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Viernes, 25 Mayo 2018

“Un presidente profesor”...

Por Carlos González

“Un profesor, ¡un presidente profesor!”, cantan sin cesar cientos de personas en las calles de Bogotá, en cada evento que convoca Sergio Fajardo. Es su sueño, el sueño de sus seguidores. Colombia nunca ha tenido a un profesor en la Casa de Nariño y mucho menos un presidente con doctorado.

Fajardo se jugará su último cartucho este domingo 27 de mayo, a la espera de lograr lo que parece imposible: tumbar el pronóstico que da a Duque y a Petro como fijos para la segunda vuelta. Él no pierde la esperanza.

Y es que la esperanza de la victoria no está en duda, o al menos esos es que se ve en los rostros de quienes marchan a su lado. A Antanas Mockus, Claudia López, Jorge Robledo y la marea amarilla y verde que lo sigue a cada lugar de Colombia se les ve el ánimo intacto a pesar de las dificultades y el cansancio.

Las encuestas tampoco están mostrando los mejores resultados, pero “el profe” sigue en la lucha. “Fajardo está remontando. En todas las encuestas se está recuperando”, repiten desde la campaña. En redes se volvió tendencia la etiqueta #LaRemontadaDeFajardo, pero más que el hashtag en Twitter, es el mensaje detrás, el mensaje de que se puede, dice Katherin, una joven profesional simpatizante de Fajardo.

La campaña ha sido austera, en buena parte, porque más de 3.000 personas han servido de voluntarias para promover la candidatura de Sergio durante casi dos meses. “Nosotros nos caminamos Bogotá. Vamos a entregar volantes, afiches, manillas, paramos a explicar las propuestas de Fajardo. Respondemos preguntas y cada vez vemos más gente interesada en conocerlo”, cuenta uno de los muchachos.

Como forma de agradecimiento, la campaña organizó un evento para los voluntarios, sus amigos y familias. La cita fue el jueves en la noche y sirvió como antesala del cierre de campaña.

El auditorio de la CUN, en el centro de Bogotá, acogió a cientos de personas que asistieron con pitos, gorras, camisetas, banderas, tambores, cámaras y la ilusión de escuchar a Fajardo. “Todo este trabajo de semanas ha valido la pena, todo este esfuerzo, pero ahora se viene la semana más dura”, explica Sebastián, uno de los jóvenes asistentes.

A todo pulmón sonaba su himno en el auditorio: “Un profesor, un profesor, ¡un presidente profesor!”. Fajardo, mientras caminaba a la tarima, sonreía. Se le veía tranquilo, augusto, en confianza, quizá lo que le ha faltado en los debates. Sus seguidores le creen, se emocionan, pero sobre todo lo admiran. Fajardo llega a su lugar. Revisa con la mirada el lugar con una amplia sonrisa. Mira a Claudia López, la abraza y le da el paso para que empiece su discurso.

“Nos dijeron que no era viable la coalición, que no íbamos a poder y aquí estamos”. La exsenadora es fuerte. Contagia. Sus formas animan. “Fajardo ha venido remontando en las encuestas y es el único que puede vencer a Duque en segunda vuelta”. Para ella, es la opción de reconciliación que necesita Colombia, para no caer en el juego de los extremos. “Vamos a ganar, vamos a ganar”, levanta más la voz. El panorama no es fácil, las encuestas no han sido favorables para la campaña, pero sus seguidores esperan que “el profe” pase a segunda vuelta y gane las elecciones.

Robledo, a quien siempre se le ve sereno, toma el micrófono. “Fajardo es una persona que nunca ha sido acusada de corrupción”, dice el mejor senador de Colombia, quien no duda en deshacerse en elogios con Fajardo. “Nunca ha pagado por un voto y él tiene todas las cualidades para dirigir este país para transformarlo”. Mientras habla, fija su mirada en Carmen Escobar, su esposa desde hace casi medio siglo. Ella asiente, lo apoya con la mirada y aplaude cada una de sus intervenciones. Cerca de su figura se destacan varias personas que han acompañado la campaña: los congresistas Angélica Lozano, Juanita Goebertus, Katherine Miranda, Leonidas Gómez; los concejales Manuel Sarmiento, Jorge Torres, Xinia Navarro, entre otros.

