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Lunes, 26 Noviembre 2018

Es verdad que más del 90% de los endeudados con Icetex son estratos 1, 2 y 3

Por Sania Salazar

Las cifras del Icetex confirman un porcentaje cercano al dado por Pedraza, pero el debate por la utilidad de la entidad continúa.

Jennifer Pedraza, líder estudiantil de la Universidad Nacional, dijo en RCN Radio que “el 90% de las personas endeudadas con el Icetex son estratos 1, 2 y 3”.

Pedraza añadió que las personas de esos estratos suelen presentarse a las universidades públicas y que, ya que esas universidades no pueden aumentar la cobertura, la última opción de estas personas es endeudarse. Es decir que, al no lograr cupo en las públicas, estas personas optan por las privadas, para lo que tienen que pedir créditos.

La líder estudiantil le dijo a Colombiacheck que se basó en el informe de gestión de 2017 del Icetex.

Allí, se precisa que ese año “se desembolsaron 45.924 nuevos créditos en las líneas pregrado por valor de $209.246 millones. El 94% de estos créditos se destinaron a estratos 1, 2 y 3”.

Pedraza dio esta declaración durante una entrevista en la que habló sobre el paro nacional de universidades públicas que completa alrededor de 40 días y durante el que los líderes estudiantiles han propuesto, entre otras alternativas, trasladar dinero del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior, Icetex, a las universidades públicas.

Uno de los argumentos de los líderes es que trasladar recursos del Icetex a las universidades públicas, sería una forma de subsidiar esos estudiantes sin que se endeuden. De todas maneras hay que aclarar que en las públicas tendrán que pagar algo, así sea mínimo, de matrícula.

En su página web, el Icetex dice que entre sus objetivos está “el fomento social de la educación superior, priorizando la población de bajos recursos económicos”. Y en un documento del Centro de Investigación Económica y Social, Fedesarrollo, sobre la financiación de la educación superior a través del Icetex, se dice: 

“El ICETEX ha cumplido con su misión de concentrarse en la población de menores ingresos hacia donde se ha dirigido más del 90% del monto de los créditos. Esta proporción ha aumentado en los últimos años, comportamiento que coincidió con la significativa flexibilización de los créditos para estudiantes de estratos 1, 2 y 3 en materia de tasas de interés en 2012, lo cual a su vez ha elevado el costo fiscal del programa”.

Para Isabel Segovia, experta en educación, la política del Icetex está bien, pero el problema empezó cuando la forma de  financiación de las universidades públicas empezó a fallar y la política se concentró en ayudarles a los estudiantes de estratos bajos y no a las universidades públicas. Inyectarle plata al Icetex fue una manera de ayudarles a esos estudiantes.

Según Segovia, el problema está en que hubo una mala distribución de los recursos que salían de la Ley 30, por lo tanto hay que apostarle a varias políticas complementarias, pero bien hechas. “Hay que armar una estrategia que considere todas las aristas, que beneficie a todo el sistema, incluidas las universidades públicas. Se necesita una distribución integral de los recursos”, pues le parece peligroso pensar en una sola solución, concluyó.
 

Lunes, 23 Abril 2018

Los vacíos y polémicas de la educación gratuita de Petro

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

En el país en varios municipios ya existe la educación gratuita que propone el candidato por la Colombia Humana. Colombiacheck indagó sobre su propuesta y encontró que su iniciativa implica aumentar impuestos y recortar el gasto militar para conseguir los recursos para que haya gratuidad en las universidades públicas.

Una de las propuestas más repetidas por Gustavo Petro a lo largo de la campaña presidencial es su oferta de educación pública gratuita. Lo ha dicho en Twitter, en la plaza pública y recientemente en los debates presidenciales.

La visión de Petro sobre la educación tuvo su momento álgido la semana pasada en una manifestación pública en Piedecuesta, Santander, en donde aseguró que 300.000 jóvenes no pueden ingresar a la universidad. Para el candidato entre las personas que no pueden seguir una carrera universitaria “unas terminan en el embarazo, empobrecidas; otros terminan huyendo del país, terminan en los ejércitos privados del narcotráfico, o buscando un puesto en la Policía o en el Ejército”.

Durante el debate de RCN y NTN24, frente a la pregunta sobre la educación Petro reiteró que “para que sea un derecho, la educación debe ser de calidad, pública y gratuita”.

El candidato, para justificar su oferta de educación superior gratuita, puso de ejemplo lo que hizo en la Universidad Distrital. “De acuerdo a mi experiencia como alcalde, porque lo intentamos hacer en la Universidad Distrital, donde logramos gratuidad total, nos vale 7 billones de pesos al año”.

