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Lunes, 27 Noviembre 2017

¿Estamos en recesión económica como dice Germán Vargas Lleras?

Por David Tarazona

El pasado martes 14 de noviembre en la Cámara de Comercio de Bogotá, el precandidato presidencial Germán Vargas Lleras, ex ficha política y ministerial del presidente Santos, lanzó su propuesta económica, de cara a las elecciones de 2018. Colombiacheck estuvo presente y le preguntó en pleno furor de sus propuestas: –Precandidato Vargas Lleras: ¿estamos o no en recesión económica?

Colombiacheck se lo preguntó porque en una entrevista del pasado 16 de octubre realizada por la periodista María Isabel Rueda para el periódico El Tiempo, Vargas Lleras lo afirmó. Dijo entonces: “este país creciendo a una tasa un poco mayor al uno por ciento es un país en recesión”. En el lanzamiento de su propuesta económica, Colombiacheck le preguntó si seguía pensando lo mismo y el precandidato se sostuvo en su posición: “Una tasa del 1.5 para este país es franca recesión”.

Tras el lanzamiento al que vale resaltar que fueron representantes de las grupos empresariales más importantes del país, como Argos, Corona, Organización Ardila Lülle, América Móvil, Olímpica, además de personajes influyentes como los ex fiscales Eduardo Montealegre y Alfonso Valdivieso, Colombiacheck se puso en la tarea de verificar esta afirmación.

Después de consultar expertos y escalas oficiales por las cuales se puede declarar o no recesión económica en el país, Colombiacheck encontró que la frase de Vargas Lleras es Inflada.

Tras el lanzamiento de la propuesta económica de Vargas Lleras, Colombiacheck contactó a las personas que dirigen la campaña del precandidato presidencial, y éstos nos remitieron a Santiago Pardo, ex director de la DIAN durante el gobierno de Virgilio Barco y ahora principal asesor económico del precandidato.

Cuando este medio conversó con Pardo dijo de que hablaba a título personal y no a nombre de la campaña. En entrevista telefónica, el asesor de Vargas Lleras aseguró que ya hay “sectores con tendencias recesivas”, en particular mencionó el industrial. Le aseguró a Colombiacheck que, si la economía colombiana sigue a la baja, fácilmente podría entrar en una recesión y que no hay que esperar a que la situación se generalice.

Sin embargo, ni Pardo ni Vargas Lleras se comprometieron diciendo los datos exactos de dónde habían sacado que el país está en una “franca recesión”.

Aunque el asesor económico de cabecera de Vargas Lleras, Santiago Pardo, no le aseguró a Colombiacheck que el país esté en recesión, sí cree que la alarma del precandidato es válida. “Lo que ha señalado el doctor Vargas [Lleras] es un campanazo en el que hay que hacer algo porque con tasas de [crecimiento de] 1.5 [%], equivalen a perder el año”. Lo que supone un reto para el próximo presidente de Colombia.

Por eso, revisamos los lineamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI), entidad que maneja el estándar más preciso, como lo refleja este documento de 2012 aceptado entre especialistas.

Según el FMI, un país está en recesión cuando en dos trimestres consecutivos la economía se contrae, es decir que tiene un crecimiento negativo.

Contrario a ese principio, la economía colombiana ha crecido por dos trimestres consecutivos, en vez de contraerse. De acuerdo con cifras reveladas el miércoles 15 de noviembre por el DANE, la economía del primer trimestre del 2017 marcó un crecimiento del 1.1 %; en el segundo, del 1.3 % y en el tercer semestre, del 2 %.

Dato que llevó a Colombiacheck a calificar la frase: “una tasa del 1.5 para este país es franca recesión”, del precandidato presidencial Vargas Lleras como Inflada. Porque si bien el crecimiento es poco, no hay una contracción de la economía.

El economista Salomón Kalmanovitz se refirió a declaraciones de Vargas Lleras. Cŕedito: Colombiacheck
El economista Salomón Kalmanovitz se refirió a declaraciones de Vargas Lleras. Crédito: Colombiacheck

Colombiacheck también buscó al economista Salomón Kalmanovitz, profesor emérito de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, para contrastar lo dicho desde las toldas vargaslleristas y confirmó que el estándar económico del FMI, bajo el cual verificamos es el más riguroso.

Kalmanovitz contrastó nuestro análisis de datos económicos con la afirmación del precandidato presidencial. El especialista también nos contó que hay una segunda escala menos confiable que la del FMI, según la cual un país estaría en recesión cuando crece a una menor tasa de su potencial. “Es más imprecisa porque [por ejemplo] si mi crecimiento potencial es del 4 % y yo crezco al 3.9 %, que no es nada malo, no podría hablar de recesión. [En esta medición] el orden de magnitud no está definido. La del Fondo Monetario [Internacional] sí es mucho más precisa”.

