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Viernes, 06 Agosto 2021

“Matrícula Cero es la mayor conquista social educativa de Colombia”

Por Mónica Ospino Orozco

Este chequeo hace parte del especial sobre el discurso del presidente, Iván Duque, en la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso el 20 de julio de 2021.

Entre el balance de logros que el presidente, Iván Duque, hizo manifiestos en el discurso que pronunció en la instalación del Congreso de la República el pasado 20 de julio, estuvo una frase con la que resaltó su gestión, en uno de los que ha sido punto clave de conflicto en lo que va de su gobierno, y se trata de la educación y la inversión en ella.

Duque aseguró al respecto que: “esta gratuidad en la educación universitaria, técnica y tecnológica pública prometida en campaña y que interpreta un anhelo de décadas es la mayor conquista social educativa que ha alcanzado Colombia y juntos la dejaremos para siempre en nuestro país”.

 

En particular, el presidente Duque se refería al recientemente anunciado programa de Matrícula Cero, que contempla  “destinar nuevos recursos, que permiten que el 97 % de los estudiantes de educación pública superior, en los niveles técnico, tecnológico y universitario, de estratos 1, 2 y 3, tengan matrícula gratuita para segundo semestre de 2021 y durante el año 2022”, de acuerdo con lo que publicó el Ministerio de Educación en este boletín de prensa.

Por esas razones decidimos ponerle la lupa a estas afirmaciones del presidente Duque, pues el tema de la matrícula gratuita ha sido un reclamo recurrente en las más recientes protestas sociales de noviembre de 2019 y abril de 2021.

El pasado 10 de mayo, durante una visita a Cali, que en ese momento padecía los efectos de las prolongadas protestas por causa del paro nacional, el presidente Duque anunció el programa de Matrícula Cero con el que pretendió bajar la presión de los jóvenes que permanecían en las calles.

Duque, aseguró entonces, de acuerdo con esta nota de registro del diario El País de Cali: “Sabemos que la pandemia ha traído muchos efectos negativos en el ingreso de las familias y, por lo tanto, muchas familias expresaron la necesidad de poder tener un mecanismo para ayudar a cubrir los gastos de la educación y la educación técnica y tecnológica pública para nuestros jóvenes”.

Y a renglón seguido precisó que, “por primera vez en la historia, el 97% de estudiantes de educación pública superior, técnica y tecnológica, de estratos 1, 2 y 3, tendrán matrícula gratuita para el segundo semestre de 2021”, como quedó registrado en este video de Instagram en la cuenta del presidente Iván Duque:

 

Posteriormente, a mediados de junio el Ministerio de Educación confirmó que este programa se extendería ya no solo al segundo semestre de 2021 sino también a los dos semestres de 2022 y que se buscaría convertirlo en un programa permanente.

“A través del Fondo Solidario para la Educación, creado mediante el Decreto Legislativo 662 de 2020, el Gobierno Nacional asignará recursos adicionales, que se sumarán a los ya destinados a través de programas para el acceso y permanencia como Generación E, y otros programas del Gobierno Nacional y los gobiernos territoriales, que permitirán que los estudiantes de programas de pregrado de las IES públicas, a lo largo del país, cuenten con gratuidad en el valor de la matrícula a partir del semestre entrante, durante el 2022, y se trabaja para lograr que sea una política permanente, que beneficie a los jóvenes más vulnerables del país”, precisa este boletín de prensa del Ministerio de Educación del 16 de junio de 2021.

No es la mayor conquista social educativa de la historia de Colombia

Consultamos con varios expertos y analizamos los datos disponibles, hasta ahora, de este programa y encontramos que Matrícula Cero está lejos de ser “la mayor conquista social educativa que ha alcanzado Colombia”, como lo afirmó Duque en su discurso del 20 de julio de 2021, ya que el impacto de la gratuidad para la educación preescolar, básica y media es mucho más relevante, pues cubre a un poco más de 8 millones de niños, niñas y jóvenes en todo el país.

Y es que las cifras de Matrícula Cero, según los propios cálculos del Ministerio de Educación, son que beneficiará a “cerca de 695 mil jóvenes de estratos 1, 2 y 3, que representan el 97% de los estudiantes de pregrado de las Instituciones de Educación Superior pública”.

Además, por ahora, su vigencia se limita a este último semestre de 2021 y los dos de 2022.