Para Robledo no es un cierre de campaña, todo lo contrario, “aquí es donde empieza lo más duro, donde empieza la campaña real. Donde se define todo”. Toma una pausa y continua. “Nos quedan 10 días, pero son 10 días con sus noches… nos quedan 20 días para llegar a segunda vuelta”, dice el senador entusiasmado, antes de mirar a Fajardo y cederle el turno.

Fajardo empieza su discurso con un chiste, dice que Robledo es la persona más animada de la campaña. El exalcalde contó anécdotas, echó chistes y animó a seguir con la misma energía en los últimos días de campaña. “Muchas gracias a todos ustedes, que han sido parte de este proceso”. “Vamos a ganar y a derrotar a los mismos de siempre”.

A Fajardo no se le desdibuja la sonrisa, aunque admite que siente nervios. Con su acento paisa repite que es el momento de la educación, que hay que quitarles el poder a los mismos de siempre, que no hay que perder la esperanza. “En toda mi carrera nadie puede decir que yo le he dado un puesto, que le he entregado un contrato, ni un concejal, ni un diputado. Ya lo he dicho, el que paga para llegar, llega para robar”.

El candidato recordó que cuando empezó a hacer campaña para la Alcaldía de Medellín marcaba, por decirlo de alguna manera, 0% en las encuestas. Meses después, a punta de volantes y de recorrer las calles, ganó. Así que marcar bajo en las encuestas no es algo que lo trasnoche, manifestó Fajardo, quien, al finalizar, llamó a todos los que lo acompañaban a tomarse una selfie.

Así terminó el evento que continuó el domingo desde muy temprano. Filas y filas de camisetas amarillas y verdes se dieron cita por la Avenida de La Esperanza. Un punto cargado de simbolismo. Una metáfora a la que toda la campaña le apuesta.

La esperanza de la victoria no está en duda. El cierre de campaña oficial sumó un nuevo acompañante: Mockus, el segundo senador más votado el pasado marzo, quien camina toda la avenida a su derecha. Se les ve sonrientes, tranquilos, exhaustos, pero emocionados.

Miércoles, 11 Abril 2018

Las volteretas de Roy Barreras

Por Ana María Saavedra

Hace una semana se firmó del acuerdo entre La U y el candidato Germán Vargas Lleras, por lo que el senador Barreras expresó su apoyo a su antiguo rival para llegar a la presidencia. Y ayer en el Senado se declaró impedido para votar la consulta anticorrupción, pese a que había firmado la iniciativa ciudadana.

La frase de la "política es dinámica" encaja como anillo en el dedo en la historia política del senador Roy Barreras. Tras el apoyo de La U, su partido, al candidato presidencial Germán Vargas Lleras, conocido la semana pasada, el político vallecaucao dio una nueva voltereta en el Congreso.

El cambio de posición se dio durante la votación de la consulta anticorrupción, iniciativa que la bancada de Cambio Radical (grupo de Vargas Lleras) no apoyaba. Pero Barreras sí lo había hecho y había firmado la iniciativa ciudadana, promovida por Claudia López (candidata a la Vicepresidencia de Sergio Fajardo), que incluye siete medidas como reducir el salario de los congresistas de 40 a 25 salarios mínimos, obligarlos a que rindan cuentas y limitar el número de periodos que pueden ocupar una curul.

Ahora para Roy la consulta es un "espejismo y engaño colectivo", lo que lo acerca más a las posiciones del candidato presidencial, al que meses atrás atacaba.

Como en noviembre pasado cuando aseguraba que el "gran arquitecto del hundimiento de esta reforma, y ojalá no, de las circunscripciones de paz es el doctor Germán Vargas Lleras, que ayer, en una jugada magistral, cerró con broche de oro su estrategia", al referirse a la votación de Cambio Radical en el Congreso.

Pero la semana pasada Barreras y el partido de La U se adhirieron a la campaña de Vargas Lleras.

