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Miércoles, 06 Febrero 2019

No hay cifras oficiales de colados en Transmilenio

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Samuel Hoyos, precandidato a la alcaldía de Bogotá, dijo que Bogotá pierde 200.000 millones de pesos al año por este problema. Pero no es posible determinarlo porque no hay cifras oficiales al respecto.

El pasado 2 de febrero se realizó el Segundo Foro Democrático por Bogotá, organizado por el Centro Democrático, en el que los precandidatos a la alcaldía por este partido dieron a conocer sus propuestas para mejorar la movilidad de la capital.

Durante su intervención, Samuel Hoyos, uno de los participantes, se refirió al tema de los colados en el sistema Transmilenio. Dijo que anualmente la capital pierde 200.000 millones de pesos por este problema y que, si se resuelve, la tarifa del pasaje podría disminuir. Así quedó consignado también en su cuenta de Twitter:
 

Colombiacheck consultó al precandidato para conocer en qué fuente de información se basó.

Lo que nos dijo es que “probablemente son más de 200.000 millones” de pesos, pues “en esto no hay cifras exactas”. “Hay fuentes de prensa y algunos estudios que se han hecho en Transmilenio, pero cerca del 10% de los usuarios se cuelan y el sistema mueve 2,2 millones de personas al día”, señaló. Además, explicó a Colombiacheck que sus cuentas vienen de multiplicar 200.0000 colados, por los 2.400 que vale el pasaje de Transmilenio.

Cuando le contrapreguntamos al precandidato de dónde venían las estimaciones de que el 10% de los usuarios se cuelan en el sistema, nos respondió enviándonos el enlace de un artículo de El Tiempo publicado el 23 de septiembre del año pasado.

Contactamos al equipo de comunicaciones de Transmilenio, quienes nos confirmaron “TransMilenio tiene datos generales de estaciones, portales y zonas de la ciudad más afectados por la problemática de los colados. Sin embargo, actualmente carecemos de una línea de base integral de medición de la evasión”. Es decir, hasta este momento no hay datos oficiales sobre cuántos son los colados en el sistema, ni se ha realizado ningún otro estudio por parte de Transmilenio, contrario a lo dicho por Hoyos.

La empresa reveló, además, que están adelantando los estudios correspondientes para determinar la gravedad del problema, pero estos no se conocerán sino hasta el segundo semestre de 2019.

Dario Hidalgo, experto en movilidad y exsubgerente de Transmilenio, reafirmó lo dicho por la empresa y señaló que entre expertos “se ha manejado la cifra de alrededor del 10%” de colados frente al total de viajes que se hacen al día en el sistema de transporte. Es decir, el mismo estimado de Hoyos, aunque no se cuente con cifras oficiales.

Por otra parte, de acuerdo con Transmilenio, diariamente se hacen 2’500.000 validaciones en el servicio troncal (cada vez que un usuario pasa su tarjeta para ingresar al sistema, se cuenta una validación). Y el valor del pasaje para este mismo rubro es de 2.400 pesos.

De modo que el número de pasajes no validados podría ser de aproximadamente 250.000 (10% de 2,5 millones); que al multiplicarlo por el valor del pasaje (2.400), por los 365 días del año da un valor de 219.000 millones.

Es decir, que posiblemente, pero no oficialmente, al año el sistema estaría dejando de ganar 210.000 millones de pesos. Una cifra que aunque es cercana a la dada por Hoyos, no se puede asumir como oficial pues, como ya señaló Transmilenio, aún no se ha determinado cuántos son realmente los colados en el sistema.

¿Disminución en la tarifa?

De acuerdo con Hidalgo, decir que al controlar la evasión del pago se puede bajar la tarifa de Transmilenio podría ser parcialmente válido, aunque, en todo caso, habría que tener en cuenta muchos factores.

En primer lugar, porque controlar la evasión tiene un costo. Requiere mejorar infraestructura (torniquetes que hagan difícil colarse, barreras en puntos donde circulan los colados); realizar campañas publicitarias (‘Todos pagamos el pato’), y aumentar el control policial (más policías en las estaciones, sitios a dónde llevar a los colados, mecanismos para el pago de multas).

De hecho, así mismo lo constata Transmilenio en el comunicado que envió a Colombiacheck, en el que señala: “Con el propósito de prevenir y controlar la evasión del pago, Transmilenio viene liderando el Plan Anti - Evasión (...) que actúa a través de tres líneas de acción: Fiscalización, Infraestructura y Cultura Ciudadana”.

En segundo lugar, según Hidalgo, controlar a los colados no se traduce en que los 219.000 millones de pesos van a entrar al sistema. “Porque muchas de las personas que se cuelan, simplemente no usan el servicio. Hoy se están colando, si se les cobra, no necesariamente lo usarán”, concluye el experto.

