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Jueves, 14 Julio 2016

Nariño, entre la guerra y la coca

Por Sania Salazar

Es el cuarto departamento con más víctimas del conflicto y el primero en cultivos de coca. Por eso su gobernador, Camilo Romero, pide que sea protagonista durante el posconflicto.

 

Uno de cada cuatro nariñenses es víctima del conflicto. Así lo aseguró el Gobernador de Nariño, Camilo Romero Galeano, a la emisora la Fm, que trinó la frase el pasado 8 de julio.

 

 

Llamamos al Gobernador y a su jefe de prensa en varias ocasiones, les dejamos mensajes en sus buzones de voz solicitándoles una entrevista para saber en qué datos se basa la afirmación, pero hasta la publicación de esta nota no se había obtenido respuesta.

Buscamos en las proyecciones de población del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, en las que se calculan 1.765.906 habitantes en Nariño para 2016. El 25% (1 de cada 4) son 441.476 personas.

Después consultamos el Registro Único de Víctimas (RUV) y encontramos que en Nariño hay 417.922 afectados por hechos violentos ocurridos en ese departamento, lo que corresponde exactamente a un 23,6% de la población, cifra muy cercana al 25% que calculó el Gobernador.

Por número de víctimas dentro del territorio, Nariño es el cuarto departamento colombiano con mayor cantidad de afectados después de Antioquia (1.566.567), Bolívar (598.883) y Magdalena (479.427).

Los datos de la (RUV) también se refieren a víctimas por “declaración”, que son afectados que denuncian los hechos violentos en lugares distintos a donde les sucedieron. A Nariño han llegado 382.134 personas a declararse víctimas.

Ubicación poco favorable

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur, tiene un diagnóstico de Nariño en el que señala la presencia de las Farc y el ELN desde los ochenta. Además indica que en el 2005 aparecieron las bandas criminales asociadas al narcotráfico. Como si fuera poco, también hay autodefensas y delincuencia organizada.

La presencia de estos grupos armados, sumado a su ubicación en la frontera con Ecuador y su salida al océano Pacífico ha convertido a Nariño en una zona estratégica para la actividades ilegales como el narcotráfico y el contrabando de mercancías o la negociación de divisas en el mercado negro, señala el informe.

Primeros en cultivos de coca

En el más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), conocido el pasado 8 de julio, Nariño aparece como el departamento con más hectáreas sembradas con coca: 29.755. Allí está el 31% de la coca del país.

Además, Tumaco, en Nariño, es el municipio colombiano con la mayor área sembrada de coca (16.960 hectáreas).

Precisamente, el gobernador Romero habló con varias emisoras sobre el resultado de este estudio y en sus distintas declaraciones reiteró la importancia de que el proceso de paz se traduzca en un Nariño libre de coca, pero enfatizó en que la solución no está simplemente en arrancar las matas, pues aseguró que se trata de un problema social que hay que combatir con políticas públicas y con proyectos productivos.

Con este panorama queda claro por qué la insistencia de Romero en la importancia de que los diálogos entre el Gobierno y las Farc se vean materializados en cambios de fondo que beneficien a su región.

Lunes, 16 Octubre 2017

El conflicto ha dejado 139 miembros del Ejército desaparecidos

Por Sania Salazar

La cifra es de miembros del Ejército desaparecidos en actos del servicio y la trinó el Comandante del Ejército. Habría un subregistro por falta de denuncias.

Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas el pasado 30 de agosto el Comandante del Ejército Nacional, general Alberto José Mejía, recordó en un trino a los 139 miembros de esa institución desaparecidos en actos del servicio.

 

 

Luego de consultar varias fuentes, Colombiacheck califica la afirmación como aproximada, pues encontramos una cifra ligeramente mayor, pero sobre todo, porque hay información que indica que hay un subregistro de estos casos.

Consultamos a la oficina de prensa del Ejército para tener precisión acerca de lo que quiso decir el general, pero al momento de publicar esta nota no hemos recibido respuesta de la pregunta formulada el pasado 3 de octubre.

En la página web del Ejército encontramos un par de notas al respecto, en las que indican que actualmente hay “139 desaparecidos entre oficiales, suboficiales, soldados y personal civil al servicio de la Fuerza”. Además, la primera desaparición forzada de un miembro de esa institución se registró el 12 de marzo de 1997.

