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Lunes, 25 Marzo 2019

Foto de persona con el cráneo aplastado no es de Bello

Por Colombiacheck

En Bello, Antioquia, está circulando una foto impactante de un cadáver ensangrentado, que se asegura es el de un niño secuestrado. Sin embargo, la imagen fue tomada originalmente en Brasil.

A finales de febrero, un niño llamado Julián Velásquez Grisales fue secuestrado en el municipio de Bello, Antioquia.

El caso fue reportado por varios medios nacionales y por las redes sociales de Bello comenzó a circular su fotografía, con la que se pedía información sobre su paradero.

Julián

Pero al mismo tiempo, comenzó a circular una imagen impactante del cráneo aplastado de una persona, que algunos usuarios de redes sociales aseguraron se trataba del cuerpo de Velásquez:

Esta imagen puede herir la sensibilidad de algunas personas

Ver imagen

Foto sugestiva

Verificamos esta foto y encontramos que no fue tomada en Bello, sino en Brasil.

Para comprobarlo, hicimos una búsqueda inversa de imágenes de Google [advertencia: los resultados que se ven en este y en los siguientes enlaces muestran imágenes fuertes y detalladas de cadáveres].

Varios de los resultados apuntan a páginas de "gore" (es decir, que se dedican a compartir imágenes impactantes y sangrientas) que aseguran que la foto fue tomada en el estado de Ceará, en Brasil.

Sin embargo, en la página Gore Brasil se asegura que la foto fue tomada en otra parte de Brasil: Mossoró, en el estado de Rio Grande do Norte.

Al revisar la prensa de Mossoró, encontramos que el medio local Mossoró Hoje reportó el asesinato de tres jóvenes en esa ciudad el 6 de enero. Aunque este medio no publica imágenes tan fuertes como las páginas que mencionamos antes, sí publicó una foto en la que los tres cadáveres están dispuestos en el suelo de la misma manera que se ve en las fotos de Gore Brasil.

Por eso, concluimos que la foto no es de Grisales y ni siquiera fue tomada en Bello.

Martes, 16 Enero 2018

Petro: ¿verdades de campaña?

Por David Tarazona

El pasado 11 de enero, el precandidato Gustavo Petro lanzó dardos contra uno de sus rivales electorales desde su cuenta de Twitter: “mientras Fajardo disparó la deuda en Antioquia, Petro la redujo en Bogotá”. ¿Qué tan cierta es la afirmación?

La discusión inició cuando Petro, precandidato presidencial por firmas del movimiento Colombia Humana, utilizó un artículo del medio de periodismo financiero Bloomberg cuyo título traduce del inglés: “Matemático lumbrera que duplicó la deuda es el favorito a ganar las elecciones colombianas”, publicado el pasado 11 de enero. Colombiacheck verifica pronunciamientos del discurso público, no artículos de noticias. Es por esto que veríficamos con prioridad lo dicho por Petro.

Tras verificar con documentos públicos, contactar a la campaña de Petro, de Sergio Fajardo y consultar un especialista en economía, Colombiacheck calificó la declaración del candidato del movimiento Colombia Humana como Verdadera.

Primero, es cierto que la deuda de Antioquia durante la gobernación de Sergio Fajardo se duplicó, como demuestra la información que nos aportó su campaña, junto con un informe de la Contraloría General: pasó de 640.000 millones de pesos en 2011, justo antes de asumir el cargo, a 1,4 billones de pesos a 2015, según cifras del Departamento Nacional de Planeación (D.N.P.). Y si bien es cierto que durante la administración Petro la deuda pública tuvo una reducción de un punto: bajó de 1,5 billones de pesos a 1,4 de 2012 a 2015, el lapso de su periodo.

No obstante, a estos datos les faltó contexto. Según nos dijo el economista Aurelio Suárez, conocedor de las problemáticas de Bogotá, el Concejo le aprobó en 2013 a la administración de Petro un endeudamiento de 3,8 billones para su periodo, pero al exalcalde se le olvida que pidió al cabildo uno mayor: 4,3 billones de pesos. Agregó que el endeudamiento no es necesariamente malo para una ciudad o departamento. “Si usted lo puede financiar sin menoscabar el ingreso disponible de los habitantes y repercutiendo en obras que le retribuyan a la ciudadanía, yo creo que es un endeudamiento sano”, afirmó Suárez.

Desde la campaña de Fajardo, nos dijeron que el endeudamiento fue utilizado para apalancar proyectos bandera y que no le ven nada malo al considerarlo una herramienta “para la financiación de los gobiernos”. De acuerdo a la información entregada, usaron la “deuda pública para la financiación de proyectos de inversión de nuestro Plan de Desarrollo Antioquia la más Educada”. Agregaron que respetaron la salud financiera del departamento y que tenían el visto bueno del Ministerio de Hacienda y la aprobación de la Asamblea Departamental.

El tema es más complejo de lo que parece. En realidad, como explicó en el diario El Espectador, el economista de la Universidad Javeriana, Gonzalo Hernández, el endeudamiento de una ciudad no solo se debe evaluar desde su crecimiento o reducción, sino por la proporción que representa en los ingresos de una ciudad. Hernández afirmó que para Bogotá esta proporción era del 5,84 % de los ingresos de la ciudad durante la administración Petro, mientras que en la gobernación de Fajardo era del 5,32 %. Es decir que según los datos del D.N.P. entregados por el profesor, en 2015 la deuda bogotana como proporción de los ingresos superaba en 0,52 a la de Antioquia. Así que aunque Fajardo sí lideró un proceso de endeudamiento, en comparación, Bogotá ya estaba endeudada de manera significativa.

También, según nos dijo Aurelio Suárez, la discusión no está aislada del clima electoral. “Es una forma de retaliación”, comentó Suárez, a la negativa de la Coalición Colombia que lidera Fajardo a aceptar una consulta interpartidista o una alianza con Gustavo Petro de cara a la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

Así que más allá de que la frase del precandidato presidencial Gustavo Petro sea verdadera, ésta es una verdad con asterisco, no solo por la complejidad técnica del tema, sino porque se da en medio de una campaña electoral donde cualquier dato sin el suficiente contexto puede ser utilizado para beneficiar una bandera política.

Aunque buscamos un pronunciamiento desde la campaña Petro, no nos llegó a la hora de cierre de esta publicación. Lo mismo hicimos con el equipo de Sergio Fajardo, quienes nos enviaron documentación para este análisis.