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Cuestionable

Viernes, 09 Abril 2021

Ocupación laboral fue la más alta en alcaldía Petro, pero no es posible atribuir este logro solo a sus políticas

Por Laura Rodríguez Salamanca

En un trino el senador adjudicó a su administración las cifras positivas en esta materia. Pero el aumento de la ocupación fue tendencia en todo el país. Según expertos, este tipo de resultados se deben a múltiples causas.

“Le han dicho que gobernamos mal, que podríamos paralizar el país. Pero miren lo que pasó cuando gobernamos a Bogotá. Logramos la tasa de ocupación laboral más alta de la historia de la ciudad. Después de nuestro gobierno se desplomó. Esto se llama crear riqueza”. Estas palabras fueron trinadas por el senador Gustavo Petro en la tarde del pasado 28 de febrero de 2021.  

El trino está ilustrado con una gráfica de las tasas de ocupación de Bogotá de 2001 a 2020, basada en datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, en la cual se resaltan los años 2012, 2013, 2014 y 2015 con el logotipo de Bogotá Humana.

Esta publicación, en la que el senador y posible candidato presidencial adjudica a su administración como alcalde de Bogotá las cifras de ocupación de dichos años, ha sido retuiteada más de 3.200 veces y ha recibido más de 8.600 me gusta. Esa es una de las razones por las que en Colombiacheck decidimos revisarla. 

Además, encontramos que un par de portales de noticias han publicado artículos que van por la misma línea argumentativa que el trino del líder de Colombia Humana y que circulan ampliamente en redes sociales. 

Por ejemplo, Pluralidad Z, el 9 de febrero publicó un artículo titulado “Según el DANE, Gustavo Petro generó empleo y riqueza durante su alcaldía en Bogotá”. En este se sostiene, igual que en el trino, que las “mínimas tasas [de desempleo] se dieron justamente cuando Petro estuvo al mando de la rama ejecutiva de la principal ciudad del país” y que “ninguna de las administraciones posteriores ha alcanzado números tan positivos como los obtuvo Petro durante el 2014”.

El link de la publicación, según datos de CrowdTangle, una herramienta de monitoreo de redes sociales, ha tenido más de 96.300 interacciones en Facebook y Twitter. Además, ha sido compartida tanto en febrero como a finales de marzo.  

El mismo contenido aparece publicado por el portal Noticias Colombia, en el cual ha tenido más de 2.700 interacciones en Facebook, de acuerdo con CrowdTangle. 

Noticia_cuestionable_Petro_Bogotá

En Colombiacheck calificamos como cuestionables tanto el trino de Gustavo Petro como los artículos con contenido similar a su publicación. 

Aunque las cifras de ocupación (más allá de la calidad del empleo) en la ciudad son acertadas, no es posible adjudicar dichos resultados enteramente a su administración, sin tener en cuenta otros factores como que el crecimiento de la ocupación del país era similar. De acuerdo con varios expertos a los que consultamos, este tipo de fenómenos tienen explicaciones multicausales. 

La explicación es más amplia

Para verificar el trino del senador, primero revisamos las cifras de ocupación del DANE, y efectivamente los datos presentados son correctos. La cifras de ocupación de la capital entre 2012 y 2015 son significativamente altas, especialmente en 2014, que fue de 66,18 %. Además, la tasa empezó a descender en 2016.

 

Hay que recordar que Petro fue alcalde entre el primero de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2015, aunque hubo alcaldes encargados entre el 20 de marzo de 2014 y el 23 de abril de 2014. Pero, a simple vista, las cifras le dan la razón al senador. 

Sin embargo, como le explicó a Colombiacheck la economista María Fernanda Valdés, doctora en economía por la Freie Universität de Berlín, “el senador Petro está hablando de un resultado de política como si fuera propio, como si Bogotá Humana hubiera logrado esa tasa de ocupación. Pero mostrar solamente una tasa de ocupación, no es suficiente para probarlo. Se necesita un análisis mucho más exhaustivo para saber qué produjo ese resultado”.

