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Jueves, 16 Agosto 2018

La afirmación de Robledo de que santistas y uribistas votaron unidos en el Congreso anterior es inflada

Por José Felipe Sarmiento Abella

El senador Jorge Robledo dijo que el Centro Democrático y la Unidad Nacional votaron juntos las principales leyes del periodo pasado, excepto las del Acuerdo con las Farc. Pero sí hubo más diferencias.

El senador Jorge Robledo le dijo a El Espectador en una entrevista que “si se mira cómo actuaron en el Congreso los santistas y los uribistas frente a las leyes principales, salta a la vista que, otra vez sin contar las del Acuerdo de Paz, votaron unidos”. Pero Colombiacheck hizo justamente ese ejercicio y encontró que la afirmación del congresista del Polo Democrático es inflada.

Hubo otros proyectos, aparte de los relacionados con la paz, que marcaron la distancia entre la coalición de Unidad Nacional que acompañaba al expresidente Juan Manuel Santos, y el partido Centro Democrático, liderado por su antecesor, Álvaro Uribe.

Juan Sebastián López, asesor de Robledo, dijo que su unidad de trabajo tiene un cálculo “informal” de 70 u 80 por ciento de coincidencia entre esas dos bancadas. Para demostrarlo puso cinco ejemplos: la reforma tributaria de 2016, el tratado de cooperación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), la ley de Zonas de Interés de Desarrollo Económico y Social (Zidres), la de salud del CD y la de contratación pública de 2018 (que llamó “ley Odebrecht”).

El exsenador uribista Alfredo Rangel, por su parte, señaló el Centro Democrático sí se opuso a otros proyectos del Gobierno en materia económica y social. Recordó también que su partido votó a favor del proyecto para reducir la cotización a salud de los pensionados, que el presidente Santos objetó con argumentos fiscales a pesar de que había sido una de sus promesas como candidato.

Así fue el tránsito por el Legislativo de esas normas, más otras iniciativas claves que se aprobaron en el periodo 2014-2018 y que no tenían que ver con el proceso de paz: el Plan Nacional de Desarrollo, los cuatro presupuestos anuales, la reforma de equilibrio de poderes, la tributaria de 2014 y el Código de Policía.

Equilibrio de Poderes

El proyecto de acto legislativo sobre el equilibrio de poderes que presentó el Gobierno en 2014 implicó el archivo de una especie de “contrarreforma” sobre el mismo tema que había presentado el Centro Democrático. Aunque el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, había anunciado coincidencias con el uribismo y se había reunido con ese partido, la Alianza Verde y el Polo para construir una iniciativa común, durante el trámite en el Legislativo empezaron a aparecer diferencias que fueron creciendo.

En los primeros debates no hubo mayores inconvenientes. En Cámara, donde el representante uribista Hernán Prada fue uno de los ponentes de la iniciativa, pasó por unanimidad con votos uribistas en comisión y luego, en plenaria, tuvo seis votos del CD a favor y dos en contra. En la comisión primera del Senado también contó con votos positivos y ponencia del Centro Democrático, esta vez a cargo de Jaime Amín. Ya en la plenaria solo un uribista votó a favor y cinco en contra.

El panorama empezó a cambiar en la primera conciliación. Ocho senadores de la colectividad uribista alcanzaron a votar a favor, mientras los representantes se decantaron en sentido contrario y pusieron nueve votos negativos y una abstención.

La segunda vuelta fue a otro precio. El expresidente Álvaro Uribe y su bancada pasaron de reconocer “el esfuerzo de la Unidad Nacional” mientras señalaban la “falta de claridad” en algunos componentes de la iniciativa, a calificar el resultado como un ‘frankenstein’, retirarse de las últimas votaciones, pedirle a la Corte Constitucional que la tumbara (igual que el senador Robledo) y ausentarse para obstaculizar su posterior reglamentación.

Plan de Desarrollo

La carta de navegación propuesta por Santos para su segundo mandato tuvo una historia similar. Tuvo ponentes del CD en los dos debates de plenaria. En la de Cámara la mayoría de la bancada apoyó la iniciativa, solo el representante bogotano Samuel Hoyos hizo parte de los tres votos negativos. Pero en la de Senado los uribistas pusieron 18 de los 20 votos en contra y la conciliación la rechazaron por completo en ambas cámaras.

Una de las voces más críticas del plan dentro del partido fue el entonces senador y actual presidente, Iván Duque, quien llegó a decir que estaba “lleno de orangutanes con sacoleva”.

