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Miércoles, 05 Septiembre 2018

¿Qué es el fracking?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

¿Cómo funciona? ¿En qué están las políticas en Colombia? Colombiacheck revisó algunas de las preguntas más comunes que han hecho los ciudadanos alrededor del tema y consultó a varias fuentes expertas, académicos y al Gobierno Nacional para dar algunas respuestas.

Durante las últimas semanas el debate sobre los hidrocarburos ha girado en torno al llamado “fracking”. Sin embargo, no se han aunado muchos esfuerzos para tratar de explicar en qué consiste exactamente el tema a debatir, cómo funciona, en qué va la regulación en Colombia, dónde se quiere o se puede hacer.

Por eso, Colombiacheck intenta dar respuesta a algunas de las preguntas más comunes que están haciendo los usuarios en los motores de búsqueda. Aquí están algunas de ellas. No obstante, la idea es que, a medida que vaya leyendo, nos deje las preguntas que le sigan surgiendo o ante las cuales no siente que haya tenido una respuesta clara.

¿Qué es el fracking?

Andrés Ángel, asesor científico de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), explica que el fracking es una técnica de extracción de hidrocarburos que consiste en la inyección de grandes volúmenes de fluidos a presión para generar fracturas en rocas y así crear vías de migración de los hidrocarburos hacia la superficie.

Por su parte, Óscar Vanegas, ingeniero de petróleos y docente de la Universidad Industrial de Santander (UIS), aclara que el “fracking” (o fracturación hidráulica, en español) se ha utilizado desde 1947 para la extracción de hidrocarburos. Es decir, en varios casos el petróleo que utilizamos se ha extraído a través de la fracturación hidráulica de areniscas o calizas, que se conocen como yacimientos convencionales.

Sin embargo, lo que ha generado grandes debates durante los últimos años es, en particular, la fracturación hidráulica de lutitas: las rocas madre donde se origina el petróleo y el gas. Estos son los llamados “yacimientos no convencionales”. La extracción de hidrocarburos en estos yacimientos no convencionales es a lo que actualmente se denomina “fracking” en los debates en medios nacionales e incluso dentro del gabinete del presidente Iván Duque.

¿Cómo funciona?

En resumen, el fracking funciona fracturando rocas que están cientos o miles de metros debajo de la superficie terrestre, y dentro de las cuales está almacenado el petróleo, y creando un camino para que el líquido resultante pueda llegar a la superficie.

Para explicar mejor el tema, compartimos dos videos, uno creado por el periódico El Tiempo y otro por el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, que van más a profundidad.

¿Qué es la permeabilidad?

Un término que se repite constantemente en las explicaciones sobre el fracking es la permeabilidad. Ángel explica que esta palabra hace referencia a “una característica física de las rocas”. Es el grado de conexión entre los espacios vacíos dentro de un material.

“En geología, los espacios vacíos [dentro de una roca] son llamados ‘poros’. El volumen total de esos poros es llamado ‘porosidad’”, dice Ángel. Sin embargo, no todos los poros de una roca se pueden llenar de agua o hidrocarburos, porque no están conectados a otros. De modo que la permeabilidad es la porosidad efectiva, la que se puede llenar con algo.

La idea del fracking es conectar los poros de las rocas, a través del fracturamiento hidráulico, para sacar sacar el hidrocarburo a la superficie.

¿Dónde y cuándo se originó el fracking?

Según Vanegas, el fracturamiento hidráulico convencional comenzó en Kansas (Estados Unidos) en 1947. El no convencional, aunque estaba patentado desde 1865, comenzó a utilizarse en el año 2000, en Pensilvania (también en Estados Unidos). “Antes, el precio del petróleo convencional no daba para meterse en esto, las tensiones geopolíticas no lo justificaban”, dice Ángel. Según el científico, no existían las tecnologías que lo hicieran rentable.

¿Qué químicos se utilizan para la fracturación de las rocas?

Vanegas explica que cada empresa fabricante de esos químicos le da su nombre al producto que vende, pero que en términos genéricos las sustancias que se utilizan para que sea más fácil fracturar la roca son reductores de viscosidad, inhibidores de precipitación de escamas, viscosificantes, inhibidores de corrosión, estabilizadores de pH y fluidos pisotrópicos que permitan el flujo a través de las fracturas.

¿Cuáles son los riesgos?

En un artículo anterior (Vea: Dakota del Norte no es un ejemplo de fracking responsable) Colombiacheck revisó los informes “Hydraulic Fracturing for Oil and Gas: Impacts from the Hydraulic Fracturing Water Cycle on Drinking Water Resources in the United States” de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos), publicado en diciembre de 2016; y el “Compendio de hallazgos científicos, médicos y de medios de comunicación que demuestran los riesgos y daños del Fracking”, realizado por Concerned Health Professionals of New York y Physicians for Social Responsibility, ediciones tercera y quinta, de octubre de 2015 y marzo de 2018, respectivamente.