En detalle y de acuerdo con el viceministro de Educación Superior, Maximiliano Gómez, Matrícula Cero será para “todos los jóvenes que estén matriculados en una institución de educación superior pública (en cualquiera de las 63 que hay en todo el territorio nacional) solo deben tener como único requisito estar matriculados y pertenecer a los estratos 1, 2 o 3”.

“El único requisito es estar matriculado en un programa de educación superior y también se aplicará para los jóvenes que se matricularán para el 2022; es decir, quienes hayan culminado su bachillerato e inicien sus carreras. Son todos los que están estudiando actualmente y quienes lo harán en el 2022”, explicó el Viceministro en este artículo de Radio Nacional.

Y de acuerdo con el Mineducación, “salvo casos excepcionales, la estrategia cubrirá a los estudiantes nuevos y antiguos matriculados en todas las 63 IES públicas. También a estudiantes que soliciten reintegros, traslados, transferencias u otras figuras académicas, siempre y cuando se matriculen para el periodo 2021-2”.

Pero es que además, las cifras de absorción de educación superior en Colombia son desalentadoras, pues de acuerdo con este artículo de Francisco Cajiao, escrito para Razón Pública, “casi 500.000 jóvenes finalizan el bachillerato cada año, pero apenas 192.000 ingresan de inmediato a la educación superior: 308.000 jóvenes quedan fuera del sistema, o sea que cada cinco años tenemos millón y medio de personas entre 18 y 23 años que deben solicitar trabajo no calificado”.

“Aproximadamente el 51% de los 192.000 jóvenes que continúan sus estudios opta por instituciones universitarias, técnicas y tecnológicas de carácter público; el 49% restante se matricula en centros privados”, precisa Cajiao.

En el contexto de las cifras netas, es sin duda más grande el impacto de la gratuidad educativa para los niveles de preescolar, primaria y media, que fue establecida por el decreto 4807 de diciembre 11 de 2011, y que cubre hoy a 8.077.702 millones de estudiantes de las instituciones educativas oficiales en todo el país, de acuerdo con los registros del Sistema Integrado de Matrículas, SIMAT.

Cabe resaltar además que en Colombia aún hay un 35% de personas entre 24 y 35 años que de acuerdo con un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) del año 2016 no cuenta con grado de bachiller, lo que indica que el 65% de los colombianos sí logra culminar la educación media. 

“En promedio, para los países miembros de la OCDE, alrededor del 17% de los adultos entre 25 y 34 años en el año 2104 no contaban con título de bachiller. Los datos varían de forma considerable entre países: en Corea (Sur) prácticamente el 97% de las personas en ese mismo rango de edad se habían graduado de bachilleres, mientras que en España, por ejemplo, sólo el 65% tenían dicho grado”, dice esta reseña de Compartir Palabra Maestra.

 Para el profesor Moisés Wasserman, exrector de la Universidad Nacional, los “logros que son muy destacables y de gran impacto a mi juicio en la educación nacional son: la cobertura en educación básica que ya hoy en el país es casi completa y gratuita, eso es extraordinario y también es un importante logro el aumento de la cobertura en educación superior. Pues en 50 años pasamos del 4% al 52% lo que también es extraordinario, en un contexto en el que los logros educativos no suceden de un día para otro”.

“En realidad lo que hace Matrícula Cero es subsidiar un poco más a los que ya están bastante subsidiados en la educación superior pública que son los estratos 1, 2 y 3, y aunque está bien mejorar las condiciones de los estudiantes, el problema grande no está en aquellos que lograron pasar los exámenes de admisión y conseguir uno de los muy limitados cupos que ofrece la universidad pública, sino entre el grupo bastante importante que no lo logra”.

La opinión de Wasserman se sustenta además con datos como que “la tasa de cobertura bruta en educación superior en Colombia es similar al promedio de América Latina, pero se encuentra 21 puntos porcentuales por debajo del promedio de las economías de la OCDE (72,8 % en 2017)”, según registra este informe 2019- 2020 del Consejo Privado de Competitividad.

 

 

Gráfico tomado del diario La República, en el informe Matrícula cero para estratos 1, 2 y 3 en el segundo semestre costará $600.000 millones, publicado el jueves 13 de mayo de 2021.

Para el analista educativo y profesor de la Universidad Tecnológica de Bolívar, Ángel Pérez, “si vemos la tasa de cobertura, lo que queda claro es que casi el 50% de los jóvenes del país no acceden a la educación superior, pero lo que es aún más grave es que más del 60% de los bachilleres de los colegios oficiales no llega a la educación superior y ese es un problema muy grave porque son muchachos que van a la educación básica y media sin esperanza, sin sueños. Por eso hay que incrementar los cupos y la cobertura y si al menos el 60% de los jóvenes de los colegios oficiales lograrán llegar a la educación superior”.

