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Verdadero pero...

Martes, 25 Febrero 2020

Calidad del aire en Bogotá ha mejorado en los últimos 10 años, pero hay dudas en el indicador más dañino

Por Sania Salazar

Expertos en calidad del aire aseguran que aunque hay una mejora general, el PM2,5, que llega con más facilidad al interior del cuerpo por su tamaño, es el que menos ha disminuido.

“El aire de Bogotá ha mejorado significativamente durante los últimos 10 años”, aseguró esta semana en una entrevista en RCN Radio la secretaria de ambiente de Bogotá, Carolina Urrutia Vásquez, a raíz de la protesta que camioneros realizaron en Bogotá por la restricción para la circulación de camiones con más de 20 años de uso, medida que pretende disminuir la contaminación del aire en la ciudad.

Colombiacheck califica la afirmación como “verdadera, pero” porque, aunque las cifras y los expertos muestran una mejoría general del aire en la ciudad en los últimos 10 años, hay dudas sobre el material particulado PM 2,5, que es el más dañino.

En la Secretaría de Ambiente de Bogotá le dijeron a Colombiacheck que Urrutia se basó en los datos del monitoreo continuo que realizan las estaciones de la Red de Monitoreo de Calidad del Aire de Bogotá. Esos datos muestran que entre 2009 y 2019 se registró una disminución en la concentración promedio anual del 40 por ciento para PM10 y del 36 por ciento para el PM2,5, según la Secretaría. 

PM es la sigla en inglés de material particulado. Este indicador está dividido por tamaños para establecer qué tan profundo en el cuerpo humano penetra las partículas a través de la respiración. “Una partícula de PM10 llega a las vías respiratorias principales, pero una de PM2,5 puede llegar hasta los pulmones. Estas partículas que llegan más profundo son las más peligrosas”, explicó Juan Pablo Orjuela, de la Mesa Ciudadana por la Calidad del Aire de Bogotá, en el programa Zona Franca en febrero de 2019, cuando se vivió una emergencia ambiental por mala calidad del aire en Bogotá.

Indicadores de Bogotá Cómo Vamos (basados en datos de la Secretaría de Ambiente) muestran que el nivel de concentración media anual de material particulado PM10 bajó de 67 microgramos por metro cúbico de aire en 2008 a 39 en 2018, es decir, un 42 por ciento. Para el caso del PM 2,5 el informe de Bogotá Cómo Vamos aclara que la medición antes del 2014 se realizaba solamente en cinco estaciones de monitoreo y por la tanto la información no es comparable. Los datos muestran una reducción del 26 por ciento del nivel de concentración media anual de PM 2,5 de 23 microgramos por metro cúbico de aire en 2014 a 17 en 2018.

Indicadores calidad del aire Bogotá

Indicadores calidad del aire Bogota 2008-2018

“A pesar de la disminución de PM10 y PM2,5, la ciudad aún está lejos de cumplir con los estándares mínimos establecidos por la OMS (Organización Mundial de la Salud)", apunta Bogotá Cómo Vamos.

Néstor Rojas, Coordinador del Grupo de calidad del aire de la Universidad Nacional, explicó que los datos de la red de monitoreo muestran que efectivamente ha habido una disminución en la contaminación por material particulado. Sin embargo, anotó que la tendencia es clara en el caso del PM10, pero no el del PM2,5, debido a que el número de estaciones que miden PM2,5 no ha sido constante en el tiempo y el periodo de medición de este contaminante ha sido corto en comparación con el de PM10.

Rojas concluyó que hay que bajar los niveles de contaminación a la mitad de lo que están actualmente para cumplir con los estándares internacionales fijados por la Organización Mundial de la Salud, OMS, y reducirlos aproximadamente en una cuarta parte para cumplir los niveles establecidos por la resolución 2254 de 2017 para 2030. “Lo que se ve es que sí hay una tendencia a la disminución de la contaminación por material particulado. Posiblemente alcanzaremos los niveles establecidos para Colombia en 2030, en promedio de ciudad, pero llegar a las recomendaciones de la OMS va a ser más difícil. Será aún más difícil cumplir estos niveles en las estaciones que registran las concentraciones más altas, al suroccidente de la ciudad”.

Orjuela coincidió con Rojas en que la concentración de PM10 ha bajado en los últimos 10 años, pero para él, la de PM2,5 se ha mantenido más bien estable y también indica que los datos recolectados de ese material particulado en particular no son consistentes, por lo que no se puede comparar.

También indicó Orjuela que la Red de Monitoreo de calidad del aire de Bogotá, que mide las concentraciones de contaminantes en el aire ambiente, tiene buenos equipos y en general funciona bien, aunque tiene aspectos por afinar. Además, aseguró que en el país hace falta medir las emisiones que salen por los tubos de escape de las fuentes móviles como los carros y la exposición de las personas al material particulado. 

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Martes, 24 Septiembre 2019

Cadena confunde semáforos inteligentes con cámaras de fotomultas

Por José Felipe Sarmiento

La nueva semaforización que se está instalando en Bogotá no es para poner comparendos, aunque sí hay otro sistema electrónico para detectar y sancionar infracciones.

Un mensaje que circula por redes sociales advierte que “dentro de quince días inicia la operación de semáforos inteligentes en Bogotá” y que estos “vienen con cámara” para “realizar comparendos electrónicos” por velocidad, invasión de cebras o intersecciones viales, cruces en amarillo y rojo, giros prohibidos y hasta la vigencia del seguro obligatorio para accidentes de tránsito (SOAT) y la revisión tecnicomecánica de los vehículos.

Captura de pantalla de la cadena sobre semaforización en WhatsApp

La Secretaría Distrital de Movilidad ya desmintió esa información. “La semaforización inteligente sí cuenta con sensores y cámaras pero son para regular el tráfico, no para registrar sanciones al Código de Tránsito”, explicó la entidad a través de Twitter.

Es más, ya hay semáforos con estas características funcionando en la ciudad. Según el alcalde Enrique Peñalosa, se han instalado más de 400. El sistema central opera desde finales de marzo pasado. “En ningún caso son utilizados (ni pueden serlo) para poner comparendos”, insiste el director de comunicaciones de la Secretaría, Andrés Contento.

Otra cosa son las cámaras que la administración ha llamado ‘salvavidas’, que empezarían a ser instaladas a finales de octubre. Estas sí tendrían funciones similares a las que la cadena le atribuye de forma errónea a los nuevos semáforos.

Este tipo de sistemas para detectar infracciones deben tener señalización que advierta dónde están instalados, por resolución del Ministerio de Transporte, que reguló su utilización en marzo de 2018. “Entonces, en ningún caso, van a estar escondidas”, aclara Contento.

Aunque estas todavía no han llegado, Bogotá sí hace fotodetección de infracciones con 100 cámaras de gestión vial que siguen esa misma norma. En particular, son utilizadas para probar irrespetos a los carriles exclusivos y paraderos del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), así como a las cebras peatonales.

El mensaje que circula en redes, por tanto, confunde tres tipos de sistemas electrónicos que son distintos entre sí. La ciudad sí hace fotocomparendos y está en camino de instalar detectores de infracciones de mayor tecnología. No obstante, ambos sistemas deben contar con señalización regulada y ninguno de los dos tiene que ver con los sensores y las cámaras de la nueva semaforización.