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Viernes, 11 Enero 2019

Explicador: ¿Qué es el Grupo de Lima y quiénes lo integran?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Catorce países del continente americano se unieron bajo esta instancia con el fin de encontrar consensos contra la crisis en Venezuela. Se trata principalmente de un recurso mediático (más que de hecho) para exponer que el gobierno de Maduro no cuenta con el respaldo de sus vecinos.

Nicolás Maduro acaba de tomar juramento para un segundo mandato presidencial en Venezuela (2019 - 2025). Lo hizo ayer, 10 de enero, ante el Tribunal Supremo de Justicia, a pesar de que la Constitución venezolana (en su artículo 231) ordena que se haga frente a la Asamblea Nacional (AN). Pero esta última, de mayoría opositora, declaró como ilegítima su elección y anunció, el pasado 5 de enero, que no lo juramentaría.

Este hecho ocurrió luego de que el llamado “Grupo de Lima” reiterara su posición de no reconocer los resultados de las elecciones presidenciales de Venezuela, ocurridas el 20 de mayo de 2018, y exhortara a Maduro a no posesionarse.

El Grupo ya había desconocido los resultados de las votaciones el día siguiente del escrutinio electoral. Pero este año, tras una reunión realizada el 4 de enero, los países firmantes de la Declaración de Lima (a excepción de México) pidieron a las demás naciones de la región romper las relaciones diplomáticas con Venezuela.

Este hecho desató una nueva polémica, dentro de la ya de por sí polémica posesión presidencial de Nicolás Maduro, pues el mandatario dijo, el 9 de enero, que le daba un ultimátum de 48 horas al Grupo de Lima para retractarse de su posición o, de lo contrario, tomaría “las medidas más crudas y enérgicas que pueda tomar en diplomacia, en defensa de los intereses nacionales un gobierno”, según un artículo publicado por Portafolio.

El Grupo de Lima no se retractó y, por el contrario, contó con el apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA) que, unos minutos más tarde de la posesión de Maduro, anunció no reconocer su mandato.

Pero, ¿qué es el Grupo de Lima? ¿Quién está ahí? ¿Qué efectos ha tenido sobre Venezuela?

Para entender mejor todo este asunto, El Explicador de Colombiacheck decidió hablar con algunos expertos y buscar documentos y archivos de prensa que permitan esclarecer estas y otras dudas. 

Aquí están algunas de las preguntas y respuestas que planteamos, pero si consideran que las explicaciones no fueron suficientes, o tienen preguntas adicionales que les gustaría que resolviéramos, pueden escribirnos a nuestro correo electrónico o contactarnos a través de nuestras cuentas de Twitter y Facebook.

¿Qué es el Grupo de Lima?

Según Laura Gil, politóloga e internacionalista, especialista en organizaciones internacionales, y Marcos Peckel, docente de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado, el Grupo de Lima no es más que un grupo, como su nombre lo indica, de países que se reunieron para discutir y lograr consensos sobre la crisis en Venezuela.

No se trata de un organismo ni de una organización internacional, explican los expertos, y por lo tanto no se deben entender como instancia con algún poder en materia diplomática, como la OEA.

El grupo toma su nombre de la ciudad en la cual se reunieron por primera vez los cancilleres de distintos países del continente americano: la capital del Perú.

¿Cómo surge?

El 8 de agosto de 2017, los cancilleres de países de América Latina y el Caribe fueron invitados a una reunión en Lima, convocada por el canciller peruano Ricardo Luna. El propósito de la reunión era abordar la crítica situación en Venezuela y explorar formas de contribuir a la restauración de la democracia en ese país a través de una salida pacífica y negociada.

Finalmente, tras la reunión, 12 de los 17 cancilleres asistentes suscribieron la Declaración de Lima; un documento de 16 puntos que señala “su condena a la ruptura del orden democrático en Venezuela” así como “su enérgico rechazo a la violencia y a cualquier opción que involucre el uso de la fuerza”, entre otros.

Los países firmantes de la declaración acordaron, además, reunirse en otras oportunidades y fue por esto que el más reciente de esos encuentros ocurrió el 4 de enero.

¿Quiénes lo conforman?

El Grupo de Lima está conformado por 14 países. Los 12 que firmaron la declaración: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú. Y otros dos que se suscribieron después: Guyana y Santa Lucía.

