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Domingo, 30 Abril 2017

Santos, impreciso con información sobre baja de homicidios en Medellín

Por Sania Salazar

Juan Manuel Santos junta periodos que no se pueden comparar para destacar baja de homicidios en Medellín. El Presidente dio una cifra inexacta, pues 2017 no ha terminado, así que no están las cifras consolidadas para compararlas con la cifra obtenida en 2009.

En enero de 2016 se supo que Medellín había salido del listado de las 50 ciudades más violentas del mundo. El pasado 19 de abril el Presidente Juan Manuel Santos salió, orgulloso, a informar con bombos y platillos que hay una reducción de 75 puntos en los homicidios en esa ciudad.

Santos publicó un trino al respecto y en la página de la Presidencia se aclaró que el mandatario se refería a la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes.

 

 

Colombiacheck averiguó si la reducción, efectivamente, es de 75 puntos y después de comparar las cifras calificamos la afirmación del Presidente Santos como aproximada ya que no hay manera de comparar las cifras de 2017 con las de 2009, porque el presente año no ha terminado. Para establecer la comparación correctamente, Santos debió tomar periodos iguales, que se pudieran relacionar.

Eso no quiere decir que la información dada por el Presidente no sea cierta, sino que es imposible realizar la comparación y, por lo tanto, no es precisa.

Colombiacheck preguntó en las oficinas de prensa de la Presidencia y de la Alcaldía de Medellín qué fuente utilizó el Presidente para dar las cifras, a lo que respondieron que del Sistema de información para la seguridad y convivencia, Sisc, de la alcaldía de esa ciudad. Este se nutre de varias fuentes como Sijín, Fiscalía y del Instituto de Medicina Legal y ciencias forenses.

Para entender mejor el fenómeno de la reducción de homicidios en Medellín Colombiacheck decidió entonces revisar las cifras del Forensis, el informe que cada año publica Medicina Legal con el análisis de los homicidios en el país.

Efectivamente, como lo aseguró Santos, en 2009 la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes en Medellín fue de 94,3. Ese año se registraron 2.186 asesinatos.

El paso a seguir fue solicitar a Medicina Legal las cifras de 2016 pues nos informaron que el Forensis solo presentará hasta junio la información del año pasado.

Según cifras del Centro de Referencia regional sobre violencia del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses Regional Occidente, en Medellín mataron a 544 personas en 2016, lo que representa una tasa de homicidios por 100 mil habitantes de 21,8 ese año.

Al comparar 2009 y 2016 se evidencia una disminución del 72,4 en la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes, una cifra muy cercana a los 75 puntos de los que habló Santos. Los casos pasaron de 2.186 en 2009 a 544 en 2016, reducción de 1.642 casos.

A pesar de que la cifra no corresponde exactamente con la anunciada por el mandatario no se puede desconocer que la noticia es importante pues es muy positivo que Medellín, tras su largo historial de violencia, esté logrando reducir en un alto porcentaje los homicidios justo cuando los analistas pronostican un tránsito de la violencia rural a las ciudades.

Otras cifras

Aunque en un rango más corto de tiempo, el Informe de Calidad de Vida de Medellín Cómo Vamos 2012-2015 también destaca una reducción de los homicidios.

“En el periodo 2012-2015 se observó una tendencia descendente en la tasa de homicidios, que venía desde el año 2010. Así las cosas, la reducción total de la tasa durante el periodo fue del 61,5%, pasando de 52,3 a 20,1 por cien mil habitantes, esto es una reducción de más de 30 homicidios por cada cien mil habitantes entre 2012 y 2015. Esto significó superar con creces la meta propuesta en el Plan de Desarrollo “Medellín un hogar para la vida”, el cual había fijado una tasa de 50 por cien mil habitantes a 2015, partiendo de una línea de base en 2011 de 69,6 por cien mil habitantes”, indica el informe.

El documento señala, además, que la tasa de homicidios de 2015 fue la más baja de los últimos 18 años.

Para Piedad Restrepo, Directora de Medellín Cómo Vamos, la disminución de los homicidios ha sido un proceso lento. “Cuando se analiza una serie larga de tasa de homicidios evidenciamos que empezamos a tener una caída importante entre 2002-2003. A partir de ahí, con algunos retrocesos, la tendencia decreciente en la tasa de homicidios nos ha permitido, en los dos últimos años, estar alrededor de 20 por 100 mil habitantes”, indicó.

Según Restrepo, la sociedad asumió el reto de reducir los asesinatos y lo han logrado con la ayuda de la Presidencia de la República, con organizaciones sociales trabajando en los barrios para fortalecer la vida comunitaria y la confianza y con un trabajo interinstitucional de la Policía, la Fiscalía y el Instituto Nacional Penitenciario y carcelario, Inpec.

Según ella, se trata de una política pública respaldada con una inversión económica importante en sectores críticos como cultura, deporte, equipamientos, salud y seguridad y convivencia.

“Tenemos unos retos porque la Organización Mundial de la Salud considera que una sociedad tiene una epidemia en materia de homicidios cuando su tasa de homicidios excede los 10 por 100 mil. Nosotros lo estamos doblando, estamos en 20. Entonces hemos ganado muchísimo, pero aún tenemos un reto mayúsculo y es alcanzar un estándar internacional para decir que en materia de salud pública estamos en niveles aceptables”, concluyó la Directora de Medellín Cómo Vamos.

¿Por qué destacan el caso de Medellín?

En noviembre de 2012 la revista Semana publicó el artículo Violencia y muerte: ¿qué pasa en Medellín? en el que recuerda “la mortal época de Pablo Escobar, cuando se presentaron 6.349 homicidios solo en 1991”.

