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Miércoles, 10 Julio 2019

Ni Peñalosa ni Petro aciertan en el calendario de construcción del metro

Por Isabel Caballero Samper

La fecha que dio Peñalosa para el inicio de las obras del metro de Bogotá es virtualmente imposible de cumplir. Petro lo criticó, pero se equivocó en sus razones.

Con la apertura de la licitación del metro de Bogotá hace unos días, el tema se volvió a prender en la conversación pública. El pasado 30 de junio el alcalde de la ciudad, Enrique Peñalosa, anunció en Twitter: “Abrimos licitación para el Metro. Adjudicamos en octubre. Obras comienzan en marzo 2020”. A lo que el senador Gustavo Petro le respondió: “Si se adjudica una concesión para construir el metro con los estudios de ingeniería de detalle incluidos, no pueden comenzar las obras en marzo del 2020, esos estudios duran al menos año y medio. Usted @EnriquePenalosa está engañando a la ciudadanía bogotana”. Es decir, según Petro, como la licitación que se acaba de abrir incluye la obligación de que quien la gane haga los estudios de ingeniería antes de comenzar la construcción del metro en sí, la construcción del metro no podría comenzar inmediatamente sea adjudicado el contrato.
Trino de Peñalosa y respuesta de Petro sobre el inicio de las obras del metro de Bogotá

Para ver quién tenía razón en este duelo de Twitter, comenzamos por consultar a Francisco Suárez, socio de la firma Infraestructura Legal, que nos dijo que en esta controversia “los dos pueden tener parte de razón”. Por un lado, “posiblemente se requiere agotar un proceso largo para que se inicien las principales estructuras del metro,” dijo Suárez. Pero al mismo tiempo, agregó, “eso no significa que no sea procedente aprovechar el tiempo, y que haya unas obras preliminares o preparativas que se inicien muy tempranamente”.

En los principios que rigen a Colombiaheck explicamos que “no son objeto de verificación opiniones o enunciados de compromisos, a menos de que estén soportados en datos cuya veracidad pueda verificarse”. Y precisamente en este caso no estamos revisando si Peñalosa cumplirá su promesa sobre el metro (pues no podemos predecir el futuro), sino si el calendario de los contratos y las obras se ajustan a lo que dijo.

Y sobre estos tiempos, al revisar el contrato de la concesión  (que se puede encontrar en la página del SECOP como 02. Minuta de contrato) encontramos que ésta se divide en dos etapas: la pre-operativa que se divide en las fases previa, de construcción y de pruebas, y la operativa que es cuando el metro ya esté funcionando y durante 20 años será operado por la empresa que gane. La fase de construcción sólo empieza después de que se hayan cumplido todos los requisitos de la fase previa, que incluye los estudios y diseños de detalle. La duración estimada de la fase previa según el contrato es de 810 días, es decir dos años y tres meses a partir de la firma del Acta de inicio. Pero entre la firma del Contrato de concesión, que se adjudicará el 21 de octubre según fue anunciado por la Empresa Metro, y la firma del Acta de Inicio la empresa ganadora deberá cumplir con varias obligaciones de estructuración financiera para las cuales tiene un máximo de 240 días, es decir de ocho meses. Así que el contrato permite que la fase de construcción comience en septiembre de 2022 sin que se considere que haya ningún retraso, por lo que es casi imposible imaginarse que esto suceda antes de marzo de 2020, es decir en una séptima parte del tiempo. Por eso hasta aquí Petro tendría razón.

Pero durante la fase previa van a comenzar algunas obras en el patio taller y de redes e intersecciones, así que no es verdad que no habrá obras de ningún tipo antes de que estén listos los estudios de detalle. En la rueda de prensa de la apertura de la licitación pública el alcalde dijo: “se comienzan las obras en marzo o abril del año próximo, inicialmente en el patio taller”. Dejando claro que era a estas obras preparativas a las que se refería y no a la fase de construcción del metro en sí.
 
Para confirmar esto revisamos los pliegos de la licitación. El Apéndice técnico 17 del contrato de concesión (que se puede encontrar en la página del SECOP dentro de la carpeta que se llama 05. Apéndices técnicos.part5) dice que durante la fase previa se deben comenzar los estudios y diseños en un plazo máximo de 20 días contados a partir de la suscripción del Acta de Inicio. Y que en un plazo de 240 días, es decir de ocho meses, se debe dar inicio a las “obras de adecuación de terrenos del patio taller”, a las “obras Av. Caracas por Calle 72” y a las “obras de puentes Av. 1de Mayo con Av. 68”. Es decir que dentro de la fase previa, sin que estén listos los estudios de ingeniería de detalle, se van a comenzar algunas obras, aunque no sea exactamente la construcción del metro en sí. Y entonces ahora pareceríaque Peñalosa tendría más razón que Petro.

Para confirmar esto revisamos los pliegos de la licitación. El Apéndice técnico 17 del contrato de concesión (que se puede encontrar en la página del SECOP dentro de la carpeta que se llama 05. Apéndices técnicos.part5) dice que durante la fase previa se deben comenzar los estudios y diseños en un plazo máximo de 20 días contados a partir de la suscripción del Acta de Inicio. Y que en un plazo de 240 días, es decir de ocho meses, se debe dar inicio a las “obras de adecuación de terrenos del patio taller”, a las “obras Av. Caracas por Calle 72” y a las “obras de puentes Av. 1de Mayo con Av. 68”. Es decir que dentro de la fase previa, sin que estén listos los estudios de ingeniería de detalle, se van a comenzar algunas obras, aunque no sea exactamente la construcción del metro en sí. Y entonces ahora pareceríaque Peñalosa tendría más razón que Petro.
 
