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Martes, 08 Junio 2021

La maquinaria burocrática que gobierna a Medellín

Por De la Urbe y La Liga Contra el Silencio

Una repartija de puestos en las entidades públicas de la ciudad alcanza para sectores políticos diversos y antagónicos. En el centro de ese esquema clientelista figura Esteban Restrepo, secretario de Gobierno y Gestión del Gabinete, y muy cercano al alcalde Daniel Quintero.

“Ese cargo lo necesitamos, porque ya lo comprometimos”, le dijo Esteban Restrepo, secretario de Gobierno y Gestión del Gabinete de Medellín, a Camilo Quintero Giraldo, entonces subsecretario de Recursos Renovables. Era junio de 2020 y habían pasado solo tres semanas desde la aprobación en el Concejo del Plan de Desarrollo presentado por el alcalde Daniel Quintero.  

“Me dijo: ‘Estamos contentos con tu trabajo, pero son movimientos que hacemos después del Plan de Desarrollo’”, cuenta Quintero Giraldo, abogado ambientalista y exdirector de la Clínica de Medio Ambiente y Salud Pública de la Universidad de los Andes. El secretario de Gobierno le ofreció ubicarlo en otro cargo, pero Quintero Giraldo no aceptó. Ahora trabaja en el equipo del concejal Daniel Carvalho, quien integró la coalición oficialista durante 2020, hasta que en febrero pasado se retiró, según dijo en una carta al alcalde, “decepcionado por el estilo polarizador y adánico que trajo a nuestra ciudad”. 

La historia de Camilo Quintero, uno de los pocos exfuncionarios que se ha atrevido a hablar con nombre propio sobre los manejos burocráticos de la Alcaldía de Medellín, ejemplifica el poder que concentra el secretario Restrepo y cómo la administración de Daniel Quintero ha tejido alrededor suyo toda una red de clientelismo y repartición estratégica de puestos en todos los niveles del gobierno municipal.  

“Gestión del Gabinete” 

Esteban Restrepo tiene 28 años y ha construido su trayectoria profesional a la sombra del alcalde Quintero. En 2016 se graduó en Negocios Internacionales de la Universidad Católica Luis Amigó. Según su propio perfil en la página de la Alcaldía de Medellín, es especialista en Gerencia del Ceipa Business School, una institución universitaria enfocada en finanzas y administración. Su perfil decía también que es magíster en Dirección de Empresas de la universidad española Alcalá Global School, aunque en realidad se trata de un certificado incluido en su especialización. La información estuvo disponible hasta el pasado 7 de abril, pero luego fue modificada y desapareció la referencia al supuesto título de magíster (ver primer perfil publicado y perfil modificado). 

Entre septiembre de 2014 y diciembre de 2015, Restrepo fue asistente del entonces concejal Miguel Quintero, hermano del alcalde. En 2016 fue asesor de Innpulsa Colombia, donde Daniel Quintero era gerente. Y en agosto de ese año estuvo como contratista del Fondo de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Fontic), unas semanas después de que el hoy alcalde fue nombrado viceministro de Economía Digital.

Maquinaria_Medellin_1_Crédito @camilovargas.designer_0

En 2019, Restrepo trabajó en Intrasoft, la empresa de software que el alcalde fundó en 2005; el ahora secretario también trabajó para esa empresa durante la campaña a la Alcaldía. En su perfil se identificaba como gerente de esa candidatura, pero el dato también fue modificado recientemente.

Pero Restrepo sí fue importante en el equipo de Daniel Quintero. Lo acompañó en debates y actos públicos, y su nombre figura en los registros oficiales de contabilidad con donaciones en especie a la campaña que suman más de 20 millones de pesos. Al mismo tiempo recibió honorarios por 30 millones como “estratega político”, según datos de Cuentas Claras.

Antes de asumir como secretario, Restrepo fue director del empalme con la administración del exalcalde Federico Gutiérrez. Allí comenzó a estructurar la planta de contratistas y funcionarios directivos cuyos nombramientos pasan por su aval casi sin excepción. 

Además de su cercanía con el alcalde, un antecedente explica por qué un secretario de despacho concentra tanta influencia. En la administración anterior, el Concejo aprobó el acuerdo 01 del 25 de febrero de 2016, que convirtió la Secretaría de Gobierno en una poderosa dependencia a la que se agregó el nombre de Gestión del Gabinete, con funciones de “coordinación y articulación”. Desde entonces la oficina se transformó en un despacho de relaciones políticas.

La gestión de Gutiérrez también legó una estructura clientelar que Quintero conservó. Esa red de prebendas burocráticas está ahora en manos de Esteban Restrepo.

“El poder detrás del trono”

“La máscara que tiene puesta es de soberbia, y se la puso para sobrevivir”, dice sobre Restrepo una persona de la administración que prefirió no publicar su nombre. “Todo lo hace a la fuerza. Dice que los cargos de la Alcaldía los maneja él”, agrega. La repartición burocrática va desde pequeños contratos de prestación de servicios hasta nombramientos directivos del Conglomerado Público de Medellín, una figura creada en 2015 para la administración de un conjunto de entidades que son propiedad o tienen participación de la Alcaldía. En 2019 los activos sumaban 82 billones en 36 entidades que generaban más de 70 mil empleos. Es el segundo holding público más grande de Colombia, después de Ecopetrol. 

