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Falso

Lunes, 16 Septiembre 2019

Cuñado de gobernador de Casanare no está inhabilitado para lanzarse al mismo cargo

Por El Nuevo Oriente

En las redes del departamento está circulando un texto que asegura, equivocadamente, que Salomón Andrés Sanabria, cuñado del gobernador Alirio Barrera, estaría inhabilitado para lanzarse a elecciones por ese parentesco.

El pasado fin de semana empezó a circular por WhatsApp y en grupos de Facebook del departamento de Casanare una “noticia” en la que se asegura que Salomón Andrés Sanabria estaría inhabilitado para aspirar al cargo de Gobernador de Casanare.

Según el texto que circula, el hecho de que Sanabria sea cuñado del actual gobernador Alirio Barrera sería la razón de su inhabilidad.

Pero, tras revisar, el equipo de RedCheq encontró que esta afirmación es falsa.

Sanabria, quien es candidato por el Centro Democrático (en el único departamento del país donde ese partido cuenta con gobernador) y es uno de los cuatro candidatos con más opción de ganar las elecciones a ese cargo, sí es cuñado de Barrera.

Sanabria es esposo de Cielo Barrera, hermana del actual gobernador, pero eso no lo inhabilita para lanzarse a la gobernación.

El texto que circuló publicado desde varios perfiles, asegura:

Inhabilitado el ing. Salomón Sanabria.
El pastor hoy candidato a la gobernación de Casanare, Salomón Sanabria, podría estar inhabilitado, de acuerdo a lo establecido por guía de administración pública Régimen de inhabilidades para cargos de elección popular,
Que reza:
5.2 GOBERNACIONES
Establece el Artículo 303 de la Constitución Política, que en cada departamento habrá un gobernador que será el jefe de la administración seccional y representante legal del departamento.
5.2.2 Inhabilidades de los gobernadores
“ARTÍCULO 30. DE LAS INHABILIDADES DE LOS GOBERNADORES.
No podrá ser inscrito como candidato, elegido o designado como Gobernador que contempla el artículo 30 de la Ley 617 de 2000, el régimen de inhabilidades de los gobernadores, en los siguientes términos: de los numerales 1 al 7 el 5 reza así:
Quien tenga vínculo por matrimonio, o unión permanente, o de parentesco en segundo grado de consanguinidad, primero de afinidad o único civil, con funcionarios que dentro de los doce (12) meses anteriores a la elección hayan ejercido autoridad civil, política, administrativa o militar en el respectivo departamento; o con quienes dentro del mismo lapso hayan sido representantes legales de entidades que administren tributos, tasas o contribuciones, o de las entidades que presten servicios públicos domiciliarios o de seguridad social de salud en el régimen subsidiado en el respectivo departamento.
 Esto en relación a la aspiración administrativa del departamento, el Ing. Salomón Sanabria, quien es el cuñado del actual gobernador de Casanare, Josué Alirio Barrera Rodríguez, hermano de la esposa de Salomón Sanabria, Se casó con Cielo Barrera quien ostenta ser hermana del actual mandatario departamental.

En efecto, este es el texto del Numeral 5 del Inciso 5.2.2 del Régimen de inhabilidades para cargos de elección popular.

Sin embargo, decir que esto inhabilita al cuñado de un gobernador para lanzarse a las elecciones a la gobernación es una mala lectura de ese texto.

Consultamos con Orlando Correa y Javier Gaviria, ambos periodistas y especialistas en temas de administración pública, quienes coincidieron en señalar que se trataba de una malinterpretación acomodada de la legislación. “La prohibición es para cuando hay una relación en primer grado de afinidad, en el caso de un cuñado esta en segundo grado de afinidad y ninguno de consanguinidad”, nos dijo Gaviria. 

El primer grado de afinidad correspondería a suegros, yernos y nueras, padrastros e hijastros, explicó Correa.

