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Martes, 29 Enero 2019

Explicador: ¿Qué es un líder social?

Por Sania Salazar y Luisa Fernanda Gómez

Entender quién es un líder social es fundamental para comprender por qué no hay cifras unificadas al respecto y por qué sus asesinatos nos deben importar.

El asesinato de líderes sociales no para en Colombia y mientras los riesgos son inminentes para ellos, en el país se debate sobre el concepto de líder social, luego de que el alto consejero presidencial de derechos humanos y asuntos internacionales, Francisco Barbosa Delgado, aseguró que el Gobierno saliente no entregó cifras de 2010 hacia atrás sobre esos asesinatos. “Encontramos que esa categoría o esa figura de líder social como tal no existía”, dijo en una entrevista con RCN Radio.

A raíz de la discusión, Colombiacheck consultó varias organizaciones que monitorean estos asesinatos para saber qué es un líder social y qué importancia tiene el concepto a la hora de investigar los asesinatos de líderes y defensores de derechos humanos en Colombia y determinar los autores materiales e intelectuales.

Hasta el pasado 11 de enero, cuando la Fiscalía General de la Nación presentó cifras al respecto, se contaban 238 líderes asesinados desde 2016.

La exconsejera Presidencial para los Derechos Humanos, Paula Gaviria, le explicó a Colombiacheck que en el gobierno anterior se basaron en el concepto de defensor de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas para definir qué es un líder social, por lo que ambos términos son equiparables.

¿Qué es un líder social?

Según Naciones Unidas, la expresión “defensor de derechos humanos” se usa para describir a la persona que, individualmente o junto con otras, se esfuerza en promover o proteger esos derechos, y agrega que se les conoce sobre todo por lo que hacen. Según la ONU, la mejor forma de explicar lo que son consiste en describir sus actividades.

El Sistema de Información sobre Agresiones a Defensores y Defensoras de Derechos Humanos en Colombia, SIADDHH, retoma la definición de Naciones Unidas y dice, además, que “un defensor o defensora de derechos humanos es en sí mismo un líder en la sociedad civil en cualquiera de sus ámbitos geográficos (nacional, regional o local), lo que significa que no pertenece a ninguna institución del Estado”.

Por otro lado, en la Fundación Paz y Reconciliación no toman el concepto de Naciones Unidas, sino que a través de la experiencia y la recopilación de fuentes (incluida la ONU) han construido su propia definición. “Se trata de personas que tienen vocación de transformación social; que movilizan apoyos políticos y ciudadanos”, de acuerdo con Alejandro Jiménez, investigador a cargo del Observatorio de Violencia Política.

“Son ciudadanos, es el poder ciudadano lo que hay allí”. Así resume Luis Guillermo Guerrero, director del Centro de Investigación y Educación Popular, Cinep, el concepto de líder social y defensor de derechos humanos.

¿Qué hacen los defensores de derechos humanos?

“Estas personas se esfuerzan en promover y proteger los derechos civiles y políticos y en lograr la promoción, la protección y el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales”, explica la ONU, que además indica que los defensores actúan en favor de derechos humanos tan diversos como el derecho a la vida, la alimentación y el agua, el nivel más alto posible de salud, una vivienda adecuada, un nombre y una nacionalidad, la educación, la libertad de circulación y la no discriminación.

Los defensores de derechos humanos o líderes sociales también defienden los derechos de categorías de personas, por ejemplo, los derechos de la mujer, de los indígenas, los niños, y de minorías sociales.

¿Quién puede ser defensor de derechos humanos?

Según las Naciones Unidas, cualquier persona o grupo de personas que se esfuercen en promover los derechos humanos, desde organizaciones intergubernamentales asentadas en las mayores ciudades del mundo, hasta individuos que trabajan en sus comunidades locales. “Es importante observar, en particular, que los defensores de los derechos humanos no sólo desarrollan su actividad en ONG y organizaciones intergubernamentales, sino que, en algunos casos, también pueden ser empleados del Estado, funcionarios públicos o miembros del sector privado”.