 

Presupuestos

Ninguno de los cuatro presupuestos presentados por el Ministerio de Hacienda en los últimos cuatro años cayeron bien en el Centro Democrático. El partido nunca tuvo ponentes de esa bancada y sus congresistas pusieron la mayor parte de los votos en contra en casi todos los debates. En la plenaria del Senado sobre el proyecto para 2018 incluso se ausentaron.

El episodio emuló lo sucedido en la misma instancia en 2014, cuando se votaba el presupuesto de 2015. Los siete votos negativos en las comisiones económicas conjuntas habían sido del CD. Los dos representantes del partido presentes en la plenaria de Cámara se abstuvieron de votar el proyecto. Pero en la del Senado fue esta colectividad la que salvó la iniciativa después de negociar con el ministro Mauricio Cárdenas para quedarse y completar el quórum decisorio, aunque votaron en contra.

Rangel le dijo a Colombiacheck que en ese momento se tomó esa decisión porque “si (el presupuesto) no se aprobaba ahí, después (el Gobierno) lo podía sacar por decreto”. Así lo establece la Constitución.

Código de Policía

Sobre este proyecto sí aciertan Robledo y su equipo. La iniciativa, en la que el Gobierno compartió la autoría con nueve congresistas (ocho de su bancada y Claudia López, de la Alianza Verde), tuvo ponentes del uribismo que trabajaron de la mano con los del santismo durante casi todo su trámite en el Congreso.

Ese respaldo se notó en las votaciones. Por ejemplo, mientras la mayoría de la Unidad Nacional aprobó la conciliación con dos excepciones en Cámara (uno en contra y una abstención) y cuatro en Senado (todos en contra); el CD lo hizo también, pero de forma unánime.

Tratado con la Otan

El tratado de cooperación entre Colombia y la Otan fue radicado en el Congreso en 2013, cuatro meses después de su firma en Bruselas, Bélgica, cuando el Centro Democrático todavía no formaba parte de la corporación. Los tres primeros debates se dieron antes de su llegada. Les tocó solo el cuarto, en la plenaria de Cámara, y 14 representantes uribistas recién posesionados votaron a favor.

Pero la Corte Constitucional tumbó luego la ley aprobada por un error de procedimiento en el segundo debate. Esto obligó al Gobierno a presentar el texto de nuevo al Legislativo en 2015, para hacer el proceso desde cero.

Esto le permitió al CD tomar un papel más protagónico en la aprobación, como lo señaló el asesor de Robledo, porque el exrepresentante uribista Federico Hoyos fue ponente en Cámara al lado de Efraín Torres, del partido de La U. Además, desde primer debate los uribistas votaron a favor junto a los santistas. En la plenaria del Senado los únicos dos votos en contra fueron del Polo.

Ley Zidres

Este proyecto del entonces ministro del Interior (encargado de Agricultura), Juan Fernando Cristo, creó un régimen especial para fomentar el desarrollo agropecuario en áreas rurales apartadas que requieren grandes inversiones.

Robledo fue la voz principal de la oposición a la iniciativa y presentó una ponencia negativa que fue derrotada por una favorable que impulsó el santismo con el uribista Ernesto Macías, hoy presidente del Senado. En Cámara le pasó lo mismo al concepto negativo del representante verde Inti Asprilla frente al positivo de los gobiernistas y Rubén Darío Molano, del CD.

Al final, el senador del Polo acierta en que todos los votos del partido de Uribe y la gran mayoría de los de la coalición de Santos fueron a favor de las Zidres. En consecuencia la ley salió avante sin problemas.

Saneamiento de la salud

En el primer periodo de Santos el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, y siete congresistas de la bancada de Gobierno habían sacado adelante una ley estatutaria para reformar el sistema. No obstante el Centro Democrático quiso presentar su propia iniciativa para sanear sus finanzas cuando llegó al Capitolio en el cuatrienio siguiente.

Los autores fueron Uribe y seis senadores más de su partido. Uno de ellos, Honorio Henríquez, y el expresidente fueron también ponentes en primer y segundo debate. Compartieron esta función con Eduardo Enrique Pulgar, de La U, y Antonio José Correa, de Opción Ciudadana, quienes aportaron elementos de otro proyecto similar que habían presentado con otros tres congresistas de la coalición santista y uno del Mais.

Con el apoyo de las dos bancadas,el proyecto pasó sin problema por el Senado a pesar de que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, había pedido archivar la propuesta. Lo mismo en Cámara, donde el ponente del CD fue el antioqueño Wilson Córdoba, que compartió la función con tres representantes de la Unidad Nacional y uno de la Alianza Verde. Una vez más tenía razón el senador Robledo.