Pero aún queda la pregunta de si es posible que incluso esas obras preliminares comiencen tan puntuales como el alcalde lo anunció y esto parecería que no es posible. En la rueda de prensa inmediatamente después de que el alcalde dijera que las obras empezarían en “marzo o abril”, el gerente del metro, Andrés Escobar, explicó con más detalle (y menos optimismo) los tiempos del proceso: “Los proponentes deben presentar sus propuestas económicas en septiembre, a finales. Nosotros tenemos cerca de un mes para hacer toda la evaluación, chequear documentos y estar adjudicando a finales de octubre. Después de esto viene la firma del contrato, que esperamos que sea a finales de noviembre. Y el acta de inicio propiamente, donde se dan una serie de condiciones, esperamos que sea entre febrero y marzo del año entrante. Que es cuando ya ellos quedan habilitados para comenzar a instalarse en la ciudad, a preparar sus campamentos, sus primeras obras prioritarias y avanzar con otras actividades paralelas que tienen que ver con la parte electromecánica.”
 
Así que según los cálculos del gerente apenas se estaría firmando el acta de inicio en marzo, cuando el alcalde dice que estarían comenzando las obras. Como antes del acta de inicio el ganador de la licitación no puede comenzar a hacer nada y el contrato le da un plazo de hasta ocho meses después de esa firma para empezar las obras preliminares, esto podría estar sucediendo apenas en octubre.
 
Pero incluso es posible que ni siquiera el calendario del gerente se cumpla, como lo reconoció él mismo en la rueda de prensa cuando un periodista le preguntó si existe la posibilidad de que se corra la fecha de adjudicación más allá del 21 de octubre (y por lo tanto todas las demás fechas). El gerente respondió que sí existe esa posibilidad pero que “el cronograma está hecho de acuerdo a la experiencia de la banca multilateral en proyectos similares. Es decir los tiempos que están fijados corresponden a los tiempos necesarios.”

Por todo esto, calificamos de “cuestionable” tanto la fecha que dio Peñalosa para el comienzo de las obras del metro, como las razones que dio Petro para criticarlo.

Viernes, 09 Noviembre 2018

A Rodrigo Lara le faltó precisión en queja por compra de buses para Transmilenio

Por Sania Salazar

Es verdad que el tipo de buses que compró Bogotá ya no se pueden comprar en Europa, pero no se compraron tantos como dijo Lara.

Rodrigo Lara, senador del partido Cambio Radical, publicó en su cuenta de Twitter su inconformidad por el resultado de la licitación para la compra de los buses de Transmilenio que reemplazarán a los más viejos que tiene el sistema.

 

 

Colombiacheck revisó dos datos chequeables del trino: si el 60% de la flota nueva es Euro V; y si esos buses ya salieron del mercado en Europa.

Le consultamos a Lara y a su equipo de prensa sobre las fuentes en las que se basa la información que publicó, pero hasta el momento de publicar esta nota no habían respondido.

Tras revisar la información, encontramos que la información es aproximada.

Según el comunicado de Transmilenio, de los 1.383 buses nuevos que se van a comprar, 672 (y no 682, como dice Lara en el trino) serán Euro V diésel, lo que corresponde al 48,5% de la flota (no al 60%). Es posible que Lara haya sacado ese 60% de hacer el cálculo con base en los 1.133 buses cuya compra se definió en la licitación, pero falta por adjudicar la compra de 250 buses que hacen parte del lote de Las Américas, de los cuales se desconoce el tipo de tecnología, pues la licitación se declaró desierta.

Cuando se habla de Euro V se hace referencia a una de las escalas de una normativa ambiental que busca reducir las emisiones contaminantes de los vehículos a diésel. El Euro V es uno de los menos contminantes de diésel, pero hay una normativa mayor, la Euro VI, que contamina menos.

Por otra parte, es cierto que en los países de la Unión Europea ya no está permitido comprar buses Euro V, pero algunos de estos buses todavía circulan en sus calles.

Darío Hidalgo, experto en movilidad y exsubgerente de Transmilenio, le explicó a Colombiacheck que, desde 2014, en Europa solo está permitido comprar Euro VI.

En efecto, la Regulación 595 de 2009 de la Unión Europea especifica la regulación Euro VI y prohibe, después del 31 de diciembre de 2013, "el registro, la venta y la entrada en servicio de esos vehículos" que no cumplan con dichas especificaciones.

Hidalgo también nos dijo que los Euro V saldrán de circulación cuando cumplan su vida útil (entre 10 y 12 años, es decir, que los últimos estarán rodando en 2026).

Con Hidalgo coincidió el profesor Jesús Casanova Kuindelán, catedrático en máquinas y motores térmicos de la Universidad Politécnica de Madrid, quien le dijo a RCN Radio que, efectivamente, hay buses Euro V rodando por Europa, pero que ya no es posible incorporar nuevos a la flota porque las autoridades no permitirían matricularlos para que puedan circular. Además, Casanova Kuindelán admitió que empezar a incorporar buses Euro V es ir rezagados.

Por otra parte, la misma Regulación citada más arriba acota (en su Artículo 8) que se podrán expedir certificados de normativas de emisiones anteriores a la de Euro VI a “vehículos y motores para la exportación a otros países, siempre y cuando esos certificados digan claramente que los vehículos y motores en cuestión no podrán ser enviados al mercado de la Comunidad". Es por esto que Volvo y Scania (ambas compañías de Suecia, uno de los países de la Unión Europea) le pueden vender los buses Euro V a Bogotá.