En palabras de Iván Jaramillo Jassir, experto en derecho laboral y pensional e investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, “el crecimiento del empleo se asocia a muchos factores: estacionales, PIB e inactividad (...). Vincular las políticas locales con el crecimiento de la empleabilidad es muy complejo porque depende de muchos factores impositivos y de la dirección de la economía nacional. Obviamente sí hay una mejoría a la que él puede contribuir, pero está relacionada con el ciclo económico”. 

Es que el incremento de la ocupación que presenta Petro no es aislada. De acuerdo con datos del DANE, la tendencia de la capital fue la misma que la que se presentó a nivel nacional. Además, esta curva de crecimiento no se inició en la administración Petro, sino que empezó antes y alcanzó su cúspide en el ciclo económico.

Ocupacion_nacional_por_regiones

“Desde 2012, hay un notable crecimiento en la tasa de ocupación nacional, que alcanzó su máximo en 2015. O sea, el evento fue a nivel nacional. Y ese cambio venía creciendo desde 2008, más o menos. No parece ser algo particular de la alcaldía”, explica Laura Fuerte, jefe del departamento de Economía de la Escuela de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de la Sabana. 

¿A qué se podría deber ese incremento de la ocupación en todo el país? Para explicar este tipo de fenómenos, según Valdés, “hay una parte que puede ser política y otra parte que es buena suerte. Y la buena suerte puede ser ciclo económico”. 

En sus palabras, “en el 2014 empiezan a caer los precios de los commodities y todo Colombia se siente eso, pero en el 2011, 2012, 2013 fue una época de muy buen crecimiento económico en Colombia. Fue una época en la todavía estaban los precios del petróleo altísimos. Entonces nosotros nos beneficiamos mucho de eso hasta el 2014. Ya después cae”. 

El precio del petróleo fijado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es solo una muestra de ese ciclo económico favorable. En 2012 alcanzó el precio más alto desde 1960: 109,45 dólares por barril. Y en 2015 y 2016 cayó a menos de la mitad de la cifra de 2012: 49, 49 y 40,76 dólares por barril respectivamente.

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Evolución anual del precio medio del petróleo crudo fijado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de 1960 a 2020 (en dólares por barril). Fuente: Statista.

La bonanza de la economía colombiana y latinoamericana durante esta época en relación con el aumento del precio de los commodities ha sido analizada en diversos artículos (1, 2, 3, 4 y 5). 

Por ejemplo, en una investigación publicada en 2019 por la Universidad de La Salle en la que se analizaron los precios de los commodities y las causas y efectos del crecimiento económico en Colombia entre 1986 y 2016, se concluyó que para Colombia hay una “relación positiva entre el crecimiento económico y los precios de los commodities, siendo el petróleo el más relevante”. 

Así mismo, en un trabajo publicado en 2017 por la Universidad de Chile, se escribió que un ejemplo de los efectos de los shocks externos sobre la economía latinoamericana es “el superciclo en los precios de commodities desencadenado el 2003, el cual estuvo impulsado principalmente por el aumento en la demanda de China por materias primas”, que “junto  a otros hechos evidenciados durante la primera década del siglo XXI contribuyó al progreso económico de Latinoamérica”. 

Uno de los efectos que se enumeran para el caso de Chile era el impacto positivo en el mercado laboral. 

Por su parte, en un artículo publicado en 2015 en los Borradores de Economía del Banco de la República se anotaron algunos de los factores que “le permitieron al país incrementar su ritmo de crecimiento a partir de 2004, y lograr una rápida recuperación de los efectos de la crisis financiera internacional en 2009”, además de “ubicar a Colombia como una de las economías más dinámicas de América Latina”. 

