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Martes, 26 Marzo 2019

Bogotá obtuvo segundo lugar en Latinoamérica en transporte público, pero en 2014

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En el índice de movilidad urbana 2.0 de Arthur D. Little, publicado hace cinco años, Bogotá aparece en el segundo lugar de la región. En el informe de marzo de 2018, la capital está en el sexto puesto.

Revista Semana publicó en la noche del 24 de marzo un trino que generó controversia en las redes sociales.

El trino se refiere a uno de los confidenciales (artículos breves) que publicó la revista este fin de semana:

Captura de pantalla Confidencial

Revisamos y encontramos que, efectivamente, Bogotá estuvo en el segundo lugar entre las ciudades de América Latina con la mejor movilidad en materia de transporte público, de acuerdo con el índice de movilidad urbana 2.0 de Arthur D. Little, una firma internacional de consultoría.

Pero lo que no explicó Semana fue que ese informe fue publicado en enero de 2014, hace más de cinco años. La revista tampoco aclaró que en marzo del año pasado salió el informe más reciente de la misma firma, y que en él Bogotá retrocedió cuatro puestos. Por esta razón calificamos la información de Semana como Cuestionable.

En la gráfica de más abajo, que viene del informe de 2014, se puede ver que la única ciudad de América Latina que estaba por encima de nuestra capital era Santiago de Chile. Detrás estaban otras ciudades latinoamericanas como São Paulo, Curitiba, Rio de Janeiro, Buenos Aires y Ciudad de México.

Además, en su confidencial, Semana escribió que “en el mundo, Hong Kong tiene el mejor transporte público”. En la imagen se puede ver que esa era la ciudad que lideraba el ránking en 2014.

Informe 2014

En esta otra imagen, se puede ver el ranking desagregado por región, donde se hace más evidente el puesto que obtuvo Bogotá entonces:

Informe 2014

Según Arthur D. Little, el índice de movilidad urbana 3.0 (el informe publicado en 2018) es “mucho más completo que las versiones anteriores”. Según la firma, el informe, “con 27 criterios, evaluó la madurez de la movilidad, la capacidad de innovación y el rendimiento de 100 ciudades en todo el mundo”.

En la gráfica de abajo, que viene del informe de 2018, se alcanza a ver que en los datos más recientes Bogotá está más abajo en el ranking, superada por Buenos Aires, Lima, Curitiba y Ciudad de México. Además, se puede ver que la ciudad número uno de todo el ranking es Singapur (es decir, otra prueba de que Semana no usó los datos más recientes).

Informe 2018

En esta otra imagen de la página de Arthur D. Little, es posible ver el ranking por región y verificar que, en el informe de 2018, Bogotá se encuentra en el puesto número seis en la escala de la región (aunque con un puntaje muy cercano al de las ciudades que la anteceden), y en el número 60 de la escala mundial.

Informe 2018
 

De acuerdo con Darío Hidalgo, experto en movilidad, el índice de movilidad urbana es un trabajo global de la consultora Arthur D. Little con la Unión Internacional de Transporte Público (UITP), y se concentra en temas como extensión e integración del sistema de transporte público y participación en el total de viajes; mientras que da pocos puntos a la calificación de calidad de servicio por los usuarios.

La razón, para Hidalgo, de que Bogotá haya caído tanto en la escala es porque desde 2012 no ha expandido su red de transporte masivo. “La red se estancó, y la calidad del servicio también” en comparación con ciudades como Buenos Aires o Ciudad de México, dice el experto.

Miércoles, 06 Febrero 2019

No hay cifras oficiales de colados en Transmilenio

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Samuel Hoyos, precandidato a la alcaldía de Bogotá, dijo que Bogotá pierde 200.000 millones de pesos al año por este problema. Pero no es posible determinarlo porque no hay cifras oficiales al respecto.

El pasado 2 de febrero se realizó el Segundo Foro Democrático por Bogotá, organizado por el Centro Democrático, en el que los precandidatos a la alcaldía por este partido dieron a conocer sus propuestas para mejorar la movilidad de la capital.

Durante su intervención, Samuel Hoyos, uno de los participantes, se refirió al tema de los colados en el sistema Transmilenio. Dijo que anualmente la capital pierde 200.000 millones de pesos por este problema y que, si se resuelve, la tarifa del pasaje podría disminuir. Así quedó consignado también en su cuenta de Twitter:
 

Colombiacheck consultó al precandidato para conocer en qué fuente de información se basó.

