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Verdadero

Lunes, 13 Agosto 2018

María Victoria Angulo no ocultó la contratación de la empresa de las pechugas de 40.000 pesos

Por José Manuel Cuevas

Las redes sociales le cobraron a la nueva Ministra de Educación la polémica de finales del año pasado del contrato que la Secretaría de Educación de Bogotá firmó con Coosuacol.

La ibaguereña María Victoria Angulo pasó en julio de encabezar la Secretaría de Educación de Bogotá a ser nombrada nueva ministra de Educación por el entonces presidente electo, Iván Duque.

En medio del repaso de la hoja de vida de Angulo que hicieron los medios tras su nombramiento, muchas personas compartieron una imagen de diciembre que publicó el medio 180° a la verdad (presente sólo en redes sociales).

Imagen viral sobre María Victoria Angulo

La imagen recordaba que, en su paso por la Secretaría de Educación de Bogotá, Angulo había adjudicado un contrato para la alimentación de los colegios de la capital a la Cooperativa de Suministros de Alimentos de Colombia (Coosuacol).

En la imagen, además, se asegura que “la representante legal de esta cooperativa es la misma que cobró pechugas de pollo a 40 mil pesos para la alimentación de los niños en Cartagena” y que “a pesar del escándalo, Angulo señala que la cooperativa cumplió todos los requisitos para ganar la licitación”.

Colombiacheck investigó y encontró que estas afirmaciones son VERDADERAS.

En efecto, en noviembre del año pasado la Contraloría denunció el sobrecosto en un contrato de Coosuacol por suministro de alimentos pero en Cartagena, que incluía la compra de pechugas de pollo a 40.000 pesos por unidad.

Con el escándalo en la opinión pública, después se supo que en Bogotá se le había adjudicado el 30 de noviembre un contrato para el suministro de alimentos de los colegios públicos a Coosuacol, Consorcio Logístico Catalimentos 2017, UT MS 3-60, Aerodelicias LTDA, Fabio Doblado Barreto, UT Agrosocial II y a UT Unidos por los niños de Bogotá.

El contrato mediante licitación, que se hizo a través de Colombia Compra Eficiente (organismo creado para unificar los procesos de la contratación pública) es, como dice la imagen que circula por redes sociales, por 177.461 millones de pesos. Además, tiene una vigencia mínima de 24 meses (de enero de este año a diciembre de 2019).

Frente a los cuestionamientos, en particular a los de la videocolumna La Pulla del periódico El Espectador, María Victoria Angulo aclaró a mediados de diciembre mediante una carta en el mismo diario que, aunque hubiera investigación, Coosuacol no había sido sancionada, con lo cual no había impedimento para su contratación.

No obstante, RCN reveló también en diciembre que Coosuacol tenía el mismo NIT (800185713-9, registrado en la Cámara de Comercio de Cartagena) de la antigua Cooseheroica, empresa que había contratado con la Alcaldía de Bucaramanga en marzo de 2014 y que la Contraloría denunció en ese entonces por haber encontrado alimentos en descomposición, entre otras irregularidades.

Si bien no hubo sanción, de acuerdo con su resolución 2018330002485 del 10 de abril de 2018, la Superintendencia de Economía Solidaria intervino Coosuacol para “administrar los bienes, haberes y negocios”, por deficiencias en el cumplimiento de requisitos legales para su funcionamiento, que van desde actas incompletas hasta inconsistencias en su estructura financiera.

Sin embargo, en la revisión de la entidad a la actividad de la empresa en los dos últimos años, el documento señala que el contrato con la Secretaría de Educación de Bogotá “es operado en condiciones normales y (...) se tiene evidencia de una buena gestión en su ejecución”.

El Programa de Alimentación Escolar, tarea difícil

El escándalo de las pechugas de 40.000 pesos no es un hecho aislado. En varios colegios y sedes del ICBF se han denunciado sobrecostos en contrataciones, así como escasez y mala calidad en los alimentos. Todo esto ha puesto en la mira la implementación del Programa de Alimentación Escolar (PAE).

Incluso la Contraloría General de la República afirmó informe de gestión que pudo “evidenciar las falencias (…) en cuanto a valores de las raciones, sobrecostos y falta de objetividad en la selección de los contratistas”.

