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Verdadero

Viernes, 26 Octubre 2018

En Colombia no hay cifras concluyentes sobre el aborto

Por Sania Salazar

La Representante a la Cámara por Cambio Radical Ángela Sánchez tiene razón. No hay cifras consolidadas ni actualizadas sobre el aborto en Colombia. Organizaciones sociales lo atribuyen a deficiencias técnicas y a estigmas sobre el aborto.

Durante un debate sobre el aborto en el programa Zona Franca, la Representante a la Cámara por Cambio Radical Ángela Sánchez aseguró que en Colombia “no hay un monitoreo claro en cifras” sobre el aborto, “no hay bases para establecer una política pública clara en temas como la prevención y la educación sexual”.

“Las cifra que incorrectamente emplean las organizaciones pro-aborto es la del Instituto Guttmacher, que en 2011 calculó que en Colombia se realizaron 400.000 abortos”, le dijo Sánchez a Colombiacheck. También añadió que esos cálculos tienen “serios problemas metodológicos, tal como lo han planteado diversos estudios, entre ellos, uno realizado por la Universidad Externado”.

Durante el debate en Zona Franca, Mariana Ardila, abogada de Women’s Link, aclaró que las cifras del Instituto estadounidense Guttmacher son un estimado, como también lo aclara esa institución en su página web. Allí, el Instituto también indica que esa cifra corresponde a los abortos inducidos que se habrían practicado en Colombia en 2008.

Sánchez dijo, además, que el aborto en Colombia está mal diagnosticado y sobredimensionado debido a que no hay cifras reales, lo que crea grandes dificultades para diseñar y ejecutar políticas públicas para enfrentar el problema.

“Detrás de la palabra ABORTO, se esconden una serie de imaginarios relacionados con la ilegalidad, el miedo y, en el peor de los casos, el delito. La expresión IVE, Interrupción Voluntaria del Embarazo permite analizar una realidad desde el campo de la ética, la libertad y la autonomía de las mujeres y posibilita una decisión desde la mirada de los derechos sexuales y reproductivos que, ante todo, son derechos humanos”, resalta Profamilia en su página web.

Hay que recordar que en Colombia la Interrupción Voluntaria del Embarazo está despenalizada en tres casos: Cuando el embarazo pone en peligro la salud —física o mental— de la mujer, o su vida. Cuando el embarazo es resultado de una violación o de incesto. O Cuando hay malformaciones del feto que son incompatibles con la vida por fuera del útero.

Cifras desactualizadas, incompletas. . .

Colombiacheck encontró un artículo académico titulado “El mito de los 400 mil abortos en Colombia”, del docente e investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Externado Mauricio Rubio, publicado en 2015. En él, el académico concluye que esa cifra sobre abortos clandestinos no tiene ninguna justificación.

En el artículo, el docente aborda dos métodos para calcular el número de abortos: primero, la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, (ENDS), que incluye una pregunta sobre aborto en todas sus versiones desde 1990.

“Así, las IE (interrupciones de embarazo) -espontáneas e inducidas- derivadas de las ENDS son un poco más de 100 mil. Si se tienen en cuenta los datos de las encuestas de 2005 y 2010 -el 55% por pérdidas y solo el 30% por aborto- el número total de interrupciones voluntarias estaría entre 30 y 40 mil anuales; una cifra diez veces menor que los 400 mil tan pregonados”, concluye el profesor.

Segundo, el otro instrumento de medición al que recurrió Rubio fueron las encuestas de autorreporte, como la encuesta anónima del Externado, cuya pregunta principal era: "¿Se ha practicado o se ha mandado practicar alguna vez un aborto?". En el texto, el investigador explica que esa forma de redactar la pregunta “elimina la posible confusión entre aborto inducido y espontáneo”.

Según Rubio, las cifras que obtuvo el Externado hace más de dos décadas indicaron que “se obtendría un rango de 75.000 a 114.000 abortos anuales, con un valor medio de 90.000. Menos de la cuarta parte de la pertinaz cifra de 400.000 que ninguna evidencia corrobora”.

Colombiacheck preguntó por cifras de aborto en el Ministerio de Salud y Protección Social, pero nos pidieron mandar un correo del que no hemos recibido respuesta hasta la publicación de esta nota.

