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Miércoles, 30 Junio 2021

Falso, en Argentina el Gobierno no impuso racionamiento de carne de res

Por Mónica Ospino Orozco

Un video en el que se ve a una empleada de un supermercado argentino anunciar que solo se venderán tres kilos de carne por persona, se ha viralizado, culpando al gobierno de ese país de racionamiento de productos cárnicos.

Argentina, hoy por hoy, es el sexto país del mundo con mayor producción de carne vacuna y uno de los tres grandes consumidores de este tipo de alimento en el planeta y de acuerdo con este informe del diario El País de Madrid, por cada habitante de Argentina (45 millones) hay 1,2 cabezas de ganado, lo que representa 54,5 millones vacas.

Así que en general, todo lo relacionado con este producto, que le ha dado fama mundial al país austral, es muy sensible entre su población. Por lo que se ha viralizado, a través de redes sociales, un video que circula desde febrero en Argentina en el que se ve que en un supermercado de ese país decenas de personas hacen fila para pagar sus productos y una empleada del lugar les anuncia que solo se pueden facturar hasta 3 kilos de carne por persona.

Al escuchar esto, quien graba el video afirma: “Buen día a Venezuela, solo tres kilos de por persona… una cola de más o menos 40 o 50 personas. Lo más parecido a Cuba y Venezuela... Viva Perón, carajo, viva Perón, lo lograron”.

La publicación fue compartida en Facebook con un texto que asegura: “Le llaman socialismo. El socialismo siempre alcanza sus objetivos. Argentina es el tercer país con más vacas en el mundo. Hay más vacas que personas. Con todo, restringe la venta de carne a 3 kilos por persona. Esta historia siempre termina igual, filas y filas de personas, racionamiento”.

Sin embargo, pudimos comprobar que lo que se afirma tanto en el video como en la publicación de Facebook que lo compartió, y que ya tiene más de un millón de visualizaciones y 43.000 compartidos, es falso, pues no es cierto que el gobierno argentino haya ordenado un racionamiento de carne. Lo que se hizo el 18 de mayo pasado fue ordenar la suspensión de las exportaciones de este producto para intentar reducir el precio interno del producto que es fundamental en la dieta de gran parte de su población.

Así lo pudieron verificar también nuestros colegas de AFP Factual, que en su artículo, titulado “¿Hay racionamiento de carne en Argentina?” encontraron que “en febrero pasado, el mismo mes en que el video comenzó a circular en las redes, el Ministerio de Desarrollo Productivo realizó operativos de control del cumplimiento del acuerdo, en los que se visitaron supermercados de todo el país. Se comprobó que algunos establecimientos de la provincia de La Pampa limitaban la compra de carne a tres kilos y medio por consumidor. En otras palabras, esta restricción del consumo no fue impuesta por el gobierno, sino por los vendedores locales”.

Y es que la decisión del gobierno fue rechazada por los productores de carne vacuna en Argentina, pues según recoge AFP Factual en la mencionada nota, “en protesta, los ganaderos argentinos decidieron dejar de vender sus productos durante una semana”.

Sin embargo, el pasado 23 de junio el gobierno del presidente Alberto Fernández, publicó un nuevo decreto en el que reabre parcialmente las exportaciones de carne vacuna, bajo un nuevo esquema de restricciones, según recoge este artículo del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna de Argentina, IPCVA.

Pero, de nuevo, en dicho decreto, el 408 de 2021 tampoco se hace mención al racionamiento de carne per cápita en ninguno de los 10 artículos que contiene.

De tal manera que, tras las evidencias presentadas, concluimos que es falso que en Argentina haya restricción a la venta de carne por persona y que además esto sea debido al socialismo. 

 

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Lunes, 04 Marzo 2019

Inversión extranjera sí disminuyó, pero no por ‘posibilidad de guerra’

Por José Felipe Sarmiento

En enero, la inversión extranjera tuvo un descenso del 44 por ciento, pero la causa no fue, como dijo un tuitero, “por la posibilidad de una guerra internacional”.

Un influenciador de Twitter le atribuyó al presidente Iván Duque la culpa de un descenso de 44 por ciento en la inversión extranjera que, según él, “rompió ese huevito”. No explicó de dónde sacó la cifra pero sí teorizó sobre la causa: “por la posibilidad de una guerra internacional” y contrastó con el crecimiento de la misma variable durante el gobierno de Juan Manuel Santos “por la seguridad que daba el acuerdo de paz”.

Otro usuario respondió al mensaje con una captura de pantalla de una noticia del diario económico Portafolio en internet que coincidía en la cifra. El medio sí publicó la nota pero sin el análisis que hizo el tuitero.

El texto, escrito por la agencia británica Reuters, solo es informativo y aclara que se basa en cálculos preliminares del Banco de la República. No obstante, Colombiacheck le pidió al Emisor el cuadro con los datos en los que se basaron los artículos de prensa y sacó las cuentas.

