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Martes, 09 Octubre 2018

Senador de la Farc exagera al hablar de impactos del glifosato en la salud

Por Sania Salazar

Pablo Catatumbo usó una nota de prensa sin fuentes claras para asegurar que el glifosato causa varias enfermedades. La ciencia médica ha encontrado evidencia, pero no definitiva, de relación solamente con un tipo de cáncer.

El senador del partido Farc Pablo Catatumbo participó en una campaña antiglifosato en Twitter, donde publicó una lista de enfermedades, según él, causadas por el herbicida.

 

 

Colombiacheck le preguntó al equipo de prensa del senador cuál era la fuente de la información. Nos refirieron a un artículo de prensa titulado “15 problemas de salud relacionados con el resumen de Monsanto”, en donde, efectivamente, están las enfermedades mencionadas por Catatumbo en el trino. Sin embargo, en el artículo no se menciona ninguna fuente confiable de la información, pues la atribuyen a “científicos”, a “un estudio realizado en Paraguay”, a “un estudio de una familia de agricultores en los EE.UU. y a “encuestas”.

La publicación del senador es Ligera, pues no está basada en información científica fundamentada. Además, porque hay estudios contradictorios sobre los efectos del herbicida en la salud. Por ejemplo, se ha encontrado evidencia, pero no definitiva, sobre la relación entre el glifosato y un tipo de cáncer conocido como linfoma no hodgkin.

También, el estudio “Consecuencias de la aspersión aérea en la salud: evidencia desde el caso colombiano”, de Adriana Camacho y Daniel Mejía, que eran profesores de la Universidad de Los Andes al momento de su publicación, concluye que “la exposición al glifosato utilizado en las campañas de aspersión aérea de cultivos de coca aumenta la probabilidad de sufrir trastornos en la piel (problemas dermatológicos)” y los abortos.

En el estudio se mencionan otras investigaciones que documentan el efecto de la aspersión con glifosato en abortos y malformaciones del feto, y una posible relación entre exposición a pesticidas y el posterior padecimiento de enfermedades como Parkinson y Alzheimer. De todas maneras, ambos autores llaman la atención sobre problemas en dichos estudios por los que los efectos no puedan ser interpretados como causales.

Por otra parte, en el libro Hoy es siempre todavía, el exministro de salud Alejandro Gaviria cuenta que, en marzo de 2015, recibió la noticia de que la revista científica The Lancet Oncology acababa de publicar el resumen de una monografía, realizada por expertos de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer, IARC, (sigla en inglés), acerca de las propiedades cancerígenas del glifosato.

“La principal conclusión era contundente: el glifosato probablemente es carcinogénico. Los estudios in vitro y con animales indicaban una conexión causal y los estudios en humanos mostraban una estrecha asociación entre la exposición al glifosato y el cáncer”, precisa Gaviria en el libro.

El exministro le dijo a Colombiahceck que no conoce evidencia médica sobre las otras patologías que menciona Catatumbo en el trino y aseguró que la relación entre el glifosato y el autismo no tiene sentido. “No parece posible una conexión causal. No hay mecanismos biológicos razonables que pudieran explicar una conexión entre glifosato y autismo”, concluyó.

Lunes, 06 Febrero 2017

“La mayoría de las Zvtn están cerca de cultivos de coca”

Por Sania Salazar

La afirmación la hizo un columnista de El Heraldo, quien se basó en una comparación que a simple vista puede parecer ligera, pero un informe de la Fundación Ideas para la Paz le da la razón.

En su columna del pasado 15 de enero en El Heraldo titulada La reincorporación de las Farc Indalecio Dangond aseguró que la mayoría de las 19 zonas veredales transitorias de normalización (Zvtn) y 7 puntos donde se concentrarán las Farc para su desmovilización están cerca de cultivos de coca.

Esa afirmación llama la atención debido a que el Gobierno había dejado claro desde que anunció la ubicación de las mismas que estas no podían estar ubicadas en áreas de cultivos ilícitos. Basados en varios informes periodísticos y en una investigación de la Fundación Ideas para la Paz en Colombiacheck calificamos la frase de Dangond como verdadera.