Una de las pocas instituciones que tiene cifras actualizadas sobre casos de aborto en las tres causas despenalizadas en Colombia es Profamilia. Según el Informe anual de actividades de Profamilia, durante 2017 practicaron 10.514 procedimientos de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), 63% más que en 2016, cuando realizaron 6.440.

La organización Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres tiene cifras sobre los casos que han atendido por barreras para acceder al aborto. Desde 2015 han asesorado a 1.122 mujeres que han tenido obstáculos para abortar.

La política pública

Para Juliana Martínez Londoño, Coordinadora de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, hay una deficiencia en el sistema de información que tiene que ver tanto con cómo capturan los datos quienes prestan los servicios y los reportan a las autoridades, como con los estigmas que rodean al aborto. “Ese estigma conduce a que las interrupciones voluntarias del embarazo se hagan por fuera del sistema de salud, lo que hace pensar que hay un subestimado. Sería imposible saber con certeza la cantidad de abortos que ocurren por fuera del sistema de salud”, indicó.

Martínez Londoño aseguró que las cifras son importantes para conocer las dimensiones de un problema o de una situación social, pero además, y sobre todo, para conocer sus características.

“Saber las edades a las que las mujeres acceden a una interrupción voluntaria del embarazo y saber las condiciones en que lo hacen, saber en qué lugar están, por cuál de las causales acceden, conocer los pormenores de esa situación y enriquecer la comprensión del fenómeno del aborto legal tendría efectos de política pública que permitirían tomar tanto medidas correctivas como medidas para ampliar difusión, estado de implementación del derecho, reconocimiento, formación de los funcionarios”, explicó Martínez Londoño.

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Sábado, 20 Noviembre 2021

Mensaje que circula en Facebook contiene desinformación sobre riesgos del aborto

Por Laura Rodríguez Salamanca

La cadena presenta riesgos y complicaciones que se presentan con mayor prevalencia en los abortos inseguros y clandestinos sin diferenciarlos de los que realmente pueden ocurrir en los abortos seguros. Tres ginecobstetras nos explicaron los errores e inexactitudes del mensaje.

En las últimas semanas los derechos reproductivos han estado en la agenda en Colombia. En la Corte Constitucional se discuten dos ponencias que despenalizarían totalmente aborto. Una, presentada por el magistrado Antonio José Lizarazo, en la que propone directamente la eliminación del delito del Código Penal. Y la otra, de autoría del magistrado Alberto Rojas, que propone la despenalización, pero ordena que el Congreso legisle sobre el tema en un plazo de dos años. 

La Corte tenía tiempo hasta el 19 de noviembre de 2021 para tomar la decisión, pero debido a que el magistrado Alejandro Linares fue recusado por unas declaraciones que dio sobre la discusión en Semana y él se declaró impedido para que sus compañeros decidan si debe participar en la decisión, el resultado está pendiente. Un conjuez debe decidir primero si Linares puede votar. 

En ese contexto, en redes sociales han resurgido viejas desinformaciones sobre el aborto que habían circulado en otros países. Por ejemplo, en Facebook circula un mensaje en el que alerta sobre varios supuestos riesgos y efectos del aborto omitidos, según el texto, por las clínicas en donde se presta este servicio de salud. 

La cadena dice textualmente: 

““EN LAS CLINICAS DE ABORTO NO TE DIRAN QUE TU BEBE MORIRA AMANDOTE" En las clínicas de Aborto, No te dirán que si tu bebé es inyectado con solución salina durará 2 horas quemándose de dolor mientras muere.
En las clínicas de Aborto no te dirán que te pueden romper el ÚTERO y morir al lado de tu bebé.
En los mataderos de bebés no te dirán por ejemplo, que soñarás con tu bebé todos los días queriendo no haberlo hecho, que sangrarás hasta 3 meses. Sin contar con las posible infecciones y las posibilidades de no poder volver a quedar en embarazo.
En las clínicas de Aborto no te dirán que ... tu bebé morirá AMÁNDOTE"

Este mensaje, antes de llegar a Colombia, circuló en México y El Salvador, especialmente en grupos y páginas religiosas. Algunas de las publicaciones han sido compartidas más de 48.000 veces. 

