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Jueves, 20 Septiembre 2018

¿Qué son las Águilas Negras?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En Colombiacheck hablamos con especialistas que han investigado el tema y revisamos registros en prensa para tratar de resolver algunas de las preguntas alrededor de este fantasma.

En días recientes han aparecido más panfletos amenazantes con el nombre de las Águilas Negras. Por esa razón, han vuelto a rondar preguntas su alrededor: ¿quiénes son?, ¿realmente existen?, ¿están organizadas?

Aquí están algunas de esas preguntas con sus respuestas. No obstante, al igual que en artículos anteriores, la idea es que a medida que vaya leyendo, nos deje las preguntas que le sigan surgiendo o ante las cuales no siente que haya tenido una respuesta clara.

¿Qué son las Águilas Negras?

Tal vez esta es la pregunta más difícil. Según Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), “las investigaciones no dan un campamento, unos mandos determinados, ni estructuras permanentes”, así que no se puede decir que las Águilas Negras existan, por lo menos no como estructura criminal. “Lo que existe es una marca que es utilizada por diferentes agentes para amenazar, no ser identificados y amedrentar pobladores”, dice Ávila.

Según Carlos Guevara, de la Organización Somos Colombia, las Águilas Negras “son una franquicia criminal” que está al servicio de quien quiera utilizarla.

¿Son una organización criminal?

Un informe del Centro Integrado de Información de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CI3-CO), publicado recientemente por Colombia2020, sostiene que, en el caso de las “Águilas Negras”, no es posible hablar de una organización estructurada, o de un Grupo Armado Organizado (GAO), porque “las características de los panfletos [amenazantes que envían a sus víctimas] y la organización de los documentos” no siguen un mismo patrón. De hecho, muchas veces los logos de los panfletos no son iguales, o están mal copiados, y el lenguaje de los mensajes varía. Todo esto “permite ver una ausencia ideológica en comparación con organizaciones criminalmente estructuradas”.

¿Cuándo aparecieron?

Tampoco parece haber un consenso sobre el momento exacto en el que aparece el nombre “Águilas Negras” asociado a actividades criminales. Sin embargo, los investigadores que consultamos coincidieron en que el nombre comenzó a aparecer alrededor de las mismas fechas en las que ocurrió la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), es decir entre noviembre de 2003 y agosto de 2006. Registros de prensa, tanto de la época como más contemporáneos (de El Tiempo, Semana y la BBC) también coinciden en esas fechas.

Según el informe de inteligencia del CI3-CO, reseñado por Colombia 2020, el primer panfleto de las ‘Águilas Negras’ que se conoció en el país, y que lleva la imagen característica del grupo, fue el que circuló en el departamento del Magdalena en 2006.


Panfleto de las Águilas Negras
 

Según explica Guevara, en ese entonces había varios grupos con el nombre de “Águilas” de diferentes colores (rojas, doradas y negras) repartidas en distintas partes del país. De acuerdo a un artículo publicado por Semana en 2007, estos grupos estaban compuestos por miembros de las AUC que no quisieron hacer parte de la desmovilización, desmovilizados que volvieron a delinquir y personas que no estuvieron relacionadas con los paramilitares que ingresaron a la delincuencia. Eventualmente, las personas de estos grupos “se concentraron bajo la denominación de ‘Águilas Negras’”, según dice Guevara.

Sin embargo, según le dijo la Dirección de Inteligencia de la Policía (DIPOL) a la BBC en 2017, todas las “Águilas” “desaparecieron entre [2006] y 2009, porque fueron desarticuladas o fueron absorbidas por otras organizaciones criminales”.

Hoy, quienes usan el nombre de “Águilas Negras” son simplemente mercenarios. “Son una herencia de toda la degradación de nuestro conflicto. Son residuos de gente especializada en ese tipo de violencia”, dice Ávila.

¿Cuál es su propósito y objetivo?

Al no ser una estructura organizada, no tienen un objetivo específico. “Tienen distintos, porque son como una especie de fantasma que infunde miedo para ganar un pulso particular o para gobernar en los territorios”, según explica el artículo de Colombia2020.

¿En qué casos es usada la ‘marca’ Águilas Negras?