Tres fuentes que aún trabajan con Quintero recuerdan que durante los primeros meses de 2020 las instrucciones de contratación estuvieron consignadas en un documento con datos personales, cargo y relación política de cientos de personas en puestos de la Alcaldía o en sus entes descentralizados. En el inventario de burocracia cohabitan sectores políticos diversos y antagónicos, con puestos para concejales y líderes políticos del Centro Democrático, la Alianza Verde, el Partido Liberal y Colombia Humana. Ese archivo era administrado por el despacho de Restrepo.

Hay ejemplos. Como director del Museo Casa de la Memoria fue nombrado en julio de 2020 Jairo Herrán Vargas, excandidato de Colombia Humana en las elecciones de 2019. Mientras que Albert Corredor, concejal del Centro Democrático y viejo amigo de Quintero (foto), tiene a cinco personas que trabajaron para su familia dentro de la administración municipal.

Infografía_Las cuotas del concejal Albert Corredor_0.

Versiones del archivo con el registro de las cuotas políticas eran enviadas por correo a los secretarios o a personas delegadas por ellos para que atendieran los requerimientos de la Secretaría de Gobierno. Una fuente que mencionó ese documento cuenta que el mecanismo fue modificado por orden de Restrepo. “Ahora pasan todo por USB. Son archivos particulares para cada secretaría”, dice.

En ese proceso de autorizaciones soterradas, un funcionario cercano a la contratación en la Alcaldía de Medellín explica que cada dependencia pide un certificado de inexistencia de personal solicitado: así se garantiza que una función es pertinente y no está cubierta por otro cargo. Es necesario diligenciar un formato que se envía por correo a la Secretaría de Gobierno con el objeto del contrato, el perfil profesional, la experiencia requerida, el valor del contrato y la duración.

“Mandamos el cuadro y nos indican a quién le emitimos el certificado”, cuenta el funcionario. Según él, está prohibido mencionar que los contratos ya están aprobados por Esteban Restrepo. Solo cuando se expiden estas certificaciones, las dependencias pueden avanzar con la contratación. En algunas ocasiones se han frenado procesos que ya habían pasado por esta etapa. 

A principios de 2020, el personal que trabajaba en la Subsecretaría Técnica de Movilidad esperaba noticias sobre la renovación de sus contratos de prestación de servicios. Sus jefes les explicaron que la contratación podía tardar, pues ya no sería directamente con la Alcaldía sino mediante un convenio interadministrativo con la Institución Universitaria Pascual Bravo, una de las tres de educación superior municipal. Como otros entes descentralizados, actúa como operadora de convenios que tercerizan la contratación.

El 16 de abril recibieron un correo de esa institución en que les solicitaron los documentos para la renovación, pero dos horas después llegó otro mensaje: “El correo enviado el día de hoy con esta solicitud fue un error. Hacer caso omiso del mismo”, decía.

El proceso de contratación se frenó, y el subsecretario Técnico de Movilidad, Diego Zapata, explicó las razones en un mensaje de WhatsApp, que De la Urbe conoció y corroboró. El mensaje fue enviado en ese momento a los jefes de las personas que habían recibido la información contradictoria. “A pesar de que yo, en todo momento, defendí férreamente los perfiles que me recomendaron, después de un larguísimo tire y afloje, muchas de las personas que venían trabajando con nosotros no van a continuar por decisión de S.Gob., quienes fueron los tomadores de decisiones en última instancia”, escribió el funcionario.

Pero en febrero pasado la salida del exgerente de EPM, Álvaro Guillermo Rendón, reveló que la maquinaria burocrática de la administración de Quintero alcanza el más alto nivel. Además demostró las implicaciones nocivas que eso tiene para la independencia en la toma de decisiones; especialmente en esa empresa, que parecía estar blindada por un acuerdo de gobierno corporativo que pretende evitar la influencia excesiva del alcalde como presidente de su junta directiva.

Rendón, amigo de Quintero, asumió la Gerencia en enero de 2020 con el encargo de liderar la demanda de esa empresa contra los contratistas del proyecto Hidroituango. Los movimientos tuvieron consecuencias: la renuncia masiva de la junta, cuestionamientos por una supuesta “toma” de EPM en manos de la empresa privada, y una narrativa del alcalde donde prometió que “recuperaría” esa compañía para la ciudad. 

Sin embargo, a principios de este año Quintero declaró insubsistente al gerente y lo acusó de malos manejos. Rendón señaló a Quintero de ejercer presiones burocráticas y con ello surgió el nombre de una funcionaria que hasta ese momento había tenido un bajo perfil: María Camila Villamizar Assaf, secretaria privada de la Alcaldía de Medellín.

