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Martes, 24 Septiembre 2019

Cadena confunde semáforos inteligentes con cámaras de fotomultas

Por José Felipe Sarmiento

La nueva semaforización que se está instalando en Bogotá no es para poner comparendos, aunque sí hay otro sistema electrónico para detectar y sancionar infracciones.

Un mensaje que circula por redes sociales advierte que “dentro de quince días inicia la operación de semáforos inteligentes en Bogotá” y que estos “vienen con cámara” para “realizar comparendos electrónicos” por velocidad, invasión de cebras o intersecciones viales, cruces en amarillo y rojo, giros prohibidos y hasta la vigencia del seguro obligatorio para accidentes de tránsito (SOAT) y la revisión tecnicomecánica de los vehículos.

Captura de pantalla de la cadena sobre semaforización en WhatsApp

La Secretaría Distrital de Movilidad ya desmintió esa información. “La semaforización inteligente sí cuenta con sensores y cámaras pero son para regular el tráfico, no para registrar sanciones al Código de Tránsito”, explicó la entidad a través de Twitter.

Es más, ya hay semáforos con estas características funcionando en la ciudad. Según el alcalde Enrique Peñalosa, se han instalado más de 400. El sistema central opera desde finales de marzo pasado. “En ningún caso son utilizados (ni pueden serlo) para poner comparendos”, insiste el director de comunicaciones de la Secretaría, Andrés Contento.

Otra cosa son las cámaras que la administración ha llamado ‘salvavidas’, que empezarían a ser instaladas a finales de octubre. Estas sí tendrían funciones similares a las que la cadena le atribuye de forma errónea a los nuevos semáforos.

Este tipo de sistemas para detectar infracciones deben tener señalización que advierta dónde están instalados, por resolución del Ministerio de Transporte, que reguló su utilización en marzo de 2018. “Entonces, en ningún caso, van a estar escondidas”, aclara Contento.

Aunque estas todavía no han llegado, Bogotá sí hace fotodetección de infracciones con 100 cámaras de gestión vial que siguen esa misma norma. En particular, son utilizadas para probar irrespetos a los carriles exclusivos y paraderos del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), así como a las cebras peatonales.

El mensaje que circula en redes, por tanto, confunde tres tipos de sistemas electrónicos que son distintos entre sí. La ciudad sí hace fotocomparendos y está en camino de instalar detectores de infracciones de mayor tecnología. No obstante, ambos sistemas deben contar con señalización regulada y ninguno de los dos tiene que ver con los sensores y las cámaras de la nueva semaforización.

Miércoles, 06 Febrero 2019

No hay cifras oficiales de colados en Transmilenio

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Samuel Hoyos, precandidato a la alcaldía de Bogotá, dijo que Bogotá pierde 200.000 millones de pesos al año por este problema. Pero no es posible determinarlo porque no hay cifras oficiales al respecto.

El pasado 2 de febrero se realizó el Segundo Foro Democrático por Bogotá, organizado por el Centro Democrático, en el que los precandidatos a la alcaldía por este partido dieron a conocer sus propuestas para mejorar la movilidad de la capital.

Durante su intervención, Samuel Hoyos, uno de los participantes, se refirió al tema de los colados en el sistema Transmilenio. Dijo que anualmente la capital pierde 200.000 millones de pesos por este problema y que, si se resuelve, la tarifa del pasaje podría disminuir. Así quedó consignado también en su cuenta de Twitter:
 

Colombiacheck consultó al precandidato para conocer en qué fuente de información se basó.

Lo que nos dijo es que “probablemente son más de 200.000 millones” de pesos, pues “en esto no hay cifras exactas”. “Hay fuentes de prensa y algunos estudios que se han hecho en Transmilenio, pero cerca del 10% de los usuarios se cuelan y el sistema mueve 2,2 millones de personas al día”, señaló. Además, explicó a Colombiacheck que sus cuentas vienen de multiplicar 200.0000 colados, por los 2.400 que vale el pasaje de Transmilenio.

Cuando le contrapreguntamos al precandidato de dónde venían las estimaciones de que el 10% de los usuarios se cuelan en el sistema, nos respondió enviándonos el enlace de un artículo de El Tiempo publicado el 23 de septiembre del año pasado.

Contactamos al equipo de comunicaciones de Transmilenio, quienes nos confirmaron “TransMilenio tiene datos generales de estaciones, portales y zonas de la ciudad más afectados por la problemática de los colados. Sin embargo, actualmente carecemos de una línea de base integral de medición de la evasión”. Es decir, hasta este momento no hay datos oficiales sobre cuántos son los colados en el sistema, ni se ha realizado ningún otro estudio por parte de Transmilenio, contrario a lo dicho por Hoyos.

La empresa reveló, además, que están adelantando los estudios correspondientes para determinar la gravedad del problema, pero estos no se conocerán sino hasta el segundo semestre de 2019.

Dario Hidalgo, experto en movilidad y exsubgerente de Transmilenio, reafirmó lo dicho por la empresa y señaló que entre expertos “se ha manejado la cifra de alrededor del 10%” de colados frente al total de viajes que se hacen al día en el sistema de transporte. Es decir, el mismo estimado de Hoyos, aunque no se cuente con cifras oficiales.

Por otra parte, de acuerdo con Transmilenio, diariamente se hacen 2’500.000 validaciones en el servicio troncal (cada vez que un usuario pasa su tarjeta para ingresar al sistema, se cuenta una validación). Y el valor del pasaje para este mismo rubro es de 2.400 pesos.

De modo que el número de pasajes no validados podría ser de aproximadamente 250.000 (10% de 2,5 millones); que al multiplicarlo por el valor del pasaje (2.400), por los 365 días del año da un valor de 219.000 millones.

Es decir, que posiblemente, pero no oficialmente, al año el sistema estaría dejando de ganar 210.000 millones de pesos. Una cifra que aunque es cercana a la dada por Hoyos, no se puede asumir como oficial pues, como ya señaló Transmilenio, aún no se ha determinado cuántos son realmente los colados en el sistema.

¿Disminución en la tarifa?

De acuerdo con Hidalgo, decir que al controlar la evasión del pago se puede bajar la tarifa de Transmilenio podría ser parcialmente válido, aunque, en todo caso, habría que tener en cuenta muchos factores.

En primer lugar, porque controlar la evasión tiene un costo. Requiere mejorar infraestructura (torniquetes que hagan difícil colarse, barreras en puntos donde circulan los colados); realizar campañas publicitarias (‘Todos pagamos el pato’), y aumentar el control policial (más policías en las estaciones, sitios a dónde llevar a los colados, mecanismos para el pago de multas).

De hecho, así mismo lo constata Transmilenio en el comunicado que envió a Colombiacheck, en el que señala: “Con el propósito de prevenir y controlar la evasión del pago, Transmilenio viene liderando el Plan Anti - Evasión (...) que actúa a través de tres líneas de acción: Fiscalización, Infraestructura y Cultura Ciudadana”.

En segundo lugar, según Hidalgo, controlar a los colados no se traduce en que los 219.000 millones de pesos van a entrar al sistema. “Porque muchas de las personas que se cuelan, simplemente no usan el servicio. Hoy se están colando, si se les cobra, no necesariamente lo usarán”, concluye el experto.

Transmilenio tendría, entonces, que entrar a revisar el costo que le genera luchar contra la evasión, si el dinero invertido tendría como resultado un mayor ingreso por cuenta de los pasajes y si ese aumento en el ingreso efectivamente le haría posible rebajar la tarifa para los ciudadanos.

Mientras tanto, afirmarlo como un hecho, es desinformar.