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Jueves, 24 Mayo 2018

¿Qué necesita Fajardo para construir 10 mil aulas?

Por Sofía Pérez

El candidato, que le apuesta a la educación, prometió reducir a la mitad el déficit de infraestructura educativa en Colombia en tan solo cuatro años. Analizamos qué tan viable es la propuesta.

El Plan Nacional de Infraestructura Educativa – PNIE, estableció como meta para el segundo periodo de gobierno de Juan Manuel Santos la construcción de 30.369 aulas de clase con el propósito de reducir el déficit de infraestructura educativa nacional en un 60%. Según el Informe de Gestión 2017 del Ministerio de Educación, hasta el año pasado se lograron 18.447 aulas entregadas y en ejecución, y se proyecta que para el final del mandato sean construidas otras 6.682, lo que dejará el déficit en 26.000 aulas para el candidato que se posesione en el próximo 7 de agosto, si es que quiere cubrir la totalidad de aulas necesarias para alcanzar el 100% de la jornada única.

Como parte de su programa de gobierno, el candidato por Coalición Colombia, Sergio Fajardo, cuya campaña se fundamenta en la educación como motor de transformación para el país, ha propuesto reducir este déficit a cerca de la mitad con la construcción y adecuación de 10.000 aulas para el año 2022.

 

 

Consultamos con varios expertos para saber si será posible cumplir esta propuesta y si el resultado podría mantenerse en el tiempo.

Financiación

La propuesta no tiene aún un presupuesto fijo, ni se han llevado a cabo los estudios de costo oficiales, pues este proceso se haría solo una vez Fajardo fuera elegido presidente. Sin embargo, de acuerdo con su equipo programático, el dinero se obtendría de los recursos actuales del FFIE (Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa), complementado con un aumento al presupuesto actual de educación, pero el monto exacto va a depender del estado de los proyectos que entregue el gobierno saliente.

Al realizar un estimado, teniendo en cuenta los precios y normativas para construir en 2018, según el arquitecto Carlos Lacoste, experto en urbanismo de la Universidad Pontificia Bolivariana y quien trabaja con la misma en arquitectura institucional, el proyecto costaría alrededor de unos 6 billones de pesos en total. Este valor tiene en cuenta los costos de mantenimiento: contratación inicial de maestros, energía, conectividad y agua potable.

Por otro lado, en el Conpes 3831 de 2015, el costo por aula construida es de 146,6 millones de pesos, lo que representa un total para la meta de Fajardo de 1,5 billones de pesos, sin incluir la compra de los lotes, pues el cálculo se realizó teniendo en cuenta los costos presentados en proyectos para los últimos cinco años e incluye baterías sanitarias, laboratorios, circulaciones e interventoría, entre otros; pero no el costo del lote.

Para financiar su propuesta educativa, Fajardo ha hablado de aumentar el gasto del gobierno para educación en un 10% anual, lo que, según él, representaría ingresos anuales cercanos a los 4 billones de pesos. De acuerdo con el Boletín Nº.151 del Ministerio de Hacienda Nacional, el presupuesto total para educación en 2018 se fijó en 35,4 billones de pesos, por lo que el 10% del aumento para el primer año sería de 3,4 billones de pesos, un valor cercano al que el candidato pregona.

Adicionalmente, de acuerdo con Jheyson Leandro Martínez, quien ha formado parte su equipo como director de medios durante los últimos diez años, gran parte del dinero que se destinará a la infraestructura educativa, se obtendrá con la disminución de la corrupción, que representa una pérdida anual de 50 billones de pesos; el problema de esta promesa es que la recuperación de esas arcas y la lucha contra la corrupción tardan años en dar frutos tangibles. El resto se obtendría por medio de alianzas público privadas y convenios internacionales.

Si se ponen en contexto estos valores, no son descabellados. La ejecución del presupuesto de inversión para infraestructura educativa en el país, de acuerdo con los informes de ejecución acumulados del Ministerio de Hacienda Nacional, ha sido de 5,47 billones de pesos para el periodo de 2015 a lo que va transcurrido de 2018. Es decir, los 6 billones que le costarían las obras a Fajardo no están tan alejados del presupuesto que se maneja actualmente para infraestructura de educación.

Así mismo, según expertos de la Subdirección de Acceso del Ministerio de Educación Nacional (MEN) consultados por Colombiacheck, si se revisan los históricos del Ministerio, en los que se han llegado a construir cerca de 5.000 y 6.000 aulas en periodos de 4 años, y casi 10.000 con el Plan Nacional de Infraestructura, la propuesta es técnicamente viable. De hecho, Santos lleva más de 18 mil intervenidas en los últimos tres años.