En esta editorial escrita para la página web de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, su rector, Jaime Leal Afanador, aseguró que “si bien es loable la decisión del Ejecutivo en la medida que atiende los intereses de una juventud que hoy no escapa de la desesperanza por su futuro cercano, mientras dicha iniciativa no sea una política de Estado que garantice la financiación permanente, su impacto real no se verá reflejado en un proceso efectivo, pertinente y de fomento a la calidad”.

Precisa Leal Afanador que “mal se actúa si la visión sobre la gratuidad educativa es cortoplacista sin afianzar la necesaria garantía de una Ley de Estado que impulse tal derecho al acceso y permanencia en la educación superior de todos los jóvenes colombianos del hoy y del mañana y que, además, incorpore la conectividad como un derecho de todo ciudadano”.

Entre tanto, el profesor Andrés Felipe Mora Cortés, director del Centro de Pensamiento en Políticas Públicas de Educación Superior de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), apunta a otro problema de la educación pública y es el desfinanciamiento de las universidades.

“La Matrícula Cero no tiene como propósito aumentar la cobertura. No resuelve el problema estructural de desfinanciamiento de las universidades públicas, que ha superado los 18 billones de pesos. Este es un alivio para los estudiantes, mas no para las universidades como instituciones, pues estas deben pagar el costo real de un estudiante” explicó en esta entrevista concedida a UN Periódico Digital.

La dirigente estudiantil Jennifer Pedraza considera que “Matrícula Cero es un paso positivo, sin duda, pero no es el más importante que se ha dado en términos de educación en Colombia. Creo que en los últimos años, por ejemplo, lo que se pactó en el 2018 que implica un aumento a la base presupuestal de las universidades porque el hecho de que los incrementos acordados en ese año implican que por ley se tienen que crecer, por mínimo, lo de la inflación y eso sí es un aporte estructural. Matrícula Cero se mantiene, por ahora, como un programa de gobierno y porque además tiene muy poco alcance”.

Así que tras este análisis y las evidencias presentadas concluimos que es falso que el programa de Matrícula Cero del gobierno Duque sea la mayor conquista social educativa de Colombia, como lo afirmó en su discurso ante el Congreso el pasado 20 de julio, pues el impacto que significa frente a otras políticas previas como la gratuidad educativa es mucho menos significativa. 

 

 

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Viernes, 06 Agosto 2021

“Fuerza (Pública) nos ha permitido alcanzar las más bajas tasas de secuestro y homicidio en décadas”

Por Ana María Saavedra

Este chequeo hace parte del especial sobre el discurso del presidente, Iván Duque, en la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso el 20 de julio de 2021.

En su discurso del 20 de julio de 2021, el presidente Iván Duque resaltó la labor de militares y policías. Aseguró: “Esta Fuerza Pública, de la que nos sentimos orgullosos, defiende no solo nuestros valores democráticos sino también nuestro patrimonio y nuestra riqueza ambiental con el mismo fervor con el que defiende nuestra soberanía. Es la Fuerza (Pública) que nos ha permitido alcanzar las más bajas tasas de secuestro y las menores tasas de homicidio en décadas”.

La segunda parte de esta afirmación, que es el objeto de este chequeo, es similar a otra frase en la que Duque sacó pecho de sus logros, en el discurso del 7 de agosto de 2020, en el que afirmó: “se ha consolidado una de las tasas de homicidio más bajas en 40 años”.  Una aseveración que repitió este año en una entrevista con El Espectador, en la que aseguró: “En seguridad, el año pasado terminamos con la menor tasa de homicidios de los últimos 40 años y la menor en secuestros”.

Para realizar esta verificación lo primero que revisamos fueron las estadísticas de homicidios y secuestros. 

Las cifras de los homicidios

En el caso de homicidios utilizamos una base de datos realizada por la investigadora en temas de seguridad Katherine Aguirre, del Instituto Igarapé de Brasil, que recopiló las cifras de homicidios en Colombia entre 1946 y 2017, teniendo como fuentes la Policía y Medicina Legal. 

Tabla de homicidios

Las cifras, por sí solas, le dan la razón al Presidente al decir que Colombia ha alcanzado las menores tasas de homicidios en décadas. Incluso, en los 40 años que él cuenta en su entrevista con El Espectador. Sin embargo, esta afirmación tiene dos elementos que se deben analizar: en su discurso de 2021 Duque atribuye a la Fuerza Pública la disminución de las dos tasas pero las cifras de 2020 no son comparables a los años anteriores por el efecto de la cuarentena decretada por la pandemia.