Colombiacheck encontró que se han presentado riesgos en el caso específico de Dakota del Norte (Estados Unidos) por derrames de petróleo, derrames de aguas contaminadas con los químicos agregados para el fracturamiento, contaminación de fuentes de agua subterránea, contaminación del aire y hasta riesgos para los trabajadores.

Adicionalmente, la Alianza Mexicana Contra el Fracking, compiló los que para su caso son los principales “impactos socioambientales del uso de la fracturación hidráulica”, que incluye los siguientes:

  • Disminución de disponibilidad del agua: La fracturación de un solo pozo requiere entre nueve y 29 millones de litros de agua. El ritmo de explotación anual de 9,000 nuevos pozos en Estados Unidos que se pretende exportar a México supondría un volumen de agua equivalente al necesario para cubrir el consumo doméstico (100lts/pers/día) de entre 1,8 y 7,2 millones de personas en un año.
  • Emisión de gases y su contribución al calentamiento global: 90% de las emisiones en el proceso de obtención del gas es metano, aunque también se emite dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles. Aunque la quema del gas natural emite menos dióxido de carbono que otros hidrocarburos, el proceso completo de su explotación contribuye en mayor medida a la aceleración del cambio climático debido a las fugas de metano producidas durante su extracción.
  • Sismos antropogénicos: En Arkansas, Ohio, Oklahoma, Colorado y Texas, regiones sin actividad sísmica histórica, se han multiplicado en años recientes el número de sismos superiores a los tres grados. Los epicentros de estos sismos coinciden con la localización de los pozos de inyección.

Por otro lado, para Ángel, más allá de los riesgos ambientales, el principal riesgo es que la extracción va a generar más extracción: “Más gases de efecto invernadero, menos transición, menos innovación. Es raspar la olla y eso es inherentemente insostenible”.

¿Cuáles son las razones para impulsarlo en Colombia?

“Esto es un tema de autosuficiencia energética” dice la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP). Las reservas del país son limitadas, según la ACP. El último informe de reservas 2017 estableció que, para el caso de crudo, el nivel de reservas es de 5,7 años y, para el caso de gas, de 11,7 años. “Por lo cual es importante continuar las campañas de exploración y producción en yacimientos convencionales. Pero también hay una clara oportunidad de poder ampliar las reservas apostándole a nuevos proyectos como no convencionales”, según dice la ACP en un comunicado enviado a Colombiacheck.

“Adicionalmente, por su método de operaciones, la técnica del fracking requiere grandes contrataciones de bienes y servicios y es un generador de empleo, es decir que es también una gran oportunidad para impulsar la economía del país y las regiones”.

¿Cuál es el potencial de Colombia para extraer hidrocarburos a través de yacimientos no convencionales?

De acuerdo a los escenarios de incorporación de reservas realizados por la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) -entidad de carácter técnico, adscrita al Ministerio de Minas y Energía- sería posible incorporar hasta 10.000 millones de barriles promedio diario provenientes de yacimientos no convencionales (la producción actual de petróleo es de aproximadamente 860.000 barriles al día según MinMinas). Sin embargo, el Ministerio de Minas no ha hecho estimaciones aún sobre cuánto recibiría el país en ingresos fiscales, “ya que la rentabilidad de este tipo de proyectos dependerá de la capacidad de los operadores de reducir los costos”.

¿En qué está la política para el fracking en Colombia en este momento?

En la actualidad se cuenta con el marco técnico para la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales, expedido por el Ministerio de Minas y Energía en 2013.

En 2014, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible expidió los términos de referencia para la elaboración del estudio de impacto ambiental para la exploración de hidrocarburos. Y en ese mismo año, nuevamente el MinMinas estableció los requerimientos técnicos y procedimientos para la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales.

“Con estas tres regulaciones, es posible que se lleve a cabo la fase de exploración de hidrocarburos en yacimientos no convencionales”, dijo en un comunicado el Ministerio de Minas a Colombiacheck.

¿Es decir que hoy ya se puede hacer fracking?

Se puede explorar solicitando el debido licenciamiento ante la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), que es lo que vienen solicitado en este momento los dos proyectos de ConocoPhillips y los de ExxonMobil y Ecopetrol. Pero la explotación no es posible porque no han salido los términos de referencia para expedir licencias ambientales de explotación, que es lo que están esperando las empresas petroleras, según Carlos Andrés Santiago, coordinador de la Alianza Colombia Libre de Fracking.