Pero en Colombiacheck lo revisamos y encontramos que, por una parte, mezcla argumentos falsos con riesgos y efectos asociados a los abortos inseguros sin distinguirlos de los abortos en condiciones seguras. 

De acuerdo con este artículo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aborto es inseguro “cuando lo practica una persona carente de la capacitación necesaria, cuando se hace en un entorno que no cumple las normas médicas mínimas, o cuando se combinan ambas circunstancias”. 

En los abortos inseguros que se consideran peligrosos, según la OMS, se emplean métodos obsoletos, la paciente que toma la medicación no es informada correctamente y no tiene acceso a personal cualificado si necesita ayuda. 

Los que se consideran más peligrosos son aquellos “que implican la ingestión de sustancias cáusticas y aquellas en que la persona que lo practica no tiene capacitación y emplea métodos peligrosos como la inserción de cuerpos extraños o la ingestión de preparados tradicionales”. 

Por la otra parte, a lo largo de toda la desinformación se menciona que las pacientes no son informadas sobre los riesgos que implica el aborto. Aunque, como se menciona en la desinformación, es posible que en los ambientes inseguros de aborto no se les informe a las mujeres sobre riesgos y efectos asociados a los procedimientos que les practican, en los abortos en condiciones seguras las mujeres y personas con identidades trans que quieran acceder a la IVE tienen el derecho a recibir información y orientación. 

El Protocolo de Prevención del Aborto Inseguro del Ministerio de Salud establece que “a toda mujer que decide interrumpir voluntariamente su embarazo, se le debe ofrecer orientación y asesoría después de la valoración clínica”, en caso de que lo desee. 

Esta asesoría busca que, desde una perspectiva de derechos, se creen condiciones que faciliten la toma de decisiones a través del apoyo emocional, la reflexión y la información “de acuerdo a su necesidad y contexto”. Según el protocolo, incluye: la revisión de la toma de la decisión, la información y elección del procedimiento, en el que le deben explicar las alternativas (continuación del embarazo para ejercer la maternidad, entregar al recién nacido en adopción, o la IVE), cuidados especiales para mujeres víctimas de violación y consideraciones especiales para adolescentes. 

Esta es la información que se debe brindar cuando se opta por la interrupción voluntaria del embarazo:

Informacion_aborto

Laura Gil Urbano, ginecobstetra, confundadora del Grupo Médico por el Derecho a Decidir y miembro del Comité de Aborto Seguro de la Federación Lationamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología, le compartió a Colombiacheck un par (1 y 2) de modelos de consentimiento informado para aborto mediante medicamentos y con aspiración quirúrgica en los que se presenta información general sobre el aborto, sobre el procedimiento, los efectos secundarios y los riesgos. Este tipo de documentos, según el Ministerio de Salud, se deben firmar y agregar a la historia clínica. 

Aquí, la revisión de los principales argumentos verificables: 

“Si tu bebé es inyectado con solución salina durará 2 horas quemándose de dolor mientras muere”

FALSO

La inyección salina, que se menciona en el mensaje, se usaba para practicar abortos, pero ahora está proscrita en la prestación del servicio en condiciones seguras. Pero no es cierto que quemara al feto y le produjera dolor. 

Este procedimiento no aparece incluido en el Protocolo de Prevención del Aborto Inseguro en Colombia del Ministerio de Salud

Alternativas_aborto_Colombia

Fuente: Protocolo de Prevención del Aborto Inseguro en Colombia, Ministerio de Salud, página 49.

Una búsqueda de literatura científica en PubMed, una base de datos especializada en ciencias de la salud, con los términos “hypertonic saline injection abortion”, brindó pistas sobre lo obsoleto del método. La pesquisa arrojó que de los 201 resultados, la mayor parte de los estudios están concentrados entre 1968 y 1979. Luego de ese año empiezan a disminuir las publicaciones. Desde 1994, con excepciones de algunos años en los que se publicó un estudio anual, no hay publicaciones sobre la inyección de solución salina hipertónica y el aborto.

