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Viernes, 17 Febrero 2017

¿Los miembros de las Farc que lleguen al Congreso no tendrán legitimidad electoral?

Por Sania Salazar

El Acuerdo Final entre Gobierno y Farc establece curules en el Congreso para las Farc por dos periodos, cupos que, inicialmente, deben ganarse con votos, pero algunos miembros del Centro Democrático aseguran que la elección será a dedo.

La elegibilidad política de las Farc es uno de los grandes reparos que el Centro Democrático (CD), principal partido opositor del Gobierno Santos y de su política de paz, le ha puesto al Acuerdo Final con las Farc. Ese ha sido uno de sus grandes argumentos para criticar el Acuerdo.

Santiago Valencia, Representante a la Cámara del CD, criticó esta parte del acuerdo en el periódico El Colombiano, pero no fue suficientemente claro, así que lo que dijo es engañoso.

“Los miembros que llegarían de las Farc al Congreso serían nombrados entre ellos mismos y no tendrían ninguna legitimidad electoral”, fue una de las frases del representante antioqueño.

Colombiacheck lo llamó para preguntarle en qué basaba su afirmación: “La fuente es el Acuerdo Final, lo que dice es que ellos van a tener tres senadores y tres representantes a la Cámara que ellos mismo van a elegir, nosotros hemos dicho que somos conscientes de la necesidad del tránsito de las Farc de grupo terrorista a partido político y que eso implicará participación en política, pero también hemos dicho que esa participación no se debería dar hasta que no paguen por los crímenes que han cometido y que quienes lleguen allí no sean criminales de guerra ni que hayan cometido delitos de lesa humanidad porque ese sería un precedente antidemocrático supremamente grave, pero que además lleguen allí a dedo y sin votos es todavía más grave.”

Al respecto, el Acuerdo Final dice, textualmente: “En el Senado se garantizará un mínimo de 5 curules, incluidas las obtenidas de conformidad con las reglas ordinarias. En la Cámara de Representantes se garantizará un mínimo de 5 curules, incluidas las obtenidas de conformidad con las reglas ordinarias. Para este efecto, en la Cámara de Representantes se asignará una curul a cada una de las 5 listas que obtengan las mayores votaciones y que no hubieren obtenido curul”.

En una nota de El Espectador titulada Así será la participación política de las Farc y su reincorporación a la vida civil lo explican claro: “No habrá asignación de curules a dedo. El nuevo partido que surja del tránsito de las Farc a la vida política legal deberá participar en los procesos electorales de 2018 y 2022 para asegurar una representación mínima en el Congreso de la República. El acuerdo garantiza una representación mínima de cinco senadores y cinco representantes a la Cámara durante los próximos dos períodos electorales. En todo caso, sólo se asignarán las que faltaren para completar cinco curules, de tal manera que cuando la lista obtenga cinco o más, no se asignará ninguna adicional”.

Valencia no solo se equivoca en el número de curules asignadas, sino que insiste en la afirmación falsa de que los integrantes del partido político que conforme las Farc que aspiren al Congreso no tendrán que ganarse esos cupos, inicialmente, en las urnas.

“Una cosa es que participen, como aparentemente lo van a hacer, y otra cosa es que obtengan la votación necesaria para llegar allí, mientras habrá senadores en cualquier partido que necesitan 50, 60 mil votos para llegar, ellos van a llegar con una representación al Senado de 3, 4 o 5 mil votos cada uno, no tienen la legitimidad electoral para estar allí”, respondió el representante cuando le recordamos que en el Acuerdo Final estaba pactado que debían medirse en las urnas como primer paso para acceder a las curules.

Valencia desconoce, además, la esencia del diálogo con las Farc, que el Presidente Santos ha reiterado en varias ocasiones. “Es muy importante que los colombianos entendamos que la razón de ser de todos los procesos de paz en el mundo es, precisamente, que los guerrilleros dejen las armas y puedan hacer política dentro de la legalidad, este proceso con las Farc no es una excepción ni puede serlo, las Farc tienen un origen político y su intención es poder hacer política sin armas”.

Partiendo de lo anterior, ¿qué hay de malo en que el partido político de las Farc, como lo hacen los demás partidos, elija a quienes se lanzarán al Congreso? Lo que critica el Representante.

Ahora, una cosa es medirse en las urnas y otra es la discusión sobre la legitimidad de los votos obtenidos, asunto que depende de la opinión de cada quien.

Como lo recuerda Miguel García Sánchez, Profesor asociado del departamento de Ciencia Política y codirector del Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, en una columna titulada La participación política de las Farc en el posacuerdo:

“Desde la perspectiva de las Farc, el principal reto tiene que ver con la superación de lo que esa organización representa ante la sociedad colombiana. A diferencia de otros grupos insurgentes, como el M-19, que gozaban de aceptación entre algunos sectores de la sociedad colombiana y consecuentemente lograron ser exitosos electoralmente en los 90, las Farc son probablemente la organización con la peor reputación ante la opinión pública colombiana. Aunque eso no es sorprendente a la luz de los crímenes cometidos por esta guerrilla en más de 50 años de actividad insurgente, es el principal escollo que debe resolver si quiere tener alguna relevancia política en el futuro”.

