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Jueves, 14 Marzo 2019

Rafael Nieto publica cifras cuestionables de homicidio y reclutamiento

Por Sania Salazar

Ninguna de las instituciones que hacen seguimiento de los homicidios tienen cifras completas de 2018, por lo tanto no se puede comparar todavía con 2017. Las cifras de reclutamiento oficiales no coinciden con las que él referencia.

Rafael Nieto Loaiza, integrante del partido Centro Democrático y exviceministro de Justicia del gobierno de Álvaro Uribe, afirmó en su cuenta de Twitter que, después de la firma de la paz con las Farc, han aumentado los homicidios y el reclutamiento de menores de edad en el país.

El miembro del partido Centro Democrático adjuntó en el trino el enlace de una nota de Blu Radio en la que se informa sobre el aumento del 100 por ciento en el reclutamiento de menores, según elaAlto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, pero en esa noticia no se hace alusión a los homicidios.

Nieto Loaiza le dijo a Colombiacheck que las cifras de homicidios en general las tomó de la Policía, del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses y de la Fundación Ideas para la Paz, FIP.  Además, envió notas periodísticas de El Espectador, Radio Nacional y RCN Radio.

Después de revisar diversas fuentes, Colombiacheck califica como cuestionable la información publicada por Nieto. Las entidades que le hacen seguimiento a las cifras de homicidios no tienen aún los datos consolidados de 2018, por tanto no es posible comparar con 2017. Las cifras de reclutamiento de la Unidad para las Víctimas señalan una reducción, contrario al aumento que indica Nieto.

Además, las cifras que presenta Nieto carecen de contexto, pues no necesariamente el comportamiento de estos delitos está relacionado únicamente con los efectos del proceso de negociación con la exguerrilla de las Farc.

Colombiacheck revisó el informe de la FIP titulado “Sin política pública contra los homicidios no es posible proteger la vida en Colombia” publicado en diciembre de 2018 y mencionado en las notas de El Espectador y Radio Nacional. El informe compara el comportamiento del homicidio en el periodo entre enero y agosto de 2017 y del mismo lapso de 2018 y basado en la cifras deduce que el 2018 terminaría con un alza, después de siete años de reducción continua.

“De acuerdo con la base de datos de la Policía Nacional publicada en el mes de agosto de 2018, durante los primeros ocho meses del año el número de homicidios presentaba un incremento del 8.6% con respecto al mismo periodo del año anterior”, indica el informe.

Es importante señalar que para saber la diferencia precisa en los asesinatos de 2017 y 2018 hay que comparar el número de casos totales para cada año.

Según el informe Forensis, del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en 2017 se registraron en Colombia 11.373 homicidios. La información preliminar (no ha salido el Forensis 2018) del Observatorio de Violencia de la misma entidad indica que en 2018 hubo 11.299 asesinatos, 74 casos menos que en 2018.

En Medicina Legal le explicaron a Colombiacheck que la diferencia de cifras entre esa institución y la la Fiscalía General de la Nación es que esta segunda entidad basa sus cuentas en las investigaciones por el delito de homicidio.

Las cifras de la Policía indican que en 2017 hubo 12.077 homicidios. Los datos de 2018 están hasta el 7 de noviembre de ese año, fecha en la que se contabilizaban 10.373 casos.

El informe de la FIP indica que parte del incremento en los homicidios está relacionado directamente con la ausencia de una política de Estado estructurada específicamente para prevenir las muertes violentas.

“El gobierno anterior fundamentó buena parte de su estrategia en el desarrollo de su política de paz, pero no tuvo en cuenta que las causas del homicidio son diversas, así como sus modalidades, ni se percató de los indicios que señalaban los registros policiales acerca de posibles incrementos en el mediano plazo”, señala el informe.

Además, el análisis de la FIP llama la atención sobre que en el país se han desarrollado acciones que no configuran una política para reducir los homicidios y su impacto social. “Esta ausencia no es una particularidad del gobierno actual; por el contrario, es una constante estructural del país”, precisa el informe.

Para la FIP es indudable que una parte importante del incremento de los homicidios proviene del conflicto entre los distintos actores armados que operan en los territorios cooptados después del desarme de las Farc. “Ello se deriva del aumento que se viene registrando desde hace dos años en las zonas rurales, espacios donde se desarrolla gran parte de las dinámicas de las economías ilegales y ocurren disputas entre estructuras criminales por el control territorial y comercial asociado a estas actividades. Estos lugares son el escenario del 33% de los casos registrados y explican el 68% del crecimiento nacional”.

En el informe titulado “Cómo va la paz: La reestructuración unilateral del Acuerdo de Paz” de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, publicado en enero de 2019 (que tiene los datos de homicidio hasta el 30 de  septiembre de 2018), se recuerda que desde 2012 se había registrado una disminución de los homicidios que se estancó en 2017 y también indicó que 2018 registraría “una leve, pero preocupante, tendencia al alza”.

“Este aumento del homicidio en 2018 se ha presentado en 146 municipios de los 242 donde operaban las FARC, particularmente hay tres subregiones del postconflicto donde se ha elevado sustancialmente este indicador de violencia: en Bajo Cauca, Norte y Nordeste Antioqueño, allí hay municipios como Caucasia o Tarazá que han elevado su tasa de homicidio por encima de un 200%; en el Catatumbo pasa algo similar; lo mismo en la Costa Pacífica Nariñense y Caucana. En estas tres regiones se vive una especie de guerra civil en donde múltiples actores armados se disputan el territorio”.

Reclutamiento

Nieto basa las cifras de reclutamiento de niños en una declaración del alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, quien aseguró que ese delito había aumentado un 100 por ciento al pasar de 24 casos a 50. Para ser más exactos, con esas cifras, el aumento sería del 108 por ciento.

