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Chequeo Múltiple
En su último discurso ante el Congreso, el presidente Gustavo Petro destacó las cifras de hurto en el país. Primero, presentó una gráfica con las tasas por cada 100.000 habitantes de hurto a personas, comercios y residencias, junto con una tasa agregada que sumaba esas tres modalidades.
"Este cuadro (tasa de hurto por 100.000 habitantes) nunca se había mostrado a la prensa, nunca se había presentado en el Congreso, nunca la tenía la inteligencia policial; lo hicimos nosotros mismos con los datos", dijo el presidente.
Después, Petro aseguró que esas cifras demostraban una reducción de la inseguridad durante su gobierno: "¿Por qué la crítica a Petro es que se disparó la inseguridad y resulta que los datos reales de tasa de hurto, el crimen más extendido sobre la sociedad de Colombia, se desploma?".
La afirmación del presidente es cuestionable. Si bien el hurto a personas sí disminuyó en su gobierno, la metodología que utilizó para calcular las tasas de hurto a comercios y residencias no es la adecuada. Esos delitos no deben medirse por cada 100.000 habitantes, ya que no toda la población está expuesta de la misma manera a esos riesgos. La forma más precisa de calcular esas tasas es con base en el número de establecimientos comerciales y de viviendas existentes. Por esa misma razón, tampoco es metodológicamente correcto construir una única tasa de hurto sumando esas tres modalidades.
La gráfica que presentó Petro tiene como fuente al Observatorio de Derechos Humanos y Defensa Nacional del Ministerio de Defensa, que cada mes publica en su página web las cifras de criminalidad.
Revisamos ese repositorio y encontramos que el Ministerio publica el número total de casos de hurto a personas, comercios, residencias, entidades financieras, abigeato, vehículos, motocicletas y automotores.
Según esos datos, en 2022 se registraron 351.680 casos de hurto a personas y en 2025 la cifra cayó a 289.374. Sin embargo, en 2023 hubo un pico de 391.005 casos.

El hurto a residencias también disminuyó entre 2022 y 2025, al pasar de 34.507 a 25.813 casos. No obstante, al igual que ocurrió con el hurto a personas, en 2023 registró un leve aumento hasta 35.701 casos.

El hurto a comercios, otra de las modalidades que presentó el presidente, sí cayó de manera constante durante el actual gobierno, al pasar de 46.409 casos en 2022 a 26.331 en 2025.

Ahora bien, aunque el número de casos ha disminuido, la gráfica que presentó el presidente mostraba la tasa por cada 100.000 habitantes.
Al revisar los datos del Ministerio de Defensa, encontramos que esa entidad sí publica mensualmente la tasa de hurto a personas por cada 100.000 habitantes. Esas cifras, disponibles desde 2003, muestran que entre 2015 y 2019 hubo una tendencia al alza, que se interrumpió en 2020 por la pandemia.
En 2022 la tasa fue de 681 casos por cada 100.000 habitantes y al año siguiente alcanzó su punto más alto, con 750,2. En 2024 y 2025 volvió a descender hasta ubicarse en 545,4 casos por cada 100.000 habitantes. Esas son las mismas cifras que el presidente presentó en su gráfica para esa modalidad de hurto.
Sin embargo, el Ministerio no publica las tasas por cada 100.000 habitantes del hurto a residencias, el hurto a comercios ni la tasa agregada que presentó el presidente. Consultamos a la oficina de prensa de esa entidad y nos confirmaron que esos indicadores no son calculados ni difundidos por el Ministerio. Según explicaron, únicamente se publica la tasa de hurto a personas porque ese delito tiene como universo de referencia a toda la población, mientras que el hurto a comercios y a residencias no.
Consultamos a Hugo Acero, experto en seguridad y exsecretario de Seguridad de Bogotá, quien explicó que no todos los delitos de hurto deben medirse con base en la población, ya que cada modalidad responde a un universo diferente. En el caso del hurto a comercios y a residencias, por ejemplo, los afectados son los establecimientos comerciales y las viviendas, respectivamente:
“Por ejemplo, la tasa de hurto de vehículos hay que hacerla con el número total de vehículos, porque no todos los ciudadanos tienen vehículos. Igual con motos, comercio. Distinto es el hurto a personas, porque en este caso todos los ciudadanos están en riesgo”.
Es decir, la gráfica que presentó el presidente no es metodológicamente correcta. En el caso del hurto a comercios y a residencias, las tasas deberían calcularse con base en el número de establecimientos comerciales y de viviendas existentes, no por cada 100.000 habitantes.