Precisamente por ese pasado violento se pensó en facilitar la presencia de las Farc en los principales órganos decisorios del país, mientras que esa guerrilla se convierte en partido político y se consolida como una opción política sin armas.

Sobre participación política de responsables de delitos graves

El Acuerdo Final establece que “La imposición de cualquier sanción en el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición no inhabilitará para la participación política ni limitará el ejercicio de ningún derecho, activo o pasivo, de participación política, para lo cual las partes acordarán las reformas constitucionales pertinentes”.

Pero en el mismo artículo de El Colombiano en el que habla el Representante Valencia, el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, aclara que ante la Justicia Especial para la Paz, JEP, tendrán que comparecer aquellos guerrilleros que hayan cometido crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, hechos que no son objeto de amnistía ni de indulto. “Allá reconocerán sus delitos y ese tribunal determinará la pena y las condiciones en que tienen que cumplir esa pena. Dependiendo de eso podrán o no participar en política”.

El ministro Cristo aseguró además que la JEP será la que definirá si los guerrilleros, que en ese entonces estén en la cárcel, podrán a la vez participar en las sesiones del Congreso como posibles legisladores.

Lunes, 22 Enero 2018

Con mentira sobre la JEP, un senador del Centro Democrático busca su reelección

Por David Tarazona

El senador Carlos Felipe Mejía está buscando reelegirse en la jornada electoral del 11 de marzo. En plena campaña, Colombiacheck encontró que un señalamiento suyo contra la JEP es falso.

Carlos Felipe Mejía es un senador del uribismo perteneciente a los sectores cercanos a Oscar Iván Zuluaga. Como sus copartidarios, ha sido un férreo opositor a la implementación del acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las FARC en La Habana. Fue así que el pasado 9 de enero tuiteó: “@JuanManSantos anuncia que posesionará a los "magistrados" de la JEP antes del 15 de enero, pero ya se han gastado 4,7 millones de dólares sin mover un dedo”.

Colombiacheck contrastó con documentos públicos y pudo establecer que la declaración del senador y candidato a repetir como congresista, Carlos Felipe Mejía, es falsa.

La Justicia Especial para la Paz (JEP) es administrada por su Secretaría Ejecutiva, ambas creadas por el acuerdo de paz de La Habana. La JEP se encargará de juzgar a quienes cometieron crímenes en el marco del conflicto armado, tanto miembros de las FARC como de la fuerza pública. En 2017 todos los ingresos que tuvo la Secretaría provinieron del Fondo Multidonante financiado por Canadá, Reino Unido, Suecia, Noruega, Alemania, Suiza e Irlanda. No hubo dineros públicos en la operación de la Secretaría de la JEP en 2017. Solo desde este año habrá fondos estatales en esta materia, según nos dijeron desde el equipo de comunicaciones de la Secretaría.

Aunque el senador Carlos Felipe Mejía diga que la Secretaría de la JEP se gastó 4,7 millones de dólares, lo cierto es que como lo demuestra un comunicado de la entidad y una charla que tuvo Colombiacheck con distintos miembros de la Secretaría de la JEP, en realidad solo se usaron 3,7 millones de dólares de los 4,7 recibidos. Es decir que se la Secretaría de la JEP gastó aproximadamente 1 millón de dólares menos de los que menciona el congresista. Ese millón sobrante, que no se ha gastado, ni está comprometido, será invertido este año en diversos programas como la contratación de personal.

El senador Mejía, además, dijo que la Secretaría de la JEP se gastó este dinero “sin mover un dedo”. Otra falsedad. En realidad, el presupuesto ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), tuvo fines específicos: 1,4 millones de dólares para gastos de personal, 1,3 millones para el diseño del funcionamiento de la JEP, entre otros rubros. Así que es falso que el dinero se gastó “sin mover un dedo”, como demuestran los siguientes resultados que declara la Secretaría de la JEP en 2017:

  1. Contrataron 110 personas
  2. Se realizaron más de 6.000 actas
  3. Se respondieron más de 12.000 derechos de petición para tramitar solicitudes de información sobre la JEP
  4. Se tramitaron 815 tutelas
  5. Se organizaron jornadas informativas
  6. Se establecieron 12 oficinas en el país

Para aclarar la veracidad de la frase, y con el fin de saber de dónde sacó la información el senador Carlos Felipe Mejía, buscamos contactarlo. Su jefe de prensa nos explicó que el servidor público basó su tuit en noticias. Cuando le preguntamos si podíamos mencionar esto en nuestro chequeo, se negó. Procedimos a solicitarle un medio de contacto con el senador, pero no quiso darlo, alegando que lo quería proteger de Colombiacheck. Al cierre de esta publicación, el senador Mejía no se había pronunciado.