Evidencia_inyeccion_salina_hipertonica_PubMed

Esta obsolescencia fue explicada a Colombiacheck por la doctora Laura Gil: “antes existía un procedimiento que se llamaba inyección de solución salina hipertónica, que se empleaba en abortos en el segundo trimestre, que son los menos frecuentes, y que no quemaba, sino que simplemente causaba unos cambios homeostáticos en la presión de los líquidos y los electrolitos que hacían que el feto muriera”. 

En sus palabras, “este es un procedimiento que se inventaron en los años 70 cuando no existían otras técnicas como las modernas que tenemos ahora. Se utilizaba en los hospitales de Estados Unidos y hoy en día ya no se usa precisamente porque producía muchas complicaciones. Esto hoy en día se considera un procedimiento inseguro y las técnicas de aborto seguro son muy diferentes”. 

El cambio de método fue respaldado por algunos estudios que demostraron que los aborto en el segundo trimestre mediante medicamentos tiene menos complicaciones que los que emplean la inyección de solución salina hipertónica.

María Paula Houghton Martínez, médica y ginecobstetra egresada de la Universidad Nacional de Colombia y miembro del Grupo Médico por el Derecho a Decidir, aclara que “es posible que, en clínicas clandestinas se utilice la inyección intrauterina -no intrafetal- de solución salina o de otros compuestos a fines de inducir la evacuación del útero, pero dentro de los procedimientos estandarizados para realizar abortos inducidos seguros no existe la inyección de solución salina”.

De acuerdo con Silvia Plata, médica especialista en Ginecología y Obstetricia y en Cirugía Endoscópica Ginecológica, “normalmente, cuando son embarazos avanzados, se utiliza cloruro de potasio que produce una arritmia cardiaca y eso no hace que el feto sufra ni nada, para luego poder sacarlo. Si es un embarazo avanzado se hace esto para que no nazca vivo”. Pero insiste en que el cloruro de potasio tampoco genera quemaduras dolorosas durante dos horas hasta ocasionar la muerte, como se divulga en la desinformación. 

La afirmación objeto de este chequeo tiene además otras dos imprecisiones. Por una parte, como nos explicó Houghton “la solución salina no quema, es el mismo suero fisiológico que muchas veces se usa endovenoso [para combatir la deshidratación] y con frecuencia se usa para lavar heridas”. 

Por la otra parte, señalar que la supuesta inyección le genera dolor al feto es impreciso. Una revisión sistemática sobre el dolor fetal publicada en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA, por sus siglas en inglés), en la que se analizaron artículos sobre fetos de menos de 30 semanas de edad gestacional, concluyó que “la capacidad de percepción consciente del dolor puede surgir solo después de que las vías talamocorticales comiencen a funcionar, lo que puede ocurrir en el tercer trimestre alrededor de las 29 a 30 semanas de edad gestacional” 

“El feto, al menos hasta las 26 a 29 semanas gestacionales, carece de las conexiones neuronales necesarias para la percepción del dolor”, dice Houghton. 

De acuerdo con la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, “en el mundo, apenas entre el 10 y el 15 % de los abortos se realizan después de las 12 semanas de embarazo”. Y, según Causa Justa por el Aborto, “solo un 2 % tienen lugar más allá de las veinte semanas de edad gestacional”.

Además, no es claro si luego de que el feto desarrolla las conexiones neuronales necesarias para sentir dolor, realmente puede sentirlo antes del nacimiento. En una revisión sobre la conciencia del feto publicada por el Colegio Real de Obstetras y Ginecólogos de Reino Unido se anota que antes de la semana 24 de gestación es claro que el feto no puede experimentar dolor en ningún sentido y que después esa semana se empiezan a desarrollar redes de la periferia de la corteza cerebral, que son necesarias para la experiencia del dolor, “pero no suficientes, ya que la experiencia del dolor requiere conciencia”. 

Es que, de acuerdo con el informe, además de las conexiones neuronales anatómicas y fisiológicas, “la experiencia del dolor necesita componentes cognitivos, sensoriales y afectivos”. 

Así mismo se explica que “existe una creciente evidencia de que el feto nunca experimenta un estado de verdadera vigilia en el útero y se mantiene, por la presencia de su entorno químico, en una continua inconsciencia o sedación parecida al sueño. Este estado puede suprimir la activación cortical superior en presencia de estímulos externos intrusivos”. 