Aunque Barreras, reconocido crítico del ex vicepresidente Vargas, aclaró que el acuerdo se dio para “salvar la paz” y que la alianza se da luego de que la unión entre Humberto De La Calle y Sergio Fajardo no se concretó. “De la Calle no es viable en solitario, por eso propuse que se uniera a Fajardo, a quien no conozco personalmente, pero la alianza nos daba algunas garantías, ayer Gaviria (jefe del partido Liberal) mató esa posibilidad”.

El propio Vargas Lleras anunciaba en un trino que firmaron el acuerdo programático. En la reunión entre La U y Vargas Lleras estuvo Roy Barreras, que se tragó el 'sapo' de apoyar al candidato de Cambio Radical con quien tuvo diferencias serias en el pasado.

 

 

 

 

Colombiacheck verifica las volteretas de los políticos y, en esta línea de tiempo, le cuenta la historia de un médico y profesor universitario, que pasó de quemarse en tres elecciones: una en el Concejo de Cali, y luego dos veces en el Congreso a ser, dos décadas después, el senador más votado del partido de La U.

Del Liberalismo a La U

Rosalía Correa, analista política de la Universidad Javeriana de Cali, asegura que conoció a Barreras en el Nuevo Liberalismo, como un defensor acérrimo de Luis Carlos Galán y luego en Cambio Radical. Correa aseguró que el político siempre ha buscado la sombrilla de un partido que le garanticé salir elegido. Fue así como se abrió camino a través de Cambio Radical y luego con Uribe, en La U, de quien se distanció cuando Santos decidió iniciar un proceso de paz con las FARC.

Agrega que el senador es un líder, que de voltereta en voltereta, busca posicionarse para sobrevivir políticamente, y eso le ha costado trabajo al defender sus principios. "Nuestros líderes tiene ideologías de papel y no logran que se respeten en la vida pública. Uno no le ve una coherencia. La voltereta es con el afán de tener una figuración, que le permita mover ciertos hilos y la burocracia para reproducirse políticamente. Para que esa burocracia sea la encargada de conseguirle los votos”, recalca.

El estar en el lugar correcto y apoyando al presidente de turno le han funcionado. En 2006 cuando se lanzó por primera vez al Senado con Cambio Radical sacó más de 15.000 votos. Al año siguiente, ya en La U, alcanzó 81.339, y en 2014: 83.530. Y en 2018 logró 110.358, una cifra seis veces mayor que en su primera elección.

A Roy le han funcionado las alianzas nacionales. Un reciente informe del diario El País sobre el roscograma de los candidatos al Congreso del Valle reveló que Barreras tiene bajo su control instituciones como la Dirección regional del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec; el Departamento de Prosperidad Social; la Escuela Superior de Administración Pública, Esap, a nivel nacional y local, y la Dirección Regional de la Aeronáutica Civil.

Y en lo local, gracias al apoyo que le dio a Dilian Francisca Toro, para llegar a la Gobernación del Valle, maneja la Secretaría de Planeación del Valle, donde está su hijo Roy Alejandro Barreras y a su grupo pertenece la Rectoría de la Universidad del Valle. Y también por la alianza política con Maurice Armitage a la alcaldía de Cali, ha logrado que la Secretaría de Seguridad le entregue contratos a personas cercanas a la concejal de su movimiento María Grace Figueroa.

Judith Gómez, editora política de El País de Cali, define a Barreras como un "acomodado". Con esa palabra define todas las vueltas políticas que ha dado el senador.

Por su parte, Enrique Rodríguez, director del Centro de Estudios Interdisciplinarios Jurídicos, Sociales y Humanistas de la Universidad Icesi, lo describe como un político eficaz. “La meta de todo político es el poder y él lo ha logrado. Y para esto no se ha ligado a ninguna ideología sino al poder mismo. Es el propio animal político, al que lo jala es tener poder”, señala.

Rodríguez recordó que a su manera tiene sus lealtades y sus apuestas, como su apoyo a Santos para sacar adelante el acuerdo de Paz.