¿Qué importancia tienen los líderes sociales para sus comunidades en Colombia?

Paula Gaviria explica que el asesinato de líderes sociales impacta fuertemente la cohesión que ellos logran de la comunidad en torno a propósitos comunes en un mundo que es cada vez más individualista.

“Cuando matan un líder o lo amenazan es como si estuvieran amenazando a toda una comunidad, están afectando los sueños de una comunidad, su esperanza, el futuro de una comunidad que está representada en esa persona que está soñando con un futuro diferente. Ahí hay cierto heroísmo y cuando asesinan un líder se afecta el alma de una comunidad”, asegura Gaviria.

“Acentuaría la gravedad de los asesinatos de líderes pertenecientes a comunidades étnicas porque hay unas tradiciones y un tema cultural  que se transmite por generaciones que cuando se pierde a un líder Awá o Embera o de un consejo comunitario se está perdiendo una manera de saber hacer las cosas, una manera de transmitir el conocimiento, de transmitir una manera de ver el mundo, de cuidar la tierra, de cuidarse como comunidad que se pueden demorar décadas o siglos volviéndose a dar. Ahí hay un peso mayor”, resalta Gaviria.

¿Qué importancia tienen las diferencias en el concepto de líder social a la hora de investigar los asesinatos?

Bastante, según Jiménez, “pues hay organizaciones que han tenido un conteo mayor al de Pares y el concepto varía en las cifras”.

Para Gaviria tiene importancia cuando el ente investigador, sea el que sea, no se guía como criterio principal de investigación por el liderazgo social de la víctima, pues si se se basan en primera instancia en otras hipótesis relacionadas con las circunstancias de los hechos  probablemente no llegue nunca a encontrar el verdadero motivo del asesinato.

Sin embargo, advierte el investigador, “el gobierno ha querido hacer ver que no hay cifras claras, concretas. Pero el problema no es cuántos líderes sociales son, sino qué se está haciendo (desde el gobierno) para que no los maten. Para dar garantías del ejercicio y que el liderazgo y la protesta social sean un derecho garantizado en el país”.

¿Por qué las cifras de líderes sociales asesinados varían entre organizaciones?

Como cada organización, e incluso el Gobierno Nacional, utilizan una definición y una metodología distintas de recopilación de datos, como explicaba Jiménez, el número de líderes sociales asesinados varía para cada conteo.

Para el Gobierno, desde la firma del acuerdo de paz, el 24 de noviembre de 2016, hasta la publicación en julio de 2018 de nuestro artículo #NosEstánMatando: Los orígenes de las cifras de líderes sociales asesinados, los líderes asesinados eran 178.

El conteo de Pares, desde la misma fecha, hasta el viernes 25 de enero de 2019, va en “212 asesinados con ocasión de sus actividades de líderes sociales y defensores de derechos humanos”, según confirma Jiménez.

Sin embargo, la cifra oficial, en la que se apoya la Fiscalía General de la Nación, está basada en la verificación que hace la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Y según el último informe del Secretario General de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, publicado el 26 de diceimbre del año pasado, desde la firma del Acuerdo de Paz en noviembre de 2016, “se han verificado 163 asesinatos de líderes sociales y personas defensoras de los derechos humanos y se ha informado de 454 casos en total”.

Pero también hay que tener el cuenta la fecha en que se parte para hacer el conteo. La Defensoría del Pueblo, por ejemplo, había reportado 311 líderes asesinados, contando desde el 1 de enero de 2016 al 30 de junio de 2018.

Viernes, 25 Enero 2019

Explicador: ¿Qué son las ‘noticias falsas’?

Por Luisa Fernanda Gómez y José Manuel Cuevas

La información es esencial para las sociedades democráticas y la desinformación atenta directamente contra ese derecho. Pero, ¿qué son exactamente las noticias falsas y por qué es importante combatirlas?