En cuanto al porcentaje de aulas a construir, versus el porcentaje a adecuar, el equipo programático de Fajardo aseguró que este dependerá de la situación que reciban del gobierno actual, “sobre todo en términos de cuántas aulas de las cerca de 30.000 que se comprometieron entregarán y qué recursos futuros ya están comprometidos en la construcción de las aulas”

El proyecto a largo plazo

Otro aspecto preocupante de esta propuesta, es el mantenimiento a largo plazo de las aulas. De nada sirve invertir dinero en 10.000 salones, si en cuatro años que llegue un nuevo presidente no se les hace mantenimiento. Esta es la situación que viven actualmente los 80 Parques Educativos que prometió construir Fajardo en Antioquia y que ha sido un proyecto referente para su campaña presidencial.

De acuerdo con información otorgada por Omar Arango Jiménez, fiscal de la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida), al diario El Mundo de Medellín, solo 22 de estos están funcionando bien. Algunos, como el Parque Biblioteca España, presentan fallas en la estructura y otros están cerrados o fuera de funcionamiento.

Ante esta preocupación, Martínez responde que Fajardo no tiene forma de garantizar el mantenimiento de estas aulas; depende del gobernador de cada departamento, y no del presidente, destinar una parte de su presupuesto anual al mantenimiento de los proyectos. No obstante, según su equipo programático, trabajará con las alcaldías y gobernaciones para crear un sistema de información actualizado que identifique el déficit real de aulas.

Otra solución sería convertir el proyecto en política pública. Sin embargo, hasta el momento, no se ha planteado esta propuesta dentro de la campaña. Además, para que un proyecto se convierta en política pública tiene que tener un interés general. Según Adriana Ramírez, doctora en procesos políticos contemporáneos de la Universidad de Salamanca, para conseguir el mantenimiento de las aulas, Fajardo necesitaría un instrumento político (una ley) que vaya más allá de un periodo gubernamental, de tal manera que la sostenibilidad de ese proyecto no dependa del siguiente gobierno y su partido.

Por otro lado, según los técnicos consultados en el MEN, Fajardo tendría que garantizar la sostenibilidad del proyecto, por medio de estudios previos que confirmen la demanda de las aulas, antes de ejecutarlo. Es decir, tendría que demostrar que existen niños reales que necesitan las aulas. Una vez demostrado esto, por cada niño atendido, el Ministerio gira un recurso para poder sostener el proyecto en términos de pago de servicios públicos, nómina de maestros, vigilancia, aseo y alimentación escolar, entre otros.

 

* Sofía Pérez: Estudiante de periodismo de la Universidad Eafit de Medellín. Participó en el proyecto “Laboratorio de verificación de datos”, de Colombiacheck, con el apoyo de Facebook, Deutsche Welle Akademie y la Pontificia Universidad Javeriana. Este artículo fue desarrollado con el acompañamiento y edición de Colombiacheck.

Viernes, 01 Junio 2018

Mitos y realidades del fraude con los E-14

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La conversación en redes sociales ha girado los últimos días en torno al supuesto fraude electoral orquestado a través de los formularios E-14. Colombiacheck.com aclara algunas de las dudas manifestadas por los internautas.

Los tachones y enmendaduras de los E-14 no demuestran fraude

Tanto la Registraduría, como expertos de la Misión de Observación Electoral (MOE) y del observatorio de procesos electorales de la Universidad del Rosario, insisten en que el mismo sistema prevé que se puedan presentar estos errores. Por eso existen varios mecanismos para comprobar la información consignada en ellos, como ya se explicó en un artículo publicado por Colombiacheck.

En primer lugar, los formularios de E-14 de delegados con tachaduras no dicen nada en sí mismos en lo concerniente a un fraude. Hay que contrastarlos entre sí, con los de claveros y de transmisión. Por otro lado, en la parte inferior de cada formulario E-14 hay una casilla de observaciones donde se hacen las anotaciones necesarias para asegurar que la información quedó bien consignada. Además, están los formularios E-11, que es en el cual se consigna el número de sufragantes (que debe coincidir con los votos señalados el en E-14) y E-24, en el que, al final se consolida la información de varias mesas.

En los tres E-14, en el E-11 y en el E-24 debe estar diligenciada exactamente la misma información para cada mesa de votación. Si llegara a encontrarse que no coinciden los formularios, la comisión escrutadora procede a hacer un recuento de votos para verificar.

Hay una investigación en curso

Tanto la Registraduría Nacional del Estado Civil, como la campaña de Gustavo Petro están adelantando las investigaciones correspondientes para resolver el caso. De hecho, ayer tuvo lugar la Comisión de Seguimiento Electoral, conformada por el registrador nacional, Juan Carlos Galindo; el fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez; la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Yolima Carrillo; el procurador General de la Nación, Fernando Carrillo; los organismos de control y de observación electoral y representantes de las campañas de los candidatos que disputarán la segunda vuelta presidencial. Estas autoridades entregaron un parte de tranquilidad sobre el preconteo de votos de la primera vuelta, según reportaron varios medios, como La FM. En todo caso, el martes en la noche la Registraduría entregó un comunicado oficial aclarando la situación y presentó un ejemplo de la comparación que hizo entre los E-14 de delegados, los de claveros y los E-24.