Entre estos se cuentan: los altos precios del petróleo (que coincidieron con una significativa expansión de sus niveles de producción en el país) y de otras materias primas, “mayores flujos de capital, las favorables condiciones de financiamiento externo (bajas tasas de interés, primas de riesgo reducidas y abundante liquidez internacional) y la mayor confianza de consumidores e inversionistas”. 

Además, se cita, tal como nos indicó Valdés, que “a partir de la segunda mitad de 2014 la economía colombiana comenzó a ser afectada por una significativa reducción de sus términos de intercambio como resultado principalmente de la fuerte caída del precio del petróleo” y otros choques externos como la desaceleración económica de China y otros socios comerciales, que afectaron el crecimiento económico del país.   

Además de esto, al comparar la variación porcentual del crecimiento de la ocupación entre Bogotá y el total nacional se evidencia que en 2012 y 2013 la variación de la capital se dió casi que en el mismo nivel que la de la nación, y que en 2014 y 2015 el crecimiento fue inferior al de todo el país. 

El crecimiento más notorio por encima de la variación nacional se presentó entre 2010 y 2011. 

Variacion_porcentual

Además de consultar a los expertos, nos comunicamos a través de Twitter con el senador Petro y le preguntamos a qué decisiones y políticas de su administración le atribuye propiamente el incremento de la tasa de ocupación de la ciudad en esa época, los programas exactos y la ocupación generada, y si es posible que otros factores, como los que hemos descrito en esta verificación, influyeran en la tasa de ocupación durante su mandato. 
Nos respondió: 

“La tasas de ocupación depende de la ampliación del mercado interno. El mercado interno creció en Bogotá gracias a la disminución sustancial de la pobreza. ¿Qué políticas implementamos para la reducción de la pobreza? El consumo mínimo vital gratuito, el subsidio sisbén en el transporte, la expansión del cuidado integral de la primera infancia, los Territorios Saludables entre otras medidas”.

Con base en esta respuesta, Laura Fuerte le dijo a Colombiacheck que aunque tiene sentido que se pueda incrementar la ocupación a través de la demanda (la gente tiene más recursos por las medidas implementadas para la reducción de la pobreza), “lo que parecería un poco extraño es que el senador Petro está defendiendo que si el aumento en la tasa de ocupación fue porque las medidas que se tomaron en reducción de pobreza, pues la creación de demanda agregada y de los empleos no tienen efectos inmediatos”. 

“Las medidas toman tiempo y más si es por el lado de la demanda porque el mecanismo de transmisión es mucho más lento. Primero hay que esperar a que se genere una mayor presión sobre la oferta para que la oferta demande ese mayor mercado laboral”, agregó la economista. 

En ese sentido, la respuesta del senador Petro no explicaría la tasa de ocupación de, por ejemplo, 2012, año en que se inició su mandato. Además, las políticas que mencionó como explicación de la tasa de ocupación se implementaron, por supuesto, a lo largo de su gobierno:

1) El decreto de consumo mínimo vital gratuito de agua potable se firmó el 15 de febrero de 2012. 
2) El subsidio de transporte para población sisbenizada empezó a ser efectivo en 2014.
3) Y el programa Territorios Saludables se inauguró a mediados de 2013.

Por su parte, María Fernanda Valdés, nos explicó que “los factores que el senador Petro presenta son muy importantes, porque obviamente aumentando el consumo, sobre todo de las clases pobres se amplía el consumo interno de una ciudad. Y esto podría ocasionar un aumento de la ocupación, Pero lo que le está diciendo es solamente una hipótesis, él no lo está probando”. 

“En economía, para probar algo como esto uno tendría que hacer un análisis muy detallado donde uno pudiera ver cuál de todos estos factores fue el que más afectó y si todos estos factores afectaron”, agregó la economista. 

Así las cosas, le preguntamos al senador si existen estudios que permitan establecer una relación causal entre las políticas de su alcaldía y las tasas de ocupación. “Los únicos estudios los hizo Jorge Iván González, que yo conozca”, nos respondió. 