En los últimos años hemos visto que las campañas políticas en distintos países, incluido Colombia, se han llenado de cadenas de WhatsApp, memes y publicaciones en Twitter y Facebook cuya principal intención es desinformar a los ciudadanos. Al tiempo, nos encontramos en las mismas redes a políticos que ante cualquier información que no les conviene, deslegitiman a la prensa diciendo que se trata de ‘noticias falsas’.

via GIPHY

Aunque la desinformación existe desde mucho tiempo atrás, con el auge que están teniendo en las redes sociales, pareciera que los ciudadanos estamos atrapados en un mundo en el que abundan las noticias falsas y la desinformación. ¿En quién podemos confiar?

Si usted, lector, aún no nos conoce, Colombiacheck es el medio especializado en verificar la información que circula en las redes sociales y que hace parte del debate público colombiano. Nuestro propósito es llevar a los colombianos información verificada, que les sirva en su vida diaria, pero sobre todo, que sea útil a la hora de tomar decisiones importantes en materia política. En otras palabras, ayudar a que usted no coma cuento.

En esta ocasión quisimos partir nuestro quehacer desde el mismísimo comienzo y definir qué son las mal llamadas “noticias falsas”, contar por qué es importante combatirlas y ayudar a identificarlas; como una forma más de contribuir a la lucha contra la desinformación.

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¿Qué son las ‘noticias falsas’ o fake news?

El Diccionario Collins, que en 2017 eligió ‘fake news’ como la palabra del año, define este término como “información falsa, frecuentemente sensacionalista, diseminada bajo el disfraz de reportaje de noticias”.

Para expertos en el campo y medios que se dedican al fact-checking (verificación de hechos), el concepto de ‘noticias falsas’ no tiene una única connotación y por eso sugieren mejor hablar de desinformación, dado que en este último término cabe una variedad más completa de acciones que tienen el propósito de desinformar: portales que publican informaciones que son falsas, claro, pero también memes, cadenas de WhatsApp, publicaciones con falsedades, teorías de conspiración y rumores.

La desinformación ha existido desde siempre, pero en los últimos años ha cobrado mayor relevancia por las posibilidades informativas que ofrece Internet y, por supuesto, las redes sociales.

¿Cómo surge la desinformación?

Según Luisa Fernanda Isaza, abogada de la Fundación para la Libertad de Prensa e investigadora, es muy difícil saber cómo surge una desinformación, porque más allá de los portales (con los cuales es relativamente fácil encontrar un propietario registrado), no podemos saber con claridad quién es el autor de una cadena falsa que se transmite por WhatsApp, o de un meme que se difunde por Facebook o Twitter.

En Colombia, el proyecto Linterna Verde realizó un informe en el cual buscó explorar el rol de Whatsapp en el debate político colombiano y resolver cómo contribuye a la desinformación. Pero, según explica en sus conclusiones, rápidamente se encontraron con una realidad: “la desinformación que circula a través de esta plataforma tiene un origen diverso, tanto en términos de espacio como de actores”. Por lo cual, es difícil aún llegar a un respuestas sobre el origen de la desinformación.

Lo que sí se sabe en muchos casos son las motivaciones o intenciones detrás de una desinformación. En un estudio que publicó Isaza junto con Carlos Cortés, investigador consultor de la Iniciativa por la Libertad de Expresión (iLEI) del Centro de Estudios en Libertad de Expresión y Acceso a la Información, se identificó que las desinformaciones pueden tener motivaciones económicas, políticas o un poco de ambas.

“En el primer caso, se trata de operaciones comerciales que buscan generar tráfico a partir de contenidos falsos y, sobre todo, titulares sensacionalistas a los que la gente les da clic, pero cuya información relacionada no tiene sentido o relevancia alguna. En el segundo caso, las noticias intentan parecer auténticas no tanto para generar tráfico y ganancias sino para manipular el debate público a favor de determinados intereses políticos”.

¿Por qué es importante combatir la desinformación?