Esteban Restrepo con Quintero_Twitter @estebanrestre

Restrepo es uno de los secretarios más cercanos al alcalde Quintero. Fue "estratega político" durante la campaña y ahora es el encargado de la negociación burocrática con diferentes sectores políticos. Twitter @estebanrestre

En varias entrevistas Rendón dijo que Quintero trató de hacer una “toma hostil” de EPM; que impuso a por lo menos dos vicepresidentes y que Villamizar, su delegada, daba órdenes por encima de la Gerencia. Varias fuentes en EPM aseguran que hasta el momento de romper relaciones, Rendón y el alcalde manipulaban las posiciones directivas y pasaban por alto los procesos de selección que utilizaba la empresa. En una de esas acusaciones mutuas figuró la secretaria Villamizar, y luego varios concejales promovieron una fallida moción de censura en su contra. 

Uno de esos concejales, que no apoyó la moción, admite que tiene a por lo menos seis personas cercanas en cargos medios de varias entidades descentralizadas de la Alcaldía de Medellín. Esto, según dice, lo consiguió gracias a un contacto que ha establecido con el secretario Restrepo. El concejal dice que no ha recibido ninguna solicitud a cambio de esas contrataciones.

Luz María Múnera, exconcejal de Medellín por el Polo Democrático y presidenta de ese partido en Antioquia, no logró reelegirse en las elecciones de 2019. En enero de 2020, Diana Osorio, gestora social y esposa del alcalde, le ofreció crear y asumir una gerencia de paz que nunca nació; al menos no con ese nombre. 

“Yo presenté una gerencia muy barata, austera”, cuenta Múnera, y dice que le bastaban 12 personas. Para la Alcaldía esa nueva entidad debía tener 35. La explicación que recibió sobre la necesidad de sumar cargos es que Esteban Restrepo los requería para aumentar su margen de negociación con el Concejo.

En el equipo que formulaba el proyecto estaba Múnera, otra persona que ella propuso para acompañarla y varios funcionarios de diferentes dependencias de la Alcaldía. “Pasaron algunos días y los contratos nunca llegaron. Siempre hablaban de Esteban; que él definía eso, que había que hablar con él”, cuenta Múnera.

En ese proceso, el 20 de febrero de 2020 el alcalde Quintero ordenó el ingreso del Esmad a la Universidad de Antioquia para contener una protesta estudiantil. La decisión fue criticada en diferentes sectores, incluida Múnera. Allí murió la gerencia de paz. Múnera cuenta que Osorio la llamó. “Dijo: ‘Luzma, me da mucha pena, pero no te puedo mantener la promesa de la gerencia. Cuando uno va a trabajar con una Alcaldía tiene que comprometerse y apoyarla, así haya decisiones que uno no entienda''', recuerda.

Pero el fracaso de la iniciativa, según Múnera, pasó más bien por la figura de Esteban Restrepo y por las imposiciones burocráticas que, según dice, intentó el secretario. “Me dijeron que nada que tuviera que ver con puestos o contratos se podía mover si no se hablaba con Esteban. Lo que vi con Federico (Gutiérrez), y veo ahora con Daniel (Quintero), es que los secretarios de Gobierno son los encargados del trabajo sucio”, dice Múnera. La gerencia de paz se transformó en una Secretaría de la No-Violencia, creada en septiembre de 2020, a cargo de Juan Carlos Upegui, otra persona de confianza del alcalde Quintero. 

“Se fue alejando un poco, eso se corrige”

El 12 de agosto de 2020 el alcalde confirmó en una entrevista su decisión de remover al director del centro de innovación y negocios Ruta N, una entidad con capital 100% público. Según dijo, con el nuevo director lograría “más cercanía con la Alcaldía”. Juan Andrés Vásquez, el director saliente nombrado por el propio Quintero, “se fue alejando un poco, pero eso se corrige”, dijo el alcalde. 

Las declaraciones tuvieron efectos. Unas horas después, siete de los nueve miembros de la junta renunciaron con una carta pública donde aseguraron que el alcalde desconocía la institucionalidad de Ruta N, pues los estatutos de esa corporación establecen que solo la junta directiva en pleno —la preside el alcalde— puede nombrar o remover a la persona que dirige la entidad.

La confirmación de la salida de Vásquez, el anuncio de su reemplazo y la carta de la junta directiva ocurrieron un día después de la renuncia de la junta de EPM. Esto reveló el divorcio entre el alcalde de Medellín y un amplio sector del empresariado que Quintero y su gabinete empaquetaron en el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), un conglomerado económico que reúne tres de las compañías más grandes de Colombia: Sura (a su vez propietaria de Bancolombia), Nutresa y Argos.

Quintero y sus allegados hablan desde entonces de una supuesta captura histórica de las instituciones públicas de la ciudad por parte del GEA. Pero algo no cuadra: el mismo alcalde, cuando ganó la elección, designó en sus comisiones de empalme a varias de las personas que ahora acusa de usar el patrimonio público con intereses corporativos.  