Según lo hallado por el subdirector de Pares, algunos grupos criminales, como el Clan del Golfo, “se ponen el nombre de ‘Águilas Negras’ para no ser identificados” al realizar actividades delictivas. “Esto fue lo que pasó en Norte de Santander en la guerra entre Rastrojos y Urabeños o Clan del Golfo”.

También sucede que algunos sectores de la fuerza pública utilizan la marca en algunas regiones para “para amedrentar comunidades, individuos y grupos de jóvenes con comportamientos violentos”, según Pares, o impulsar una intención política específica. Según el subdirector de la fundación “tal vez Caquetá hace algunos años es el mejor ejemplo”.

Asimismo, el nombre “‘Águilas Negras’ es utilizado por particulares, mediante panfletos, para infundir miedo a diferentes comunidades”, como dice Ávila en su artículo.

Y, como lo contaron Eduardo Álvarez Vanegas* y Andrés Cajiao Vélez de la Fundación Ideas Para la Paz (FIP), en Razón Pública en 2017, personas que buscan mantener esquemas de protección por parte del Estado, se envían autoamenazas a nombre de las “Águilas Negras” para conservar los beneficios.

¿Dónde operan?

El informe de inteligencia del CI3-CO encontró 282 panfletos distribuidos en todo el territorio nacional desde 2006 hasta 2018. Y como casi cualquiera hace uso del nombre, “uno ve las Águilas Negras en todo el país”, agrega Guevara.

¿Cómo operan?

Las “Águilas Negras” “siempre [operan] bajo amenazas manifiestas en panfletos”, según dice el director de la Organización Somos Defensores. “No se les ha conocido incursión armada, atentado verificable”. Según Guevara, no aparecen en ninguna cuenta oficial, pues “no existen para el Estado”.

Según los registros de Somos Defensores, las “Águilas Negras” aparecen como los responsables de hasta el 60% de las amenazas que se han presentado en los últimos ocho años en el país.

Por su parte, los investigadores de la FIP identificaron al menos cuatro tipos de amenazas:

  1. Las que intentan impedir las acciones de líderes y organizaciones, que responden a las agendas que impulsan estos líderes y que buscan detener su trabajo o desplazarlos;
  2. Las de tipo contrainsurgente, en las que se amenaza a supuestos auxiliadores, milicianos y “guerrilleros encubiertos”;
  3. Las que tienen fines extorsivos, hechas por delincuentes comunes que usan el nombre “Águilas Negras” para intimidar y presionar un pago;
  4. Las de limpieza social, que están dirigidas en contra de la población LGBTI, habitantes de calle, consumidores de drogas, prostitutas, o ladrones, entre otros. Se busca amedrentar a estas personas para intentar obligarlas a irse de sus zonas.

¿Cuándo se activan?

En elecciones, cuando hay protestas y exigencias al gobierno. “Particularmente, cuando hay movimiento social”, dice Carlos Guevara.

¿Cuántos miembros tienen?

Como ya fue dicho, al no ser una estructura organizada, no es posible establecerlo.

¿Quiénes son sus objetivos?

Según un artículo de Semana publicado en 2015, “en casi 10 años, los panfletos han estado dirigidos sistemáticamente contra políticos de izquierda, líderes sociales y de restitución de tierras, sindicalistas, defensores de derechos humanos y periodistas”.

Tres años después siguen los amenazados siguen teniendo los mismos perfiles.

*Eduardo Álvarez Vanegas ya no hace parte de la FIP.

Jueves, 13 Diciembre 2018

Explicador: ¿Cómo funciona la retefuente y qué le modifica la ‘Ley de financiamiento’?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La reforma tributaria plantea bajar la tarifa sobre la cual partiría el cobro de la retención con el fin de que más personas paguen el impuesto.

En este momento está haciendo su curso por el Congreso la próxima reforma tributaria, llamada Ley de financiamiento. Fue presentada por el Gobierno del presidente Iván Duque el pasado 31 de octubre y se espera que esté lista en los últimos días del año.

Con ella, vienen varias modificaciones de tipo económico para el país, pues el gobierno espera conseguir a través de ella 7,5 billones de pesos de los 14 que, argumentan, hacen falta. Entre esas modificaciones están incluidos, también, algunos cambios frente al recaudo de la retención en la fuente para el impuesto a la renta.

Y para todos aquellos que se pregunten qué es la retención en la fuente y cómo funciona, y que no sepan si el otro año tendrían que entrar a tributar, Colombiacheck preparó esta nueva edición de su Explicador con respuestas a esas preguntas.