La información es esencial para las sociedades democráticas, y es un derecho que en Colombia está respaldado por el artículo 20 de la Constitución Política. Difundir información falsa, imprecisa o errónea atenta contra ese derecho y afecta la toma de decisiones con fundamento por parte de los ciudadanos. En otras palabras, afecta directamente a la democracia.

Por esta razón, ese derecho se convierte a la vez en un deber para los ciudadanos: revisar (o verificar) la calidad de los contenidos que consume y comparte.

“Es evidente que hay un déficit de conciencia crítica frente a las noticias, y eso hace que las personas sea más proclives a ser engañadas. No pueden cuestionar efectivamente lo que consumen”, señala José Luis Peñarredonda, periodista e investigador en cultura digital.

Pero no se afane si ha caído en desinformaciones, a continuación le ponemos algunos consejos para que no le vuelva a suceder.

¿Cómo reconocer la desinformación?

En internet es posible encontrar portales o artículos que comparten consejos sobre cómo reconocer la desinformación. Arepita, por ejemplo, un medio de fact-checking en Venezuela publicó un hilo con algunos consejos que vale la pena revisar.

El Centro Gabo de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (Fnpi), por su parte, ha publicado varios artículos al respecto. Aquí le dejamos dos de ellos: Todo lo que debes saber para evitar la desinformación en redes sociales y 3 consejos de los ‘fact-checkers’ profesionales para ‘la tía Rosita’.

También ha publicado herramientas: ¿Cómo saber si una foto es falsa? Comienza por estas dos herramientas, al igual que Consejo de Redacción, organización de la cual Colombiacheck hace parte: InVID, descubre la verdad detrás de los videos de Facebook y Youtube.

Pero en general, las recomendaciones suelen ser las mismas. Recuerde prender las alarmas si:

  • No es clara la fuente de la información (“alguien me dijo…”)

  • La información no aparece en otros medios.

  • La fecha de publicación de la información no es reciente.

  • Las fuentes (en caso de aparecer) no comprueban lo que dice la información.

  • Desconfíe siempre de los artículos con títulos grandes y en mayúscula sostenida.

  • Encuentra un portal que le genera dudas y la sección “Acerca de” no lo convence, es demasiado general o no está disponible.

  • El artículo tiene enlaces pero no dirigen a donde deberían. Tenga cuidado en ese caso, porque en ocasiones van a sitios que quieren tomar sus datos.

Pero ojo a un asunto: las opiniones no son verdaderas ni falsas, son juicios de valor que se emiten sobre algo que esté pasando. No es preciso calificarlas como falsas o verdaderas (por eso tampoco se permite la rectificación de opiniones, como ya explicamos en el artículo ¿Qué es una rectificación y cómo funciona?). Existe una responsabilidad en las opiniones, como afirma Peñarredonda, sí y solo sí después del “yo opino” sigue una información que tiene hechos comprobables. De resto, no puede ser calificada.

En conclusión, tómese un momento antes de compartir una información. Pregúntese siempre de dónde proviene y a quién le conviene que la comparta.

¿Quiénes combaten la desinformación en Colombia?

Colombiacheck es el medio especializado en la verificación de hechos y datos en el país. Somos firmantes de la Red Internacional de Fact-Checkers (Ifcn, por sus siglas en inglés), la cual nos certifica como chequeadores que cumplen los principios de dicha comunidad internacional.

De esa misma red global hace parte La Silla Vacía, que desde 2014 lanzó el detector de mentiras, y que fue usado también durante las pasadas elecciones presidenciales.

Pero también existen iniciativas de Red Ética de la Fnpi; en Facebook encuentran los grupos Esta noticia es falsa y Convivencias en red, que contribuyen en la lucha contra la desinformación.

Si consideran que las explicaciones no fueron suficientes, o tienen preguntas adicionales que les gustaría que resolviéramos, pueden escribirnos a nuestro correo electrónico o contactarnos a través de nuestras cuentas de Twitter y Facebook.