Lo que nos dijo es que “probablemente son más de 200.000 millones” de pesos, pues “en esto no hay cifras exactas”. “Hay fuentes de prensa y algunos estudios que se han hecho en Transmilenio, pero cerca del 10% de los usuarios se cuelan y el sistema mueve 2,2 millones de personas al día”, señaló. Además, explicó a Colombiacheck que sus cuentas vienen de multiplicar 200.0000 colados, por los 2.400 que vale el pasaje de Transmilenio.

Cuando le contrapreguntamos al precandidato de dónde venían las estimaciones de que el 10% de los usuarios se cuelan en el sistema, nos respondió enviándonos el enlace de un artículo de El Tiempo publicado el 23 de septiembre del año pasado.

Contactamos al equipo de comunicaciones de Transmilenio, quienes nos confirmaron “TransMilenio tiene datos generales de estaciones, portales y zonas de la ciudad más afectados por la problemática de los colados. Sin embargo, actualmente carecemos de una línea de base integral de medición de la evasión”. Es decir, hasta este momento no hay datos oficiales sobre cuántos son los colados en el sistema, ni se ha realizado ningún otro estudio por parte de Transmilenio, contrario a lo dicho por Hoyos.

La empresa reveló, además, que están adelantando los estudios correspondientes para determinar la gravedad del problema, pero estos no se conocerán sino hasta el segundo semestre de 2019.

Dario Hidalgo, experto en movilidad y exsubgerente de Transmilenio, reafirmó lo dicho por la empresa y señaló que entre expertos “se ha manejado la cifra de alrededor del 10%” de colados frente al total de viajes que se hacen al día en el sistema de transporte. Es decir, el mismo estimado de Hoyos, aunque no se cuente con cifras oficiales.

Por otra parte, de acuerdo con Transmilenio, diariamente se hacen 2’500.000 validaciones en el servicio troncal (cada vez que un usuario pasa su tarjeta para ingresar al sistema, se cuenta una validación). Y el valor del pasaje para este mismo rubro es de 2.400 pesos.

De modo que el número de pasajes no validados podría ser de aproximadamente 250.000 (10% de 2,5 millones); que al multiplicarlo por el valor del pasaje (2.400), por los 365 días del año da un valor de 219.000 millones.

Es decir, que posiblemente, pero no oficialmente, al año el sistema estaría dejando de ganar 210.000 millones de pesos. Una cifra que aunque es cercana a la dada por Hoyos, no se puede asumir como oficial pues, como ya señaló Transmilenio, aún no se ha determinado cuántos son realmente los colados en el sistema.

¿Disminución en la tarifa?

De acuerdo con Hidalgo, decir que al controlar la evasión del pago se puede bajar la tarifa de Transmilenio podría ser parcialmente válido, aunque, en todo caso, habría que tener en cuenta muchos factores.

En primer lugar, porque controlar la evasión tiene un costo. Requiere mejorar infraestructura (torniquetes que hagan difícil colarse, barreras en puntos donde circulan los colados); realizar campañas publicitarias (‘Todos pagamos el pato’), y aumentar el control policial (más policías en las estaciones, sitios a dónde llevar a los colados, mecanismos para el pago de multas).

De hecho, así mismo lo constata Transmilenio en el comunicado que envió a Colombiacheck, en el que señala: “Con el propósito de prevenir y controlar la evasión del pago, Transmilenio viene liderando el Plan Anti - Evasión (...) que actúa a través de tres líneas de acción: Fiscalización, Infraestructura y Cultura Ciudadana”.

En segundo lugar, según Hidalgo, controlar a los colados no se traduce en que los 219.000 millones de pesos van a entrar al sistema. “Porque muchas de las personas que se cuelan, simplemente no usan el servicio. Hoy se están colando, si se les cobra, no necesariamente lo usarán”, concluye el experto.

Transmilenio tendría, entonces, que entrar a revisar el costo que le genera luchar contra la evasión, si el dinero invertido tendría como resultado un mayor ingreso por cuenta de los pasajes y si ese aumento en el ingreso efectivamente le haría posible rebajar la tarifa para los ciudadanos.

Mientras tanto, afirmarlo como un hecho, es desinformar.