Hubo otros países que asistieron a la reunión en Lima, pero que decidieron no firmar la declaración y que por lo tanto no hacen parte del Grupo de Lima. Estos son Granada, Jamaica y Uruguay.

¿Cuáles son sus facultades (o qué puede hacer)?

Al no ser un organismo internacional, como ya se explicó, no tiene ninguna facultad, de acuerdo con Gil y Peckel.

Como grupo, “puede tomar decisiones concertadas, pero cada país puede tomar su posición al respecto sobre si las cumple o no”, sostiene el profesor del Externado. Un ejemplo de esto es el hecho de que México haya decidido no firmar la última declaración, la cual tenía como objeto no reconocer la legitimidad de un nuevo gobierno de Nicolás Maduro.

Por otro lado, el grupo puede, de acuerdo con Gil, buscar un consenso no solo entre los 14 miembros, sino también movilizar a otros países u organizaciones. Por ejemplo, consiguió el respaldo de la Unión Europea y de la OEA frente al no reconocimiento del gobierno de Nicolás Maduro.

¿Qué efectos ha tenido sobre el gobierno de Venezuela?

“Ha logrado visibilizar y hacer más evidente el aislamiento de Maduro en la región”, dice Gil. “Y es por eso que [Maduro] ha reaccionado tratando al Grupo de Lima como un enemigo, por ejemplo diciendo que es el ‘Cartel’ de Lima”.

Hasta el momento, los efectos que ha tenido el Grupo de Lima sobre el gobierno de Venezuela tienen que ver más con las decisiones que ha asumido cada país frente a su relación con este.

Por ejemplo, los gobiernos miembros del grupo anunciaron, luego de las elecciones en Venezuela, que acordaban reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas en el país, así como llamar a consulta a sus embajadores en Caracas.

El canciller de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, dijo en una rueda de prensa que “los gobiernos que acompañaron la declaración acordaron hacer evaluación constante del estado o nivel de relaciones diplomáticas con Venezuela e impedir a altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de los países del Grupo de Lima”.

Además, Nicolás Maduro no podrá participar de foros políticos y económicos regionales, ni de las instituciones de integración regional, de acuerdo con la misma Declaración de Lima. “Esto tiene efectos no solo simbólicos, sino que también le dificultan los intercambios comerciales y beneficios con préstamos”, explicó a El Espectador Ana Soliz, investigadora de la Universidad de las Fuerzas Armadas en Hamburgo.

Se ha tratado, principalmente, de efectos mediáticos, pero los impactos de la presión externa son limitados y no son inmediatos, según Gil.

¿Qué consecuencias tiene que el Grupo de Lima no reconozca el mandato de Nicolás Maduro?

El que se le hayan sumado las ya mencionadas organizaciones (OEA y UE), pues, según Peckel, aunque Venezuela se retiró de la OEA, no deja de ser un golpe de opinión importante. Maduro cada vez está más aislado diplomáticamente.

Sin embargo, según le dijo a El Espectador Víctor Mijares, profesor venezolano de Relaciones Internacionales de la Universidad de los Andes, “el aislamiento y el desconocimiento del gobierno, aunque es una herramienta legítima en el derecho internacional, no suele ser eficaz en la búsqueda de una transición política”.

Jueves, 13 Diciembre 2018

Explicador: ¿Cómo funciona la retefuente y qué le modifica la ‘Ley de financiamiento’?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La reforma tributaria plantea bajar la tarifa sobre la cual partiría el cobro de la retención con el fin de que más personas paguen el impuesto.

En este momento está haciendo su curso por el Congreso la próxima reforma tributaria, llamada Ley de financiamiento. Fue presentada por el Gobierno del presidente Iván Duque el pasado 31 de octubre y se espera que esté lista en los últimos días del año.

Con ella, vienen varias modificaciones de tipo económico para el país, pues el gobierno espera conseguir a través de ella 7,5 billones de pesos de los 14 que, argumentan, hacen falta. Entre esas modificaciones están incluidos, también, algunos cambios frente al recaudo de la retención en la fuente para el impuesto a la renta.

Y para todos aquellos que se pregunten qué es la retención en la fuente y cómo funciona, y que no sepan si el otro año tendrían que entrar a tributar, Colombiacheck preparó esta nueva edición de su Explicador con respuestas a esas preguntas.