En la misma nota el alcalde de la época, Aníbal Gaviria, destacó que la ciudad era, ese año, la capital con mayor reducción de homicidios. “En lo que va de 2012 los homicidios han caído 30 por ciento comparado con el mismo periodo de 2011. Y la tendencia en los últimos años ha sido a la baja”, indica la nota.

El diario El Espectador informó en una nota del pasado 3 de abril que “el alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, dijo que la noticia (de la reducción de homicidios) se debía a los esfuerzos conjuntos de la Policía, la Fiscalía, el Ejército y el Municipio por reducir la criminalidad, pero que la lucha continúa”.

El reto de Medellín es bajar aún más las tasas de homicidios, una tarea fundamental en momentos en los que, según algunos analistas, la violencia rural que se ha vivido en Colombia por la presencia de grupos guerrilleros y paramilitares, puede trasladarse a las ciudades.

Para el Presidente el reto es tener cuidado al comparar, dar cifras e informar sobre ellas, pues aunque en este caso sus datos estaban cercanos a la realidad, la desinformación puede tener serias consecuencias.

Martes, 20 Septiembre 2016

Mintrabajo la tiene 'Clara' en cifras de violencia antisindical, trabajadores piden reparación

Por Sania Salazar

Las cifras respaldan lo que dijo Clara López, Mintrabajo, sobre la reducción general de la violencia contra el sindicalismo, grupo social que sigue exigiendo reparación de cara a la implementación de la paz.

No es gratuito que la ministra de trabajo, Clara López, militante del partido de izquierda Polo Democrático, hable por estos días de violencia antisindical.

El pasado 20 de agosto el diario El Espectador publicó una entrevista donde la Ministra lanzó una afirmación que sirvió de titular: “En tiempos de paz, esperamos que los sindicatos prosperen”. López aseguró que desde 2001 la reducción de la violencia contra sindicalistas es palpable.

Colombiacheck quiso averiguar si efectivamente la violencia contra ese sector social ha disminuido, pues eliminarla es una de las grandes condiciones para construir una sociedad en paz. De hecho, en el punto 2.1.2.2 del Acuerdo Final sobre participación política se prevé: “Revisión del marco normativo para elevar el costo de los delitos contra líderes de organizaciones y movimientos sociales y defensores de derechos humanos”, grupo en el que caben los sindicalistas.

Solicitamos hablar con la ministra para saber en qué cifras basa su aseveración, pero hasta el momento de publicación de esta nota no han respondido.

¿Qué dicen las cifras?

Le pedimos a la Escuela Nacional Sindical, ENS, estadísticas de violencia contra sindicalistas desde 2001. Ellos le hacen seguimiento a 11 tipos de violaciones a la vida, la libertad y la integridad de los sindicalistas mediante el Sistema de Información en Derechos Humanos (SINDERH).

Las cifras reflejan una reducción del 68% en la violencia contra sindicalistas entre 2001 y 2015. Se pasó de 618 casos en 2001 a 192 el año pasado. En lo corrido de 2016 se han registrado 130 casos.

La reducción es general, aunque se evidencian fluctuaciones en algunos años y aumentos leves en tres delitos. Por lo anterior, Colombiacheck califica como verdadera la frase de la ministra.

Hay que anotar que la disminución sostenida inició en 2011, cuando apenas comenzaba el doble mandato de Juan Manuel Santos (2010-2018). Precisamente la edición de junio de 2012 de la revista Controversia, del Centro de Recursos Para el Análisis de Conflictos (Cerac), dedicada a analizar la violencia contra el sindicalismo, resalta que entre el 2001 y el 2009, durante el doble mandato de Álvaro Uribe “aunque disminuye la violencia excesiva, cambian, sin embargo, las formas de violencia (menos asesinatos, más amenazas)”.

Los tipos de agresiones que se han reducido en un 100% son el desplazamiento forzado y el homicidio de familiares.

Otros delitos que han disminuido considerablemente son el secuestro (91%), los homicidios (89%), la desaparición forzada (82%), las amenazas (54%), los atentados con o sin lesiones (40%) y la detención arbitraria (33%).

Tres delitos aumentaron: el allanamiento ilegal, en 100%, al pasar de 1 caso en 2001 a 2 en 2015. En este tipo de delito se nota una tendencia al alza durante el periodo analizado, con un pico en 2003, cuando ocurrieron 12 casos.

El hostigamiento contra sindicalistas se incrementó en 76%: pasó de 13 casos en 2001 a 23 en 2015. En ese tiempo este delito tuvo altibajos, pero con una tendencia general al alza.

La tortura tuvo un incremento de 300% al pasar de un caso en 2001 a 4 en 2015. Este delito también presenta una sostenida tendencia al alza.

Viviana Colorado López, profesional del área de defensa de derechos de la ENS, advierte que si bien la violencia antisindical ha venido disminuyendo, se siguen presentando muchos casos pese a que en los últimos años se han implementado medidas para la superación de la violencia y de la impunidad.

“También persisten daños e impactos dejados por la violencia histórica, selectiva y sistemática, y aún sigue pendiente la reparación colectiva al movimiento sindical colombiano”, señala Colorado, que resalta que la victimización que ha padecido ese grupo social le otorga un rol especial en la construcción de la paz, la reparación colectiva y la memoria histórica.

La eliminación de la violencia contra los sindicalistas es otro frente en el que Colombia debe trabajar para construir la paz estable y duradera. Pero no solo eso: es otro sector de la sociedad que espera verdad, justicia y reparación.