De hecho, el contralor general Edgardo Maya se pronunció sobre el tema el pasado 2 de agosto en en medio del lanzamiento del libro de la Contraloría Una mirada a las políticas públicas de Colombia 2014-2018, pidiéndole a María Victoria Angulo que, en su nuevo cargo como ministra de Educación, le hiciera reformas estructurales al PAE.

Con esas reformas estructurales se busca corregir la falta de ejecución de los recursos del programa, que según el documento se debe, “por una parte, a situaciones inherentes a la prestación del servicio (calamidades públicas, ausentismo de los niños, condiciones climáticas o geográficas que impiden llevar los alimentos) y, por otra, a debilidades en la unificación y articulación de recursos, en la planeación financiera y en los procesos de presupuestación, como se ha mencionado”.

Según el máximo órgano de control fiscal, el PAE ha presentado irregularidades en 17 departamentos, afectando la salud de unos ocho millones de niños.

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Miércoles, 10 Julio 2019

Ni Peñalosa ni Petro aciertan en el calendario de construcción del metro

Por Isabel Caballero Samper

La fecha que dio Peñalosa para el inicio de las obras del metro de Bogotá es virtualmente imposible de cumplir. Petro lo criticó, pero se equivocó en sus razones.

Con la apertura de la licitación del metro de Bogotá hace unos días, el tema se volvió a prender en la conversación pública. El pasado 30 de junio el alcalde de la ciudad, Enrique Peñalosa, anunció en Twitter: “Abrimos licitación para el Metro. Adjudicamos en octubre. Obras comienzan en marzo 2020”. A lo que el senador Gustavo Petro le respondió: “Si se adjudica una concesión para construir el metro con los estudios de ingeniería de detalle incluidos, no pueden comenzar las obras en marzo del 2020, esos estudios duran al menos año y medio. Usted @EnriquePenalosa está engañando a la ciudadanía bogotana”. Es decir, según Petro, como la licitación que se acaba de abrir incluye la obligación de que quien la gane haga los estudios de ingeniería antes de comenzar la construcción del metro en sí, la construcción del metro no podría comenzar inmediatamente sea adjudicado el contrato.
Trino de Peñalosa y respuesta de Petro sobre el inicio de las obras del metro de Bogotá

Para ver quién tenía razón en este duelo de Twitter, comenzamos por consultar a Francisco Suárez, socio de la firma Infraestructura Legal, que nos dijo que en esta controversia “los dos pueden tener parte de razón”. Por un lado, “posiblemente se requiere agotar un proceso largo para que se inicien las principales estructuras del metro,” dijo Suárez. Pero al mismo tiempo, agregó, “eso no significa que no sea procedente aprovechar el tiempo, y que haya unas obras preliminares o preparativas que se inicien muy tempranamente”.

En los principios que rigen a Colombiaheck explicamos que “no son objeto de verificación opiniones o enunciados de compromisos, a menos de que estén soportados en datos cuya veracidad pueda verificarse”. Y precisamente en este caso no estamos revisando si Peñalosa cumplirá su promesa sobre el metro (pues no podemos predecir el futuro), sino si el calendario de los contratos y las obras se ajustan a lo que dijo.

Y sobre estos tiempos, al revisar el contrato de la concesión  (que se puede encontrar en la página del SECOP como 02. Minuta de contrato) encontramos que ésta se divide en dos etapas: la pre-operativa que se divide en las fases previa, de construcción y de pruebas, y la operativa que es cuando el metro ya esté funcionando y durante 20 años será operado por la empresa que gane. La fase de construcción sólo empieza después de que se hayan cumplido todos los requisitos de la fase previa, que incluye los estudios y diseños de detalle. La duración estimada de la fase previa según el contrato es de 810 días, es decir dos años y tres meses a partir de la firma del Acta de inicio. Pero entre la firma del Contrato de concesión, que se adjudicará el 21 de octubre según fue anunciado por la Empresa Metro, y la firma del Acta de Inicio la empresa ganadora deberá cumplir con varias obligaciones de estructuración financiera para las cuales tiene un máximo de 240 días, es decir de ocho meses. Así que el contrato permite que la fase de construcción comience en septiembre de 2022 sin que se considere que haya ningún retraso, por lo que es casi imposible imaginarse que esto suceda antes de marzo de 2020, es decir en una séptima parte del tiempo. Por eso hasta aquí Petro tendría razón.

