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Sábado, 22 Julio 2017

“Tumaco tiene más coca que Bolivia, y Nariño más que Perú”

Por Sania Salazar

Claudia Gurisatti publicó un trino con la comparación y aunque los números le dan la razón, hay que tener en cuenta las diferencias culturales y que las cifras de los países vecinos son de hace dos años.

El pasado 8 de julio, mientras Claudia Gurisatti era víctima de un fuerte matoneo en Twitter, la directora de Noticias RCN trinó esto:

 

 

Colombiacheck quiso verificar su afirmación para lo cual llamamos a la oficina de la periodista buscando obtener más detalles sobre la frase, allí nos dijeron que la información obedeció a un informe que publicó el noticiero y nos dijeron que las cifras de Perú y Bolivia también las tomaron de las Naciones Unidas.

El informe periodístico salió al aire un día antes del trino de Gurisatti y alertaba sobre el aumento de los cultivos ilícitos en el país, pues periodistas del canal conocieron con anticipación el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, UNODC. Dicho documento se publicó formalmente el pasado 14 de julio.

“Actualmente, según las cifras de la ONU, solo Nariño tiene más coca que Perú, que reportó 40.000 hectáreas en 2015 y Tumaco tendría más coca que Bolivia”, es lo que dice el informe al respecto.

Después de revisar las cifras y de consultar con un experto, Colombiacheck califica la afirmación de Gurisatti como aproximada, pues si bien los números le dan la razón a la periodista, para establecer una comparación como esas se deben tener en cuenta aspectos que explican el fenómeno en cada país.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que mientras en Colombia ya conocemos el informe de 2016, en el caso de Perú y Bolivia las cifras más recientes son las de 2015.

Revisamos el Monitoreo de cultivos de coca 2015 de Perú, realizado también por la ONU, cuya conclusión es que “al 31 de diciembre del 2015, la superficie bajo cultivos de coca fue estimada en 40.300 hectáreas”. Según el informe de la ONU sobre la situación en 2016, Nariño terminó el año con 42.627 hectáreas. Efectivamente Nariño tiene 2.327 hectáreas más sembradas de coca que Perú.

En el caso de Bolivia, la ONU indica que en 2015 había allí 20.200 hectáreas de coca. Tumaco cerró el 2016 con 23.148 hectáreas, donde este municipio de la costa pacífica colombia supera por 2.948 hectáreas de coca a Bolivia.

Si de números se trata, debemos decir que Gurisatti tiene razón, pero a la hora de comparar cultivos ilícitos hay que tener otros factores en cuenta.

“Tanto en Bolivia como en Perú hay una industria lícita alrededor de la coca, culturalmente en Bolivia usan la coca extensamente, es una coca diferente a la que se usa para la cocaína, es cultivada y cosechada de manera diferente”, fue una de las precisiones que señaló Julián Wilches, investigador asociado de la Fundación Ideas para la Paz, FIP, cuando lo consultamos.

El experto recordó que en ambos países culturalmente hay una aceptación mucho más amplia de la coca y existe una industria criminal mucho más pequeña alrededor del cultivo.

Wilches también indicó que el equipo de la ONU que hace la medición en Colombia tiene las mayores capacidades técnicas de los tres países, entre otras razones, porque en Colombia ha habido más cultivos ilícitos, entonces se tienen herramientas como aviones para hacer sobrevuelos y validar la información y estos se tienen debido al Plan Colombia, mediante el cual Estados Unidos apoyó a Colombia, iniciativa para fortalecer la lucha antidrogas.

En resumen, en Colombia los cultivos ilícitos están mejor medidos aunque las metodologías son prácticamente idénticas.

“Es una comparación incompleta ya que hay factores culturales y políticos muy diferentes en los países, para comparar hay que revisar muchas aristas y entender las diferencias”, concluyó el investigador.

Miércoles, 14 Junio 2017

¿Las Farc manejarán su propia ‘platica’?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

“El decreto 903 indica que los bienes de las Farc pasarán a manos de una fiduciaria, que será manejada por las mismas Farc”, afirmación imprecisa que fue difundida por el programa radial La Hora de la Verdad de Fernando Londoño.

La semana pasada el periodista D´mar Córdoba Salamanca, productor de contenidos en Radio Red RCN y quien ha trabajado con Fernando Londoño desde 2004, como lo certifica su perfil, sostuvo que “el Decreto 903 indica que los bienes de las Farc pasarán a manos de una fiduciaria, que será manejada por las mismas Farc”.

 

 

Para verificar su aseveración es necesario revisar el contexto ya que los bienes de las Farc ha sido un tema de gran controversia a lo largo del proceso de paz. En un principio las Farc dijeron no tener bienes, luego aceptaron poseer varios activos y después el papel protagónico en el asunto lo ha tomado el fiscal Néstor Humberto Martínez, quien hace dos semanas le dijo a Noticias Caracol que por primera vez la Fiscalía tiene el listado de los bienes y los testaferros de las Farc.

