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Viernes, 19 Agosto 2016

“Si gana el sí, se desarman miles de guerrilleros. Si gana el no, no”, Navarro

Por Sania Salazar

De ganar el no habría otras opciones para darle continuidad al proceso que pretende desarmar a las Farc, pero sería un duro golpe a la legitimidad del mismo.

El senador Antonio Navarro es insistente: “Esta afirmación es indiscutible: si gana el sí, se desarman miles de guerrilleros de las Farc. Si gana el no, no se desarman. Así de simple”. Lo publicó en su cuenta de Twitter el pasado 24 de julio y lo repitió en el inicio de la campaña para promover el voto positivo por el plebiscito.

 

 

“Los acuerdos incluyen el desarme de las Farc, pero eso está sometido a que se cumplan los acuerdos por todas las partes. El Gobierno, en el acto legislativo que se expidió por el Congreso, dice que la vigencia de ese acto legislativo solo comienza cuando sea firmado el acuerdo y además la Corte Constitucional dice que el voto, sí o no, es vinculante, de manera que si el voto es sí, se cumplen los acuerdos y ellos cumplen con su parte, que es desarmarse. Si el voto es no, no quedan vigentes los acuerdos, entonces ellos no se van a desarmar, es obvio”, respondió Navarro Wolf cuando Colombiacheck le preguntó en qué basaba su argumento.

Navarro, perteneciente al partido Alianza verde y exmiembro de la guerrilla del M19 que se desmovilizó en 1990, añadió: “Entiendo que como quien negocia los acuerdos es el Presidente a nombre de toda la sociedad, al ser vinculante para él, quedamos sin acuerdos”.

Colombiacheck revisó la sentencia de la Corte Constitucional sobre el plebiscito y consultó a un constitucionalista, en ambos casos encontramos que sí hay caminos para implementar los acuerdos aunque ganara el no. Eso sí, el proceso perdería legitimidad y podría enredarse y extenderse.

Así que calificamos la afirmación del senador Navarro como ligera según nuestra tabla de clasificaciones. Veamos por qué:

“La refrendación popular del Acuerdo tiene naturaleza exclusivamente política, consistente en un mandato al Presidente de la República para la implementación de una decisión política a su cargo, a través de los canales y procedimientos dispuestos por la Constitución y la ley para ese efecto. Además, teniendo en cuenta que el mandato es exclusivo para el Presidente, la decisión del Pueblo no afecta la independencia y autonomía de las demás ramas del poder público para adoptar las normas vinculadas con dicho proceso de implementación”, dice uno de los apartes más claros de la sentencia de la Corte Constitucional sobre el plebiscito y su alcance.

Lo que se traduce en que de ganar el no queda un margen de maniobra, por ejemplo, para que el Congreso impida que el proceso de paz con las Farc se trunque. Sin embargo, ¿cómo harán los congresistas para aprobar unos acuerdos con los que la mayoría de votantes no estaría de acuerdo?

Sí hay más posibilidades

El Presidente Juan Manuel Santos y los negociadores del Gobierno en La Habana han insistido en que no hay plan B y que de ganar el no se acaba el proceso, pero existen otros conceptos al respecto.

El constitucionalista Rodolfo Arango explicó que el voto negativo no invalidaría los acuerdos, más aún cuando las Farc han dicho que no quieren regresar a la lucha armada, “lo que hay que creerles”, indicó. Arango explicó que a la luz del fallo de la Corte, los acuerdos, efectivamente, se podrían tramitar por medio del Congreso.

“El efecto directo es que no entraría en vigencia el acto legislativo para la paz que hizo más expedita la reforma constitucional, en solo tres debates, sino que tendrían que someterse esas reformas constitucionales a las reglas generales de ocho debates, lo que complica las cosas porque de pronto en los dos próximos años no alcanza a salir la reforma constitucional, podría, pero es difícil, la puede frenar la oposición”, aclara el experto.

“A pesar de que la oposición no tiene la suficiencia numérica, el Centro Democrático y ciertos conservadores podrían intentar bloquear las reformas importantes”, precisó Arango y esto sería un duro golpe para el Gobierno y su política de paz.

Aunque sí hay otras maneras de lograr que los acuerdos lleguen a buen término y por consiguiente que las Farc se desarme, el triunfo del no enredaría la puesta en marcha de los acuerdos que buena parte del país lleva esperando tres años y medio.

Martes, 26 Julio 2016

En Caquetá hay más narcotráfico y extorsión, pero no necesariamente es culpa de las Farc

Por Sania Salazar

El Representante a la Cámara Rodrigo Lara relacionó el incremento en ambos delitos con el accionar de las Farc, pero hay otras causas.

Al conocerse la noticia de que el Gobierno y las Farc firmaron el 23 de junio en La Habana el acuerdo definitivo sobre el fin del conflicto, RCN Radio consultó la opinión de líderes de los partidos políticos sobre ese avance en los diálogos de paz.

En representación de Cambio Radical habló Rodrigo Lara, director del partido. Dijo que recibía la noticia con satisfacción, pero cuando le preguntaron que si había algo que le inquietara al respecto puso como ejemplo a Caquetá.