En el caso de Ruta N apareció otra razón burocrática para explicar la salida de Juan Andrés Vásquez, su director. Y de nuevo, en el centro, figuró el secretario Restrepo. “El secretario de Gobierno le pidió explícitamente que nombrara a una persona en ese cargo. Era alguien con experiencia y con un muy buen perfil. Se incluyó la hoja de vida en el proceso. Esa persona llegó hasta el último filtro, pero no fue seleccionada”, dice una fuente que trabajó en la entidad. 

Se trata de Johana Jaramillo Palacios, comunicadora con 20 años de experiencia, tres maestrías y un doctorado. En los últimos tres años fue gerente de Comunicaciones de la gobernación de Luis Pérez Gutiérrez y asesora de la Rectoría del Politécnico Jaime Isaza Cadavid. Estuvo casada con Gabriel Jaime Rico, empresario y político, exconcejal, tres veces candidato a la Alcaldía de Medellín y miembro del comité de empalme de Daniel Quintero.

Esteban Restrepo y Quintero en campaña_Instagram @estebanrestre

Restrepo acompañó a Quintero desde la época de campaña. El mensaje que se buscaba posicionar entonces era el de independencia frente a la política tradicional. Foto: Instagram @estebanrestre

 El cargo al que Jaramillo se postuló se denomina “Gestor de Portafolio Persuadir”; en la práctica es una dirección de comunicaciones. Tres fuentes que conocieron ese proceso aseguran que, pese a las presiones del secretario Restrepo, se siguió el “Procedimiento de Reclutamiento y Selección de Personal”, que incluía 16 pasos y se aplicó en los procesos de escogencia hasta el 20 de octubre de 2020, cuando Javier Darío Fernández, quien relevó en la dirección a Juan Andrés Vásquez, lo derogó para nombrar empleados sin ese corset. 

“Yo pasé de trabajar 15 horas al día para sacar adelante Inspiramed (respiradores artificiales de bajo costo), a pensar en cómo meter a un amigo del alcalde o de su gente”, dice una exempleada de esa entidad. Muy pronto, el 27 agosto de 2020, apenas dos semanas después del revolcón en Ruta N, Johana Jaramillo fue nombrada subsecretaria de Comunicación Estratégica de la Alcaldía de Medellín. 

A finales de abril fue designada por el alcalde como gerente de Telemedellín. Reemplazó a Mabel López, cercana al exgobernador Luis Pérez, quien asumió como vicepresidenta de Comunicaciones de EPM. Ese movimiento y la llegada de María Cristina Toro a la Secretaría General de esa empresa motivó un comunicado de Sinpro (sindicato de profesionales de la entidad). “La politiquería sigue entrando a EPM con permiso de su junta directiva”, decía. El sindicato acusó al alcalde y al gerente general de darle cuotas a los políticos que los apoyan.

“Lo tengo anotado en la lista de temas”

El 10 de diciembre de 2020, Esteban Restrepo fue anunciado por Quintero como gerente del proceso de vacunación. Esa decisión le dio al secretario una visibilidad mediática que no había tenido, incluso por encima de la secretaria de Salud, Andree Uribe, la única persona, además del alcalde, con vocería sobre el manejo de la pandemia en Medellín. 

La secretaria Uribe es enfermera profesional, especialista en Gerencia de Servicios de Salud y magíster en Salud Pública. Según varias fuentes de la administración, Uribe sorprendió al gabinete municipal por la precisión de sus proyecciones sobre los efectos de la pandemia, incluso antes del primer aislamiento obligatorio. “Ella ha evitado que el manejo de todo esto sea peor, pero la opaca el alcalde; y ahora Esteban con la vacunación”, dice una fuente. La secretaria también trabajó en Mintic cuando Quintero fue viceministro. Además fue pareja de Restrepo, como consta en la declaración de conflicto de intereses que presentó ese funcionario al asumir el cargo. 

La Liga buscó una entrevista con el secretario. Su equipo de comunicaciones respondió que llevaría la petición a su comité de agenda y que estaba en “la lista de temas a tratar”. Pero el espacio nunca se produjo.

 

Esteban Restrepo 1_Twitter @estebanrestre

Esteban Restrepo tiene 28 años y ha construido su trayectoria profesional a la sombra del alcalde Daniel Quintero. Twitter @estebanrestre

Con la vacunación, Restrepo tiene ahora una de las labores más visibles y con mayores réditos políticos en plena pandemia. Una fuente de la administración dice que él y su compañero de Gabinete, Juan Pablo Ramírez, —quien recientemente dejó de ser secretario de Participación Ciudadana y pasó a la Secretaría de Inclusión Social— se impulsan con ambición electoral.

La misma fuente menciona que la Secretaría de Gobierno adelanta programas como los Consejos Territoriales de Gobierno, a través de los cuales Restrepo busca construir su base política. Sin embargo, el paro nacional lo ha hecho menos visible. Si bien acompaña el Puesto de Mando Unificado, donde la Alcaldía y otras instituciones definen sus actuaciones ante las protestas, sus declaraciones públicas se concentran en la vacunación. 