En el caso de Colombia, el país tiene un crecimiento potencial del 3.9 %, pero en lo que va de 2017 ha crecido al 1.5 %. No obstante, según nos dijo el profesor de economía de la Universidad Nacional Óscar Benavides, aunque la economía presenta un riesgo de recesión, “el comportamiento del ciclo económico que tenemos actualmente, es similar al que hemos tenido en los últimos 40 años”. También dijo que la situación actual no es "en absoluto comparable con la [crisis] vivida en 1999".

Si bien el economista Kalmanovitz le dijo a Colombiacheck que es un hecho que la economía del país va por mal camino y que sí hay sectores en recesión como la industria, hizo ver que el énfasis del precandidato presidencial Vargas Lleras en una situación generalizada de recesión económica tiene fines electorales. “Él [Vargas Lleras] exagera el deterioro de la economía para decir ‘mire, yo la voy a salvar’ porque yo voy a reducir impuestos y la gente va a invertir más”.

A pesar de que hay sectores de la economía en etapas recesivas y ésta no vaya por buen camino, según la medición más precisa y los análisis de especialistas, no se puede afirmar que la economía del país esté en recesión. Una cosa es reconocer que el paciente esté enfermo, en este caso nuestra economía. Otra diferente, afirmar que está agonizando, justamente, en época electoral.

Jueves, 26 Julio 2018

Las comparaciones son odiosas, pero Cárdenas las infla a su favor

Por José Felipe Sarmiento Abella

El saliente ministro de Hacienda tiene logros que mostrar pero los agranda para que se vean mayores de lo que son con relación al gobierno anterior y a otros países de la región.

En entrevistas con los diarios El Nuevo Siglo y El Tiempo, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dio un balance de algunos de los logros del gobierno de Juan Manuel Santos en materia económica. Insistió sobre todo y con mayores detalles en tres de ellos: crecimiento económico, reducción de la pobreza y disminución de la desigualdad. Pero algunas cifras no cuadran del todo.

Crecimiento sí, pero no tanto

En El Tiempo, Yamid Amat le preguntó a Cárdenas si el crecimiento de estos ocho años había sido menor que el de la presidencia de Álvaro Uribe (2002-2010).

El ministro desvió la pregunta y contestó con relación a la década anterior: “El crecimiento promedio del 2010 a hoy ha sido 4 por ciento, el crecimiento promedio de la década anterior fue 3,9 por ciento”. Falsa.

La comparación que hace el ministro de estos ocho años con décadas anteriores no es acertada. El crecimiento económico de estos dos periodos presidenciales de Santos (hasta 2017) es del 3,8% en promedio, mientras que en la década pasada el crecimiento fue del 4,1%. Es decir que las cifras reales son el contrario de las que Cárdenas le dio a Amat, e incluso la diferencia es más amplia.

Además, la década completa incluye dos años y medio del gobierno de Andrés Pastrana, cuando el país apenas se estaba recuperando de la recesión. La pregunta del periodista iba dirigida a una comparación exclusiva con los dos mandatos de Uribe, en los que el promedio de crecimiento fue de alrededor del 4,4%.

Por otra parte, Cárdenas señaló en El Nuevo Siglo que, con estos resultados, “hemos estado por encima de América Latina, hemos estado por encima de las décadas anteriores desde los años 80”. Inflada.

Frente a las dos últimas décadas del siglo XX, la comparación sí es cierta. De 1980 a 1989 el país creció 3,4 por ciento. Y de 1990 a 1999 lo hizo apenas 2,9 por ciento en promedio. Es decir, que en los 80 fueron siete puntos menos que en gobierno Santos y los 90 estuvieron 15 puntos por debajo. Pero, como ya se dijo, otra es la historia con los años del 2000 al 2009.

En cuanto a los datos del continente, la recopilación hecha por el Banco Mundial (BM) demuestra que, desde 1980, el país sí ha estado la mayoría de las veces por encima del promedio regional. En estos 37 años, Colombia ha estado por debajo del promedio de América Latina y el Caribe 11 veces. Desde la recesión de 1999 (único año desde 1980 en la que la economía colombiana se contrajo), Colombia solo ha vuelto a estar por debajo del promedio regional en 2004 (5,3% vs. 6,3%), 2008 (3,5% vs. 3,9%) y 2010 (3,9% vs. 5,8%). Además, las mayores diferencias por encima del promedio regional se obtuvieron entre 2014 y 2016, es decir, en el segundo mandato de Santos.

