Pasar al contenido principal
Miércoles, 20 Marzo 2019

La resiembra de cultivos ilícitos es menor con sustitución

Por Sania Salazar

La información actualmente disponible indica que el porcentaje de resiembra de cultivos ilícitos es menor cuando se hace sustitución voluntaria de los cultivos, pero los datos son aún limitados para sacar conclusiones.

La senadora del partido Farc, Sandra Ramírez, participó en el programa Voces de RCN Radio, donde dijo que, según datos de la ONU, la resiembra de cultivos ilícitos es del 35 por ciento con la erradicación forzada con glifosato mientras que es del 0,6 por ciento con la sustitución voluntaria.

Después de revisar los datos disponibles y de consultar a expertos, Colombiacheck califica la frase como cuestionable,  pues aunque las cifras a las que la senadora se refirió coinciden con las actualmente disponibles, no son suficientes para sacar conclusiones definitivas sobre la resiembra y además hay dudas sobre la fiabilidad de esas cifras.

El Informe Ejecutivo consolidado Número 16 del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos, PNIS, de la Oficina de Nacionas Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus cifras en inglés) calcula en 0,6 por ciento la resiembra o rebrote de las áreas donde revisó el cumplimiento de los compromisos suscritos en el acuerdo individual entre las familias y el PNIS.

“Pasado un año de la realización del primer pago en 7 municipios de igual número de departamento, a 31 de enero de 2019 UNODC verificó 1.615 hectáreas de cultivos ilícitos erradicados voluntariamente y evidenció la persistencia de 9,6 hectáreas, correspondiente al 0,6%”, indica el informe.

Pero Juan Carlos Garzón Vergara, Director del Área de Dinámicas del conflicto de la Fundación Ideas para la Paz, asegura que estos datos hay que manejarlos con cuidado porque son indicativos, pero se reducen a siete municipios. “Es una selección de municipios en los que se concluye que el porcentaje de resiembra en los lotes que han sido registrados en el PNIS es del 0,6 por ciento, eso es distinto a decir que la resiembra en la sustitución tiene ese valor, porque hay que tener en cuenta que la información de campo da cuenta de que la gente no siembra en el mismo lugar, entonces es difícil estimar. Textualmente no hay resiembra en los lotes verificados por Unodc, pero ahí hay que tener en cuenta nuevas siembras en otros lugares”, señaló.

En el artículo “A Duque no le cuadran las metas de reducción de la coca ¿cómo ayudarle a ajustarlas?” Garzón Vergara indica que el Ministerio de Justicia y la UNODC estiman la resiembra luego de la erradicación manual en un 37 por ciento y que aunque hay pocas estimaciones disponibles sobre la resiembra en el caso del desarrollo alternativo en la sustitución de cultivos, los actores involucrados afirman que es muy baja. “En el caso del programa ‘Familias Guardabosques’, según los reportes de la Agencia Presidencial para la Acción Social y UNODC, la tasa de resiembra fue del 1 por ciento”, señala el artículo.

Según estimaciones de Dejusticia, “la tasa de resiembra con la aspersión aérea es cercana al 35%”.

La UNODC evalúa el comportamiento de los cultivos de coca en las áreas con erradicación manual forzosa. En 2016 estimó que el consolidado de la resiembra fue del 28 por ciento, tres puntos porcentuales más que en 2015.

Para Garzón Vergara, en general, se puede ver que el nivel de resiembra es mucho mayor en la forzada y, con la poca información que hay, que es bajo cuando se hace sustitución, quien concluyó que  cada metodología tiene limitaciones.

El análisis “Aspersión aérea de cultivos en Colombia, una estrategia fallida”, de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, WOLA, hace énfasis en lo que para muchos expertos es la clave del éxito de la sustitución, las medidas complementarias que garanticen la sostenibilidad de los cultivadores. “Depende en gran medida de alternativas reales que se ofrezcan a los campesinos para evitar el desplazamiento de los cultivos a nuevas áreas más alejadas (efecto globo)”.