Pero las cifras de la Unidad para las Víctimas indican que en 2017 hubo 88 casos de vinculación de niños, niñas y adolescentes, mientras que en 2018 se registraron 57 casos. Según esos datos, el reclutamiento, contrario a aumentar, ha disminuido en un 35,2 por ciento.

El informe de Pares citado anteriormente recuerda que las cifras de la Unidad para las Víctimas sobre reclutamiento están basadas en denuncias, por lo cual resalta que puede haber un subregistro.

 

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Jueves, 01 Junio 2017

¿Es válido hablar de desarme total sin que las Farc dejen las caletas?

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Aunque Carlos Antonio Lozada, miembro del secretariado de las Farc, afirmó que el 20 de junio todos los integrantes de esa guerrilla habrán dejado las armas, esto no es del todo cierto pues ese día todavía faltarán por dejar las que tienen encaletadas en 949 depósitos.

El pasado 29 de mayo fue el último día en que el presidente Juan Manuel Santos tuvo las facultades extraordinarias aprobadas por el Congreso de la República para desarrollar por medio de decretos las distintas iniciativas que permitan dar cumplimiento al Acuerdo Final de paz firmado con las Farc.

Ese fin de semana, con lunes festivo incluido, el presidente Santos puso su rúbrica sobre 23 decretos con fuerza de ley, todos firmados entre el 26 y el 29 de mayo, según la página de Presidencia de la República.

Además de la maratónica firmatón del Presidente, ese mismo lunes festivo, el mandatario colombiano anunció por medio de una alocución presidencial: “decidimos que la entrega de las armas no se terminará mañana (30 de mayo) como estaba previsto, sino dentro de 20 días”, explicó. Frente a la extensión del plazo se pronunció Carlos Antonio Lozada, cuyo nombre de pila es Julián Gallo Cubillos.

 

 

La afirmación de este miembro del secretariado de las Farc es engañosa porque el 20 de junio esa guerrilla no habrá dejado la totalidad de las armas de sus integrantes sino apenas las armas individuales que cada guerrillero tiene en los diferentes campamentos y zonas veredales en los que la guerrilla está concentrada, así lo estableció el Mecanismo de Monitoreo y Verificación de la ONU, Mm&v, en un comunicado del 29 de mayo.

“A partir del 1 de junio y hasta el 20 de junio, la totalidad de los integrantes de las Farc - EP, incluyendo las milicias, habrán hecho dejación de armas y tránsito a la legalidad, salvo aquellos que deban realizar tareas de identificación de caletas, extracción de armamento y seguridad de los campamentos existentes en las Zvtn”, apunta el documento.

En definitiva, no se puede afirmar categóricamente que el 20 de junio próximo los excombatientes de las Farc habrán dejado la totalidad de sus armas porque en esa fecha aún faltarán por ser dejadas las que están encaletadas.

Un tema sin duda espinoso y que es criticado con fuerza por los opositores al Acuerdo Final toda vez que, como lo calculó el propio Lozada, se trata de unos 949 depósitos aproximadamente. Al menos así lo contamos en Colombiacheck a comienzos de mayo, “Farc: de acusador a acusado en el tema de armas y caletas”.

Por cuanto las caletas farianas también hacen parte de las armas que tendrá que dejar esa guerrilla, Colombiacheck califica la aseveración de Lozada como engañosa.

¿Lozada se contradice?

Según el comunicado del Mm&v, las caletas de las Farc solo serán dejadas hasta el 1 de septiembre. Lo curioso de todo el asunto es que el propio Lozada en una entrevista concedida a la revista Semana el 6 de mayo pasado, manifestó que la dejación de las armas encaletadas por parte de las Farc se podría hacer en tres meses, “si se dispone de la logística adecuada”, explicó.

Es decir, las declaraciones del propio Lozada a Semana desmintieron su trino del 29 de mayo. En aquella oportunidad él reconoció la complejidad y el retraso en cuanto al otro tipo de armas que tienen que ser dejadas por las Farc, las que están en las 949 caletas, y por ello solicitó tres meses más para lograrlo.

Colombiacheck buscó a Lozada para conocer su punto de vista sobre el tema y para saber de dónde saco los datos que sustentan su afirmación, pero hasta el momento no ha obtenido una respuesta.

Según manifestó Lozada en la entrevista con Semana, la dejación de las armas encaletadas por parte de las Farc ha sido un proceso complejo en buena parte porque los lugares en los que está el material bélico son de difícil acceso y ubicación. Además, para esta labor es necesario el acompañamiento de algunos integrantes de las Farc que están en las zonas y campamentos veredales. El meollo del asunto, según el comandante guerrillero, es que a varios de ellos se les ha tardado su salida de estos lugares porque el proceso de cedulación se ha retrasado.

Sobre la dejación de armas es fundamental aclarar que el Acuerdo Final, en su página 222 (protocolo para la dejación de las armas), diferenció entre los tipos de material bélico que dejarán las Farc: las armas individuales y el armamento inestable.

Este último tipo de material bélico (las caletas) tiene plazo de ser dejado hasta el 1 de septiembre pero las armas individuales sí deben dejarlas a más tardar el 20 de junio, es decir, si todo lo pactado se cumple, el 20 de junio se podrá decir que los guerrilleros de las Farc ya dejaron sus armas individuales pero no se podrá afirmar, como lo hizo Lozada, que “la totalidad de integrantes de las Farc habrán dejado las armas”.

Para decir esto hay que esperar a la dejación de las caletas que está presupuestada para el 1 de septiembre, en ese momento sí se podrá afirmar que las Farc se desarmó totalmente.