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Jueves, 02 Mayo 2019

Por lo menos la mitad de colombianos ganan un salario mínimo o menos

Por Sania Salazar

La informalidad laboral puede ser más alta de lo que dice el director de Fedesarrollo.

Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, aseguró en el programa Semana en Vivo que “cerca de la mitad de la población está por debajo de un salario mínimo” y añadió que “hay una gran cantidad de personas informales ganándose menos de un salario mínimo que por supuesto nunca van a poder acceder a una pensión en el régimen actual”.

 

En el equipo de prensa de Fedesarrollo le dijeron a Colombiacheck que la frase de Mejía está basada en estudios de ese centro de investigación económica.

Colombiacheck califica la afirmación de Mejía como “verdadera, pero”, pues si bien las cifras oficiales le dan la razón, académicos y otras organizaciones tienen cifras que indican que la informalidad laboral es más alta, aunque hay que anotar que las maneras de medición son distintas.

Según el Informe mensual del mercado laboral, productividad y salario mínimo de Fedesarrollo (enero de 2018), “actualmente, el salario mínimo del país representa aproximadamente el 86,2% del salario mediano y el 57,3% del promedio de los salarios de las personas ocupadas en el país. Estos porcentajes indican que muchos trabajadores reciben remuneraciones inferiores al mínimo legal establecido”, datos que corroboran la frase de Mejía.

El artículo Trabajadores colombianos: pobres por ingresos, de la Corporación Viva la Ciudadanía, se basa en datos de la Gran Encuesta Integrada de Hogares del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, para asegurar que, en efecto, más de la mitad de la población ocupada que informa sobre sus ingresos, el 54.28%, tenía ingresos que apenas llegaban, en el mejor de los casos, al equivalente de un salario mínimo.

Iván Daniel Jaramillo, profesor de Derecho de Trabajo y Seguridad Social de la Facultad de Jurisprudencia e Investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, le explicó a Colombiacheck que es preocupante que al menos la mitad de los 23 millones de ocupados en Colombia ganen por debajo del mínimo, como indican las cifras del Dane.

Para Jaramillo la solución está en encontrar la manera de que la gente tenga trabajos formales, para que el salario mínimo sea mayor y la gente contribuya a la seguridad social y se fortalezca la reserva para que sobre eso se construyan derechos y las personas tengan capacidad adquisitiva que incentive el consumo interno y haya crecimiento económico.

El profesor está de acuerdo con Mejía en que si la gente está en la informalidad y gana menos del mínimo, no va a poder construir una pensión “lo que va a construir es una respuesta que no es seguridad social, sino que está por debajo que se llaman los Beneficios Económicos Periódicos (BEPS), que es la estrategia en la que se está centrando el aumento de la cobertura del sistema. No podemos estar de acuerdo con eso, lo que nosotros pensamos es que sería deseable buscar la forma de incentivar la formalidad para que la gente contribuya al sistema, no que tenga un ahorro sin ninguna disciplina cuando quiera para que luego se lo devuelvan, eso es un sistema de ahorro, no un sistema de seguridad social”, aseguró.

Jaramillo indicó además que, mientras que para el Dane la informalidad es del 48% (47,3 en la más reciente medición), para el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, para la escuela sindical y para otros, es del 65% porque lo miden de manera distinta.

“Para nosotros, si alguien no tiene acceso al menos a pensiones es informal, entonces como solo el 35% de la población ocupada cotiza a pensiones se supone que el  65% ni siquiera tiene la cobertura, luego está en la informalidad”, concluyó Mejía.

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Martes, 25 Octubre 2016

La reforma tributaria se usó a favor del No en el plebiscito

Por Sania Salazar

Muchos ciudadanos se están preguntando por qué el Gobierno presentó una reforma tributaria que amplía los impuestos si el Acuerdo de Paz no fue refrendado en el plebiscito. Malas noticias, lo uno no tenía nada que ver con lo otro.

