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Sábado, 09 Julio 2016

Así es el mapa municipal del desplazamiento en Colombia

Por Miriam Forero

Colombiacheck estrena sus sección Datos. Un espacio donde encontrarán información estadística sobre el conflicto colombiano presentada a través de útiles y accesibles herramientas digitales o visualizaciones.

Colombia terminó el año pasado como el país con más desplazados internos en todo el mundo, según Acnur, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados. Y es que del territorio nacional sólo en 33 municipios (de los 1.101 más 20 áreas no municipalizadas y la isla de San Andrés que en total tiene Colombia) no han llegado víctimas de este flagelo, según un análisis que hizo Colombiacheck de las estadísticas detalladas que maneja la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Codhes.

Este mapa* es el primero de varios ejercicios que hará Colombiacheck para su sección “Datos”, un área que busca poner a disposición del público la información estadística e histórica que da el contexto del conflicto que ha vivido el país por más de medio siglo.

¿Qué vas a encontrar?

Esta sección es un repositorio donde les contamos a investigadores, académicos, periodistas, analistas y usuarios en general dónde encontrar datos sobre desplazamiento, narcotráfico, cultivos ilícitos, víctimas, desapariciones forzadas, minas antipersonal, masacres, ataques armados y demás temas relacionados con el conflicto.

Pero además, iremos desmenuzando cada una de esas bases de datos para convertirlas en información accesible, fácil de descargar y de procesar. Dichos desgloses estarán acompañados de análisis periodísticos y visualizaciones que permitan comprender las realidades que reflejan las cifras.

En esta ocasión, tomamos las estadísticas históricas de desplazamiento del Codhes, unos informes en formato pdf con datos anuales, que indican cuántas personas llegaron a cada municipio dejando sus hogares, entre 1999 y 2012. Las cifras corresponden a las estadísticas internas del Codhes, confrontadas con el Rupta (Registro Único de Predios Abandonados por la Violencia) y el Registro Único de Víctimas, que maneja la Unidad para las Víctimas.

Durante esos 14 años, esa organización contabilizó un total de 4.156.006 desplazados, de los cuales el 25% buscó refugio en una de las cuatro ciudades más afectadas: Bogotá, Medellín, Cali y Santa Marta.

Esa concentración se observa en el mapa elaborado por Colombiacheck (arriba), que permite ver en un color más oscuro las ciudades a las que llegaron más de 50 mil desplazados en el periodo estudiado. Pero también realizamos un análisis con las cifras de población que tiene el Dane, lo cual hace posible ver en cada municipio cuántas personas llegaron por cada mil habitantes, año tras año.

Desde esta perspectiva, es alarmante el caso de Armenia, en el departamento de Antioquia, un pueblito ubicado a dos horas de Medellín, con un área rural que supera cien veces la urbana. En 2012 su población no pasaba de 4.500 habitantes, pero desde 1999 hasta ese año alcanzó a recibir 11.196 desarraigados. Casi el triple de las personas que vivían allí.

Así mismo, llaman la atención otros municipios azotados por la violencia, que tienen las tasas más altas de desplazados (calculamos las tasas anuales y luego las promediamos para obtener un valor general comparable). Los cinco más graves son Armenia (Antioquia), con un promedio de 156 desplazados por cada mil habitantes; Murindó (Antioquia) con 91, El Tarra (Norte de Santander) con 82, Cantagallo (Bolívar) con 72 y San Francisco (Antioquia) con 70.

Según las cifras de Codhes, 2002 fue el peor año en términos de desplazamiento, pues en ese momento 412.705 colombianos dejaron sus hogares, atemorizadas por la violencia. En aquella ocasión, el municipio más afectado fue Convención, Norte de Santander, que recibió siete desplazados por cada diez habitantes.

El desplazamiento forzado es un drama que toca a todos los continentes. El último informe de Acnur, con corte a 2015, da cuenta de 65,3 millones de desarraigados en todo el mundo. Tres países tienen los casos más llamativos, pues expulsan de su territorio a la mitad de la población refugiada en el planeta: Siria, Afganistán y Somalia.

En términos de desplazamiento interno, Colombia ocupa el primer lugar, con 6,9 millones de personas: más del 10 por ciento del total de víctimas de ese flagelo en el mundo.

Descargue aquí los datos de Codhes desagregados por Colombiacheck.


*Procesamiento de datos y visualización: Esteban Ponce de León

Miércoles, 06 Marzo 2019

Explicador: ¿Qué es un conflicto armado interno?

Por Sania Salazar

El Estado colombiano firmó convenios internacionales de Derecho Internacional Humanitario que define el tipo de conflictos existentes en el mundo y  regulan la guerra.