Esto no es literalmente cierto porque esa Universidad aclara, en una carta enviada a Colombiacheck.com, que si bien es una de las instituciones de educación superior más baratas del mercado, los estudiantes sí tienen que pagar un monto que se calcula de acuerdo “con los datos socioeconómicos aportados por los aspirantes”.

Los rangos van desde la más baja del estrato 1 de $68.500 hasta el estrato 4 de $736.000.

Pero, más allá de su propuesta y de su polémica frase que generó el rechazo de los militares y policías retirados, el candidato no explica a sus seguidores y al país que la educación pública gratuita ya existe en buena parte del territorio colombiano y está consagrada en el artículo 67 de la Constitución Política.

En ese aparte se establece que “la educación será gratuita en las instituciones del Estado, sin perjuicio del cobro de derechos académicos a quienes puedan sufragarlos”.

El experto Alfredo Sarmiento, director de la Misión Calidad para la Equidad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), le explicó a Colombiacheck.com que la gratuidad ya funciona en el país desde el primer grado de preescolar hasta noveno grado, en todas los colegios públicos.

Es decir, para alcanzar su propuesta a Petro solo le faltaría extender la gratuidad a dos cursos más para que los estudiantes puedan graduarse de bachilleres (11 grado) sin costo, en todo el país.

A lo dicho por Petro, Sarmiento aclaró que en varias ciudades capitales, como Bogotá, Cali y Medellín, la educación pública gratuita ya cubre toda la primaria y el bachillerato, pero es cierto que en las medianas y pequeñas la totalidad de los grados no está cubierta porque “depende de los recursos otorgados por las gobernaciones a los municipios”, explicó el experto.

En este sentido, la propuesta de Petro también tiene vacíos. Uno de ellos es ¿cómo va a lograrlo? Al verificar su programa y consultar a su campaña, voceros del candidato respondieron por correo electrónico que su idea está enfocada en financiar la educación superior. “Se busca aumentar el presupuesto de 3,6 a 14 billones anuales”, se lee en el correo, una afirmación que el exalcalde de Bogotá ya había realizado a través de sus redes sociales.

 

 

Los recursos provendrían de la “eliminación de exenciones tributarias, reforma y redistribución del gasto público”.

Sin embargo, para lograrlo en Colombia, con el presupuesto actual, tendrían que subirse los impuestos, pues “el recaudo tributario (actual) de Colombia no da para eso”, agrega Sarmiento.

Según el informe de Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2018 presentado por la Ocde, el recaudo tributario de Colombia en 2016 fue del 19,8% del PIB; mientras el promedio de ingresos por impuestos en Latinoamérica es del 22,7%, y el de la Ocde, de 34,3 %. El IVA es el impuesto que más impulsa el recaudo en la región.

Ciertamente las propuestas de subir impuestos son bastante impopulares, y si bien Petro no lo ha mencionado, esta parecería la forma que tendría que implementar para alcanzar la gratuidad en la educación superior.

La otra fórmula

La propuesta de Petro tiene otra arista. La otra manera de financiar la educación superior gratuita, de acuerdo con lo dicho en el correo de la Colombia Humana, será a través de recortar el gasto a las Fuerzas Militares. “El gasto en FFMM se optimizará y se dedicará una porción a la inversión en educación”.

Según el Ministerio de Hacienda, el presupuesto general para 2016 fue de 215,9 billones de pesos. De ahí, el 18,6% (31 billones de pesos) fue destinado a la educación, el rubro con mayor participación dentro del presupuesto. En el segundo renglón se ubicó el sector defensa, que para el mismo año contó con 30 billones de pesos (participación del 17,9%).

Datos de la oficina de planeación del Ministerio de Defensa, muestran que en 2014 se destinaron 27,7 billones de pesos para el sector, de los cuales 10,5 billones se dirigieron a las Fuerzas Militares.

Es decir, que si Gustavo Petro en su propuesta educativa pretende pasar de 3,6 a 14 billones de pesos, tendría que reducir en gran medida la financiación a las Fuerzas Militares y aumentar, en igual medida, los impuestos para lograr gratuidad únicamente en el nivel superior. Haría falta ver cómo consigue la gratuidad total en los demás niveles.

A pesar de que las cuentas no cuadren y no se tenga muy claro de dónde sacar la plata, lo cierto es que Colombia sí necesita contar con educación gratuita; pues es esta la más rentable de todas las inversiones y ayuda a cerrar brechas, no solo socioeconómicas, sino también de género.