Ley de contratación

El proyecto del entonces ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, también fue apoyado de forma unánime por santistas y uribistas en los cuatro debates. Además, el entonces representante y ahora senador uribista Santiago Valencia fue conciliador de la iniciativa con cinco congresistas de la Unidad Nacional.

Aportes de pensionados

Aunque el proyecto fue radicado por dos congresistas liberales, partido de Gobierno, el Ministerio de Hacienda se opuso a su aprobación por falta de recursos. No obstante, durante todo su tránsito por el Legislativo contó con ponencias favorables y apoyo de todos los partidos, desde el Polo (que también había radicado una versión que se fusionó con esta) hasta el Centro Democrático.

La iniciativa pasó en ambas cámaras sin dificultad y, pese a la objeción presidencial, el Congreso se ratificó en su decisión favorable. No obstante la Corte Constitucional, encargada de decidir en esos casos, acogió los argumentos en contra que dieron el mandatario y su ministro Cárdenas, y rechazó la promulgación de la ley.

Las tributarias

Pero el único ejemplo que pone Robledo en la entrevista es “el caso de la reforma tributaria que los uribistas votaron no, pero se quedaron para hacerle el quórum a Santos. Si hubieran querido, la habrían hundido”. En otras palabras, acusó al Centro Democrático de haber hecho con esa iniciativa lo mismo que con el presupuesto para 2015 y por eso la afirmación merece una calificación aparte.

Lo primero que hay que decir es que el ministro Cárdenas logró la aprobación, no de una, sino de dos reformas tributarias en los últimos cuatro años: una en 2014 y otra en 2016. Y ambas tuvieron una férrea oposición por parte del uribismo.

Los 12 votos en contra de la primera en la plenaria del Senado fueron uribistas y los 57 por el sí habrían bastado para conformar quórum decisorio (que esté por lo menos la mitad de los integrantes de la corporación). En Cámara, casi lo mismo, fueron 119 por el sí y 19 por el no (incluyendo 14 del CD). Es decir que con este proyecto no pasó lo que dijo Robledo.

Y con el segundo la oposición de Uribe y sus copartidarios se hizo incluso más activa. No solo se manifestaron y votaron en contra desde los primeros debates a la iniciativa en la comisión tercera conjunta, sino que radicaron una ponencia alternativa. Los resultados en esa primera fase fueron de 22-3 en Cámara y 10-4 en Senado. Todos los votos en contra fueron del CD, con excepción del que puso el exsenador verde Antonio Navarro. De nuevo la ausencia de los uribistas tampoco hubiera afectado el desarrollo de la sesión.

En plenaria del Senado fueron 43-16 con 12 uribistas en contra. En esa ocasión sí, de haberse ido, habrían dañado el quórum decisorio porque solo hubieran quedado 47 senadores y la sesión se hubiera tenido que suspender.

Pero eso no necesariamente implica que se hubiera hundido la iniciativa porque todavía tenía plazo para ser aprobada otro día, incluso el año siguiente (así fuera tardía). De hecho, las sesiones extraordinarias del Congreso habían sido ampliadas por el Gobierno justo el día anterior. Además dos congresistas del Polo y dos de la Alianza Verde también se quedaron a dar su voto negativo.

Las votaciones definitivas donde se hubiera podido hundir eran las de conciliación, que se hicieron en el penúltimo día de las extras. En Cámara fue aprobada con 96-33 (18 negativos fueron de uribistas). En Senado pasó con 52 contra 31 (incluyendo 15 uribistas en contra). Es decir que en ninguno de estos dos casos los uribistas hubieran hecho la diferencia en cuanto al quórum decisorio. Incluso Robledo también se quedó y votó en contra como ellos.

En consecuencia, el ejemplo del congresista es falso y su análisis sobre la votación similar de ambas bancadas en los proyectos ajenos al Acuerdo de Paz es inflada.

Miércoles, 13 Septiembre 2017

“Dos de cada cinco personas en el país han presentado trastorno mental”

Por Óscar Felipe Agudelo B.

Efraín Cepeda, nuevo presidente del Senado, se pifió en su discurso de posesión pues dijo que casi la mitad de los colombianos hemos padecido trastornos mentales en algún momento de la vida. Las cifras oficiales lo desmienten. ¿Se enloqueció o se equivocó?

Con el Capitolio Nacional lleno hasta las barras se posesionó como presidente del Senado Efraín Cepeda, un político barranquillero y miembro del partido Conservador. Su discurso fue claro y sin rodeos: “Prefiero a las Farc en este recinto (en el Congreso) antes que en el monte”.

