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Martes, 19 Octubre 2021

No, ‘triqui triqui Halloween’ no significa ‘Satanás, quiero dulces para mí’

Por Mónica Ospino Orozco

Con la cercanía del 31 de octubre empiezan a circular en redes sociales ciertas advertencias que le atribuyen a ese día significados malignos y contrarios a la fe cristiana. Esta vez verificamos que la frase “triqui, triqui” no es “lenguaje satánico”.

El Halloween es un festejo que tiene sus orígenes en la tradición de los antiguos celtas, que el 31 de octubre festejaban el fin de la cosecha o ‘Samhain’ y que marcaba el inicio del otoño y de los días más cortos y fríos,  entre los años 600 y 700. Los celtas, además, creían que en este día los espíritus de los muertos podían volver al mundo de los vivos y por eso les dejaban ofrendas en las puertas de sus casas.

Posteriormente, hacia 835 el Papa Gregorio IV cambió para el 1 de noviembre la fecha del festival Lemuria que celebraban los romanos y culminaba el 13 de mayo y que también era un día en el que se creía que los muertos podían visitar a los vivos. Para ese entonces, ya la iglesia lo había adoptado como el día de Todos los Santos.

Y por eso el 31 de octubre se convirtió en la víspera de la festividad católica del día de Todos los Santos (1 de noviembre), que en inglés es All Hallow’s Eve y que, con el paso del tiempo, dio forma a lo que hoy se conoce como Halloween en gran parte del mundo occidental.

Justamente por sus orígenes paganos, en Facebook circula una pieza gráfica que invita a no festejar este día y que asegura en el titular del post: “Triqui, triqui Halloween, en el lenguaje satánico significa: Satanás, Satanás, quiero dulces para mi” (sic).

La publicación fue hecha en la página denominada ‘Defensa Católica’ y ya cuenta con más de 2.400 compartidos y cerca de 275 comentarios. En el post piden: “no festejes el Halloween”.

En Colombiacheck, realizamos una búsqueda histórica y lingüística. Encontramos que la frase ‘triqui, triqui halloween’, tiene todo el origen en el idioma inglés y no tiene nada de satánico. 

“La palabra Halloween viene de ‘All Hallow’s Eve’ que significa ‘Noche de Todos los Santos’, que es una fiesta cristiana”, nos explicó Pablo González Martínez, doctor en lingüística de la Universidad de la Ciudad Nueva York (The City University of New York - CUNY)  

Para el experto lingüista, “Triqui triqui, es una adaptación fonética en español de ‘trick or treat’ que traduce más o menos ‘golosina o travesura’, y se usa porque en Estados Unidos los niños tradicionalmente piden dulces en Halloween, amenazando con que, si no les dan, hacen una travesura. Pero tanto en inglés como en español, no tiene realmente la fuerza de una amenaza. En Colombia, es conocida la frase: “triqui, triqui, Halloween, quiero dulces para mí y, si no me das…”.

Precisa, González que “lingüísticamente no tiene nada que ver con satanismo, sin mencionar que no hay tal cosa como una lengua satánica”.

De acuerdo con un artículo del divulgador cultural Alfred López, en su blog de 20minutos.es, “los años 20 del [del siglo XX] fueron los de la expansión de la celebración, pero cuando realmente se hizo popular (a nivel mundial) fue a partir de 1950, año en el que una familia de Pensilvania inició una campaña de recogida de dulces y alimentos a favor de la UNICEF, utilizando para ello el truco o trato. A partir de entonces, la aparición y mención de esta campaña por parte de múltiples medios de comunicación lo convirtieron en uno de los ejes centrales de la celebración de cada Halloween”.

En Colombia, entre tanto, y de acuerdo con este artículo de la Universidad Sergio Arboleda, en Colombia, “no es poco frecuente que se busque desmotivar la celebración al considerar que tanto los cantos como los antecedentes históricos de la fiesta tienen cierta influencia satánica. De este modo, se ha privilegiado cantar `Quiero paz, quiero amor, dame dulces por favor’ sobre el clásico ‘Triqui-Triqui, Halloween. Quiero dulces para mí… y si no me das, te rompo la nariz’. Todo esto, con el ánimo de promocionar costumbres más pacíficas entre los niños”.

Y añade el mencionado artículo que “en los últimos años, novedosas costumbres se han añadido a la ya peculiar celebración. Además de los niños y los padres, se disfraza también a las mascotas, en particular, a los perros. Canes de todos los tamaños y razas van por la ciudad junto a sus amos con esmoquin; se celebran fiestas temáticas de toda índole con concursos al atuendo más creativo. En conclusión, del sentido diabólico de la fiesta poco queda. Hay que celebrar en familia y con las precauciones de rigor. No perder de vista a los niños y, en lo posible, evitar disfrazarlos con atuendos que incluyan máscaras”. 

Así es que tras estos análisis y evidencias concluimos que es falso que el popular estribillo “triqui, triqui Halloween” signifique “Satanás, Satanás, quiero dulces para mí”, pues es simplemente una adaptación fonética de las palabras del idioma inglés trick o treat.

 

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Jueves, 28 Octubre 2021

Julián Román no pidió donaciones para el tratamiento de su papá ni con ellas se compró una Harley

Por Mónica Ospino Orozco

En realidad el actor denunció en redes sociales la falta de atención de una EPS. La moto una HD Sporster Iron 833 es de su propiedad de tiempo atrás.

