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Lunes, 11 Febrero 2019

La cita apócrifa de Lenin que trinó Uribe

Por Pablo Medina Uribe

No hay fuentes que confirmen que la cita que trinó Uribe haya sido pronunciada por Lenin.

El pasado 4 de febrero, el senador y expresidente Álvaro Uribe trinó el mensaje “ojo con ciertos diálogos”. Acompañó este mensaje con un meme con la imagen del político soviético Vladimir Ilich Uliánov, conocido como “Lenin”, acompañada de esta supuesta cita del líder ruso:

"Nosotros dialogamos con los enemigos que hemos jurado destruir, solamente cuando carecemos de la fuerza necesaria para abatirlos. Por medio del diálogo, alcanzamos aquellos objetivos a corto y mediano plazo para ganar tiempo, y cuando efectivamente seamos más fuertes, entonces tomamos sin contemplaciones lo que queremos y sin que nos conmueva las declaraciones y las apelaciones de los enemigos venidos a menos".

Pero la cita no aparece en las obras de Lenin.

Al buscar la cita textual en Google, encontramos que el mismo texto ha sido publicado en medios de comunicación establecidos, como en una columna de Samuel Arango en El Colombiano, o en otra de José Alvear Sanín en El Mundo, ambos periódicos de Medellín.

También encontramos que el mismo Uribe había republicado la columna de Sanín en su página web, y que otros varios blogs y páginas de Facebook han compartido la misma cita. En todos estos casos, se la han atribuido a Lenin, pero no han especificado cuándo o dónde la dijo el político ruso.

Así que buscamos en Google año por año para intentar descubrir la fuente de esta cita y encontramos que la primera aparición de ella en internet fue el 13 de abril de 2014 en el periódico La Hora de Ecuador. Sin embargo, en este caso resultó estar en la columna de Pablo Albarezo Duque, un periodista ecuatoriano que, al igual que los demás, le atribuyó la cita a Lenin, pero tampoco especificó una fuente.

También buscamos la cita en Google Books, una base de datos de libros publicados en todo el mundo manejada por Google, y solo dimos con un resultado: “Psicopolítica y contrasicopolítica” del escritor salvadoreño José René Barón Ferrufino, publicado en 1988.

Para poder ver el contexto en el que Barón Ferrufino mencionó la cita, le pedimos a la Biblioteca Pública de Nueva York (New York Public Library) que nos enviara una copia digital de la sección en cuestión.



 

 

En estas páginas, Barón Ferrufino asegura que Lenin dijo estas palabras "el 23 de diciembre de 1919, ante un grupo de sus capitostes”.

Revisamos en Lenin Works, un compendio en inglés de las obras, los discursos y las cartas de Lenin. Buscamos en todas las entradas entre noviembre de 1919 y enero de 1920.

Sin embargo, la mención más similar a lo que se dice en la cita compartida por Uribe es un artículo publicado en Pravda, el entonces periódico del Partido Comunista de la Unión Soviética, el 18 de noviembre de 1919, en el que Lenin escribió que “cuando el enemigo es vencido, comienza a hablar de paz”.

Por otra parte, según Barón Ferrufino, la cita viene “del general ruso Nechvolodof, en su opúsculo (ensayo o folleto): ‘Estrategia y táctica de la revolución en su proceso de conquista de pueblos y naciones inadvertidas’".

Este apellido (que más adelante Barón Ferrufino escribe como “Nechnolodof”) hace referencia a un general del Ejército Imperial Ruso llamado Alexander Netchvolodov (o Александр Нечволодов en ruso), quien escribió varios libros desde el exilio en Francia sobre la historia de Rusia y el rol de los judíos en ella.

Pero la obra a la que hace referencia Barón Ferrufino no aparece en internet en español, ni en francés, ni en ruso.

Así que, como no hay una fuente directa que corrobore que Lenin en efecto pronunció o escribió estas palabras, concluimos que es una cita apócrifa.

Sábado, 29 Julio 2017

¿Más asesinatos en la era Uribe que en la dictadura de Pinochet?

Por Paula Vásquez

Ariel Ávila comparó los falsos positivos con las ejecuciones extrajudiciales de la dictadura chilena, pero erró en la cifra de investigaciones de la Fiscalía y la que utilizó para el caso extranjero suma asesinatos y desapariciones.

Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), publicó en Semana una columna que tituló Marta Lucía y la JEP, donde aseguró que “en la dictadura de Pinochet se asesinaron 3.200 civiles. En los ocho años de gobierno Uribe, la Fiscalía investiga cerca de 4.000 ejecuciones extrajudiciales o mal llamados falsos positivos. Es decir, en ocho años de democracia se asesinaron más civiles por parte de agentes estatales que en 17 años de dictadura en Chile”.

Colombiacheck se comunicó con Ávila, quien dijo haber basado su afirmación en un reporte de la Fiscalía entidad que “tuvo ese dato a finales del año pasado, estaban haciendo investigaciones por 4.200 ejecuciones extrajudiciales o lo que se llama en Colombia falsos positivos”.

Después de hablar con Ávila, revisar los informes de Fiscalía y de Humans Rights Watch, HRW, calificamos esta afirmación como ligera.

Lo primero que hicimos fue revisar en estudios académicos la cifra de asesinatos durante la dictadura de Augusto José Ramón Pinochet, que fue desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el 11 de marzo de 1990. Según el libro Making Sovereing Financing and Human Rights Work, en la página 313, “durante la dictadura chilena sucedieron aproximadamente 3.200 muertes y desapariciones y más de 27.000 presos políticos”, la misma cifra la mencionan en la publicación Estados Unidos y el golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende.

Ávila afirma que son 3.200 muertes producto de la dictadura de Pinochet, pero en los estudios académicos que revisamos aluden a esa cifra como la suma de muertos y desaparecidos. Los dos estudios mencionados se basan en el informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, creada para esclarecer las violaciones de los derechos humanos durante esa época.

El segundo paso fue revisar el informe La Fiscalía del siglo XXI (2012-2016), en el que afirman, “existe un estimado de 2.760 procesos por homicidios asociados al actuar de la fuerza pública e investigados por la Dirección Nacional de la Fiscalía de Derechos Humanos, 2.297 casos corresponden a presuntos falsos positivos, que fueron cometidos en contra de 3.185 víctimas únicas y 645 víctimas clasificadas como personas no identificadas”.

Es decir, un total de 3.830 asesinados bajo el modo de operar bautizado por los medios de comunicación como falsos positivos. Según información de la Fiscalía, el 97% de esas víctimas fueron asesinadas entre 2004 y 2007.

Colombiacheck califica la afirmación de Ávila como ligera, principalmente porque en la información sobre la dictadura chilena no encontramos una cifra exclusiva de asesinatos. En cuanto a la información sobre las 4.000 ejecuciones extrajudiciales, las cifras de la Fiscalía indican que hasta el momento hay 3.830 víctimas. Sí de número se trata, el investigador se queda un poco corto, pero hay que aclarar que las cifras de la Fiscalía corresponden al 78% de los casos.

Además, revisamos el informe de HRW: El rol de los altos mandos en falsos positivos publicado en junio del 2015, el cual asegura que “la Fiscalía General de la Nación investiga actualmente más de 3.000 presuntos casos de falsos positivos atribuidos a militares. Más de 800 miembros del Ejército, en su mayoría soldados de rangos inferiores, han sido condenados por ejecuciones extrajudiciales perpetradas entre 2002 y 2008”.

¿Qué son los falsos positivos?

Fue una práctica ilegal que según el mismo informe “se volvió común y fue adoptada en Colombia” y se trata “de ejecutar a civiles por parte de brigadas del Ejército para demostrar resultados positivos y aumentar el número de guerrilleros dados de baja”.

Según HRW “se llevaban por la fuerza a sus víctimas o las citaban en parajes remotos con promesas falsas, como ofertas de empleo, para luego asesinarlas, colocar armas junto a los cuerpos e informar que se trataba de combatientes enemigos muertos en enfrentamientos”.

En el mismo documento publicado en el 2015, se asegura que altos generales del Ejército Nacional están siendo investigados por esta práctica, entre ellos, los generales Mario Montoya, Óscar González, Juan Pablo Rodríguez y Jaime Lasprilla, algunos de ellos en la actualidad se encuentran activos y conservan su mando sobre buena parte de las Fuerzas Militares.