De lo general a lo particular

La retención en la fuente es un mecanismo creado por el Estado para cobrar por adelantado algunos impuestos que son facturados anualmente, según explica Alejandro Rodríguez Llach, investigador del centro de estudios Dejusticia.

Esto se hace para que la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) no deba esperar todo un año para hacer el recaudo de algunos impuestos, sino que pueda, mensualmente, hacerse al cobro.

Existe retención en la fuente para el impuesto a la renta (ingresos); Impuesto al Valor Agregado (IVA); industria y comercio, avisos y tableros (ICA), entre otros. “Todos los tipos de impuestos que existen pueden tener un mecanismo de retefuente”, sostiene Rodríguez Llach.

Según Henry Carvajal, contador público especializado en impuestos, de todos los tipos que hay, el concepto de retención en la fuente para el impuesto a la renta es el que reúne más personas para hacer el pago, y, por cuenta de la ley de financiamiento, algunos que hoy no hacen parte del cobro resultarían afectados de aprobarse la reforma.

De modo que, en aras de explicar cuál es este cobro al cual se refiere Carvajal, para este caso nos referiremos de manera exclusiva a la retención en la fuente para las rentas laborales de las personas naturales del impuesto a la renta. Es decir, solamente al cobro que se hace a quienes son asalariados o independientes con menos de dos empleados a su cargo, para el pago anticipado del impuesto a la renta.

Cómo funciona

El impuesto a la renta se cobra anualmente entre agosto y octubre año vencido; el cobro del año 2017 se efectuó en esos meses del 2018, por ejemplo. Sin embargo, como ya explicamos, para que la DIAN no deba esperar todo un año para cobrar el tributo del año anterior, mes a mes va quitando del sueldo la retención en la fuente.

El cobro de la retención en la fuente se hace directamente en el mismo sueldo que reciben los asalariados. ¿Y a quiénes se les cobra? Aquí es donde se vuelve relativo, ya que el impuesto mira individualmente los salarios y las deducciones y exenciones a las que haya lugar para cada caso.

La reglamentación para este mecanismo está consignada en el artículo 383 del Estatuto Tributario. En él, se expone que los salarios que estén entre 0 y 94 Unidades de Valor Tributario quedan libres del pago, pero a partir de 95 UVT comienza a generarse el cobro, con base en la siguiente tabla.

Tabla de retención en la fuente del artículo 383 del Estatuto Tributario

La UVT (Unidad de Valor Tributario) es una medida de valor que fija cada año el gobierno para estandarizar y homogeneizar distintos valores tributarios. Este año, de acuerdo con la resolución 63 de 2017, la UVT quedó establecida en 33.156 pesos.

Entonces, quien actualmente devengue más de 3’937.275 pesos mensuales es sujeto de retención y, probablemente, declarante del impuesto a la renta. No obstante, no en todos los casos puede hacerse el cobro, tanto de retefuente como del impuesto. Les explicamos por qué en dos ejemplos.

Supongamos que usted, como asalariado, gana cinco millones de pesos. De esos cinco millones se le hará un descuento de 450.000 pesos por el pago de salud y pensión, que son los ingresos no constitutivos de renta. Es decir, no hacen parte del monto sobre el cual se hace el cobro.

A ese subtotal ($4’550.000) se le descuentan las deducciones a que tenga derecho como asalariado. Estas pueden ser el pago de medicina prepagada; pago de interés de crédito de vivienda o leasing habitacional y/o tener dependientes económicos. Todo esto de acuerdo al artículo 387 del Estatuto Tributario.

Obviamente para que todas estas deducciones hagan efecto deben ir acompañadas del respectivo documento que las demuestre, según aclara Carvajal.

Adicionalmente a estas deducciones, se le pueden agregar las exenciones, como el aporte voluntario a un fondo de pensión, a cuentas de ahorro para el fomento de la construcción (AFP) y una exención del 25% del sueldo al cual todos tenemos derecho por cuenta del artículo 206 del Estatuto.

Todas estas deducciones y exenciones, sin embargo, no pueden ser, en ningún caso, superiores al 40% del subtotal (de los 4’550.000, en este ejemplo).

