Pasar al contenido principal

Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso Falso

Falso

Miércoles, 05 Mayo 2021

Falso: joven no fue quemado por el Esmad en Floridablanca, Santander

Por Juan Carlos Chio

El video y las imágenes que circulan en redes sociales sobre un joven que resultó quemado durante las marchas en Floridablanca, Santander, son reales, pero no es cierto que sus heridas sean responsabilidad de la Policía. Así lo verificamos al analizar el video de los hechos y la versión de dos testigos. 

En redes sociales se viralizó el video de un joven con la espalda quemada, mientras es atendido en un centro de salud. Las imágenes han sido compartidas por varias personas, incluyendo el Representante a la Cámara por la Alianza Verde León Fredy Muñoz.

En un trino publicado por el congresista, este asegura: “Es el hijo de una profesora, es un estudiante, el ESMAD lo quemó. Esa es la fuerza bruta de la Policía en Colombia para reprimir la protesta, es dura la imagen, pero el mundo tiene que verla. #ColombiaEnAlertaRoja”.

Esta misma versión fue compartida en por el  usuario de Twitter ImHuman2, quien  aseguró “el ESMAD lo quemó”.

Colombiacheck pudo comprobar que sí hubo un joven de 21 años que resultó quemado el 3 de mayo en el marco de las protestas, que fue atendido inicialmente en la Clínica Foscal (Floridablanca) y luego fue remitido al Hospital Internacional de Colombia (Piedecuesta).

Sin embargo, al verificar un video compartido en las historias del grupo Meme UIS (que descargamos) y en Youtube, así como las versiones de un reportero gráfico del medio Vanguardia, que estuvo en el lugar, de un testigo que estuvo a cuatro metros de los hechos y los partes médicos de ambos centros de salud encontramos que es falso que el Esmad de la Policía haya sido el que causante de las quemaduras.

Tanto el testigo como el fotógrafo de Vanguardia contaron que el joven no resultó quemado por una acción del Esmad. El hecho se presentó cerca de la estación Payador de Metrolínea, en una zona donde estaban concentrados varios participantes del paro.

El video

Un video publicado por el grupo Meme UIS en Instagram asegura que los hechos ocurrieron en la Autopista Bucaramanga - Floridablanca. La grabación fue publicada con la siguiente leyenda: “El muchacho estaba en una moto con un cuchillo” y “acto seguido de que le dijeran que dejara el cuchillo hicieron esto”.

Posteriormente, se ve cómo un joven rueda hacia la paralela occidental, con la espalda en llamas.

Captura de pantalla del instagram

Este mismo video fue publicado en youtube.

Al analizar este video con velocidad baja se observa que no hay ningún integrante del Esmad  cerca.  También se ve observa al joven en una moto con otra persona.  De un momento a otro se incendia. El joven sale corriendo hacia el separador, donde cae al piso y se ve que varias personas se le acercan.

Nuestros colegas de la Silla Vacía, que también publicaron esta secuencia de fotos.

secuencia de la Silla

 

Un testigo de los hechos que dialogó con Vanguardia, pero que pidió que reserváramos su identidad por cuestiones de seguridad, confirmó esta versión y explicó que los hechos ocurrieron cerca de la estación de Metrolínea de Payador.

“Yo estaba en el lugar, como a unos cuatro o cinco metros”, explicó la persona que habló con esta redacción.

Según explicó, en hechos que para él fueron confusos el joven terminó con la espalda en llamas. El testigo indicó que no tiene claro cómo se le quemó la espalda al joven. 

Esta versión coincide con lo que observó el reportero gráfico Jaime Moreno Vargas, quien explicó que entre el sitio de los hechos y la zona donde estaba el Esmad y la Policía (Cañaveral) había cerca de 300 metros, por lo que no había forma de que el joven resultara quemado por una acción de uno de estos uniformados.

En el siguiente video publicado por Caracol Radio Bucaramanga, en su cuenta de Twitter, se muestra el momento en el que el joven es trasladado a la Clínica Foscal de Floridablanca.