Nos comunicamos con el referido del senador, doctor en economía de la Universidad Católica de Lovaina y profesor de la facultad de Economía de la Universidad Externado de Colombia, quien nos compartió un análisis de las cifras que dejó en Bogotá la alcaldía de Petro, publicado el 07 de abril de 2014. Hay que aclarar que no se trata de un estudio de causalidad.

En el texto se explica, por ejemplo, que “la tendencia creciente del PIB [de la ciudad] se mantuvo durante los dos años [hasta ese momento] de la alcaldía de Petro” y que “las variaciones anuales de ese indicador son [eran] similares a las que ha [había] tenido el PIB nacional, y son [eran] propias del ciclo”. 

También que aunque las 13 áreas metropolitanas de Colombia mostraban un aumento de la ocupación, en Bogotá en 2013 había menor desempleo y mayor ocupación que en las demás áreas. 

“La interpretación de estas tendencias es especialmente favorable si se tiene en cuenta la elevada tasa de participación que existe en Bogotá (71,4 por ciento) con respecto a las áreas metropolitanas (67,4 por ciento). Bogotá tiene un mérito especial porque cuando la tasa de participación es alta, es más difícil reducir la tasa de desempleo”, anotó el experto en el texto.

Cuando le preguntamos si era posible establecer una relación directa entre las políticas adoptadas por la administración de Petro y la tasas de ocupación de la ciudad, tal como el senador hizo en su trino, respondió: “A otras ciudades, en el mismo momento, no les fue tan bien. Este podría ser un criterio para evaluar. Por esos días Bogotá y Bucaramanga tenía muy buenos indicadores. Otras ciudades no estuvieron tan bien, a pesar de que gozaron de las mismas bonanzas”.

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Jueves, 13 Agosto 2020

Chequeo a la oposición: Gustavo Petro

Por Laura Castaño Giraldo y José Felipe Sarmiento

Este artículo hace parte del chequeo al discurso de la oposición del 7 de agosto de 2020.

El senador de Colombia Humana, Gustavo Petro, hizo el 7 de agosto la primera intervención del discurso colectivo de la oposición sobre los primeros dos años de mandato del presidente, Iván Duque. Después de él, participaron otros políticos como Ángela María Robledo, Gustavo Bolívar y César Pachón, entre otros.

Colombiacheck seleccionó y verificó cinco de las afirmaciones que hizo Petro. Dos resultaron ser falsas, dos, cuestionables, y una, inchequeable.

Antes de realizar todo el proceso, le escribimos al contacto de prensa del congresista para consultarle las fuentes que había utilizado para sustentar lo que dijo y para entender a qué se refería, exactamente, con algunas expresiones. Pero, hasta el momento de esta publicación, no nos contestó.

"Tenemos cinco veces más muertos por COVID-19 de los que deberíamos"

FALSO

El senador Gustavo Petro dijo que en Colombia “tenemos cinco veces más muertos [por COVID-19] que los que debíamos tener, de acuerdo a los cánones mundiales, y esto se debe no solo a la expansión del virus, sino también a que el virus ha tenido más poder mortífero que en la mayor parte del mundo”.

El 7 de agosto, la tasa de mortalidad por COVID-19 en Colombia era de 243,2 por ada millón de habitantes. De acuerdo con el reporte diario del Ministerio de Salud, se habían registrado 12.250 muertes hasta ese momento y en todo el país viven 50’372.424 personas, de acuerdo con las proyecciones de población del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) para 2020 con base en el censo más reciente.

El mundo llevaba 714.618 decesos por la misma causa entre los 7.795 millones de personas que hay en el planeta según el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Así, la tasa global era de 91,7 muertes por millón. Menos de la mitad del dato nacional, pero no la quinta parte que dijo Petro.