En efecto, en el Artículo 47 del Código Civil se explica que un cuñado está en el segundo grado de afinidad (al que, como explicaron Correa y Gaviria, y como se lee en el Régimen de Inhabilidades, no le aplica la inhabilidad):

“Afinidad legítima es la que existe entre una persona que está o ha estado casada y los consanguíneos legítimos de su marido o mujer. La línea o grado de afinidad legítima de una persona con un consanguíneo de su marido o mujer, se califica por la línea o grado de consanguinidad legítima de dicho marido o mujer con el dicho consanguíneo. Así un varón está en primer grado de afinidad legítima, en la línea recta, con los hijos habidos por su mujer en anterior matrimonio; en segundo grado de afinidad legítima, en la línea transversal, con los hermanos legítimos de su mujer”.

El Artículo 35 del mismo Código Civil explica la diferencia entre esto y el parentesco de consanguineidad, que es “la relación o conexión que existe entre las personas que descienden de un mismo tronco o raíz, o que están unidas por los vínculos de la sangre”.

El 20 de junio de 2018, el Departamento Administrativo de la Función Pública le respondió un requerimiento a Sanabria sobre si su relación con Barrera lo inhabilitaría y también concluyó que “el esposo de la hermana del gobernador actual no se encuentra inhabilitado para aspirar a un cargo de elección popular teniendo en cuenta que la inhabilidad se suscribe para los parientes dentro del primer grado de afinidad del candidato”.
  

Es decir que las imágenes compartidas en redes sociales junto al texto y que explicaban por qué, supuestamente, Sanabria estaba inhabilitado se equivocaron al no diferenciar entre grados de consanguineidad y grados de afinidad.

Por otra parte la Misión de observación electoral, MOE, en su documento de guía “sobre las inhabilidades para los candidatos a las elecciones de autoridades” indica las inhabilidades para ser elegido diputado o gobernador: (Constitución, Ley 617/2000, artículos 30 – 36).

Haber:

a) Sido condenado a pena privativa de la libertad, salvo por delitos políticos o culposos,
b) Haber perdido la investidura,
c) Haber sido excluido del ejercicio de una profesión;
d) Haber sido condenado a pena de interdicción para el ejercicio de funciones públicas. 2. Tener doble nacionalidad, excepto los colombianos por nacimiento.

Quien en los 12 meses anteriores a la elección haya ejercido como EMPLEADO PÚBLICO:
a) Jurisdicción,
b) Autoridad civil, administrativa o militar respectivo departamento,
c) Quien como empleado público del orden nacional, departamental o municipal, haya intervenido como ordenador de gasto en la ejecución de recursos de inversión o celebración de contratos, que deban ejecutarse o cumplirse en el respectivo departamento.
OJO: Son servidores públicos:
a) Miembros de corporaciones públicas,
b) empleados públicos;
c) Trabajadores oficiales:
d) Particulares que desempeñen funciones públicas.

Quien dentro de los doce meses anteriores a la elección haya:
a) Intervenido en la gestión de negocios ante entidades públicas del nivel departamental
b) Intervenido en la celebración de contratos con entidades públicas de cualquier nivel en interés propio o de terceros, siempre que los contratos deban ejecutarse o cumplirse en el respectivo departamento.
c) Sido representante legal de entidades que administren tributos, tasas o contribuciones, o de las entidades que presten servicios públicos domiciliarios o de seguridad social de salud en el régimen subsidiado en el respectivo departamento.

Quien tenga vínculo por: a) Matrimonio, o unión permanente, b) Parentesco en segundo grado de consanguinidad (abuelo, hermano, nieto), primero de afinidad (padre del cónyuge o hijo del cónyuge) o único civil (adoptante, adoptado).

Por esto, concluimos que es falso que Sanabria esté inhabilitado para lanzarse a la Gobernación por ser cuñado del actual gobernador Alirio Barrera.

RedCheq

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Miércoles, 10 Abril 2019

Claudia López usa cifras viejas de muertes por contaminación del aire

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

La precandidata dijo que en Bogotá se están muriendo tres veces más personas por enfermedades respiratorias que por armas de fuego y por armas blancas. Pero las cifras de contaminación que usó son de 2010 y las de homicidios de 2018.

En entrevista con RCN Radio el lunes de la semana pasada, Claudia López, exsenadora y actual precandidata a la Alcaldía de Bogotá dijo que “hoy en Bogotá se están muriendo tres veces más personas por enfermedades respiratorias que por armas de fuego y que por armas blancas”.

López replicó esta información a través de un trino en el que agrega que se trata de “una calamidad de salud pública y ambiental”, enlazando las propuestas que su campaña plantea para hacerle frente a dicha situación.