¿En qué zonas del país se puede hacer fracking?

Estudios de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) indican que el país tiene potencial principalmente en las cuencas de la zona del valle del Magdalena Medio, en la cuenca Cesar-Ranchería, en el Catatumbo, la cordillera oriental y los llanos orientales.

Mapa de yacimientos no convencionales de hidrocarburos en Colombia.
*Mapa construido por @Geographiando con datos de la ANH.

De acuerdo con Santiago, la apuesta para comenzar es desarrollar en una primera etapa el valle del Magdalena Medio y la cuenca Cesar Ranchería.

¿Qué empresas están interesadas en hacer fracking en Colombia?

Drummond, ConocoPhillips, Canacol Energy, Parx Resources, ExxonMobil y Ecopetrol.

 

¿Le quedaron más preguntas por responder sobre el fracking? Escríbanos a nuestro Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o a nuestra cuenta de Twitter y cuéntenos qué otras respuestas sobre el fracking podemos buscar.

Viernes, 25 Enero 2019

Explicador: ¿Qué son las ‘noticias falsas’?

Por Luisa Fernanda Gómez y José Manuel Cuevas

La información es esencial para las sociedades democráticas y la desinformación atenta directamente contra ese derecho. Pero, ¿qué son exactamente las noticias falsas y por qué es importante combatirlas?

En los últimos años hemos visto que las campañas políticas en distintos países, incluido Colombia, se han llenado de cadenas de WhatsApp, memes y publicaciones en Twitter y Facebook cuya principal intención es desinformar a los ciudadanos. Al tiempo, nos encontramos en las mismas redes a políticos que ante cualquier información que no les conviene, deslegitiman a la prensa diciendo que se trata de ‘noticias falsas’.

via GIPHY

Aunque la desinformación existe desde mucho tiempo atrás, con el auge que están teniendo en las redes sociales, pareciera que los ciudadanos estamos atrapados en un mundo en el que abundan las noticias falsas y la desinformación. ¿En quién podemos confiar?

Si usted, lector, aún no nos conoce, Colombiacheck es el medio especializado en verificar la información que circula en las redes sociales y que hace parte del debate público colombiano. Nuestro propósito es llevar a los colombianos información verificada, que les sirva en su vida diaria, pero sobre todo, que sea útil a la hora de tomar decisiones importantes en materia política. En otras palabras, ayudar a que usted no coma cuento.

En esta ocasión quisimos partir nuestro quehacer desde el mismísimo comienzo y definir qué son las mal llamadas “noticias falsas”, contar por qué es importante combatirlas y ayudar a identificarlas; como una forma más de contribuir a la lucha contra la desinformación.

via GIPHY

¿Qué son las ‘noticias falsas’ o fake news?

El Diccionario Collins, que en 2017 eligió ‘fake news’ como la palabra del año, define este término como “información falsa, frecuentemente sensacionalista, diseminada bajo el disfraz de reportaje de noticias”.

Para expertos en el campo y medios que se dedican al fact-checking (verificación de hechos), el concepto de ‘noticias falsas’ no tiene una única connotación y por eso sugieren mejor hablar de desinformación, dado que en este último término cabe una variedad más completa de acciones que tienen el propósito de desinformar: portales que publican informaciones que son falsas, claro, pero también memes, cadenas de WhatsApp, publicaciones con falsedades, teorías de conspiración y rumores.

La desinformación ha existido desde siempre, pero en los últimos años ha cobrado mayor relevancia por las posibilidades informativas que ofrece Internet y, por supuesto, las redes sociales.

¿Cómo surge la desinformación?

Según Luisa Fernanda Isaza, abogada de la Fundación para la Libertad de Prensa e investigadora, es muy difícil saber cómo surge una desinformación, porque más allá de los portales (con los cuales es relativamente fácil encontrar un propietario registrado), no podemos saber con claridad quién es el autor de una cadena falsa que se transmite por WhatsApp, o de un meme que se difunde por Facebook o Twitter.

En Colombia, el proyecto Linterna Verde realizó un informe en el cual buscó explorar el rol de Whatsapp en el debate político colombiano y resolver cómo contribuye a la desinformación. Pero, según explica en sus conclusiones, rápidamente se encontraron con una realidad: “la desinformación que circula a través de esta plataforma tiene un origen diverso, tanto en términos de espacio como de actores”. Por lo cual, es difícil aún llegar a un respuestas sobre el origen de la desinformación.