Vale la pena aclarar que en este momento la comisión escrutadora trabaja haciendo el escrutinio de las elecciones. Felipe García Echeverry, magistrado presidente reglamentario del Consejo Nacional Electoral le dijo a Colombiacheck.com que aspiran a entregar los resultados oficiales de las elecciones para la primera vuelta el próximo miércoles 6 de junio.

Los tachones y enmendaduras no solo benefician a Iván Duque

Una de las afirmaciones que más circula en redes es que las irregularidades se presentan únicamente en beneficio del candidato por el Centro Democrático. Si bien es cierto que en las redes se difunden mayoritariamente estas imágenes, también circulan fotos con tachones que le suman votos al candidato por la Colombia Humana y a Sergio Fajardo.

La campaña de Petro asegura que no tenía un número suficiente de testigos

Gustavo Petro ha dicho en su cuenta de Twitter: “Lo que detectó mi campaña, no pudiendo cubrir sino el 50% de las mesas es que se adulteraron 4.000 formularios E14 y son 4.000 las adulteración en los formularios E24 que suman los formularios E14.”

De acuerdo con un documento enviado por la Registraduría a Colombiacheck.com, la campaña de la Colombia Humana inscribió 58.549 testigos electorales, que cubrieron 74.725 mesas, de las 96.724 que había en total. Eso equivale al 77,26% de las mesas. La campaña de Petro le dijo a Colombiacheck.com que para la investigación que adelantan actualmente están revisando las fotografías de los formularios tomadas por los testigos que acompañaron la jornada, con los formularios E-14 y E-24 que están en la página de la Registraduría.

Que los ciudadanos puedan acceder a los formularios E-14 es una herramienta de transparencia en la información

Lo ha afirmado en ruedas de prensa y ante los medios el registrador nacional Galindo, al confirmar que en los últimos días se han hecho más de 70 millones de consultas a la página de la Registraduría en la pestaña de los Formularios E-14. Asimismo, ha señalado que a los partidos les han dado más canales para que puedan contrastar la información y hacer sus verificaciones.

Yann Basset, director del observatorio de procesos electorales de la Universidad del Rosario, coincide al afirmar que todo este escándalo no habría estallado si no fuera por los grandes esfuerzos de transparencia que hace la Registraduría por escanear todos los formularios E-14 de delegados para que la ciudadanía pueda consultarlos.

Además, porque esta posibilidad se abrió apenas hace 7 años con la Ley 1475 de 2011 que señala en su artículo 41: “Al concluir el escrutinio de mesa y luego de leídos en voz alta los resultados, las personas autorizadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil escanearán las correspondientes actas de escrutinio de mesa a efectos de ser publicadas inmediatamente en la página web de la entidad”.

Un muestreo de la MOE encontró irregularidades y problemas en 363 formularios E-14

Ayer la MOE publicó un informe en el cual afirma que encontró anomalías en las cifras de 363 de los 13.135 formularios E-14 que revisó. “Estas anomalías representan una variación de 12.522 votos, de los cuales 796 consistieron en aparente eliminación de votos, y los otros 11.726 en aumentos”, dice el informe. Sin embargo, esas anomalías se revisaron en los formularios de delegados, no en los de claveros que son los que tienen vínculo legal para el escrutinio oficial.

En ese sentido, es posible que los resultados presentados por la MOE disten de los partes de tranquilidad que ha entregado hasta ahora la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral, así como de los resultados que se presenten después con el escrutinio. Pues únicamente son las entidades electorales quienes tienen la capacidad de contrastar los E-14 de delegados con los de claveros; estos últimos, según afirmó el registrador Juan Carlos Galindo, “están debidamente diligenciados”.

Existe un margen de error entre el preconteo y el escrutinio

Históricamente el margen de error entre el preconteo y el escrutinio ha existido y ha sido bastante bajo. Según el mismo informe de la MOE, el margen de error en las pasadas elecciones al Senado fue de 131.555 votos, equivalente al al 0,76% de la votación. Y en Cámara de Representantes de, al menos, 146.020 votos, equivalente al 0,86% de la votación.

El número de irregularidades encontradas no cambia los resultados de las elecciones

Según la MOE, con el número tan alto de participantes que tuvo estas elecciones (más de 19 millones de votantes), las irregularidades no generan un cambio en el resultado final. Pero, según Fabián Hernández, “en elecciones parlamentarias o locales, ese margen de error puede ser definitivo”.

Finalmente, todo el ruido que ha generado este tema deja de manifiesto, según la MOE, la necesidad de hacer una reingeniería al procedimiento de conteo y transmisión de los resultados. De acuerdo con su informe, “no encuentra razonable que no se disponga de un dispositivo (papel carbón, papel químico, digitalización, otros) que permita obtener dos copias identicas de un mismo Formulario E14 original”.

Además, considera que es urgente avanzar en una reforma electoral que reduzca las múltiples vulnerabilidades evidenciadas en el actual sistema de conteo y totalización de votos. Es inconcebible que unos resultados electorales tengan un margen de error entre el preconteo y el escrutinio.