Aseguró que aunque allí las Farc no han vuelto a disparar desde que anunciaron que cesaban sus hostilidades, en ese departamento el narcotráfico y la extorsión, delitos en los que ese grupo armado ha participado, se han intensificado desde ese momento.

“Tenemos que estar muy atentos, porque el cese bilateral no puede significar el cese por parte del Estado de su obligación de combatir el narcotráfico y la extorsión. Esta es una frontera tenue y es un trabajo complejo para el Gobierno”, llamó la atención.

Colombiacheck le solicitó a Javier Contreras, jefe de prensa de Lara, una entrevista con él para saber en qué basaba su afirmación sobre los aumentos en ambos delitos. La primera solicitud se hizo el 5 de julio y aunque se insistió en tres ocasiones a lo largo de tres semanas, no la concedieron.

Para establecer un punto de comparación Colombiacheck tomó como referencia el 17 de diciembre de 2014, fecha en que las Farc anunció el cese unilateral al fuego y a las hostilidades por tiempo indefinido, ya que el grupo decretó varios ceses temporales ese año.

El narcotráfico

Revisamos las cifras del más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), conocido el pasado 8 de julio en el que Caquetá aparece como el quinto departamento con mayor extensión de cultivos de coca con 7.712 hectáreas con corte a 2015.

Encontramos que, si bien los cultivos aumentaron en 2015, el incremento fue mayor en 2014. Ese año hubo en el departamento 2.220 hectáreas de cultivos ilícitos más que en 2013. Subieron en un 51%. En 2015 se registró un incremento de 1.170 hectáreas, para un 17% de incremento.

Hay que anotar que el informe llama la atención sobre que en Colombia los cultivos de coca pasaron de 69.000 hectáreas en 2014 a 96.000 hectáreas en 2015, lo cual arroja un incremento del 39% en total.

Es importante también tener en cuenta que el aumento de 2014 fue el más alto desde 2009.

Al comparar los informes de Unodc de 2014 y 2015 se evidencia que las incautaciones de droga también aumentaron. Por ejemplo, en la categoría de hoja de coca, la materia prima para procesar cocaína, los resultados crecieron en un 139% al pasar de 14.832 kilos en 2014 a un total de 35.564 kilos en 2015.

Además, los decomisos de base de coca subieron un 53%. Pasaron de 1.143 kilos a 1.742. Finalmente, las incautaciones de clorhidrato de cocaína aumentaron en 58%, pasando de 17 a 27 kilos.

Para Daniel Rico, experto en política antinarcóticos, varias fuentes indican el incremento de los cultivos ilícitos, pero esto no se debe solo a la influencia que las Farc tienen en el negocio sino a razones tan variadas como la caída del precio del oro que hizo que muchos de quienes se dedicaban a la minería ilegal se dedicaran a cultivar coca. A la fluctuación en la tasa de cambio que generó un incremento en los precios en la zona y a la inminencia de la concreción del proceso de paz que hace que otros actores cultiven más, entre otras razones.

“Hay mandos medios de las Farc que están mirando cómo generar una mayor cantidad de ganancias antes de que se firme la paz y no haya negocio, pero eso no tiene que ver con la tregua, eso es un factor de la organización”, aseguró el experto.

¿Y la extorsión qué?

Cifras del Ministerio de Defensa indican que las denuncias de extorsión en Caquetá subieron en un 23% entre 2014 y 2015 al pasar de 88 casos a 109.

La Fundación Paz y Reconciliación ya había advertido en un informe titulado “Lo que hemos ganado”, sobre el accionar de las Farc en 2014, que este grupo había ampliado la población a la que extorsionaba en las zonas donde usualmente lo hace.

“Por ejemplo, en varias zonas del Caquetá solo personas que contaran con más de 50 cabezas de ganado pagaban extorsión, en la actualidad lo hacen los que tengan más de 10 cabezas de ganado. Vale la pena aclarar, que esta situación varía de una zona a otra, o de un frente guerrillero a otro. Así por ejemplo en el departamento del Caquetá, las zonas donde opera la Teófilo Forero la extorsión se cobra a las personas con más de 10 cabezas de ganado; y en las zonas del frente 14 y 15 la cifra se encuentra en aquellas personas que tengan más de 50 cabezas de ganado”, señala el documento.

En febrero de 2016 el alcalde de San Vicente del Caguán, Caquetá, le envió una carta al presidente Juan Manuel Santos en la que le solicita fortalecer las estrategias para combatir la extorsión ya que la situación era grave allí y culpaba a las Farc, que según el mandatario local, ganan alrededor de $89.000 millones anuales con esta actividad.

Rico llamó la atención también en este punto, pues aunque aclaró que esta es una fuente de recursos más importante para las Farc que el narcotráfico, aseguró que “en el país no hay estudios serios sobre el impacto de la extorsión y hay que tener en cuenta que hay otros grupos dedicados a ese mismo negocio ilegal, y quiénes usan el nombre de las Farc para extorsionar”.

Partiendo de las cifras y de la explicación del experto, calificamos la afirmación de Lara sobre el aumento del narcotráfico como aproximada porque ambos delitos han crecido, pero no solo por el accionar de las Farc en la zona.