El país está por encima del dato global desde el pasado 2 de julio. Desde entonces, ha tenido una aceleración que ya lo tiene en el puesto 23 de los territorios con las cifras de mortalidad más altas del planeta para esta variable (el día del discurso estaba en el 25), de acuerdo con el portal estadístico Our World in Data, que trabaja con datos oficiales. Pero la diferencia está lejos de ser la que afirmó el senador.

Colombiacheck también intentó con el promedio de muertes diarias por millón de habitantes de una, dos y hasta tres semanas antes del discurso. Sin embargo, las cuentas nunca dieron el resultado del que habló Petro. De hecho, Colombia tuvo una tasa promedio semanal de fallecimientos al día entre seis y ocho veces mayor a la del mundo en la segunda mitad de julio y la primera semana de agosto.

No obstante, este cálculo tiene el mismo inconveniente que las comparaciones sin contexto entre países, porque no todo el planeta está en la misma etapa de la epidemia. Tanto así, que ya había habido un pico global en abril, cuando la pandemia estaba en su peor momento en Europa, mientras que Colombia estaba aplazando el ascenso con la cuarentena nacional. Colombiacheck ya la ha explicado incluso en un podcast que surgió a partir de otro chequeo.

La aparente letalidad del coronavirus, en cambio, es menor en Colombia que en el mundo. De los 367.196 contagios confirmados en el país hasta el 7 de agosto, el 3,3 por ciento había terminado en fallecimientos. En el mundo, había sido el 3,7 por ciento de 19 millones de casos.

Sin embargo, hay que recordar que este cálculo tampoco refleja diferencias reales en el “poder mortífero” de la infección, puesto que es una cuenta apresurada y mal hecha, como lo detalló Colombiacheck en marzo. Las variables reflejan momentos diferentes del pasado porque el retraso en las cifras de muertes frente es mayor, debido al tiempo que pasa entre el contagio y el eventual fallecimiento de una persona. Además, los datos dependen de factores muy cambiantes entre países, como la cantidad de pruebas, la estrategia de testeo y la evolución local de la epidemia.

Otra posibilidad es que Petro estuviera refiriéndose al exceso de mortalidad, o sea las defunciones adicionales que se han presentado en 2020 frente a las esperadas con base en las que hubo en las mismas semanas de años anteriores. El 6 de agosto, un día antes del discurso, el DANE había publicado los datos para Colombia con corte hasta junio. Hasta ese momento, el país estaba en ascenso y ya había alcanzado un 28 por ciento de aumento máximo en una semana frente al promedio de la misma de 2015 a 2019.

Sin embargo, son pocos los países sobre los que se conocen estos datos. Algunos medios internacionales, como The Economist, Financial Times y The New York Times, les han hecho seguimiento en algunos de los lugares más afectados por la emergencia global, pero son insuficientes para establecer “cánones” o promedios mundiales para comparar con las estadísticas nacionales y obtener una razón exacta de “cinco veces más” como la que dio el senador en su intervención.

El 28 por ciento de Colombia es igual a la situación que tenía Suráfrica al principio de julio y cercano a la de Estados Unidos al final de marzo (31 por ciento), fechas en las que respectivamente estaban entrando en etapas peores. El número también es cercano a los máximos de Francia (31 por ciento) y Suiza (26 por ciento) en marzo y abril e incluso raya con el promedio de 29 por ciento que le quedó a Italia entre marzo y mayo. Pero esto tampoco prueba la cifra puntual que dio el senador Petro.

Finalmente, Colombiacheck visitó otros sitios de internet que le sugirió el epidemiólogo Leonardo León Núñez, que ha sido investigador del Instituto Nacional de Salud: los mapas de la Organización Panamericana de la Salud y la Universidad Johns Hopkins sobre la situación de la pandemia en el continente y el mundo, respectivamente, y la base de datos estadística de actualización en tiempo real Worldometer. En estos tampoco halló nada que confirmara el dato que dio el congresista.