Gil y Houghton, con base en este documento, coinciden en afirmar que el dolor es una “experiencia compleja” y requiere del desarrollo de la conciencia y de la memoria, que empiezan a desarrollarse en el momento del nacimiento y necesitan de la interacción con el mundo exterior. 

“Los procedimientos de interrupción de gestaciones mayores a las 29 semanas se deben realizar con sedación materna y fetal y con inducción de asistolia (para finalizar la actividad cardiaca) fetal previo a la evacuación. En los abortos realizados antes de las 29 semanas, que son la enorme mayoría, no existe posibilidad alguna de que el feto sienta dolor, en los que se realizan posteriormente de manera segura y en el marco del sistema de salud, se toman medidas como la sedación para evitar cualquier posibilidad de que esto pase”, agrega Houghton.

“Sangrarás hasta tres meses” 

CUESTIONABLE

Esta afirmación es engañosa porque presenta una posible complicación muy rara y más relacionada con abortos inseguros como si fuera un efecto adverso normal y recurrente en cualquier tipo de aborto. 

“En los países donde el aborto es legal, la probabilidad de muerte a consecuencia del mismo no alcanza a llegar a una mujer por cada cien mil abortos practicados mientras que, en los países donde es ilegal, esa cifra se eleva a 70 mujeres por cada 100.000 interrupciones”, explica Profamilia en su página web. 

En el Protocolo de Prevención del Aborto Inseguro se presenta a la hemorragia como una complicación del aborto con medicamentos, en condiciones seguras, que se puede presentar en una de cada 800 mujeres.

Hemorragias_aborto_seguro

También se anota que en los abortos con métodos quirúrgicos la hemorragia es también una complicación que se puede presentar en “una de cada 1.250 mujeres, en algunos pocos casos con la posibilidad de requerir una transfusión sanguínea y muy raramente la necesidad de una histerectomía (extracción del útero)”. 

De acuerdo con la doctora Plata “se puede presentar sangrado después de cualquier tipo de aborto, ya sea espontáneo o inducido. A veces puede presentarse un poco de inflamación en el endometrio y eso puede generar el sangrado. Un sangrado escaso o tipo manchado es normal que se presente con todos los abortos. De hecho casi todas las pacientes quedan manchando hasta un mes porque el útero sigue evacuando todos los restos ovulares y mientras se restablece la ovulación, pero no es nada del otro mundo que requiera intervenciones adicionales”. 

Pero, en sus palabras, “ese tiempo arbitrario de tres meses [que aparece en la desinformación] creo que es algo inventado. No hay un tiempo estipulado específico del tiempo de sangrado después de un aborto”. 

Como explica la doctora Gil, “no es normal que sangren tres meses. Si una mujer sangrara por tres meses, eso se consideraría parte de una una complicación y habría que hacer alguna intervención porque puede que haya un problema hormonal o puede que haya un aborto incompleto que haya que tratarlo”. 

Pero, como señala la doctora Houghton, este tipo de riesgos, que pueden presentarse en el caso de retención de restos ovulares o infecciones, “están asociados a la prestación del aborto inseguro porque en la prestación de servicios de aborto seguro estos riesgos son mínimos”. 

La doctora Gil coincide con esta visión: “precisamente por la falta de aborto seguro y la falta de acceso al aborto legal es que pueden pasar estas cosas. Si una mujer va a una clínica de aborto inseguro le puede pasar esto, que una mujer esté sangrando tres meses porque le hicieron mal el procedimiento, porque se complicó o porque se infectó”.

“Posibles infecciones y las posibilidades de no poder volver a quedar en embarazo”.

CUESTIONABLE

Esta afirmación también es engañosa porque, de nuevo, no diferencia las complicaciones entre los riesgos del aborto inseguro y seguro. 

De acuerdo con el protocolo de prevención de MinSalud, en los abortos con medicamentos seguros la complicación por infección “es muy poco frecuente, sucede en una de cada 1.000 mujeres, y la mayoría son leves”. En el caso de los abortos seguros con métodos quirúrgicos, esta complicación ocurre en una de cada 1.000 mujeres. 

Para la doctora Plata, “las infecciones siempre serán un riesgo en todos los abortos, ya sean espontáneos o provocados porque el cuello del útero se abre para que puedan evacuar los restos de la gestación y queda un poco dilatado, entonces por ahí pueden ascender bacterias que están en la vagina y generar infecciones”. 