Consultamos a la Unidad de Víctimas, donde nos explicaron que trabajan con la Fuerza Pública en la depuración de esas cifras, por lo que no son públicas todavía. Además, nos explicaron que han pedido tener mucho cuidado con las cifras que sea han conocido públicamente porque esos datos están en proceso de verificación.

José Espejo Muñoz, coronel retirado y asesor de comunicaciones de la Fundación Dignidad Respeto y Honor, (que trabaja con miembros activos y retirados de las Fuerzas Militares y de Policía heridos en combate y sus familias) asegura que los desaparecidos son 141, dos más de los que señala el comandante del Ejército, pero también aclaró que hay un subregistro, porque muchas familias no denunciaron los hechos.

Espejo Muñoz se basa en cifras de la Unidad de Víctimas y dice que, en total, son 147 desaparecidos sumando al Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, 266 sumando a la Policía.

“Las circunstancias de las desapariciones en la mayoría de casos se han dado en desarrollo de operaciones militares y a causa de acciones perpetradas por las organizaciones al margen de la ley Farc, ELN y Autodefensas, que han retenido y desaparecido a estos integrantes del Ejército sin volver a dar señales de vida de ellos”, indica la nota del Ejército.

Espejo Muñoz indicó que muchas de las desapariciones se registraron mientras los militares estaban de civil, de permiso o de vacaciones. Además, indicó que se registraron desapariciones de civiles que trabajaban con las Fuerzas Militares, como conductores o secretarias, de militares mientras desarrollaban labores de inteligencia y de militares en combate.

Según el Ejército, la mayoría de las desapariciones se han registrado en Antioquia, Caquetá, Putumayo, Santander, Meta y Chocó. Además, que 1998 fue el año en el que más uniformados desaparecieron, seguido por 2000 y 2004.

¿Qué dice el DIH sobre desaparición forzada?

Juan Manuel Bravo, asesor jurídico del Comité de la Cruz Roja en Colombia, explicó que el Derecho Internacional Humanitario, DIH, no prohibe el delito de desaparición forzada, pero sí tiene normas que buscan prevenirlo y que en el caso de este delito no se diferencia entre civiles y combatientes.

“Me refiero a normas relacionadas con la obligación que está prevista en el DIH que tienen los combatientes de registrar los datos personales de los capturados del bando enemigo y, en lo posible, de informar a la familia del detenido o al grupo enemigo que se tiene esa persona retenida”, indicó

Bravo precisó además, que las partes en conflicto están obligadas a que cuando los combatientes mueren, sean del mismo bando o del enemigo, están obligado a buscarlos, recoger los muertos en combate y darles un tratamiento digno, que implica, entre otras cosas, sepultar el cuerpo y registrar los datos para poder informar en algún momento al enemigo, o a la familia, sobre ese muerto. “El registro de los desaparecidos tiene la única motivación de evitar las desapariciones”.

El asesor del CICR recordó que el Estatuto de Roma, de la Corte Penal Internacional, tipifica la desaparición forzada como un crimen de lesa humanidad, aunque no lo considera crimen de guerra.

Espejo Muñoz dice que esperan que la verdad que se comprometió a contar la exguerrilla de las Farc sirva para saber qué pasó con muchos de esos miembros del Ejército, y militares y policías en general, pues aunque en estas fuerzas hay oficinas encargadas de hacerle seguimiento a los casos y de ayudar en la gestión de acciones que lleven a encontrarlos, siente que ha faltado esfuerzo del Estado para encontrarlos.

Pero en la columna de opinión titulada En el Día Internacional del Desaparecido, Rodrigo Uprimny, Director de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional, le llama la atención a la sociedad en general sobre la magnitud de esta tragedia "la dimensión de la desaparición forzada en Colombia es tan escandalosa que debería haber producido movilizaciones ciudadanas masivas para exigir el castigo a los responsables y el esclarecimiento de la suerte de los desaparecidos. Sin embargo, no ha sido así" y continua "en general los familiares de los desaparecidos han tenido que enfrentar solitariamente su angustia y su dolor infinitos, debido a la indiferencia o incluso hostilidad de las autoridades y de muchos colombianos".