Dado que ninguna de las posibles variables analizadas coincide con la comparación que hizo Petro, su afirmación es falsa. La tasa de mortalidad por COVID-19 en Colombia ni siquiera triplicaba y mucho menos quintuplicaba la mundial el 7 de agosto y otras posibles estadísticas que pudo haber usado para obtener ese resultado, aunque fuera con imprecisiones, tampoco se acercan a lo que dijo.

“Somos uno de los países con más bajo porcentaje de médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes en todo el planeta Tierra”

CUESTIONABLE

Petro además afirmó que Colombia es “uno de los países con más bajo porcentaje de médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes en todo el planeta Tierra”. 

Consultamos con su equipo de prensa para conocer la fuente de su afirmación, pero, hasta el momento de publicación de este chequeo, no nos han dado respuesta, así que nos remitimos a Google para hacer un rastreo de cifras que nos pudieran orientar al respecto. 

El primer referente que encontramos es un ranking de la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económicos (OCDE), de la cual hacen parte 37 países de todo el mundo, entre ellos Colombia, que se unió el 28 de abril de 2020

Según la última información que ha suministrado esa organización sobre la situación de los países miembros, en términos de cantidad de personal de salud, Colombia se quedó en la ‘cola de la fila’. 

Al poner el ojo en las estadísticas, nos dimos cuenta de que los datos ubican a Colombia en el puesto 31, entre 32 países que se tuvieron en cuenta para el análisis, con 2,2 médicos por cada 1.000 habitantes. Eso en términos de porcentaje, como lo pone Petro, significa que apenas el 0,22% de ellos son médicos. 

Por el contrario, Austria, que es el país que ocupa el puesto más favorable en la gráfica, tiene 5,2 médicos por cada 1.000 habitantes. 

La posición de Colombia no mejora cuando se revisan las cifras que registran qué tan numeroso (o no) es el personal de enfermería. De acuerdo con la gráfica, hay 1,3 enfermeros(as) por cada 1.000 habitantes. Ese número corresponde al 0,13% y ubica a Colombia en el último puesto de los 34 países que fueron analizados. 

Con una diferencia notoria, Noruega quedó de primero en la lista con 18 enfermeros(as) por cada 1.000 habitantes. 

Las cifras de la OCDE parecen ser un primer sustento para la afirmación de Petro, pero recordemos que él habló de la situación de Colombia comparada con “todo el planeta Tierra”. En ese sentido, no hay que olvidar que en el mundo hay 194 países (reconocidos por la Organización de Naciones Unidas, ONU) y los análisis de la OCDE solo recogen información de personal de medicina y de enfermería de 32 y 34 países respectivamente, es decir de menos del 20% del total. 

Por ello, decidimos contrastar y ampliar los datos anteriores con los que proporciona el Observatorio Global de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Según sus estadísticas, Colombia ocupa el puesto 75, entre 193 países, con un total de 2,2 médicos por cada 1.000 habitantes.

En el caso de personal de enfermería, su posición descendió hasta el puesto 140 con un total de 1,3 enfermeros(as) por cada 1.000 habitantes.

Allí cabe precisar que la información que la OMS recopiló sobre Colombia tiene fecha de 2018 y muchos de los datos de los otros países que figuran en el registro no están tan actualizados. La cifra de médicos en Venezuela, por ejemplo, es de 2001 y la de Canadá es de 2016.

Luego de todo este rastreo, calificamos como cuestionable la afirmación de Petro porque llega a una conclusión que puede prestarse para malas interpretaciones. Según la OCDE, Colombia sí es “uno de los países con más bajo porcentaje de médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes”. Pero ojo, como ya dijimos, eso es solo con respecto a los 32 y 34 países, respectivamente, que hacen parte de sus análisis.

Si nos fijamos realmente en su posición frente a “todo el planeta Tierra”, como enfatizó Petro, basándonos en los datos de la OMS, la situación de Colombia es más favorable. No está en las primeras posiciones en cuanto a cantidad de personal médico (75) y de enfermería (140) por cada 1.000 habitantes, pero tampoco está entre las últimas. 