Hablamos con Dangond para saber en qué basaba su afirmación y él explicó que buscó en Google el mapa de cultivos ilícitos en Colombia (del estudio de la ONU) y el mapa con la ubicación de las Zvtn y los imprimió. “Cuando tú pones un mapa encima del otro te das cuenta de que las 20 zonas y los 7 campamentos quedaron en las mismas zonas donde están los corredores geográficos de los cultivos ilícitos. No sé con qué intenciones han hecho eso las Farc, porque ellos fueron los que exigieron esas zonas”, aseguró.

El Director de sustitución de cultivos de la Presidencia de la República, Eduardo Díaz, aseguró que los cultivos no podían estar dentro de las Zvtn y que en los casos en los que se presentó esa situación, que fueron alrededor de 8, los cultivos ya se retiraron.

“Hay unas zonas que tienen cultivos ilícitos a un kilómetro, hay otras donde están más distantes, eso depende de la región, estamos trabajando en programas de sustitución voluntaria y son de los programas prioritarios para el Gobierno, pero eso no quiere decir que lo que dice el señor de El Heraldo sea cierto”, afirmó Díaz.

El funcionario recordó que las Zvtn tampoco pueden estar cerca de grandes poblados ni de carreteras, donde por lo general, no hay cultivos ilícitos, y que es precisamente en las zonas distantes, donde operan normalmente los grupos armados, donde hay actividades ilícitas como cultivos de coca.

Díaz indicó que en el caso de La Cominera, Cauca, no dieron resultados los diálogos con las comunidades para retirar los cultivos, por lo que desistieron de instalar allí Zvtn.

Otras miradas

Algunos medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales nacionales hicieron radiografías de las Zvtn y de los puntos. La Silla Vacía asegura que hay cultivos de coca en 12 zonas. La Fundación Paz y Reconciliación publicó un informe en el que indica que hay cultivos de coca en tres de las Zvtn: Buenos Aires, (Cauca); Puerto Asís, (Putumayo); y Cartagena del Chairá, (Caquetá).

En una entrevista con María Isabel Rueda para El Tiempo Daniel Rico, criminólogo con tesis de doctorado sobre cultivos de droga, habló sobre la situación de los cultivos de coca en el país e indicó que cuando se llegó a los sitios seleccionados para las Zvtn “se dieron cuenta de que se habían cundido (extendido, llenado) de coca algunas de estas zonas, con todas las dificultades adicionales que esto genera”.

La Fundación Ideas para la Paz, FIP, acaba de publicar el informe titulado Entornos y riesgos de zonas veredales y los Puntos Transitorios de Normalización en el que utilizó cinco variables para ponderar el grado de riesgo que presenta cada zona, entre ellas la continuidad de economías criminales (narcotráfico y minería ilegal).

“Llama la atención, según se aprecia en el cuadro, que la mayor concentración de cultivos coincide con las regiones donde se ubican la gran mayoría de zonas y puntos de concentración, con contadas excepciones. Tal es el caso de los departamentos de Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá y Norte de Santander, que suman el 81% de los cultivos ilícitos de todo el país”, indica el informe.

 

Según el estudio, hay cultivos de coca en 15 de las 19 veredas donde hay Zvtn y hay rutas de narcotráfico que pasan por 15 de las 19 zonas.

En cuanto a los puntos de concentración, hay cultivos de coca en 5 de las 7 veredas y 5 rutas del narcotráfico pasan por allí.

“Con pocas excepciones, todas las zonas y puntos de concentración están ubicados en regiones estratégicas donde por años han funcionado corredores de narcotráfico y, en general, de otros bienes que alimentan economías criminales. La continuidad de otros grupos armados y las presiones para que estas economías sigan operando debe ser un motivo de alerta para las poblaciones, miembros de las Farc en proceso de desmovilización y entrega de armas, así como para los miembros del MM&V (Mecanismo de Monitoreo y Verificación)”, resalta el informe.

“Un claro ejemplo es el corredor de más de 1.500 kilómetros que va desde el departamento del Guaviare hasta las fronteras con Brasil y Venezuela. Esta región del país sería, en teoría, la que se vería afectada por la disidencia del Frente 1 que, aunque tiene un radio de acción alejado de las dos zonas veredales de San José del Guaviare, ya ha demostrado que puede alterar el orden público como lo hizo en ese municipio el pasado 2 de octubre, día de la votación del plebiscito por la paz. De hecho, se cree que esta disidencia habría hecho contactos con miembros de las AGC o “Clan del Golfo” para repartir el control y las ganancias sobre este corredor”, señala el informe.