El parte médico

Según voceros de la Clínica Foscal de Floridablanca, al servicio de urgencias ingresó a las 5:36 de la tarde del 3 de mayo un paciente de 21 años que fue llevado por desconocidos.

“Al evaluarse se evidencian múltiples lesiones tipo quemaduras de segundo y tercer grado de complejidad, con compromiso aproximado del 27% de la superficie corporal”.

Debido a esto, explican que le prestaron “atención inmediata, estabilización hemodinámica, manejo de heridas y atención por la especialidad de cirugía plástica”.

No obstante, debido a la complejidad de las lesiones, el joven fue puesto en remisión a la unidad de quemados, siendo aceptado ese mismo día por el Hospital Internacional de Colombia, HIC, ubicado en Piedecuesta, Santander. En el Hospital Internacional de Colombia no hubo un pronunciamiento oficial sobre el tema.

Así que, con estos elementos calificamos de falsas las publicaciones en las que aseguran que el Esmad quemó al joven. Aunque el joven sí está con quemaduras en el cuerpo al analizar el video de los hechos y las versiones de los testigos concluimos que los señalamientos son falsos.

Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable Cuestionable

Cuestionable

Lunes, 31 Mayo 2021

Macías exagera sobre bloqueos de vías como delitos cuando afectan la salud: no son de lesa humanidad

Por José Felipe Sarmiento

El señalamiento del senador del Centro Democrático solo acierta en que casos como el de los bebés fallecidos en ambulancias atacadas pueden constituir delitos, pero no de esa magnitud.

En la plenaria del Senado del 24 de mayo de 2021, en la que se debatía la fallida moción de censura contra el ministro de Defensa, Diego Molano Aponte, por los abusos policiales cometidos contra el Paro Nacional que empezó el 28 de abril y ya lleva más de un mes, el senador Ernesto Macías Tovar defendió al funcionario con un argumento crítico de las manifestaciones que fue citado en varios medios (1, 2, 3) y en un comunicado de la corporación.

Tras recordar los dos casos en los que murieron bebés en ambulancias atacadas por manifestantes en vías bloqueadas, el congresista del partido Centro Democrático preguntó “quién dio la orden” de efectuar esas acciones. “Los bloqueos no son un derecho, son una violación a los derechos. En plena pandemia, que tristemente se registran cerca de 500 fallecidos al día, misiones médicas, pacientes graves en las ambulancias; no dejan pasar el oxígeno, las vacunas. Estos son delitos de lesa humanidad”, afirmó.

Dado el impacto de la frase en la opinión pública por su aparición en diferentes sitios de noticias, Colombiacheck decidió verificarla y encontró que es cuestionable. Si bien los bloqueos pueden considerarse delitos en ciertas circunstancias, incluidas las afectaciones a los derechos a la vida y la salud como las mencionadas por Macías, no son de lesa humanidad. Decir eso es una exageración.

La “obstrucción de vías que afecte el orden público” sí es un delito que se incorporó al Código Penal en 2011. No obstante, la definición legal que este contiene es más específica que la de simplemente bloquear, pues debe hacerse “por medios ilícitos” y “de tal manera que atente contra la vida humana, la salud pública, la seguridad alimentaria, el medio ambiente o el derecho al trabajo”.

Al estudiar una demanda contra esta norma, la Corte Constitucional avaló esta penalización teniendo en cuenta que su correcta interpretación pone unas condiciones específicas que no afectan a las marchas o los plantones en general. Así, la sentencia C-742 de 2012 advirtió que “sólo la protesta social pacífica goza de protección constitucional” y, por tanto, las manifestaciones violentas, no.

La constitucionalista Catalina Botero Marino, ex relatora de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para la libertad de expresión, le dijo a Colombiacheck para el explicador sobre la protesta social publicado en 2020 que esta “es naturalmente disruptiva”. Es decir:

“Naturalmente va a haber ruido, es bastante probable que haya carteles y papeles. Si uno no está dispuesto a asumir que la protesta social tiene esas consecuencias, entonces no está dispuesto a proteger la protesta social. Hay que sincerarse. Utilizar la fuerza para impedir que la protesta social bloquee una calle no es legítimo porque eso disuelve la protesta”.