De todos modos es justo aclarar que la salud en Colombia sigue penando porque los recursos humanos no son suficientes. En mayo de 2020, Sergio Isaza Villa, médico pediatra y presidente de la Federación Médica Colombiana, le dijo al periódico El Colombiano que en Colombia hay entre 90.000 y 100.000 médicos, pero se necesitan “alrededor de 250.000”, que vienen siendo aproximadamente 5,2 por cada 1.000 habitantes, para poder ofrecer un servicio de atención y prevención adecuado. 

“Somos el país en el puesto 10 en contagios y el 100 en pruebas”

El senador Gustavo Petro, en medio de su discurso, dijo que “Somos el país en el puesto 10 en contagios y el 100 en pruebas”, frase que, por motivos prácticos, dividiremos en dos para proceder con su verificación.

“Somos el país en el puesto 10 en contagios”

CUESTIONABLE

Petro dio ese dato el 7 de agosto de 2020 y, según el reporte 200 de la OMS, que recopila las cifras de casos de COVID-19 en el mundo en esa fecha, Colombia se encontraba en el puesto 9 con 345.714 contagiados, una cantidad que se aproximaba bastante a la de Chile, que ocupaba el puesto 8 y tenía en ese entonces 366.671 casos. 

También revisamos el reporte 199 para ver si el 6 de agosto, día previo al discurso, Colombia había estado en el puesto 10, como dijo Petro, pero tampoco fue así. Ese día el país se mantuvo en el crítico puesto 9 con 334.979 casos

El senador, a pesar de que no le atinó plenamente al dato, se acercó bastante a la posición de Colombia frente a otros países en términos de número de contagios por el nuevo coronavirus y por ello calificamos su afirmación como cuestionable. 

No sobra recordar que, según el Coronavirus Research Center de la Universidad Johns Hopkins, Colombia ocupa, a fecha del 12 de agosto de 2020, el puesto 8 en cuanto a cantidad de personas contagiadas con COVID-19 en el mundo, con una total de 422.519. Eso significa que desbancó a Chile y que se aproxima a Perú. 

Por otro lado, como ya explicamos y hemos dicho en varios chequeos, el número de casos confirmados se ve afectado por múltiples variables. Una de las más importantes a tener en cuenta es la capacidad diagnóstica, es decir el número de pruebas que se procesan en cada país. El senador mintió sobre ese otro dato, como explicamos a continuación.

“Y el 100 en pruebas”

FALSO

Debido a la ausencia de respuesta por parte del contacto de prensa de Petro, no pudimos aclarar si el senador se refería a que Colombia ocupa el puesto 100 en cantidad de pruebas realizadas en total o en cantidad de pruebas realizadas por cada determinado número de habitantes. Por esto decidimos revisar las dos posibilidades. 

Ahora bien, como el Coronavirus Research Center de la Universidad Johns Hopkins solo proporciona información de testeo en Estados Unidos, recurrimos a las bases de datos Our World in Data y Worldometers para poder ver qué tan cierto es lo que dijo Petro.

Con Our World in Data accedimos primero a la información del 7 de agosto, que era clave para conocer qué posición ocupaba el país con respecto a los demás en la fecha en que se dio el discurso.

Según la plataforma, Colombia había realizado un total de 1,84 millones de pruebas de COVID-19, lo que la posicionó en el lugar 21 del ranking entre 97 países que fueron tenidos en cuenta. Eso significa que, para ese entonces, estaba haciendo aproximadamente 36,21 pruebas por cada 1.000 habitantes, cifra que la ubicó en el puesto 55 de la tabla. 

Como Worldometers no nos permitió acceder a la información del 7 de agosto para contrastar los datos, nos basamos solo en Our World in Data para concluir que Petro se equivocó y que, en realidad, es falso que Colombia esté en el puesto 100 en cuanto a pruebas de COVID-19. 