De lo general a lo particular

La retención en la fuente es un mecanismo creado por el Estado para cobrar por adelantado algunos impuestos que son facturados anualmente, según explica Alejandro Rodríguez Llach, investigador del centro de estudios Dejusticia.

Esto se hace para que la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) no deba esperar todo un año para hacer el recaudo de algunos impuestos, sino que pueda, mensualmente, hacerse al cobro.

Existe retención en la fuente para el impuesto a la renta (ingresos); Impuesto al Valor Agregado (IVA); industria y comercio, avisos y tableros (ICA), entre otros. “Todos los tipos de impuestos que existen pueden tener un mecanismo de retefuente”, sostiene Rodríguez Llach.

Según Henry Carvajal, contador público especializado en impuestos, de todos los tipos que hay, el concepto de retención en la fuente para el impuesto a la renta es el que reúne más personas para hacer el pago, y, por cuenta de la ley de financiamiento, algunos que hoy no hacen parte del cobro resultarían afectados de aprobarse la reforma.

De modo que, en aras de explicar cuál es este cobro al cual se refiere Carvajal, para este caso nos referiremos de manera exclusiva a la retención en la fuente para las rentas laborales de las personas naturales del impuesto a la renta. Es decir, solamente al cobro que se hace a quienes son asalariados o independientes con menos de dos empleados a su cargo, para el pago anticipado del impuesto a la renta.

Cómo funciona

El impuesto a la renta se cobra anualmente entre agosto y octubre año vencido; el cobro del año 2017 se efectuó en esos meses del 2018, por ejemplo. Sin embargo, como ya explicamos, para que la DIAN no deba esperar todo un año para cobrar el tributo del año anterior, mes a mes va quitando del sueldo la retención en la fuente.

El cobro de la retención en la fuente se hace directamente en el mismo sueldo que reciben los asalariados. ¿Y a quiénes se les cobra? Aquí es donde se vuelve relativo, ya que el impuesto mira individualmente los salarios y las deducciones y exenciones a las que haya lugar para cada caso.

La reglamentación para este mecanismo está consignada en el artículo 383 del Estatuto Tributario. En él, se expone que los salarios que estén entre 0 y 94 Unidades de Valor Tributario quedan libres del pago, pero a partir de 95 UVT comienza a generarse el cobro, con base en la siguiente tabla.

Tabla de retención en la fuente del artículo 383 del Estatuto Tributario

La UVT (Unidad de Valor Tributario) es una medida de valor que fija cada año el gobierno para estandarizar y homogeneizar distintos valores tributarios. Este año, de acuerdo con la resolución 63 de 2017, la UVT quedó establecida en 33.156 pesos.

Entonces, quien actualmente devengue más de 3’937.275 pesos mensuales es sujeto de retención y, probablemente, declarante del impuesto a la renta. No obstante, no en todos los casos puede hacerse el cobro, tanto de retefuente como del impuesto. Les explicamos por qué en dos ejemplos.

Supongamos que usted, como asalariado, gana cinco millones de pesos. De esos cinco millones se le hará un descuento de 450.000 pesos por el pago de salud y pensión, que son los ingresos no constitutivos de renta. Es decir, no hacen parte del monto sobre el cual se hace el cobro.

A ese subtotal ($4’550.000) se le descuentan las deducciones a que tenga derecho como asalariado. Estas pueden ser el pago de medicina prepagada; pago de interés de crédito de vivienda o leasing habitacional y/o tener dependientes económicos. Todo esto de acuerdo al artículo 387 del Estatuto Tributario.

Obviamente para que todas estas deducciones hagan efecto deben ir acompañadas del respectivo documento que las demuestre, según aclara Carvajal.

Adicionalmente a estas deducciones, se le pueden agregar las exenciones, como el aporte voluntario a un fondo de pensión, a cuentas de ahorro para el fomento de la construcción (AFP) y una exención del 25% del sueldo al cual todos tenemos derecho por cuenta del artículo 206 del Estatuto.

Todas estas deducciones y exenciones, sin embargo, no pueden ser, en ningún caso, superiores al 40% del subtotal (de los 4’550.000, en este ejemplo).