En esa misma ocasión, el politólogo Víctor Barrera Ramírez, investigador del Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), destacó que la disolución de una protesta se debe dar cuando “haya un estado real de cosas donde haya una afectación muy explícita e intolerable de la seguridad y la integridad física de las personas”. No es válido hacerlo con base en situaciones hipotéticas.

Asimismo, el penalista Andrés Garzón Roa señala que el límite entre el derecho a la manifestación pacífica y el delito de obstrucción de vías está marcado por sus efectos sobre los derechos fundamentales de otros ciudadanos, entre ellos la salud y la vida (como en los casos señalados por el senador). “La movilidad, no”, aclara.

“Cuando el bloqueo es prolongado y violento, ahí ya no se ampara la protesta [con la Constitución] y empezamos el camino del tipo penal”, explica. Incluso considera que, en los casos de los bebés que murieron en Cundinamarca y el Valle del Cauca, podría imputarse el cargo de homicidio.

Sin embargo, también recalca que esta conducta está lejos de poder considerarse dentro de la categoría de lesa humanidad. “Ahí hay pirotecnia. Las cosas hay que decirlas como son. No se puede exagerar”, afirma.

¿Por qué no es lesa humanidad?

Como la denominación lo indica, los delitos de lesa humanidad “son conductas gravísimas que afectan a toda la humanidad, no solo a la víctima sino a todo el conglomerado social”, dice Garzón. El abogado especifica que “los bloqueos pueden ser una situación que afecta a toda Colombia, pero no se pueden considerar de lesa humanidad desde la legislación internacional; no es un atentado contra la dignidad como la tortura o la explotación sexual”.

En otro explicador de 2020, Colombiacheck señaló que el Estatuto de Roma, que rige a la Corte Penal Internacional, tiene un listado de conductas específicas que entran en esa clasificación: asesinato, exterminio, esclavitud, deportación o traslado forzoso de población, encarcelación u otra privación grave de la libertad física, tortura, violencia sexual, persecución de un grupo por su identidad, desaparición forzada, apartheid y otros actos inhumanos.

La definición de cada uno tiene unos elementos específicos que establecen un nivel de gravedad que supera al de las mismas conductas en situaciones aisladas. En general, para que una de esas acciones sea enmarcada como de lesa humanidad debe hacer parte de un ataque sistemático o generalizado contra la población civil.

La sistematicidad se refiere a que los actos deben ser producto de un plan organizado. La generalidad, por otro lado, tiene que ver con el número de víctimas: la acción debe estar dirigida contra un gran número de personas. La acreditación de ambos factores requiere un análisis del contexto documentado con pruebas contrastables que den cuenta de las estructuras criminales participantes y su funcionamiento.

Así lo explica una cartilla de la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional (GIZ, por sus siglas en alemán) coescrita por la jurista Claudia López Díaz, hoy magistrada de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El documento se refiere a la aplicación de los delitos de lesa humanidad en Colombia con base en la jurisprudencia nacional e internacional.

Por ejemplo, teniendo en cuenta que algunos habitantes de Cali han alegado que están “secuestrados” por los manifestantes, hay que aclarar que el delito de lesa humanidad más parecido es el de privaciones graves de la libertad pero sus elementos no coinciden con lo que ha sucedido allá. La definición en realidad corresponde a acciones como los secuestros cometidos por las FARC, como lo determinó la JEP en la imputación contra ocho ex jefes de esa guerrilla (ver chequeo).

Como las conductas que describió Macías no coinciden con el listado que contiene el Estatuto de Roma, dado que la definición del delito de obstrucción de vías en el Código Penal nada tiene que ver con los que están descritos como de lesa humanidad a nivel internacional, no hay lugar para su afirmación. En lo único en lo que tiene razón es en que algunos casos específicos han afectado derechos fundamentales como la vida y la salud y, por tanto, pueden constituir conductas punibles, pero no de esa magnitud.