Pero aclara que “entre más seguro y aséptico sea el procedimiento es mucho menor el riesgo. En un hospital, en un ambiente adecuado siempre se utiliza un antibiótico profiláctico para prevenir las infecciones, y entre más controlado se haga el aborto y en un medio estéril hay menor riesgo de infecciones”. 

Como explica la doctora Gil, la mayoría de los casos de infección producida en abortos seguros, “se pueden manejar con antibióticos de forma ambulatoria ,o sea en la casa, la minoría de las veces requiere una hospitalización y en el peor de los casos podría requerir incluso una cirugía para extraer el útero [que generaría infertilidad], pero eso es absolutamente infrecuente. Esos casos extremos de infecciones severas que requieren extraer el útero son típicos del aborto inseguro”.

A lo que Hougton agrega: “las IVE realizadas por personal entrenado y en condiciones seguras tienen una tasa de complicaciones inferior al 0,3 %. Esta cifra desmitifica la creencia de que se trata de un “procedimiento peligroso” en sí mismo”. 

De acuerdo con Houghton, citando al Protocolo de Prevención del Aborto Inseguro en Colombia del Ministerio de Salud, “una de las principales causas de la morbilidad y mortalidad materna es el aborto inseguro, calculando que al menos un 20% de las mujeres que se someten a abortos inseguros terminan siendo atendidas por el sistema salud a causa de las complicaciones”. 

“Mientras para el 2007 el 9% de la mortalidad materna en Colombia se debía a complicaciones del aborto, el aborto seguro realizado por personal capacitado tiene una tasa de complicaciones de entre el 0,1 y el 3% dependiendo del trimestre, de la técnica y otros factores asociados”, agrega. 

El riesgo de infecciones en el útero no solo está relacionado con el aborto. Puede presentarse en cualquier tipo de intervención en el útero como una biopsia, la inserción de un dispositivo intrauterino o un examen médico de rutina. Pero, de nuevo, disminuye cuando se hace en un ambiente seguro y estéril. 
De hecho, según los datos del protocolo del Ministerio de Salud, los riesgos de muerte y complicaciones de un aborto en condiciones seguras son más bajos que los que implican un parto o una cesárea a término.

Complicaciones_aborto_vs_parto

Fuente: Protocolo de Prevención del Aborto Inseguro en Colombia, Ministerio de Salud, página 70.

“Después de un parto normal también se pueden presentar infecciones. De hecho, el riesgo de infección en el posparto es del 5 al 10 % y el riesgo de infección en el posaborto seguro es de 1 por cada 1.000 [que equivale al 0,1%], dijo Gil. 

“Te pueden romper el útero”

CUESTIONABLE

Existe el riesgo de perforación del útero en los abortos seguros, pero es infrecuente, mientras en los abortos inseguros es muy frecuente.

En el modelo de consentimiento informado de aborto con medicamentos seguro propuesto en el protocolo del Ministerio de Salud no se reporta la perforación del útero como una complicación posible. En el de tratamiento quirúrgico seguro sí, pero se menciona que ocurre en una de cada 2.500 mujeres. 

Según explica la doctora Gil, “cuando se introduce cualquier instrumento al útero, ya sea para un aborto o por cualquier otro procedimiento, existe la posibilidad de que ese instrumento perfore la pared uterina". 

Pero, explica, “cuando se utilizan técnicas seguras para el aborto como las aspiración, se utilizan unas cánulas plásticas, romas, es decir, redonditas y flexibles. Entonces, la posibilidad de perforar el útero con esas cánulas es muy baja, aunque existe, pero la mayoría sanan solas”. 

Contrario a esto, en los abortos inseguros en los que se introducen materiales vegetales, agujas para tejer, una especie de cucharas cortantes o tijeras es mucho más probable que haya una perforación. 

No es la primera vez que Colombiacheck verifica desinformaciones sobre el aborto. Aquí puede consultar otros chequeos al respecto y varios artículos (1 y 2) en los que explicamos las causales bajo las que está despenalizado hasta el momento en Colombia y las rutas para acceder al servicio de forma segura.