Felipe Jiménez, integrante de la campaña de López le dijo a Colombiacheck que sus datos de homicidios se basaban en información de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin) de la Policía, cuya estadística delictiva dice que “en 2018 hubo 1.041 homicidios en Bogotá. De esos, 536 fueron por armas de fuego y 452 por armas blancas”, dice Jiménez.

Para la cifra de muertes por enfermedades respiratorias se basaron en el estudio “Estimación de los beneficios económicos en salud asociados a la reducción de PM10en Bogotá”, publicado en 2012, que “estima que mueren 2.100 personas relacionadas con mala calidad por año”, según Jiménez. Además, el miembro de la campaña dijo que el Instituto Nacional de Salud (INS) “estima una cifra parecida de 2.000 al año”. Y concluye señalando: “Por eso decimos que la mala calidad del aire mata más de tres veces que las armas de fuego; 536 vs 2.000”.

Sin embargo, antes de revisar uno a uno los datos, es posible concluir que la información es cuestionable, en tanto que están comparando cifras de homicidios de 2018 con un estudio realizado en 2010 (aunque fue publicado en 2012).

Los datos de la información que nos pasó Jiménez sobre homicidios son correctos de acuerdo a la fuente que utilizaron (Dijin). La información relacionada a enfermedades respiratorias, no obstante, difiere dependiendo de la fuente.

Néstor Rojas, coautor del estudio que nos envió Jiménez sobre contaminación del aire, y quien además es profesor asociado de la Universidad Nacional en el departamento de ingeniería química y ambiental, le dijo a Colombiacheck que el estudio en mención fue realizado en 2010 como una proyección. La conclusión a la que llegaron es que en el periodo de 2010 a 2020 podrían evitarse 21.000 muertes para personas mayores de 30 años por enfermedades atribuibles a contaminación del aire. Es decir, 2.190 muertes anuales.

Y llegaron a dicha conclusión “tomando las diferentes datos de la red de monitoreo de Bogotá en 2010. Ese año se estaba sacando un plan de descontaminación del aire que iba a durar diez años, y la meta era llevar a toda la ciudad a cumplir la norma colombiana de calidad del aire”, explica Rojas. “Era una situación hipotética que iba a darse entre 2010 y 2020”.

Por otro lado, el Instituto Nacional de Salud, a través del Observatorio Nacional de Salud (ONS), realizó un informe que compara las muertes por violencia frente a las muertes por enfermedades respiratorias: el Informe Carga de Enfermedad Ambiental en Colombia.

De acuerdo con la información que le dio a Colombiacheck el INS, Bogotá registró, en 2016, 1.606 muertes por violencia. Según los análisis del ONS, 2.164 muertes son atribuibles a factores de riesgo ambiental, específicamente 1.963 por aire de mala calidad. Sin embargo, eso incluye enfermedades respiratorias (IRA -Infecciones Respiratorias Agudas-, EPOC -enfermedad pulmonar obstructiva crónica- y cáncer de pulmón) así como enfermedades cardiovasculares (EIC -enfermedad isquémica del corazón-, ACV -accidente cerebrovascular-). Solo por enfermedades respiratorias asociadas a contaminación de aire son 845 muertes.

La institución, además, fue clara en afirmar que las enfermedades respiratorias no se atribuyen de manera exclusiva a la mala calidad del aire, sino que se pueden dar también por los cambios bruscos de temperatura y el contagio de virus. “Lo que hace la contaminación en el aire es afectar la capacidad de defensa del organismo que se ocupa de limpiar por el aire contaminado”, nos dijeron en la entidad.

Consultamos a Rojas por la diferencia abismal que hay entre las muertes que prevee su estudio y las que registra el ONS, frente a lo cual señala que “no es tan extraño encontrar ese tipo de diferencias en estudios porque algunos pueden utilizar un factor mayor o menor para la relación entre contaminación y muerte”, todo depende de qué metodología se usó y cómo se usó. Y añadió que, en todo caso, actualmente no se cuenta con un estudio que permita analizar a hoy, como dice López, cuántas son las personas que mueren por enfermedades respiratorias que estén directamente relacionadas a la mala calidad del aire.