Pero durante la fase previa van a comenzar algunas obras en el patio taller y de redes e intersecciones, así que no es verdad que no habrá obras de ningún tipo antes de que estén listos los estudios de detalle. En la rueda de prensa de la apertura de la licitación pública el alcalde dijo: “se comienzan las obras en marzo o abril del año próximo, inicialmente en el patio taller”. Dejando claro que era a estas obras preparativas a las que se refería y no a la fase de construcción del metro en sí.
 
Para confirmar esto revisamos los pliegos de la licitación. El Apéndice técnico 17 del contrato de concesión (que se puede encontrar en la página del SECOP dentro de la carpeta que se llama 05. Apéndices técnicos.part5) dice que durante la fase previa se deben comenzar los estudios y diseños en un plazo máximo de 20 días contados a partir de la suscripción del Acta de Inicio. Y que en un plazo de 240 días, es decir de ocho meses, se debe dar inicio a las “obras de adecuación de terrenos del patio taller”, a las “obras Av. Caracas por Calle 72” y a las “obras de puentes Av. 1de Mayo con Av. 68”. Es decir que dentro de la fase previa, sin que estén listos los estudios de ingeniería de detalle, se van a comenzar algunas obras, aunque no sea exactamente la construcción del metro en sí. Y entonces ahora pareceríaque Peñalosa tendría más razón que Petro.

Para confirmar esto revisamos los pliegos de la licitación. El Apéndice técnico 17 del contrato de concesión (que se puede encontrar en la página del SECOP dentro de la carpeta que se llama 05. Apéndices técnicos.part5) dice que durante la fase previa se deben comenzar los estudios y diseños en un plazo máximo de 20 días contados a partir de la suscripción del Acta de Inicio. Y que en un plazo de 240 días, es decir de ocho meses, se debe dar inicio a las “obras de adecuación de terrenos del patio taller”, a las “obras Av. Caracas por Calle 72” y a las “obras de puentes Av. 1de Mayo con Av. 68”. Es decir que dentro de la fase previa, sin que estén listos los estudios de ingeniería de detalle, se van a comenzar algunas obras, aunque no sea exactamente la construcción del metro en sí. Y entonces ahora pareceríaque Peñalosa tendría más razón que Petro.
 
Pero aún queda la pregunta de si es posible que incluso esas obras preliminares comiencen tan puntuales como el alcalde lo anunció y esto parecería que no es posible. En la rueda de prensa inmediatamente después de que el alcalde dijera que las obras empezarían en “marzo o abril”, el gerente del metro, Andrés Escobar, explicó con más detalle (y menos optimismo) los tiempos del proceso: “Los proponentes deben presentar sus propuestas económicas en septiembre, a finales. Nosotros tenemos cerca de un mes para hacer toda la evaluación, chequear documentos y estar adjudicando a finales de octubre. Después de esto viene la firma del contrato, que esperamos que sea a finales de noviembre. Y el acta de inicio propiamente, donde se dan una serie de condiciones, esperamos que sea entre febrero y marzo del año entrante. Que es cuando ya ellos quedan habilitados para comenzar a instalarse en la ciudad, a preparar sus campamentos, sus primeras obras prioritarias y avanzar con otras actividades paralelas que tienen que ver con la parte electromecánica.”
 
Así que según los cálculos del gerente apenas se estaría firmando el acta de inicio en marzo, cuando el alcalde dice que estarían comenzando las obras. Como antes del acta de inicio el ganador de la licitación no puede comenzar a hacer nada y el contrato le da un plazo de hasta ocho meses después de esa firma para empezar las obras preliminares, esto podría estar sucediendo apenas en octubre.
 
Pero incluso es posible que ni siquiera el calendario del gerente se cumpla, como lo reconoció él mismo en la rueda de prensa cuando un periodista le preguntó si existe la posibilidad de que se corra la fecha de adjudicación más allá del 21 de octubre (y por lo tanto todas las demás fechas). El gerente respondió que sí existe esa posibilidad pero que “el cronograma está hecho de acuerdo a la experiencia de la banca multilateral en proyectos similares. Es decir los tiempos que están fijados corresponden a los tiempos necesarios.”

Por todo esto, calificamos de “cuestionable” tanto la fecha que dio Peñalosa para el comienzo de las obras del metro, como las razones que dio Petro para criticarlo.