Tras la reciente captura del narcotraficante Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, ocurrida el pasado 23 de octubre, el actor, Julián Román, tuiteó “Mafiosos capturando a mafiosos”, lo que para muchos usuarios de redes sociales se convirtió en un insulto en contra de los miembros de la fuerza pública que participaron en el operativo.

La oleada de críticas al actor revivió una desinformación en contra de él. El año pasado, Román, a través de sus redes sociales y en algunos medios de comunicación, denunció la mala atención que estaba recibiendo de parte de la EPS Medimás su papá, el también actor, Edgardo Román, quien padece cáncer.

 

El 25 de octubre pasado se viralizó una publicación de Twitter de la usuaria Bettycriticonaa, a quien en otras ocasiones hemos verificado (1) en la que asegura escribió: “MaIa caIaña !! Julián Román pidió donaciones para costear los gastos medicos de su padre el actor Edgardo Román y con lo recaudado se compró una Harley. ¿Cómo la ven?” (sic).

La publicación, ilustrada con dos fotos, una del actor admirando una moto y otra con el titular de una noticia de la FM en la que se ve a Edgardo Román, para el momento del cierre de este artículo había alcanzado más de 1.500 me gusta y unos 1.100 retuits. Uno de nuestros seguidores en esa red social nos pidió que la verificáramos, por lo que en Colombiacheck le pusimos la lupa al trino.

Para este chequeo, en primer lugar, hicimos una búsqueda en las redes sociales del actor, que no tienen restricciones para ver el contenido (Twitter, Facebook e Instagram) y encontramos que Julián Román es un asiduo usuario de las tres, pero en donde más interactúa es en Twitter desde su cuenta @JulianRoman.

En esa red, hicimos una búsqueda avanzada para verificar si en algún momento él había pedido donaciones o apoyo para pagar el tratamiento de cáncer de su padre. Esta búsqueda la hicimos con la palabra clave padre y encontramos que hay más de 60 tuits en los que Román usa la palabra y en la mayoría de las ocasiones es para compartir fotografías de su papá y rendirle homenaje de diferentes formas. No encontramos ningún tuit que se refiera a pedir donaciones para él. 

También buscamos con la palabra clave “Vaki” (pues esta es una forma popular de abrir una cuenta de donaciones en redes sociales) sin embargo, solo encontramos que en dos tuits de Román en los que el actor promueve donaciones para causas sociales externas.

Por último, también en el Twitter del actor buscamos con la palabra donaciones y solo encontramos dos tuits, uno de 2010 y otro de 2011 en los que de nuevo, Román, pide donaciones para causas externas (y una es de sangre), no para su familia.

Los dos trinos en los que Román se queja de la atención para su padre tienen fecha del 13 de noviembre de 2020 y del 18 de noviembre de 2020 (ver los enlaces arriba) y en esas ocasiones lo hace a manera de denuncia en contra de la EPS Medimás.

Fuimos también a la cuenta de Facebook del actor, en donde comparte contenidos relacionados con su trabajo y sus aficiones (ciclismo, motociclismo) e igualmente hicimos una búsqueda similar a la hecha en Twitter. 

Con la palabra “donaciones”, encontramos tres publicaciones referidas a promover aportes para el concierto ‘Un canto por Colombia’ (que es una iniciativa de artistas y líderes sociales en contra de la violencia en Colombia). Con las palabras “Vaki” y “Edgardo” los resultados fueron iguales a los encontrados en Twitter.

La búsqueda también la hicimos en la cuenta de Instagram de Román y, de nuevo, no encontramos publicaciones en las que el actor pida aportes para pagar el tratamiento de cáncer de su papá.

Además hicimos una búsqueda avanzada en Google para verificar si este motor arrojaba algún resultado relacionado con el tema de este chequeo, pero los resultados mostraron noticias en las que se retoman los trinos de Román en los que denuncia la mala atención que está recibiendo su padre (1, 2, 3). No encontramos ninguna publicación que sugiriera nada que el actor hubiera pedido dinero para la atención de la salud de Edgardo Román.

Sobre la motocicleta

La motocicleta de Julián Román fue noticia en diciembre pasado cuando fue compartido un video en la cuenta de Tik Tok de la empresa Aquashield (que se dedica a proteger la pintura de automotores de los daños que pueda ocasionar el agua).

En dicho clip se ve al actor llegando a las instalaciones para recoger una Harley Davidson, modelo Sporster IRON 883 de su propiedad y que había sido sometida a un proceso para hacer la pintura repelente al agua.

En el video se escucha que el actor llega diciendo: “vamos a ver cómo quedó la consentida”. Acto seguido, una representante de Aquashield le hace la demostración de cómo resultó el proceso, por lo que queda claro que la motocicleta no fue comprada en ese momento.

De hecho, en la cuenta de Instagram de Julián Román hay varios videos de él conduciendo su Harley y uno de ellos tiene fecha del 5 de marzo del 2020 en el que se ve al actor rodando en su moto en Bogotá, es decir, varios meses antes de su queja por la situación de su papá con la EPS y también meses antes de que la polémica estallara en diciembre de 2020.

 

 

En Colombiacheck intentamos contactar a través de Twitter al actor para preguntarle en detalle por estas afirmaciones, sin embargo, no nos respondió.

Tras haber verificado en las cuentas de redes sociales del actor y haber hecho búsquedas detalladas acerca de que Román “pidió donaciones para costear los gastos médicos de su padre el actor Edgardo Román y con lo recaudado se compró una Harley”, concluimos que es falsa esta afirmación. El actor no pidió donaciones para ello y además es propietario de la motocicleta de tiempo atrás.