De todas maneras, utilizamos ambas plataformas (Our World in Data y Worldometers) para conocer las estadísticas mundiales más recientes (a fecha del 11 de agosto). 

Según la tabla de registro de la primera, Colombia había realizado 1,98 millones de pruebas hasta ese día, dato que la posicionó en el lugar 19 entre 97 países que fueron analizados.

Y, según el ranking de la segunda, el país se encontraba en el puesto 22 entre los 215 que se incluyeron en el análisis. 

Fuente: Worldometers

Pero esa posición varía de forma drástica cuando se mira desde otra perspectiva. De acuerdo con Our World in Data, Colombia estaba haciendo 38,97 pruebas por cada 1.000 habitantes y por eso ocupaba el puesto 49 entre 97. Y, según Worldometers, el país estaba haciendo 38.921 pruebas por cada millón de habitantes, lo que la empujó hacia el puesto 98 entre 215, cerca del medio de la tabla.

Fuente: Worldometers

De esta forma pudimos corroborar entonces que en ninguna de las circunstancias anteriores Colombia estuvo en el puesto “100 en pruebas”, como dijo Petro. 

“El 75 por ciento de los muertos por Covid pertenecen a los estratos 1 y 2. Son los pobres los que mueren por la enfermedad”

INCHEQUEABLE

La última frase que seleccionamos de la intervención de Petro es que “el 75 por ciento de los muertos por Covid pertenecen a los estratos 1 y 2. Son los pobres los que mueren por la enfermedad”. 

Como las dos fuentes oficiales principales para conocer este tipo de información son el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Ministerio de Salud, optamos por buscar en sus respectivos sitios web, como este y este, las estadísticas que hay disponibles, a nivel nacional, sobre muertes por COVID-19. 

Revisamos todo el material que hay tanto en bases de datos descargables como en visualizadores pero, si bien se muestran muchas distinciones por categorías como sexo, edad, poblaciones, entre otras, en ningún sitio vimos los datos de fallecidos por el nuevo coronavirus desagregados por estrato socioeconómico. 

Le preguntamos al equipo de prensa del INS si esa información existía y nos contestaron que debíamos consultarlo directamente con el Ministerio de Salud. Tratamos de comunicarnos con una de las personas encargadas de comunicaciones de esta entidad con el fin de que nos diera pistas al respecto, pero hasta la fecha de publicación de este chequeo no obtuvimos una respuesta.

Como fuente alternativa buscamos a Yaleni Solano, periodista de la Unidad de Datos de El Tiempo, ya que es una de las personas de ese medio que le ha estado haciendo seguimiento a las estadísticas relacionadas con COVID-19 en Colombia. Ella nos dijo que “no se distingue en la base de datos [que descargaban diariamente] el estrato” y corroboró esa información con su editor.

Anexo a todo lo anterior, le echamos un ojo a las bases de datos que proporciona la Alcaldía de Bogotá para ver si quizás allí encontrábamos el sustento de la afirmación de Petro porque, además, no es la primera vez que se refiere al tema. El 18 de julio de 2020 publicó un trino en el que mencionaba datos de muertos por COVID-19 en estratos 1, 2, 5 y 6 en Bogotá.

En la página web no encontramos los indicadores, pero en un trino de la Secretaría de Salud de Bogotá hallamos esta infografía del 6 de agosto de 2020 que muestra las muertes en el distrito capital clasificadas por estrato socioeconómico. 

Según la gráfica, los fallecidos de estrato 1, hasta esa fecha, eran 603 y los de estrato 2 eran 1503. La suma de ambos datos da 2106, que corresponde a un 62,4% del total de muertos en Bogotá en ese entonces.

Con base en toda la información que recopilamos, concluimos que la frase de Petro es inchequeable. Si su afirmación se refería a datos del contexto nacional, no hay cómo verificarla porque esa información no está disponible, por lo menos no hasta ahora. Por el contrario, si se refería al contexto bogotano, el senador no le atinó a las cifras.