Pero las movidas burocráticas no se han detenido. A finales de abril la Alcaldía anunció la salida de la secretaria de Inclusión Social, Mónica Alejandra Gómez, quien había sido recomendada por el concejal Luis Bernardo Vélez, aliado del alcalde en la campaña y cabeza de lista al Concejo por Independientes, su movimiento político. En realidad presentó su renuncia por petición de Quintero, luego de que Vélez votó negativo a un proyecto de acuerdo que cambiaba el objeto social del aeropuerto Olaya Herrera para convertirlo en un gran parque. 

Otro concejal asegura que Restrepo “no hizo bien la tarea” de conseguir los votos para ese proyecto, y que ese episodio pone en duda su capacidad para lograr mayorías. “Con Mónica ya se sentían incómodos porque no les dejó meter gente a la Secretaría. Pero que se les haya caído ese proyecto fue el florero de Llorente para sacarla y cobrarle a Luis Bernardo”, dice. 

En febrero, en medio del escándalo por la salida del gerente de EPM y sus acusaciones mutuas con el alcalde, Restrepo publicó un trino que resume bien la paradoja y la promesa incumplida: “La ciudadanía votó por el alcalde de Medellín @QuinteroCalle para que destapara las ollas podridas que el establecimiento de Medellín históricamente ha tapado”.

Miércoles, 23 Marzo 2022

Cómo la desinformación sobre Covid-19 infectó a América Latina

Por Aos Fatos y CLIP

Afirmaciones falsas sobre las vacunas fueron recurrentes durante la pandemia en los países de la región

Autores

Amanda Ribeiro, Ethel Rudnitzki, Luiz Fernando Menezes, Marco Faustino y Priscila Pacheco

Asistencia en la elaboración de informes: Bianca Bortolon y Milena Mangabeira

Edición: Luís Felipe dos Santos y Sofia Fernandes

Coordinación: Débora Ely y Leonardo Cazes

Supervisión: Ana Freitas, Bernardo Moura y Carol Cavaleiro

Recopilación y análisis de datos: João Barbosa

 

“Un enfermero voluntario muestra cómo quedó después de tomar la primera dosis de la vacuna china”, anunciaba un post de Facebook en julio de 2020. Difundido en Brasil, el mensaje iba acompañado de una foto de un hombre con la cara hinchada y los ojos cerrados. La imagen, sin embargo, no tenía ninguna relación con CoronaVac, una vacuna desarrollada por China que, en ese momento, se estaba probando en Brasil. Mostraba la reacción alérgica de un estudiante a la mantequilla de maní en Estados Unidos en 2016.

Mensajes engañosos como este inundaron las redes sociales en estos dos años de pandemia. En general, estos mensajes niegan la evidencia científica, contradicen las recomendaciones de las autoridades sanitarias y ponen en riesgo la salud de la población. Una alianza entre Aos Fatos y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), en la colaboración periodística transfronteriza Mentiras Contagiosas, que reúne a diez medios latinoamericanos*, trazó el rastro de estos discursos desinformativos sobre el Covid-19 en América Latina, una región gravemente afectada por el virus, e identificó que las vacunas eran los principales objetivos de las falsas acusaciones.

Para este estudio, Aos Fatos investigó el contenido de 3.406 chequeos sobre temas relacionados con la pandemia producidos por los medios de 14 países latinoamericanos que integran la Coronavirus Facts Alliance, de la que Aos Fatos forma parte. Los informes analizados se publicaron entre enero de 2020, cuando el Covid-19 era todavía una enfermedad poco conocida, y febrero de 2022, mes en que la enfermedad ya había cobrado casi seis millones de vidas en todo el mundo.

Metodología

Aos Fatos recopiló todas las verificaciones de información o chequeos publicados por los medios de comunicación latinoamericanos incluidos en la base de datos de la Coronavirus Facts Alliance, un consorcio de prensa organizado por el IFCN (International Fact-Checking Network) que reúne verificaciones sobre el coronavirus producidos por 99 medios de comunicación de más de 80 países.

En el caso de los países con información desactualizada, Aos Fatos incluyó chequeos publicados en los sitios web de los medios después de la última inclusión en la base de datos de la Coronavirus Facts Alliance. El número de verificaciones por país refleja variables como el número de medios especializados en verificación que participan en el consorcio y el volumen de publicaciones de cada una de ellas.

A continuación, se analizaron los chequeos individualmente y se clasificaron por categorías: no se tuvieron en cuenta las verificaciones de declaraciones, ni las desinformaciones repetidas y desmentidas por más de un medio en el mismo país.

Los países que forman parte del proyecto son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, México, Uruguay, Paraguay, Perú y Venezuela.

Información infectada

El tema más frecuente, con un total de 1.103 chequeos (32% del total analizado) publicados en la región, fue el de la vacunación. También se refutaron en gran número mensajes engañosos sobre medicamentos y curas (572 chequeos, 17%), así como falsedades sobre medidas de protección (519 chequeos, 15%).

