará la razón?

Puede parecer osado dar una cifra sobre un periodo de tiempo que aún no ha transcurrido pero sólo el futuro desmentirá o no a la excandidata conservadora. Algo fundamental y que es necesario aclarar: Como lo sostuvieron Daniel Rico y Carlos Montoya, ambos especialistas en temas de narcotráfico, este fenómeno no es un asunto sencillo y resulta muy aventurado dar proyecciones de asuntos que son multicausales.

Tanto la Oficina Nacional de Políticas para el Control de Drogas de Estados Unidos como la Unodc tardan varios meses en llegar a ese tipo de conclusiones pero Ramírez se les adelantó y ya profetizó el porcentaje de crecimiento que tendrá el narcotráfico al finalizar 2016.

Precisamente en ese nivel de énfasis es que este chequeo quiere centrarse. Resulta complejo hacer aseveraciones categóricas como esa sobre hechos que aún no han ocurrido y, además, combinar dos estudios que metodológicamente son bien distintos. Resulta también complejo pues para el televidente puede quedar la sensación que la cifra del 84% obedece a una situación en general del narcotráfico en todo el país y no de una zona específica, como lo expuso la líder conservadora a Colombiacheck.

Quizá el mayor yerro de la excandidata presidencial fue dar una cifra como si se tratará de un hecho, tal vez la hubiera salvado si en su intervención aclara que según sus propias proyecciones el narcotráfico llegaría a un 84%, pero no, ella no manifestó que lo dicho era una proyección de su autoría sino que lo sostuvo como un hecho y, todavía más grave, lo sigue defendiendo.

La mayor paradoja de este caso es que no se sabe ¿por qué Ramírez terminó hablando de narcotráfico? Si la pregunta que le hicieron pedía su punto de vista sobre lo que estaba pasando con Salud Hernández, la periodista española que fue secuestrada por el ELN.

Lunes, 21 Agosto 2017

¿La meta del Plan Colombia era reducir a la mitad la producción de coca en cinco años?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Rafael Pardo, Alto Consejero para el Posconflicto, dijo que el objetivo era reducir la la producción de coca no acabarla. 20 años después la cantidad de hectáreas sigue igual y es uno de los retos para la paz.

El Alto Consejero para el Posconflicto, Rafael Pardo, se refirió sobre el desafío del estado colombiano respecto a la sustitución de cultivos ilícitos en el marco del posconflicto. Para detallar su idea Pardo se remontó 18 años atrás cuando el gobierno anunció el Plan Colombia, un acuerdo de cooperación entre Estados Unidos y Colombia firmado por los presidentes Bill Clinton y Andrés Pastrana, respectivamente, cuyo objetivo fundamental era reducir la producción de drogas ilícitas, pero que en 2004, tras el atentado a las Torres Gemelas, sufrió un viraje y apoyó la lucha contra las guerrillas (Farc y ELN) calificadas por las autoridades como grupos terroristas.

Las aseveraciones de Pardo se dieron en una columna en el diario El Tiempo el 16 de julio, en dicho espacio manifestó que el “Plan Colombia tenía la meta explícita de reducir a la mitad la producción de coca en cinco años”, luego añadió que dicha tarea en cuanto a la producción de coca no era “acabarla” sino “reducir a la mitad la producción. O sea, ha sido una estrategia de contención del problema más que una de solución definitiva”, sostuvo.

Colombiacheck encontró documentos oficiales sobre el Plan Colombia donde consta que sí era una estrategia de contención y reducción del problema del narcotráfico, así que sobre ese punto la afirmación de Pardo se sostiene, aunque no es exacta.

El documento con el que se puede calificar como aproximado lo expuesto por al Alto Consejero para el Posconflicto es del Government Accountability Office, GAO, lo que en español traduce Oficina de Responsabilidad del Gobierno, una entidad estadounidense.

El GAO en un informe presentado en octubre de 2008 señala que: “In September 1999, the government of Colombia announced a strategy, known as “Plan Colombia,” to reduce the production of illicit drugs (primarily cocaine) by 50 percent in 6 years and improve security in Colombia by re-claiming control of areas held by illegal armed groups”.

Lo que en español quiere decir: “En septiembre de 1999, el gobierno de Colombia anunció una estrategia denominada Plan Colombia para reducir la producción de drogas ilícitas (principalmente cocaína) en un 50% en seis años y mejorar la seguridad en Colombia mediante la recuperación del control de las áreas en poder de grupos armados ilegales”.

Así que lo expuesto por Pardo resulta verdadero aunque no de manera literal porque según el GAO la meta fue a seis años y no a cinco, por ese motivo calificamos su aseveración como aproximada. Además, el informe hace referencia a la cocaína y no a la coca como lo sostuvo el ministro, algo que parece sutil pero que Colombiacheck contextualiza pues hace una gran diferencia al momento de evaluar los resultados de la iniciativa.