Cepeda, quien estará durante un año al frente del máximo órgano legislativo del país, explicó que el fin del conflicto con las Farc “debía servir para ponerle el ojo a otros problemas que ha invisibilizado la guerra, por ejemplo, la violencia sexual contra los menores de edad y los trastornos mentales que han sufrido los colombianos”.

En relación con los trastornos mentales que han sufrido los colombianos el presidente del Congreso manifestó en el minuto 24:05 de su alocución que “de acuerdo con el Ministerio de Salud, dos de cada cinco personas en el país han presentado trastorno mental en algún momento de su vida; de estas, aproximadamente un 90% no ha accedido a un servicio de salud”.

La afirmación de Cepeda no puede pasar desapercibida ya que, al hacer la conversión en términos porcentuales, esas dos de cada cinco personas se convierten en el 40% de la población del país. Afirmar que casi la mitad de los habitantes de Colombia han presentado trastornos mentales en algún momento de su vida y que el 90% de ello no han accedido a un servicio de salud es, cuando menos, algo pintoresco sino grave.

Para darnos cuenta de la magnitud de la afirmación de Cepeda usamos la aplicación Reloj del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, que sitúa la cantidad de población estimada para una determinada fecha.

Dicha aplicación indica que para el 20 de julio pasado, cuando Cepeda dio su discurso, se proyectaba un total de 49.321.188 colombianos vivos. Así que el 40% de esa cifra, dos de cada cinco personas como dijo el presidente del Congreso, equivalen a 19.728.475 colombianos que habrían presentado un transtorno mental en algún momento de su vida.

Para conocer si realmente la cifra expuesta por Cepeda ante el Congreso y los medios de comunicación, corresponde a la realidad, verificamos su afirmación y el resultado no respalda su afirmación. En su primer día como presidente del Senado Efraín Cepeda dio una cifra falsa, esperemos que corrija su rumbo.

 

Efraín Cepeda citó mal la fuente a la que recurrió

Con el objetivo de conocer la veracidad de la aseveración de Cepeda lo contactamos y establecimos comunicación con Pamela Lozano, secretaria privada de la Presidencia del Senado.

Lozano explicó a Colombiacheck que la información expuesta por Cepeda se fundamentó en la Encuesta Nacional de Salud Mental 2015, que realizó el Ministerio de Salud y Protección Social junto con Colciencias.

Este medio analizó las 344 páginas de dicha encuesta y no encontró nada que indique que “dos de cada cinco personas en el país han presentado trastorno mental en algún momento de su vida”, además, tampoco encontró nada que certifique la cifra del no acceso a servicios de salud de las personas con trastornos mentales dicha por el líder conservador.

Lo que sí encontró Colombiacheck en el estudio fue cifras muy distintas de las mencionadas por Cepeda. Sin embargo, antes de mirar en detalle los números es oportuno hacer varias precisiones.

La Encuesta Nacional de Salud Mental 2015 es la cuarta encuesta a nivel nacional que el país ha hecho sobre este asunto. Las anteriores tres se hicieron en 1993, 1997 y 2003. Para la encuesta se tuvieron en cuenta 16.147 personas seleccionadas.

Según el documento (desde su página 307), la de 2015 es la primera encuesta que tiene en cuenta la población infantil, es decir, los que están entre 7 y 11 años. El documento también menciona la situación mental de la población adolescente, entre 12 y 17 años, la población adulta entre 18 y 44 años y las personas de 45 años en adelante.

En definitiva esta encuesta es un loable y completo estudio científico por diagnosticar la situación mental y de acceso a servicios de salud de cada tipo de población en Colombia.

 

Desmentido por las cifras

Al analizar los datos de trastornos mentales revelados por la encuesta queda claro que ninguna de las categorías en que el Minsalud dividió la población para realizar el estudio ha presentado trastornos mentales cercanos al 40%, como lo afirmó Cepeda. Veamos por qué.

Del primer grupo de población, la infantil, la página 307 sostiene: “Por otra parte, el 2.8% creen que estos han tenido un problema de salud mental en la vida”. En relación a la población infantil resulta fundamental mencionar que las personas a cargo de estos niños y niñas fueron las que respondieron las preguntas de la encuesta en representación de los menores de edad.

Además de este dato 2.8%, bastante lejano al 40% planteado por Cepeda, según la página 310 el acceso a servicios de salud de quienes sufrieron trastornos mentales es más alto que el referido: “En relación con el acceso a servicios de salud mental solo se solicita atención para el 48.1% de esta población que tiene problemas mentales con un promedio de haberla solicitado y accedido a ella de 4.2 veces; se resalta que el 92.7% de los que solicitan acceden a esta”.