Al igual que los conocimientos científicos sobre la enfermedad, las cifras muestran que también la desinformación ha evolucionado a lo largo de la pandemia. En América Latina, oleadas de aseveraciones falsas han acompañado las diferentes fases de la crisis sanitaria. En marzo de 2020, cuando la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaró una pandemia por el nuevo coronavirus, la mayoría de las publicaciones engañosas pusieron en duda la eficacia de las medidas preventivas, como el uso de mascarillas y el aislamiento.

Desde abril, con la escalada de casos y muertes en todo el mundo, las promesas de fármacos sin beneficio probado contra el Covid-19 ganaron las redes. El tema siguió predominando en los chequeos hasta septiembre de 2020.

A partir de octubre, cuando las vacunas aún se estaban probando en humanos, la desinformación sobre éstas tomó la delantera. Siguió siendo el tema más frecuente de los mensajes engañosos durante los siguientes quince meses, hasta diciembre de 2021.

Falsos efectos adversos

Mentiras Contagiosas

El miedo fue la principal estrategia utilizada por los desinformadores para desalentar el uso de vacunas. Los mensajes engañosos sobre efectos adversos duraderos e incluso mortales fueron los más comunes entre los chequeos que hicieron los medios sobre las vacunas (416 chequeos, 38%).

Noticias falsas sobre convulsiones, desmayos, problemas cardíacos y muertes súbitas llegaron a las redes sociales ya en abril de 2020, mes en el que comenzaron las pruebas de vacunas en humanos, y el ritmo de estas publicaciones aumentó en 2021.

En la mayoría de los casos, las presuntas víctimas eran anónimas. Grupos de Telegram en Bolivia, por ejemplo, difundieron en octubre del año pasado que unos pilotos estadounidenses habían muerto en pleno vuelo como consecuencia de la vacuna. “Los pilotos de las principales compañías aéreas tienen buenas razones para resistirse a los mandatos de vacunación. Sus compañeros pilotos que han tomado la controvertida vacuna Covid-19 han caído muertos en vuelos nacionales e internacionales”, decía el mensaje, que fue detectado por Bolivia Verifica.

Sin embargo, todas las compañías aéreas mencionadas en la publicación han negado que haya habido víctimas mortales relacionadas con vacunas entre sus empleados. Diferentes versiones de esta afirmación engañosa han circulado también en Costa Rica, México y Brasil.

También hubo artículos desinformativos que se aprovecharon de personalidades conocidas, como atletas, celebridades y políticos, para imputar falsas reacciones adversas a las vacunas. Cuando el futbolista danés Christian Eriksen se desmayó en el campo durante un partido de la Eurocopa en junio de 2021, en Brasil y Bolivia se difundió la información errónea de que había tomado la vacuna Pfizer días antes del problema. Sin embargo, el atleta aún no había sido vacunado contra el Covid-19.

Las teorías conspirativas relacionadas con las vacunas fueron la segunda estrategia más común de la desinformación sobre el tema en América Latina (243 chequeos, 22%). Estos mensajes cruzaron fronteras y se reprodujeron en varios países.

La tesis de que las vacunas causan daños irreversibles en el ADN humano, por ejemplo, surgió en América Latina en marzo de 2020. En ese momento, un post publicado en Facebook en Colombia afirmaba que “una nueva generación de vacunas genéticas inyectará genes sintéticos que modificarán la estructura del ADN de nuestro cuerpo, con consecuencias imprevisibles a largo plazo”. Esto es falso, ya que la vacuna no interactúa con el núcleo de las células humanas.

En los seis meses siguientes, la falsa tesis llegó también a Argentina, Brasil, Costa Rica y México. Con el inicio de las campañas de vacunación en todo el mundo, esta desinformación ganó aún más fuerza: durante el último año, circularon cadenas en apps de mensajería, publicaciones en redes sociales y vídeos con el mismo rumor en Bolívia, Cuba, Guatemala y Ecuador.

Otras teorías conspirativas que se extendieron por la región decían que las vacunas contenían células de fetos abortados (desmentido en nueve países) y que se convertirían en “imanes humanos” (desmentido en cinco países).

Aunque circularon por casi todos los países incluidos en la investigación, la desinformación sobre la vacuna se concentró en ciertas naciones latinoamericanas. La mayor proporción de publicaciones chequeadas se encuentra en Bolivia, donde el 49,3% de todo lo que fue desmentido se refiere a vacunas, seguido de Venezuela (38,5%) y Costa Rica (33,1%).

Remedios y curas engañosas

Mentiras Contagiosas

Si en Brasil “el tratamiento anticipado salva vidas”, como repetía la desinformación sobre curas y medicamentos, en Bolivia “el dióxido de cloro cura el Covid-19”, y en Colombia “el té de jengibre, limón y cebolla neutraliza el nuevo coronavirus”. Recomendaciones como éstas resultaron ser falsas, pero estuvieron presentes en 572 piezas engañosas que circularon en redes sociales en América Latina durante la pandemia.