La reciente designación de Rubén Darío Acevedo (quien pone en duda que en Colombia haya un conflicto armado) como director del Centro Nacional de Memoria Histórica, revivió una discusión que se creía ya agotada en el país: ¿qué es, exactamente, un conflicto armado?

Hay que tener claro que en 1996 entró en vigor en Colombia el Protocolo Adicional II a los Convenios de Ginebra, primer tratado internacional pensado para conflictos armados internos. Los convenios de Ginebra y sus Protocolos son la base del Derecho Internacional Humanitario, DIH, que regula la guerra y bajo el cual actúan las fuerzas militares en Colombia.

El Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, es el órgano de defensa del DIH por antonomasia.

¿En qué momento la violencia se transforma en conflicto armado?

Kathleen Lawand, quien fue jefe de la unidad del CICR explica que un conflicto armado no internacional (o "interno") se refiere a una situación de violencia en la que tienen lugar, en el territorio de un Estado, enfrentamientos armados prolongados entre fuerzas gubernamentales y uno o más grupos armados organizados, o entre grupos de ese tipo.

Mientras que en los conflictos armados internacionales se enfrentan las fuerzas armadas de los Estados, en un conflicto armado no internacional al menos una de las partes que se enfrentan es un grupo armado no estatal.

Además, resalta que la existencia de un conflicto armado no internacional da lugar a la aplicación del DIH, también conocido como derecho de los conflictos armados

¿Qué es el DIH?

“Un conjunto de normas destinado a limitar, por razones humanitarias, los efectos de los conflictos armados. Protege a las personas que no participan o que han dejado de participar en las hostilidades e impone restricciones a los métodos y medios bélicos”. Todas las partes involucradas en el conflicto deben respetar el DIH.

¿Cómo se decide si en un país hay un conflicto armado interno?

Según el CICR, esto está determinado por dos criterios objetivos del DIH: la organización de las partes y la intensidad de las hostilidades. Por ‘organización’ se pueden observar, entre otros factores, la cadena de mando, estructura, capacidad para entrenar personal, capacidad para sostener operaciones militares en el tiempo y administración del territorio. Por ‘intensidad’ se pueden tener en cuenta factores como la gravedad, frecuencia y duración de los enfrentamientos, el equipamiento utilizado, el número de heridos y muertos e involucramiento de las fuerzas armadas cuando la policía no es suficiente.

Christoph Harnisch, jefe de la delegación del CICR en Colombia, le dijo a Colombia2020 que el Estado puede usar otras palabras, pero “nosotros nunca vamos a usar esos términos, ni el término terrorista, porque no están en los Convenios de Ginebra ni en los Protocolos I y II. Uno puede cambiar políticas de seguridad, pero quienes tienen la obligación de respetar el DIH, porque son firmantes, son los Estados. Y esto vale para Colombia y para todos los Estados del mundo. Nosotros somos los guardianes del DIH y les recordamos a los Estados cuáles son sus obligaciones en cuanto al tratado internacional que han firmado. Se deben respetar las reglas y las palabras”.

¿En qué casos aplica el Protocolo II firmado por Colombia?

Según explica el CICR, en conflictos no internacionales entre las fuerzas armadas de un país y fuerzas disidentes o grupos armados organizados, así como entre grupos armados dentro del mismo país. Esto incluye a los grupos que controlen una parte del territorio desde el cual puedan realizar operaciones armadas sostenidas.

¿Y en qué casos no aplica?

En situaciones que no alcancen el umbral de un conflicto como, por ejemplo, disturbios, situaciones de tensión o actos de violencia aislados.

¿Qué pasa si las partes en un conflicto armado no internacional no respetan las obligaciones que les impone el DIH?

El CICR explica que cada una de las partes en un conflicto armado está obligada a respetar y hacer que las personas bajo sus órdenes, o bajo su dirección y control, respeten el DIH. Cabe destacar que cada parte debe respetar el DIH aunque su adversario no lo haga; en otras palabras, la obligación de respetar el DIH no depende de la reciprocidad.

Precisamente sobre esa regulación del DIH bajo la cual actúan las fuerzas militares en Colombia llamó la atención Humberto De La Calle, exjefe negociador del Gobierno en La Habana, en una reciente columna en El Espectador selañó que, “como lo define el Manual Operacional de las Fuerzas Militares, “cuando se está ante un conflicto armado interno (…) entran a aplicarse las disposiciones del DIH”. Si no existe un conflicto, las reglas aplicables son las que configuran el Derecho de los Derechos Humanos y las demás regulaciones normativas de derecho interno. De tal manera que es la existencia del conflicto la que permite señalar objetivos militares y regular el uso de la fuerza letal dentro de los límites humanitarios de rigor”. En conclusión, sin conflicto armado, acciones militares como bombardeos y ataques serían ilegales y generarían serias responsabilidades a soldados y oficiales, resalta De La Calle.