Cifras de Homicidios del Ministerio de Defensa

homicidios 2020

Iván Duque asumió el 7 de agosto de 2018. Ese año la tasa de homicidios aumentó en un punto porcentual. Como se observa en esta tabla, las cifras de homicidios habían disminuido año a año desde 2012.

En 2019 tuvo una leve disminución: 0,2 puntos porcentuales y en 2020 disminuyó 1,4 puntos porcentuales pero este descenso tiene relación con la cuarentena decretada en marzo de 2020.

En el informe Evolución de la seguridad ciudadana en Colombia en tiempos del COVID-19, realizado entre el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y la Universidad EAFIT, se explica que “la caída en el número promedio de homicidios durante la cuarentena (medida hasta el 17 agosto) respondió,  principalmente, a lo ocurrido durante el primer mes y medio de esa medida. En  esas  semanas,  el  número  diario  de  homicidios  cayó  alrededor  de un 40% respecto de la tendencia pre-cuarentena. A partir de junio, el número de homicidios parece haber retornado a las tendencias previas a la emergencia sanitaria”. 

En el documento también se indica que “la variación en las dinámicas criminales puede estar asociada a los drásticos cambios ocurridos en otras dinámicas sociales durante este período. En primer lugar, la limitación de la movilidad por el temor al contagio y la imposición de medidas de aislamiento social han reducido las posibilidades de interacción entre potenciales víctimas y victimarios. Los cambios en los patrones sociales de movilidad y consumo también pueden haber generado disrupciones en las cadenas de valor criminales al modificar los incentivos y las oportunidades de cometer ciertos delitos”. 

En el texto ‘Crimen en tiempos de Coronavirus y cuarentena’ de Michelle Alvarado Y Daniel Mejía de la Universidad de los Andes y que fue publicado por el periódico El Tiempo, se indicó que “las medidas de confinamiento obligatorio hacen que, al haber menos gente en las calles, disminuyan notoriamente algunos tipos de delitos como hurtos, homicidios y lesiones personales, que ocurren primordialmente en el espacio público. Naturalmente, a medida que se interrumpen las actividades rutinarias y hay un menor número de potenciales víctimas en las calles para robar los hurtos van a disminuir. Lo mismo ocurre con los delitos de violencia interpersonal como lesiones personales y homicidios, muchos de los cuales suceden también en el espacio público y establecimientos comerciales”.

En el informe 2021 del Ministerio de Defensa, en el que se reportan estadísticas de enero a junio, se observa un aumento en el primer semestre del año en los homicidios, con respecto a los últimos siete años. Es decir, con 6.864 homicidios, el primer semestre de 2021 es el más violento desde 2014.

Homicidios de enero a junio 2021

Aparte de este hecho, Duque no menciona en su discurso que, incluso en 2020, las masacres aumentaron. En estas tablas del reporte del Ministerio de Defensa se observa como desde el 2018 el número de homicidios colectivos o grupales (masacres) y el número de víctimas de estos ha aumentado.

Homicidios colectivos por año

Masacres

Víctimas de homicidios colectivos por año

Homicidios colectivos

 

Una cifra que también aumenta en el primer semestre de este año.

Masacres 2021

Las cifras de secuestros

En el caso de los secuestros, retomamos parte de los datos de una nota que publicamos en Colombiacheck en 2020 sobre una afirmación del presidente Duque en el discurso del 7 de agosto de ese año en la que también resaltó la disminución de la tasa de secuestros.

Para revisar las cifras de secuestros en las últimas cuatro décadas analizamos las cifras desde 1979 hasta 2020. Para los datos entre 1979 y 2010 utilizamos la base de datos de Cifras y Conceptos utilizada en el libro ‘Una sociedad secuestrada’ del  Centro de Memoria Histórica, que da un panorama del secuestro en Colombia desde 1970 hasta 2010.

 

Cifras de secuestros 1970-2010

 

Para la última década, entre 2011 y 2020 buscamos la información del Ministerio de Defensa, que reúne las denuncias por los delitos de secuestro simple y secuestro extorsivo.

Cifras de secuestro

Secuestro 2020

Cifras de secuestro simple

Secuestro simple

 

Secuestro extorsivo

En el mismo informe del Ministerio de Defensa se observa como el delito de secuestro, el que tiene cifras hasta mayo, tiene un leve aumento este 2021. Sin embargo, la cifra sigue siendo menor que la de los años anteriores a 2020.