Pero estos números no se pueden interpretar fuera de contexto. Según el decano de Economía de la Universidad del Rosario, Carlos Sepúlveda, “el Gobierno es altamente responsable del buen curso de la economía, pero hay otros factores”. El académico y exdirector del DANE señaló que a Santos le tocó recibir un “choque fuerte” por cuenta de la caída en los precios del petróleo. Por eso reconoció que él y Cárdenas “actuaron lo más responsablemente posible” frente a esa crisis, de modo que evitaron una desaceleración mayor a la que se vivió.

Pobreza, comparación odiosa

Cárdenas también resaltó la reducción de la pobreza y la desigualdad como “una de las grandes conquistas del gobierno Santos” y en ambos periódicos dijo que Colombia fue el país de América Latina con las mayores disminuciones en ambas variables.

En El Tiempo, el ministro dijo sobre pobreza monetaria extrema (es decir, el porcentaje de personas que no tienen suficiente dinero para costearse una canasta alimentaria básica) que “en el 2010, más del 12 por ciento de las personas en Colombia no tenían un ingreso suficiente para comer. Hoy es el 7 por ciento. Eso quiere decir que hay 1 millón 900.000 personas que en el 2010 pasaban hambre y ahora no”. Verdadera.

Estas cifras coinciden con las del DANE: la pobreza monetaria extrema pasó de 12,3% en 2010 a 7,4% en 2017.

Cárdenas también dijo que “la pobreza de vivir en una casa sin piso de concreto o sin servicios públicos, no tener acceso a la educación, o no contar con trabajo, la llamada pobreza multidimensional, bajó de 30 por ciento de la población a 17 por ciento. Eso significa que hoy tenemos 5’400.000 personas menos en esta situación”. Verdadera.

En este caso, Cárdenas también tiene razón, pues la medida multidimensional de la pobreza (que incluye otros factores como el empleo, la salud, la educación) bajó de 30,4% a 17% en los mismos años.

Por otra parte, el ministro aseguró que “logramos disminuir la pobreza y la desigualdad más que cualquier otro país de América Latina”. Falsa.

El ministro no menciona la pobreza monetaria, en la que se cuenta el porcentaje de personas que no pueden costearse una canasta básica que, además de alimentos, incluye bienes no alimentarios. Esta es con la que se puede hacer una mejor comparación con el resto de América Latina, porque la medición multidimensional como la hace Colombia desde 2011 no se hace o es mucho más reciente en la mayoría de países de la región.

En Colombia, este indicador es más alto que los otros dos mencionados, aunque también bajó en el gobierno Santos. Pasó del del 37,2% al 26,9%. Sin embargo, en la base de datos del BM que está actualizada hasta 2016, hay otros países del continente con mayores reducciones de pobreza monetaria, tanto en puntos porcentuales como en proporción.

Por ejemplo, República Dominicana bajó 11 puntos de 2010 a 2016, mientras que Perú y Paraguay bajaron 10. En el mismo lapso, Colombia bajó en 9 puntos. La reducciones de Perú y Ecuador fueron cerca de un tercio de la tasa, mientras que la colombiana fue la cuarta parte al mismo tiempo. Aunque el país tiene datos más bajos en 2017 que en los años anteriores, estos no son comparables con las del resto del continente en los registros del BM, que son un año más antiguos.

El banco maneja otras mediciones de pobreza con base en tres líneas de ingreso distintas, pero en todas hay países con mejores resultados que Colombia. La conclusión es que los datos disponibles no permiten afirmar, como lo hizo el ministro Cárdenas, que Colombia haya tenido la mayor reducción de pobreza de América Latina.

Con la desigualdad le pasa algo similar. Esta se mide con una variable llamada coeficiente de Gini, que va de cero (menos desigualdad) a uno (más desigualdad). Según el DANE, el coeficiente de Colombia pasó de 0,548 a 0,508 en el gobierno Santos (con datos hasta 2017), una reducción del 7%. Pero al comparar con los últimos datos de América Latina disponibles en el BM, Uruguay logró una disminución mucho más sensible entre 2010 y 2016, del 11% (de 0,445 a 0,397).

Para Sepúlveda, sin embargo, “lo más importante es ver la tendencia”, que en efecto es a la baja tanto en pobreza (en todas las opciones de medición) como en desigualdad. También destacó que estos avances del gobierno Santos se deben a “una política integral para darle impacto al concepto multidimensional”, es decir, al esfuerzo por mejorar las condiciones de vida en general de la población en temas como salud, educación o vivienda, y no solo enfocarse en sus ingresos.

Advirtió, no obstante, que para combatir mejor ambos fenómenos se requieren cambios más de fondo en el sistema tributario y los programas de subsidios. Sin embargo, reconoció que las implicaciones políticas de esas decisiones hacen que sea difícil para los políticos tomarlas.