Sin embargo, Daniel Mauricio Rico, investigador en temas de economías criminales y desarrollo rural, asegura que el país adolece de un sistema autónomo y fiable para medir las principales variables de la lucha contra las drogas, entre ellas la resiembra, porque las cifras dependen de los contratistas del Estado o de los funcionarios responsables de las mediciones y que necesitan presentar resultados.

Rico indica que investigaciones propias no le han dado menos del 84 por ciento de resiembra, pero aclara que ese resultado tiene que ver mucho con la metodología. “No hay una cifra que uno puede decir que sea oficial y verídica.

Martes, 09 Octubre 2018

Senador de la Farc exagera al hablar de impactos del glifosato en la salud

Por Sania Salazar

Pablo Catatumbo usó una nota de prensa sin fuentes claras para asegurar que el glifosato causa varias enfermedades. La ciencia médica ha encontrado evidencia, pero no definitiva, de relación solamente con un tipo de cáncer.

El senador del partido Farc Pablo Catatumbo participó en una campaña antiglifosato en Twitter, donde publicó una lista de enfermedades, según él, causadas por el herbicida.

 

 

Colombiacheck le preguntó al equipo de prensa del senador cuál era la fuente de la información. Nos refirieron a un artículo de prensa titulado “15 problemas de salud relacionados con el resumen de Monsanto”, en donde, efectivamente, están las enfermedades mencionadas por Catatumbo en el trino. Sin embargo, en el artículo no se menciona ninguna fuente confiable de la información, pues la atribuyen a “científicos”, a “un estudio realizado en Paraguay”, a “un estudio de una familia de agricultores en los EE.UU. y a “encuestas”.

La publicación del senador es Ligera, pues no está basada en información científica fundamentada. Además, porque hay estudios contradictorios sobre los efectos del herbicida en la salud. Por ejemplo, se ha encontrado evidencia, pero no definitiva, sobre la relación entre el glifosato y un tipo de cáncer conocido como linfoma no hodgkin.

También, el estudio “Consecuencias de la aspersión aérea en la salud: evidencia desde el caso colombiano”, de Adriana Camacho y Daniel Mejía, que eran profesores de la Universidad de Los Andes al momento de su publicación, concluye que “la exposición al glifosato utilizado en las campañas de aspersión aérea de cultivos de coca aumenta la probabilidad de sufrir trastornos en la piel (problemas dermatológicos)” y los abortos.

En el estudio se mencionan otras investigaciones que documentan el efecto de la aspersión con glifosato en abortos y malformaciones del feto, y una posible relación entre exposición a pesticidas y el posterior padecimiento de enfermedades como Parkinson y Alzheimer. De todas maneras, ambos autores llaman la atención sobre problemas en dichos estudios por los que los efectos no puedan ser interpretados como causales.

Por otra parte, en el libro Hoy es siempre todavía, el exministro de salud Alejandro Gaviria cuenta que, en marzo de 2015, recibió la noticia de que la revista científica The Lancet Oncology acababa de publicar el resumen de una monografía, realizada por expertos de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer, IARC, (sigla en inglés), acerca de las propiedades cancerígenas del glifosato.

“La principal conclusión era contundente: el glifosato probablemente es carcinogénico. Los estudios in vitro y con animales indicaban una conexión causal y los estudios en humanos mostraban una estrecha asociación entre la exposición al glifosato y el cáncer”, precisa Gaviria en el libro.

El exministro le dijo a Colombiahceck que no conoce evidencia médica sobre las otras patologías que menciona Catatumbo en el trino y aseguró que la relación entre el glifosato y el autismo no tiene sentido. “No parece posible una conexión causal. No hay mecanismos biológicos razonables que pudieran explicar una conexión entre glifosato y autismo”, concluyó.