Suponiendo que, para el caso del ejemplo, usted cuente con todas las deducciones y exenciones, el valor neto sobre el cual se entraría a revisar el pago de la retención da 2’730.000 pesos (restando el 40%); que, al dividirlo por los 33.156 pesos de las UVT da 82,33 UVT; es decir, no alcanzaría a entrar en el cobro de retención en la fuente, pues ahora se cobra en ingresos desde 95 UVT al mes.

Ahora, si usted, con su sueldo base de 4’550.000 no tiene ninguno de los casos de deducción, igual la ley establece que todos los sueldos acceden a la exención del 25%. Entonces, el valor del subtotal menos el 25% exento queda en 3’412.500, que, al dividirlo por las UVT, da 102,9. Aplica retención en la fuente.

Según explica Carvajal, sin embargo, el pago no se haría sobre las 102 UVT, sino que, como indica la tabla del artículo 383, se descuentan las primeras 95; es decir, solo se haría el pago sobre las 7 UVT restantes para un total de 262.680 pesos, que serían el valor de la retención en la fuente que le descontarían a usted mensualmente.

Este segundo ejemplo aplica prácticamente de igual manera para los independientes, ya que, por lo general, no suelen contar con las demás deducciones; únicamente la exención del 25% del sueldo.

Por otro lado, para el impuesto a la renta aplican las mismas deducciones y las mismas exenciones; por lo cual es válido afirmar que en la mayoría de los casos quien pague retención en la fuente será declarante para el impuesto a la renta.

No obstante, ser declarante no quiere decir en todos los casos ser contribuyente, ya que al final del año, todo lo que le quitaron de retención en la fuente se presenta a la DIAN como parte del impuesto que tiene que pagar de renta. Y al hacer la resta de lo que tiene que pagar menos lo que ya pagó es posible que le dé cero o saldo a favor.

Cuando el mecanismo se convierte en impuesto

El artículo 241 del Estatuto Tributario establece la reglamentación para el impuesto de renta; y allí se señala que a partir de 1.090 UVT inicia el cobro.

En línea con lo último que señalamos en el punto anterior, sin embargo, es posible que, en algún caso, el mecanismo de recaudo de la retención en la fuente, se convierta en un impuesto en sí mismo.

Esto ocurre si un independiente, por sus ingresos mensuales, resulta sujeto de retención y se le hace el descuento mes a mes del mismo. Pero si al final del año, al sumar sus ingresos anuales (y restar la exención del 25%), sus ingresos resultan de menos de 1.090 UVT, no es declarante de impuesto a la renta y no debe pagar.

En ese caso, para ese independiente, la retención en la fuente se le convirtió en un impuesto (y no en un mecanismo de recaudo anticipado). Sin embargo, la ley prevé también que quien así lo desee puede declarar el impuesto a la renta y pedir la devolución del pago que ya hizo. El tema no es sencillo, según Carvajal, pero es posible.

¿Qué modifica la Ley de financiamiento?

Aún está en debate la Ley de Financiamiento y, hasta que no sea sancionada por el presidente Duque, es imposible saber con certeza cuáles de las modificaciones quedarán para este impuesto y para el mecanismo de retefuente.

Hasta el día de hoy, las modificaciones de la ponencia final se mantienen y esto es lo que incluyen.

El artículo 31 de la reforma tributaria propone modificar el artículo 383 en dos aspectos; 1). Baja el valor de las UVT sobre el cual comienza el recaudo, de 95 a 87 UVT; y 2). Agrega a la tabla dos tarifas marginales nuevas: del 37 y 39%.

Según Nicolás Carrero, socio fundador de la firma de contadores Carrero & Asociados, estos cambios lo que hacen es aumentar la base gravable (más personas entrarían a tributar) y, en función del principio de progresividad, hace que quienes más ganan paguen todavía más.

Por otro lado, un tema que estuvo planteado en el borrador inicial, que fue eliminado de la ponencia final y que, según Carvajal, es posible que se reviva durante el debate en el Congreso, es la eliminación del artículo 206 del Estatuto Tributario que hace exento del pago el 25% del sueldo. Esto estaba en las derogatorias del artículo 87.

Y finalmente, otro de los cambios que están pendientes es la reducción del porcentaje en el límite de exenciones y deducciones, pasando del 40 al 35%. Así estaba establecido en el artículo 28 del borrador y fue eliminado para la ponencia final dejando el límite tal cual está hoy, en el 40%.