El tuitero no lo dice, pero las notas se refieren a la inversión extranjera neta para enero de 2019. Esta sale de sumar la inversión extranjera directa (en bienes u otros recursos por medio de empresas constituidas en el país) y la inversión extranjera indirecta, o de portafolio (en títulos negociables a través de fondos de capital extranjero), y restar la que sale de Colombia hacia el exterior en las mismas modalidades.

Con esta fórmula, que confirmó el economista industrial Carlos Esteban Posada, profesor de la Universidad Eafit y exjefe de análisis macroeconómico del Departamento Nacional de Planeación, los resultados confirman la cifra del usuario y los artículos.

En enero de 2019, la inversión extranjera directa fue de 769 millones de dólares; la indirecta, -198 millones (es negativa porque los extranjeros sacaron de Colombia más plata de portafolio que la que invirtieron) y la de Colombia en el exterior, 35 millones (da positiva porque los nacionales devolvieron más plata al país de la que pusieron afuera). Así:

769 - 198 + 35 = 606 millones de dólares.

Para el mismo mes del año pasado, la inversión extranjera directa fue de 604 millones de dólares; la indirecta, de 703 y la de Colombia en el exterior, de -216 millones. Así:

604 + 703 - 216 = 1.091 millones de dólares.

Entonces, la reducción de la inversión extranjera neta al comparar ambos meses de enero es de 485 millones de dólares. Esto, en efecto, equivale a 44,4 por ciento. Pero el análisis es menos grave de lo que parece.

No tan rápido

El problema es que los datos mensuales de la inversión tienden a ser “muy volátiles”. Esto quiere decir que son periodos muy cortos para evaluar tendencias, porque pueden tener cambios muy grandes que a largo plazo no sean tan significativos. En esto coincidieron Posada y Daniel Wills, matemático, doctor en Economía y profesor de la Universidad de los Andes.

El docente de Eafit, que también ha sido investigador del Banco de la República, señaló que podría tratarse de “una variación transitoria”. Por eso advirtió que lo que “hay que mirar son las sumas acumuladas de 12 meses y compararlas con las que corresponden a 12 meses del año previo”. Esta semana Duque cumplirá apenas siete meses en el cargo.

De hecho, el mismo Banco reveló este fin de semana que el flujo de la inversión extranjera directa de todo 2018 fue de 11.010 millones de dólares. Esto representa una caída de 20,4 por ciento frente los 13.836 millones de 2017. No obstante, las pérdidas están repartidas entre el primer trimestre y el último semestre del año pasado. En consecuencia, la responsabilidad sería compartida entre los gobiernos de Duque y Santos.

Los dos expertos también estuvieron de acuerdo en que los cambios en estas variables pueden deberse a muchos factores que generan expectativas en mercados internacionales, en especial el precio del petróleo y la tasa de cambio con el dólar, entre otros. Wills fue más allá y aseguró que “atribuirle eso a posibles guerras es completamente traído de los cabellos”.

La paz de Santos

Tampoco es posible explicar el aumento de la inversión extranjera en el gobierno del expresidente Santos como una consecuencia de su política de paz o del acuerdo que firmó con las Farc. Usando la primera tabla del Banco de la República y la fórmula antes citada, la inversión extranjera neta pasó de 10.578 millones de dólares en 2010 a 10.604 millones en 2018, es decir que la diferencia a favor es de 26 millones en ocho años (0,2 por ciento).

La extranjera directa bajó de 9.485 millones de dólares a 8.679 millones en el mismo periodo y la de portafolio, de 2.349 a 1.870 millones. El aporte a favor fue de la inversión nacional en el extranjero, que en 2010 se llevó 1.256 millones de dólares a otras latitudes y en 2018 pasó a sumar por primera vez, porque le retornó al país 54 millones más de lo que puso afuera.

Los datos de flujo de inversión extranjera directa recién publicados por el Banco son más halagüeños, pero tampoco demuestran la tesis del tuitero. Son 6.430 millones de dólares como cifra definitiva para 2010 y los ya citados 11.010 millones para 2018, que siguen siendo preliminares. Aunque esto representa un aumento de 71,2 por ciento en la era Santos, también es el peor resultado anual desde 2011.

La evolución histórica de la cifra tampoco guarda mayor relación con la línea de tiempo del proceso de paz. Alcanzó su pico en 2013, cuando la etapa pública de negociación con las Farc apenas llevaba un año, con un flujo de 16.209 millones de dólares. Desde entonces ha tenido múltiples altibajos.

Su mayor caída (-27,5 por ciento) se dio en 2015, cuando se empezó a vislumbrar el fin del conflicto armado con esa guerrilla como algo definitivo a raíz de la firma del punto sobre las víctimas. Ni siquiera la recuperación del año siguiente (+18,1 por ciento), en el que se firmó el Acuerdo de Paz y empezó su implementación, logró igualar los resultados de los primeros años de Santos en el cargo.

En conclusión, el tuit es cuestionable porque la cifra en la que se basa es correcta, pero no justifica el análisis alarmante que le hizo su autor. Este, por el contrario, resulta desmentido al revisar datos más comparables y ponerlos en contexto.