Según Daniel Rico, investigador de economías criminales y desarrollo rural de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), cuando se programó esa meta en 1999 no se estableció si las mediciones para las evaluaciones se harían tomando los resultados de la disminución o aumento del área de hectáreas sembradas de coca o la incautación de toneladas de cocaína producida, un factor diferencial que se vuelve fundamental a la hora de hacer balances sobre el panorama de la lucha contra el narcotráfico.

Además, la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, Unodc, solo hizo el censo nacional de los cultivos de coca a partir del 2001, o sea que en 1999 y 2000 las mediciones no se hicieron en la totalidad del país, pero las que se hacían situaban la cantidad de cultivos de coca superando las barrera de las 160.000 hectáreas.

Sin embargo, el último informe de la Unodc es contundente. Si se toma el dato de hectáreas cultivadas con coca, que en 2001 se acercaba a las 150.000, y se compara con la cifra obtenida en la medición de 2004 (seis años después de haber puesto en marcha el Plan Colombia), cercana a las 90.000 hectáreas, se observa que faltó por erradicar entre 15.000 y 10.000 hectáreas para cumplir con el indicador del 50% de reducción en el tiempo estipulado.

Las cifras del Plan Colombia tuvieron su mejor momento en 2012, cuando se alcanzó la marca histórica de reducción de cultivos de coca, la cual se situó en 48.000 hectáreas.

Pese a ello, al revisar el informe de Unodc con amplitud se observa que el número de hectáreas cultivadas con coca en 2016, que alcanzó las 146.000, sigue igual o incluso puede ser superior al número de hectáreas cultivadas en 2001.

Ante este evidente retroceso, la meta del gobierno, según expresó Pardo, es que en el primer año de la implementación de los acuerdos de paz negociados en La Habana se puedan sustituir 50.000 hectáreas de cultivos ilícitos.

Plan Colombia

Plan Colombia ahora Paz Colombia

Cuando falta menos de un mes para conmemorar el aniversario número 18° desde el anuncio del Plan Colombia en 1999, son varias las conclusiones que expertos y académicos han sacado.

Rico explicó que en principio el Plan Colombia buscó como máximo fin la lucha contra las drogas pero que luego con la caída de las Torres Gemelas y el mandato de George Bush hubo una “integración de la guerra y la lucha contra el terrorismo”, así lo publicó en una columna del diario El Espectador.

Según el investigador, a partir de esa segunda etapa del Plan Colombia, se fortaleció la lucha contra las guerrillas con “la creación y expansión de la Fuerza de Tarea Omega del Comando General, la Fuerza Conjunta que combatió sin descanso a las Farc en sus zonas históricas”, escribió.

En relación a la cifra máxima de cultivos de coca dada por la Unodc el economista y filósofo Mauricio Cabrera expresó hace dos semanas que “El glifosato no tuvo la culpa”, es decir, que la falta de fumigación con glifosato a los cultivos ilícitos no fue el factor fundamental en el aumento de estos.

Esto lo dijo en respuesta a varios críticos del aumento en las hectáreas de cultivos de coca que manifestaron como factor esencial el no uso de glifosato. Cabrera dio las razones que, según él, ocasionaron el aumento de los cultivos de coca, por ejemplo: el aumento del dólar y los beneficios que ofreció el Acuerdo de Paz a quienes dejaran los cultivos ilícitos.

Para sustentar su hipótesis este economista (miembro de la Junta Directiva del Banco de la República) sostuvo que “entre 2005 y 2007 se fumigaron 470.000 hectáreas y el área cultivada de coca aumentó de 83.000 a 100.000 hectáreas. Entre 2005 y 2014 se fumigaron 1,2 millones de hectáreas, y el área cultivada solo se redujo en 14.000 hectáreas. Dejar de usar glifosato no tuvo la culpa”.

En relación a la tercera etapa del Plan Colombia, ahora llamado Paz Colombia, este medio consultó a María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) y ella explicó que en esta ocasión debe lograr lo que en las dos anteriores no se pudo: Llevar el desarrollo y presencia del Estado a los territorios colombianos.

Ayudar en la búsqueda de ese objetivo debe ser el apoyo que debe dar el gobierno estadounidense y no meramente la lucha contra las drogas. Llorente manifestó que “durante los 18 años del Plan Colombia nunca se cambiaron las condiciones de los territorios y por ello sus habitantes no encontraban mayores alternativas que la de continuar con los cultivos ilícitos”.

La directora de la FIP añadió que es muy importante no pretender combatir los cultivos ilícitos con glifosato sino con presencia estatal y resaltó que la gran ayuda de los Estados Unidos a Colombia debería ser un apoyo a la consolidación de los acuerdos de paz, en específico el concerniente a la Reforma Rural Integral que llevaría más desarrollo y oportunidades a esas zonas del país. “Si no se cambian las condiciones no cambiará nada”, enfatizó Llorente.