Estas afirmaciones comenzaron a difundirse en redes poco después del descubrimiento del Covid-19. En febrero de 2020, una cadena de WhatsApp lanzada en Brasil recomendaba el consumo de un gramo de vitamina C y zinc efervescente. “Esta es una de las formas de mejorar nuestra inmunidad y estar preparados en la lucha contra una eventual infección por coronavirus”, concluía el mensaje. Sin embargo, no es cierto que tomar estos suplementos ayude a combatir la enfermedad.

A pesar de estar presentes en toda la región, falsas aseveraciones sobre medicamentos y curas fueron particularmente intensas en tres países: el 66% de todas la verificaciones realizadas en América Latina sobre el tema se concentró en Brasil, Colombia y Bolivia. Las particularidades locales llevaron a potenciar sustancias diferentes en cada una de ellas.

En Brasil, la hidroxicloroquina y la ivermectina fueron las principales sustancias mencionadas, en 99 y 69 contenidos engañosos, respectivamente. El llamado “tratamiento anticipado” tiene como uno de sus principales propagadores al presidente Jair Bolsonaro (PL), que no se vacunó contra el Covid-19 y que dijo haberse sometido al tratamiento cuando estaba enfermo.

Bolsonaro ha recomendado estas drogas en redes sociales y en pronunciamientos emitidos en televisión nacional. Según el contador de declaraciones del presidente de Aos Fatos, ha habido al menos 375 declaraciones falsas o distorsionadas sobre dichas drogas en los últimos meses.

Incluso en marzo de 2020, publicaciones en Facebook distorsionaron los hechos al anunciar que Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) había liberado el uso de la cloroquina para el tratamiento del Covid-19, según detectó Aos Fatos. En realidad, el permiso para la administración del fármaco procedía del Ministerio de Sanidad y estaba restringido únicamente a los pacientes hospitalizados en estado grave.

En ese momento, los estudios sobre la eficacia del fármaco aún se consideraban poco concluyentes. En la actualidad, varias investigaciones atestiguan que la hidroxicloroquina, un medicamento autorizado para tratar la malaria, la artritis y el lupus, no sirve para contener el Covid-19. Tampoco hay pruebas de que la ivermectina sea eficaz contra la enfermedad.

En Colombia, el liderazgo se lo llevó la recomendación de remedios naturales, con 22 chequeos. La gente recomendaba procedimientos como la inhalación de hierbasel consumo de tés para promover falsos tratamientos para el Covid-19.

Una publicación que se hizo viral en junio de 2020, aconsejaba nebulizar hojas de eucalipto y manzanilla y beber té de jengibre, canela, miel y limón para personas con síntomas. “Estos consejos pueden salvar tu vida”, aseguraba el mensaje. Estas sustancias pueden aliviar los síntomas de la enfermedad, pero no hay pruebas científicas de que funcionen para combatir el virus.

En Bolivia, la atención se la llevó el dióxido de cloro, un producto químico corrosivo utilizado como blanqueador y desinfectante que durante años se ha propagado como la cura para múltiples enfermedades, incluido el autismo. La solución tóxica apareció en veintidós chequeos de los medios, en los que los desinformadores atribuyeron a su uso el descenso del número de casos y muertes causadas por el virus en el país.

LEA CÓMO Y QUIÉNES ESTABAN DETRAS DE LA PROMOCION DEL DIÓXIDO DE CLORO EN BOLIVIA Y EN  OTROS PAISES DE AMÉRICA LATINA.

La desinformación sobre los tratamientos ha tenido otros episodios peculiares en la región. Las sugerencias de consumir agua de mar, pastillas de Halls e incluso cannabis circularon acompañadas de falsas promesas de que estas evitan el virus o lo curan.

Intercambio de información errónea

Algunas teorías engañosas cruzaron fronteras, como los rumores desaconsejando el uso de mascarillas, que inundaron las plataformas de cada país cuando las autoridades sanitarias empezaron a recomendar la protección. Incluso antes de que la OMS recomendara la medida en junio de 2020 ya circulaba información errónea sobre el tema en la región.

Cadenas de WhatsApp compartidas en Ecuador a finales de abril de 2020 decían que “el uso prolongado de máscaras provoca hipoxia [una condición de escasez de oxígeno]” y sugerían que la gente rechazara la protección facial. Tres semanas después, la desinformación también había llegado a Argentina, Bolívia, Brasil, Colombia, Guatemala, México y Venezuela.

Por el camino, falsedades sobre los supuestos daños a la salud causados por las máscaras cambiaron e incorporaron nuevos elementos. En México, una imagen afirmaba que éstas podían disminuir la inmunidad natural al reducir la producción de oxígeno y aumentar la de cortisol (hormona del estrés), lo cual es falso ya que no hay ningún estudio que avale esta teoría.

En Brasil y Ecuador, las publicaciones han relacionado los equipos de protección con el desarrollo o el empeoramiento de los casos de cáncer, basándose en falsas conclusiones de los estudios. Al contrario de lo que difunden los posts desinformativos, las mascarillas son seguras y capaces de reducir el contagio, porque crean una barrera a la dispersión y entrada de partículas respiratorias contaminadas.