A las múltiples preocupaciones nacionales por el desenlace del proceso de paz con las Farc y el inicio de las conversaciones con el ELN, se suma por estos días la reforma tributaria. Medida económica de la que se viene hablando desde hace meses pero cuyo contenido apenas fue presentado por Mauricio Cárdenas, Ministro de Hacienda, el pasado 19 de octubre ante la Cámara de Representantes.

 

 

Es tanta la preocupación ante el anuncio sobre nuevos tributos que los ciudadanos recurren a sus legisladores buscando claridad. Tal fue el caso de Carlos Céspedes, quien preguntó por Twitter a Claudia López, senadora del partido Verde.

 

 

La respuesta de la congresista demuestra que ese tema estuvo entre los que se usaron para confundir a los colombianos frente al voto del plebiscito que pretendía refrendar el Acuerdo Final entre Gobierno y Farc.

 

 

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Colombiacheck califica como verdadera la respuesta de López luego de verificar datos y consultar con expertos.

Este medio contactó el lunes 24 de octubre a Angie Palacio, de la oficina de prensa de la senadora López para solicitar una entrevista con ella, pero hasta la publicación de esta nota no se pudo concretar la cita.

Como lo explica de manera didáctica este video del periódico El Colombiano, la reforma se necesita debido a que los ingresos del país bajaron por la caída del precio del petróleo, el principal producto de exportación de Colombia. También porque el precio del dólar subió, lo que aumenta la deuda externa del país, pues esta se paga en dólares.

En resumen, Colombia tienen menos ingresos y una deuda más alta.

El economista Jorge Restrepo ya se había pronunciado en Twitter al respecto.

 

 

Varios tuiteros respondieron a la pregunta de Carlos Céspedes (@caralcest) en el mismo sentido.

 

 

 

 

 

 

Reforma tributaria, sí o sí

Para el economista Eduardo Sarmiento, la reforma tributaria está relacionada con un pésimo desempeño de la economía colombiana.

“Simplemente la reforma la anunciaron hace casi un año y el plebiscito fue después. La reforma tributaria es una medida económica y la otra es una medida política, no hay mucha relación entre lo uno y lo otro”, puntualizó.

José Roberto Acosta, también economista tiene la misma opinión. “La reforma venía con sí o con no, que de manera oportunista algunos quieran vincular la reforma con el resultado del plebiscito ya es del resorte ético de cada quien. No tienen nada que ver”, señaló.

Para Acosta el gasto público del país “ha sido irresponsable” porque se amarró a unos ingresos extraordinarios por cuenta de las exportaciones petroleras, “una situación que fue pasajera”, pero que el Gobierno pensó que iba a prolongarse.

Se desplomó el ingreso del país, pero no bajó el gasto, de ahí el hueco fiscal que hoy se busca tapar con la reforma.

“Estamos frente a un incremento del gasto público, especialmente en burocracia, y eso se puede verificar cuando se observa que el gasto en inversión no ha subido lo mismo que la burocracia. Políticamente o de manera oportunista, se puede decir que la reforma tributaria se debió al gasto desbordado del Gobierno Santos y podría uno, independiente del resultado del sí o el no, afirmar matemática y contablemente que eso es cierto”, indicó Acosta.

Otro de los argumentos con que se sustenta la reforma tributaria es no perder la buena nota que ha recibido la economía colombiana por parte de las calificadoras de riesgo, que en caso de caer afectaría la imagen del país ante los inversionistas extranjeros. Sobre ese tema Acosta escribió una columna en El Espectador en el que critica las calificadoras de riesgo y el temor que se les tiene en Colombia.

Finalmente, la única relación directa entre la reforma tributaria y el resultado del plebiscito son los incentivos tributarios pensados para empresas que se instalen en las zonas más afectadas por el conflicto con el objetivo de activar la economía en estas regiones, como lo explica al final de este artículo La Silla Vacía.