Transmilenio tendría, entonces, que entrar a revisar el costo que le genera luchar contra la evasión, si el dinero invertido tendría como resultado un mayor ingreso por cuenta de los pasajes y si ese aumento en el ingreso efectivamente le haría posible rebajar la tarifa para los ciudadanos.

Mientras tanto, afirmarlo como un hecho, es desinformar.

Jueves, 10 Mayo 2018

Petro insiste en el metro subterráneo, pero no está en sus manos

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

El candidato asegura que de llegar a la Presidencia va a hacer el metro subterráneo en Bogotá. Sin importar que esté aprobada la versión elevada. Encontramos que no lo puede hacer.

Inmediatamente el 7 de agosto me posesione, iniciamos la licitación de la construcción del metro subterráneo de Bogotá”, dijo el candidato de la Colombia Humana en el debate realizado por Canal Capital. Esa afirmación generó polémica porque todos los demás candidatos a la Presidencia dijeron que iban a respaldar el metro elevado de Peñalosa.

Su argumento lo basa en que, según él, el metro elevado está ad portas de su construcción sin contar con los estudios completos; mientras que los hechos por su administración, el subterráneo, ya tenía lista la fase III y solo faltaba abrir la licitación.

Colombiacheck.com logró confirmar que efectivamente se hicieron los estudios para el metro subterráneo durante el gobierno de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá. Según Jose Gabriel Cano, miembro de la firma Cano Jiménez Estudios que participó en los estudios del metro subterráneo, la fase III tomó 18 meses en su diseño y contempla un túnel de 25 kilómetros.

No obstante, más allá del debate sobre si es mejor o no para la ciudad un metro subterráneo o uno elevado o si el uno tiene más o menos estudios, la cuestión es que no es del todo cierto que Gustavo Petro, de llegar a la Presidencia, pueda echar para atrás un proyecto de tal importancia para la capital e imponer su modelo.

En primer lugar porque el Artículo 1 de la Constitución de 1991 sostiene que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”.

Es decir, quien tiene la competencia para decidir qué obras de infraestructura contratar es el mandatario de cada municipio o ciudad del país. Y en el caso específico de Bogotá, el decreto 1421 de 1993 determina que el gobierno y la administración del Distrito Capital están a cargo, entre otros, del Alcalde Mayor.

Entonces, el Presidente de la República no puede tomar decisiones sin el aval de las autoridades territoriales. En otras palabras, Petro no puede contratar sin Enrique Peñalosa y la posibilidad de “convencerlo”, como afirmó en el debate, es muy poco probable.

El candidato progresista insiste, sin embargo, en que si la Nación financia el 70% la obra, él puede, simplemente, redirigir los recursos hacia lo que es más pertinente para Bogotá de acuerdo con él.

Para Francisco Suárez, socio de la firma Infraestructura Legal, esto es parcialmente cierto, pues “si la Nación decidiera retirar sus compromisos, es posible que Peñalosa no pueda contratar el metro. Pero eso significaría 5 años más sin metro para Bogotá”. Es decir, que Peñalosa tampoco puede hacer el metro sin Petro de presidente.

Luis Guillermo Plata, director de ProBogotá, dice que hacer un nuevo proceso para construir el metro subterráneo podría retrasar nuevamente el inicio de la obra. Y también es pesimista del tiempo de construcción.

Hace al menos 50 años se hizo la primer propuesta de darle un metro a Bogotá. Y en esta oportunidad, el sueño parece estar más cerca porque finalmente un alcalde mayor consiguió la aprobación tanto del concejo de la capital como del Gobierno Nacional para lograr su financiación.

Apenas un par de días atrás se aprobó el Conpes que da vía libre a las tres operaciones con los bancos internacionales que permitirán los créditos para la construcción de la primera línea.

Está previsto que en julio se inicie la selección de las empresas que harán parte de la licitación y si todo sale como se espera, para el año 2024 Bogotá tendría por fin su anhelado medio de transporte. Pero si Gustavo Petro insiste en su idea es muy difícil que se consiga.

Conozca la ruta del chequeo
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    1. Frase: “Inmediatamente el 7 de agosto me posesione, iniciamos la licitación de la construcción del metro subterráneo de Bogotá”

    2. Autor de la frase: Gustavo Petro

    3. Fuentes consultadas y expertos:

    Decreto 1421 de 1993.

    Constitución Política de Colombia

    Francisco Suárez, socio de Infraestructura Legal.

    Jose Gabriel Cano, socio de Cano Jiménez Estudios.

    Luis Guillermo Plata, director de Probogotá.

    4. Contexto: Lo dijo durante el debate realizado por Canal Capital el pasado 8 de mayo.

    5. Calificar la afirmación: Falsa.