Secuestro 2021

 

La Fuerza (Pública) nos ha permitido alcanzar las más bajas tasas de secuestro y homicidio

Luego de verificar las cifras oficiales sobre el homicidio y el secuestro es necesario analizar y poner en contexto la afirmación de Duque. 

Como ya lo dijimos el 2020 fue un año atípico por la pandemia y las medidas de aislamiento preventivo obligatorio, que inició el  20 de marzo de 2020 y finalizó el 31 de agosto de 2020, cuando comenzó una fase de aislamiento selectivo.

Katherine Aguirre, investigadora del Instituto Igarapé, nos explicó que “en términos exactos sí se podría decir que son las tasas más bajas, lo que es una tendencia de reducción que viene de años atrás, pero esto se debe analizar, para el caso de 2020, con las medidas de aislamiento. Se cumple la teoría de las acciones rutinarias, que dice que los delitos en el espacio público ocurren cuando hay una convergencia de agresores, de posibles víctimas y del actor vigilante, que está para evitar que esto pase. Durante el aislamiento había menos posibles víctimas en el territorio. Es un patrón que se dio en la mayor parte de los países de la región, que redujeron su tasa de homicidios. En los meses del aislamiento la violencia bajó”.

Una afirmación similar a la de Álvaro José Prettel, quien fue coordinador del Observatorio de Seguridad de Cali y es docente de economía de la Universidad del Valle. Prettel agrega que la afirmación del Presidente incluye dos dinámicas delictivas diferentes: el secuestro y el homicidio. “Cada una tiene unos factores de riesgo diferentes y se comportan de manera distinta. Por ejemplo, en una población como Tumaco en la dinámica del homicidio hemos visto una disminución por el control de bandas delincuenciales, que aumentaron su dominio en algunas zonas, pero esto hizo que disminuyeran las confrontaciones y aumentaron otras formas de violencia como extorsión, violencia sexual, intrafamiliar. En ciudades como Cali y Palmira o en contextos más urbanos se ve en 2020 el rebote de los efectos del confinamiento en la disminución de los homicidios. Cuando esto pasó,  las dinámicas delictivas  volvieron a sus tendencias iniciales”.

Prettel nos indicó que en el caso del homicidio este tiene causas como dinámicas del narcotráfico, enfrentamiento entre grupos armados y convivencia, pero el secuestro es principalmente delincuencia y sí se puede ver impactado directamente por unas estrategias de control territorial e inteligencia más fuerte por parte de la Fuerza Pública. 

Sin embargo, en ese sentido, la tendencia de la disminución de los secuestros empezó en 2002. Un informe del Ministerio de Defensa, citado en un reportaje del medio de análisis Insight Crime sobre la disminución del secuestro en Colombia, indica que gran parte del éxito de Colombia en la reducción de los secuestros se puede atribuir a las políticas del presidente Álvaro Uribe. “Sin duda”, dice el informe, “el factor clave que permitió [al país] alcanzar este éxito fue el liderazgo y la determinación demostrada por el Gobierno colombiano”.

“El informe continúa enumerando una serie de factores —como el hecho de que las fuerzas de seguridad han recuperado el control de zonas previamente controladas por grupos guerrilleros, la creación de unidades antisecuestro, y la legislación en defensa de las libertades personales— que según el gobierno han contribuido a este gran logro en materia de seguridad”, se agrega en el estudio.

Pero otra de las razones de la disminución, según unas declaraciones dadas por el entonces director del Gaula de la Policía, general Fernando Murillo, a CNN en enero de 2019, es que “los procesos de negociación con grupos paramilitares (bajo el gobierno de Uribe) y con la guerrilla de las FARC (con el gobierno de Juan Manuel Santos), fueron un factor determinante en la reducción de más del 90% en los secuestros del país”.

Así que aunque Duque acierta en que las tasas del secuestro y los homicidios (de 2020) son las más bajas en décadas, es simplista presentarlo como un logro de la Fuerza Pública en su gobierno, ya que, especialmente en el homicidio, son múltiples los factores por los que estos delitos aumentan o disminuyen. Además, el 2020 es un año que, debido a las medidas de confinamiento, es ‘sui generis’ y, una vez más en el caso del homicidio, en el primer semestre de 2021 se observa un aumento de ese delito. Por estas razones, calificamos su afirmación de cuestionable.