El otro grupo poblacional mencionado por la encuesta es el de los adolescentes. Según la página 311 de dicho estudio, solo el 3.4% de ellos “refiere haber tenido algún problema de salud mental alguna vez en la vida”. Según la misma página de la encuesta: “El 35.2% de los adolescentes buscaron atención en los últimos 12 meses, aunque este estimado es ligeramente impreciso, lo hicieron 3.9 veces y la recibieron el 88.5% de las veces”. Solo un punto y medio por ciento por debajo del dato divulgado por el presidente del Senado.

En relación con el grupo poblacional de adultos, la información sigue dejando mal parado a Cepeda. Según la página 312, “El 4.5% de la población colombiana entre 18 y 44 años reporta haber tenido algún problema de salud mental en la vida”. La misma página menciona que “en relación con el acceso a servicios solo se solicita atención para el 38.5% de la población que tiene problemas mentales con un promedio de haberla solicitado 23.5 veces; se resalta que el 94% de los que la solicitan acceden a esta”.

Con respecto al último grupo abordado por la encuesta, los de 45 años para arriba, las cifras también siguen siendo muy alejadas del panorama catastrófico mencionado por Cepeda en su discurso de posesión. La página 314 menciona: “Para las personas de 45 años en adelante el 4.8% describe problemas de salud mental”. La misma página sostiene: “En relación con el acceso a los servicios solo se solicita atención para el 34.3% de esta población que tiene problemas mentales con un promedio de haberla solicitado 2.4 veces; se resalta que el 79.4% de los que la solicitan acceden a esta”.

En definitiva, los datos expuestos por el presidente del Congreso son contrarios a la realidad que estudió el Ministerio de Salud y Colciencias en 2015, los últimos datos oficiales disponibles, razón por la cual calificamos su afirmación como falsa.

 

¿Se equivocó o se enloqueció Cepeda?

En la lectura detallada del estudio Colombiacheck pudo detectar algunos apartes que tal vez fueron los que interpretó erróneamente el presidente del Congreso.

En la página 306 dice: “El último Estudio Nacional de Salud Mental 2003 muestra como entre un 85.5% un 94.7% de las personas con algún trastorno no accede a algún servicio de salud”.

De ese fragmento es posible afirmar, como lo dijo Cepeda, que aproximadamente un 90% de las personas que ha presentado trastornos mentales “no ha accedido a un servicio de salud.”

Sin embargo, esa información mencionada por la encuesta de 2015 es solo una recopilación de la anterior encuesta de salud mental que realizó el país, la de 2003. Es decir, ese dato es de hace 14 años y al actualizarse cambió drásticamente.

Otro dato que pudo haber desubicado a Cepeda fue el mencionado en la tabla 1.1 que aparece en la página 26 de la encuesta.

En esta se evidencia que en 2003 los colombianos tuvieron trastornos de ansiedad, un tipo de trastorno mental, cercanos al 20%. Es decir, lo que permitiría decir que dos de cada cinco colombianos han presentado trastornos de ansiedad una vez en su vida.

El asunto aquí es que se trata de trastornos de ansiedad, no mentales. Sin embargo, la información como lo retrata la tabla también es de hace 14 años.

En síntesis, Efraín Cepeda y su equipo de trabajo legislativo o mal interpretaron los datos o no hicieron la tarea de leer completa la Encuesta Nacional de Salud Mental 2015.

Colombiacheck envió mensajes e intentó comunicarse con Cepeda y su equipo luego de hallar los verdaderos datos de la encuesta pero no recibió respuesta.

 

Salud mental, un asunto que merece atención

En relación con el panorama de salud mental en Colombia es fundamental mencionar que el asunto es serio y merece la atención de la opinión pública, que entendemos fue lo que pretendió Cepeda en su discurso.

Según la página 25 de la Encuesta Nacional de Salud Mental 2015, “en el mundo, las enfermedades mentales son la quinta causa de años de vida perdidos por discapacidad y, contando la carga generada por suicidio, la tercera, con una tendencia al incremento en las próximas décadas”.

Específicamente, sobre el caso colombiano, la encuesta menciona en la página 25: “El último estudio realizado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) sobre este tema calculó que para el año 2020, las enfermedades mentales y neurológicas explicarán el 15% del Avad (Años de Vida Ajustado por Discapacidad) del mundo, y que nuestro país presenta una de las prevalencias de patologías más altas, junto con Estados Unidos”.