En al menos cuatro países (Argentina, Colombia, Costa Rica y México), la desinformación sobre el uso de mascarillas fue amplificada por el movimiento “Médicos por la Verdad”. Formado por profesionales de la salud, el grupo negacionista tiene representantes en Europa y en 12 países de América Latina y se hizo popular durante la pandemia al difundir argumentos fraudulentos sobre tratamientos y vacunas.

Bill Gates

El cofundador de Microsoft, Bill Gates, ha sido una de las figuras más mencionadas por los desinformadores en América Latina. El multimillonario apareció en al menos 53 publicaciones falsas relacionados con Covid-19 en once países de la región.

En un principio, Gates estuvo vinculado a sospechas infundadas sobre el origen del virus. Circuló en Brasil y Argentina, por ejemplo, que habría registrado la patente del virus en 2014 y que predijo la pandemia de Covid-19 en 2019. También se han difundido falsas narrativas similares en México y Venezuela.

A medida que avanzaban los ensayos clínicos de las vacunas, Gates y su fundación filantrópica, famosa por su inversión mundial en sanidad, también sirvieron para crear información errónea. En mayo de 2020, circuló una cadena en redes sociales brasileñas y colombianas en la que se afirmaba que el empresario estaría financiando la creación de una vacuna contra el Covid-19 capaz de controlar a los inmunizados a través de la tecnología de telefonía 5G y los microchips.

Posteriormente, comenzó a circular la teoría de la conspiración de que el multimillonario pretendía reducir la población mundial con las vacunas. “Bill Gates reconoce que miles de personas morirán con la vacuna Covid-19”, decía el pie de foto de un post colombiano que sacaba de contexto una frase del empresario. El rumor llegó a Brasil cuatro meses después. Otra información errónea que circuló en Bolivia, Brasil y Colombia distorsionó la declaración de Gates sobre la reducción de la mortalidad infantil a través de las vacunas.

Otro ejemplo es un video en el que el empresario explica cómo funcionan las vacunas de ARN mensajero, que fue editado en México para que pareciera que dijo que “la vacuna experimental cambiará nuestro ADN para siempre”. En realidad, Gates se refería al código genético del virus, no a las personas.

“Cifras” sobredimensionadas

En la mitad de los países latinoamericanos incluidos en la encuesta circularon fotos y vídeos de ataúdes vacíos, camas de hospital desocupadas, certificados de defunción falsos y actores que se hacían pasar por muertos. Estas publicaciones engañosas sugerían que las cifras de muertes y casos de Covid-19 se estaban inflando en la región e incluso que la pandemia era en realidad un fraude.

Un video grabado en mayo de 2020 por un parlamentario brasileño circuló fuera de contexto en Bolivia. “Segundo hospital vacío en Brasil descubierto por un diputado. El gran engaño de los enfermos y muertos de Covid-19 desenmascarado. ¿Cuántos países de Sudamérica se están dejando engañar por esto?”, decía el post falso, que en realidad mostraba estructuras inacabadas de un hospital de campaña. También circularon por Brasil imágenes de supuestos hospitales vacíos en  São Paulo, Manaus, Fortaleza y Porto Alegre.

En abril de 2021, los desinformadores bolivianos importaron otra pieza de desinformación brasileña: una imagen de ataúdes vacíos desenterrados en medio del brote de Covid-19 en el país. De hecho, la foto había sido tomada en 2017 durante una investigación sobre fraude en seguros de vida.

Los argentinos difundieron un vídeo realizado en Bolivia en el que una persona levanta el brazo dentro de un ataúd alegando que se trata de un “falso muerto” de Covid-19. La grabación se realizó durante un ejercicio protocolario de recogida de cadáveres en la vía pública en Bolivia.

También se dio el caso contrario, de mensajes que transitaban entre países y que exageraban las estadísticas, con imágenes de muertos amontonados en las calles y clínicas abarrotadas. En Colombia y Argentina se compartió una foto de decenas de cuerpos con ropa blanca apilados como si fueran víctimas de la pandemia. En realidad, se trataba de una tragedia ocurrida en 2015 en Arabia Saudí durante la peregrinación anual a La Meca.

En Ecuador, se desmintieron publicaciones que inflaban las muertes por Covid-19. “Se retiran 90 cadáveres por día de las calles de Quito”, decían los mensajes en mayo de 2020. Aunque la situación de la pandemia en el país era grave en ese momento, entre abril y mayo de ese año se recogieron 15 muertos con sospecha de Covid-19 en la capital ecuatoriana.

Este reportaje hace parte del trabajo colaborativo transfronterizo Mentiras Contagiosas coordinado por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística - CLIP en el que participan Chequeado de Argentina, Bolivia Verifica de Bolivia, Aos Fatos de Brasil, Colombiacheck y Cuestión Pública de Colombia, Agencia Ocote de Guatemala, Animal Político de México y El Detector de Univisión de Estados Unidos.