Suponiendo que, para el caso del ejemplo, usted cuente con todas las deducciones y exenciones, el valor neto sobre el cual se entraría a revisar el pago de la retención da 2’730.000 pesos (restando el 40%); que, al dividirlo por los 33.156 pesos de las UVT da 82,33 UVT; es decir, no alcanzaría a entrar en el cobro de retención en la fuente, pues ahora se cobra en ingresos desde 95 UVT al mes.

Ahora, si usted, con su sueldo base de 4’550.000 no tiene ninguno de los casos de deducción, igual la ley establece que todos los sueldos acceden a la exención del 25%. Entonces, el valor del subtotal menos el 25% exento queda en 3’412.500, que, al dividirlo por las UVT, da 102,9. Aplica retención en la fuente.

Según explica Carvajal, sin embargo, el pago no se haría sobre las 102 UVT, sino que, como indica la tabla del artículo 383, se descuentan las primeras 95; es decir, solo se haría el pago sobre las 7 UVT restantes para un total de 262.680 pesos, que serían el valor de la retención en la fuente que le descontarían a usted mensualmente.

Este segundo ejemplo aplica prácticamente de igual manera para los independientes, ya que, por lo general, no suelen contar con las demás deducciones; únicamente la exención del 25% del sueldo.

Por otro lado, para el impuesto a la renta aplican las mismas deducciones y las mismas exenciones; por lo cual es válido afirmar que en la mayoría de los casos quien pague retención en la fuente será declarante para el impuesto a la renta.

No obstante, ser declarante no quiere decir en todos los casos ser contribuyente, ya que al final del año, todo lo que le quitaron de retención en la fuente se presenta a la DIAN como parte del impuesto que tiene que pagar de renta. Y al hacer la resta de lo que tiene que pagar menos lo que ya pagó es posible que le dé cero o saldo a favor.

Cuando el mecanismo se convierte en impuesto

El artículo 241 del Estatuto Tributario establece la reglamentación para el impuesto de renta; y allí se señala que a partir de 1.090 UVT inicia el cobro.

En línea con lo último que señalamos en el punto anterior, sin embargo, es posible que, en algún caso, el mecanismo de recaudo de la retención en la fuente, se convierta en un impuesto en sí mismo.

Esto ocurre si un independiente, por sus ingresos mensuales, resulta sujeto de retención y se le hace el descuento mes a mes del mismo. Pero si al final del año, al sumar sus ingresos anuales (y restar la exención del 25%), sus ingresos resultan de menos de 1.090 UVT, no es declarante de impuesto a la renta y no debe pagar.

En ese caso, para ese independiente, la retención en la fuente se le convirtió en un impuesto (y no en un mecanismo de recaudo anticipado). Sin embargo, la ley prevé también que quien así lo desee puede declarar el impuesto a la renta y pedir la devolución del pago que ya hizo. El tema no es sencillo, según Carvajal, pero es posible.

¿Qué modifica la Ley de financiamiento?

Aún está en debate la Ley de Financiamiento y, hasta que no sea sancionada por el presidente Duque, es imposible saber con certeza cuáles de las modificaciones quedarán para este impuesto y para el mecanismo de retefuente.

Hasta el día de hoy, las modificaciones de la ponencia final se mantienen y esto es lo que incluyen.

El artículo 31 de la reforma tributaria propone modificar el artículo 383 en dos aspectos; 1). Baja el valor de las UVT sobre el cual comienza el recaudo, de 95 a 87 UVT; y 2). Agrega a la tabla dos tarifas marginales nuevas: del 37 y 39%.

Según Nicolás Carrero, socio fundador de la firma de contadores Carrero & Asociados, estos cambios lo que hacen es aumentar la base gravable (más personas entrarían a tributar) y, en función del principio de progresividad, hace que quienes más ganan paguen todavía más.

Por otro lado, un tema que estuvo planteado en el borrador inicial, que fue eliminado de la ponencia final y que, según Carvajal, es posible que se reviva durante el debate en el Congreso, es la eliminación del artículo 206 del Estatuto Tributario que hace exento del pago el 25% del sueldo. Esto estaba en las derogatorias del artículo 87.

Y finalmente, otro de los cambios que están pendientes es la reducción del porcentaje en el límite de exenciones y deducciones, pasando del 40 al 35%. Así estaba establecido en el artículo 28 del borrador y fue eliminado para la ponencia final dejando el límite tal cual está hoy, en el 40%.