Lo que sí se sabe en muchos casos son las motivaciones o intenciones detrás de una desinformación. En un estudio que publicó Isaza junto con Carlos Cortés, investigador consultor de la Iniciativa por la Libertad de Expresión (iLEI) del Centro de Estudios en Libertad de Expresión y Acceso a la Información, se identificó que las desinformaciones pueden tener motivaciones económicas, políticas o un poco de ambas.

“En el primer caso, se trata de operaciones comerciales que buscan generar tráfico a partir de contenidos falsos y, sobre todo, titulares sensacionalistas a los que la gente les da clic, pero cuya información relacionada no tiene sentido o relevancia alguna. En el segundo caso, las noticias intentan parecer auténticas no tanto para generar tráfico y ganancias sino para manipular el debate público a favor de determinados intereses políticos”.

¿Por qué es importante combatir la desinformación?

La información es esencial para las sociedades democráticas, y es un derecho que en Colombia está respaldado por el artículo 20 de la Constitución Política. Difundir información falsa, imprecisa o errónea atenta contra ese derecho y afecta la toma de decisiones con fundamento por parte de los ciudadanos. En otras palabras, afecta directamente a la democracia.

Por esta razón, ese derecho se convierte a la vez en un deber para los ciudadanos: revisar (o verificar) la calidad de los contenidos que consume y comparte.

“Es evidente que hay un déficit de conciencia crítica frente a las noticias, y eso hace que las personas sea más proclives a ser engañadas. No pueden cuestionar efectivamente lo que consumen”, señala José Luis Peñarredonda, periodista e investigador en cultura digital.

Pero no se afane si ha caído en desinformaciones, a continuación le ponemos algunos consejos para que no le vuelva a suceder.

¿Cómo reconocer la desinformación?

En internet es posible encontrar portales o artículos que comparten consejos sobre cómo reconocer la desinformación. Arepita, por ejemplo, un medio de fact-checking en Venezuela publicó un hilo con algunos consejos que vale la pena revisar.

El Centro Gabo de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (Fnpi), por su parte, ha publicado varios artículos al respecto. Aquí le dejamos dos de ellos: Todo lo que debes saber para evitar la desinformación en redes sociales y 3 consejos de los ‘fact-checkers’ profesionales para ‘la tía Rosita’.

También ha publicado herramientas: ¿Cómo saber si una foto es falsa? Comienza por estas dos herramientas, al igual que Consejo de Redacción, organización de la cual Colombiacheck hace parte: InVID, descubre la verdad detrás de los videos de Facebook y Youtube.

Pero en general, las recomendaciones suelen ser las mismas. Recuerde prender las alarmas si:

  • No es clara la fuente de la información (“alguien me dijo…”)

  • La información no aparece en otros medios.

  • La fecha de publicación de la información no es reciente.

  • Las fuentes (en caso de aparecer) no comprueban lo que dice la información.

  • Desconfíe siempre de los artículos con títulos grandes y en mayúscula sostenida.

  • Encuentra un portal que le genera dudas y la sección “Acerca de” no lo convence, es demasiado general o no está disponible.

  • El artículo tiene enlaces pero no dirigen a donde deberían. Tenga cuidado en ese caso, porque en ocasiones van a sitios que quieren tomar sus datos.

Pero ojo a un asunto: las opiniones no son verdaderas ni falsas, son juicios de valor que se emiten sobre algo que esté pasando. No es preciso calificarlas como falsas o verdaderas (por eso tampoco se permite la rectificación de opiniones, como ya explicamos en el artículo ¿Qué es una rectificación y cómo funciona?). Existe una responsabilidad en las opiniones, como afirma Peñarredonda, sí y solo sí después del “yo opino” sigue una información que tiene hechos comprobables. De resto, no puede ser calificada.

En conclusión, tómese un momento antes de compartir una información. Pregúntese siempre de dónde proviene y a quién le conviene que la comparta.

¿Quiénes combaten la desinformación en Colombia?

Colombiacheck es el medio especializado en la verificación de hechos y datos en el país. Somos firmantes de la Red Internacional de Fact-Checkers (Ifcn, por sus siglas en inglés), la cual nos certifica como chequeadores que cumplen los principios de dicha comunidad internacional.

De esa misma red global hace parte La Silla Vacía, que desde 2014 lanzó el detector de mentiras, y que fue usado también durante las pasadas elecciones presidenciales.

Pero también existen iniciativas de Red Ética de la Fnpi; en Facebook encuentran los grupos Esta noticia es falsa y Convivencias en red, que contribuyen en la lucha contra la desinformación.

Si consideran que las explicaciones no fueron suficientes, o tienen preguntas adicionales que les gustaría que resolviéramos, pueden escribirnos a nuestro correo electrónico o contactarnos a través de nuestras cuentas de Twitter y Facebook.