“Estamos hablando de miles de inmuebles urbanos, rurales, automotores, ganado, dinero, establecimiento de comercio que tenemos identificados (…) Estamos hablando de billones de pesos”, explicó Martínez.

El tema no es cosa menor porque, según quedó establecido en el decreto 903, antes que se acaben jurídicamente las Zonas Veredales de Transición y Normalización, Zvtn, las Farc deben entregar la lista de sus bienes y activos.

“Las Farc elaborarán un inventario definitivo de sus bienes y activos dentro del término o plazo que habrá de coincidir con la fecha de terminación de la existencia jurídica de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización, Zvtn, y Puntos Transitorios de Normalización, PTN”, dice el decreto.

Esa fecha es el 1 de agosto de acuerdo al cronograma que entregó el Mecanismo de Monitoreo y Verificación de la ONU, Mm&v.

Cronograma para la dejación de armas de las Farc

Respecto al asunto el Acuerdo Final en su página 186 es puntal: Bienes que no reporte las Farc pasarán a manos de la jurisdicción ordinaria (la Fiscalía) y por ende podrán ser llevados a un proceso de extinción de dominio.

“Los bienes y activos que no hayan sido inventariados una vez concluido el proceso de dejación de armas, recibirán el tratamiento que establece la legislación ordinaria”.

Sobre la recepción y manejo de dichos bienes y activos, el Gobierno nacional por medio del decreto 903, al que hace referencia el periodista Córdoba Salamanca, decidió que se irán para el Fondo de Víctimas, es decir, para la reparación de las personas que hayan sido víctimas del conflicto armado.

Dice el decreto que se creará “un patrimonio autónomo del Departamento Administrativo de la Presidencia que servirá de receptor de todos los bienes y recursos patrimoniales monetizados y no monetizados inventariados. En contrato fiduciario se indicará los términos de administración del mismo, el destino que habrá de dársele al patrimonio a su cargo, y los criterios que deberá tener en cuenta para monetizar los bienes y acciones que reciba”.

La aseveración del periodista Córdoba Salamanca fue encaminada a expresar que dicha fiducia, o contrato fiduciario como lo señala el decreto 903, en la que estarán los bienes de las Farc sería “manejada por las mismas Farc”.

La afirmación, según pudo establecer Colombiacheck, es inflada porque de acuerdo al mismo decreto las Farc sí tendrán incidencia en dicho contrato fiduciario pero no serán autónomas para manejar los recursos que se obtengan de dichos bienes y activos. El decreto explica que: “El Fondo referido será gobernado por un Consejo Fiduciario cuya administración será decidida y constituida por el Gobierno nacional, por recomendación de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (Csivi). La administración del fondo fiduciario la hará la entidad que defina el Gobierno nacional conforme a la normativa aplicable. Facúltese al Gobierno nacional para reglamentar el mecanismo y los términos para permitir la transferencia de los bienes al patrimonio autónomo”.

Respecto a esto la gran pregunta es: ¿quiénes conforman la Csivi que recomendará al Gobierno nacional sobre la administración del Consejo Fiduciario que recibe los bienes y activos farianos?

La respuesta la tiene el decreto 1995 de diciembre de 2016 que en su artículo 2 establece que la Csivi “estará integrada por tres representantes del Gobierno Nacional y tres representantes de las Farc en proceso de reincorporación a la vida legal, o del partido político que surja de su tránsito a la vida legal. Los representantes del Gobierno Nacional serán de alto nivel y serán designados por el Presidente de la República”.

Como ha sido de público conocimiento, y como Colombiacheck verificó con la Oficina del Alto Comisionado para la Paz (Oacp), los tres representantes de alto nivel por el lado del Gobierno son Sergio Jaramillo, Rafael Pardo y Juan Fernando Cristo, éste último saldría de la Csivi en caso de ser candidato presidencial en 2018, así lo confirmaron de la oficina de prensa y comunicaciones de la Oficina del Alto Comisionado.

Es decir, tres personas afines al Gobierno recomendarán al mismo Gobierno como administrar el Consejo Fiduciario al que llegarán los bienes y activos de la guerrilla que se tendrán que usar para reparar a las víctimas.

Por el lado de las Farc, los tres representantes en la Csivi son Victoria Sandino, Jesús Santrich e Iván Márquez.

La información sobre quién recomendará respecto a la administración de la fiducia es clara, la mitad serán personas afines al Gobierno y la otra mitad representantes de las Farc. Es decir, sí habrá una incidencia de la guerrilla en cuanto a la administración de sus propios bienes y activos pero no tendrán autonomía total como lo aseveró el periodista y abogado de La Hora de la Verdad, D´mar Córdoba Salamanca.

Colombiacheck contactó a D´mar Córdoba Salamanca quien explicó que en el tuit que se publicó en el programa La Hora de la Verdad en definitiva sí debió hacerse más claridad que los fondos no solo los manejarían las Farc. Córdoba añadió que en el programa él explicó con más detalles el tema pero que igual queda claro que las Farc sí tendrán incidencia en el manejo de sus propios recursos.