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Jueves, 10 Mayo 2018

Petro insiste en el metro subterráneo, pero no está en sus manos

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

El candidato asegura que de llegar a la Presidencia va a hacer el metro subterráneo en Bogotá. Sin importar que esté aprobada la versión elevada. Encontramos que no lo puede hacer.

Inmediatamente el 7 de agosto me posesione, iniciamos la licitación de la construcción del metro subterráneo de Bogotá”, dijo el candidato de la Colombia Humana en el debate realizado por Canal Capital. Esa afirmación generó polémica porque todos los demás candidatos a la Presidencia dijeron que iban a respaldar el metro elevado de Peñalosa.

Su argumento lo basa en que, según él, el metro elevado está ad portas de su construcción sin contar con los estudios completos; mientras que los hechos por su administración, el subterráneo, ya tenía lista la fase III y solo faltaba abrir la licitación.

Colombiacheck.com logró confirmar que efectivamente se hicieron los estudios para el metro subterráneo durante el gobierno de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá. Según Jose Gabriel Cano, miembro de la firma Cano Jiménez Estudios que participó en los estudios del metro subterráneo, la fase III tomó 18 meses en su diseño y contempla un túnel de 25 kilómetros.

No obstante, más allá del debate sobre si es mejor o no para la ciudad un metro subterráneo o uno elevado o si el uno tiene más o menos estudios, la cuestión es que no es del todo cierto que Gustavo Petro, de llegar a la Presidencia, pueda echar para atrás un proyecto de tal importancia para la capital e imponer su modelo.

En primer lugar porque el Artículo 1 de la Constitución de 1991 sostiene que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”.

Es decir, quien tiene la competencia para decidir qué obras de infraestructura contratar es el mandatario de cada municipio o ciudad del país. Y en el caso específico de Bogotá, el decreto 1421 de 1993 determina que el gobierno y la administración del Distrito Capital están a cargo, entre otros, del Alcalde Mayor.

Entonces, el Presidente de la República no puede tomar decisiones sin el aval de las autoridades territoriales. En otras palabras, Petro no puede contratar sin Enrique Peñalosa y la posibilidad de “convencerlo”, como afirmó en el debate, es muy poco probable.

El candidato progresista insiste, sin embargo, en que si la Nación financia el 70% la obra, él puede, simplemente, redirigir los recursos hacia lo que es más pertinente para Bogotá de acuerdo con él.

Para Francisco Suárez, socio de la firma Infraestructura Legal, esto es parcialmente cierto, pues “si la Nación decidiera retirar sus compromisos, es posible que Peñalosa no pueda contratar el metro. Pero eso significaría 5 años más sin metro para Bogotá”. Es decir, que Peñalosa tampoco puede hacer el metro sin Petro de presidente.

Luis Guillermo Plata, director de ProBogotá, dice que hacer un nuevo proceso para construir el metro subterráneo podría retrasar nuevamente el inicio de la obra. Y también es pesimista del tiempo de construcción.

Hace al menos 50 años se hizo la primer propuesta de darle un metro a Bogotá. Y en esta oportunidad, el sueño parece estar más cerca porque finalmente un alcalde mayor consiguió la aprobación tanto del concejo de la capital como del Gobierno Nacional para lograr su financiación.

Apenas un par de días atrás se aprobó el Conpes que da vía libre a las tres operaciones con los bancos internacionales que permitirán los créditos para la construcción de la primera línea.

Está previsto que en julio se inicie la selección de las empresas que harán parte de la licitación y si todo sale como se espera, para el año 2024 Bogotá tendría por fin su anhelado medio de transporte. Pero si Gustavo Petro insiste en su idea es muy difícil que se consiga.

Conozca la ruta del chequeo
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    1. Frase: “Inmediatamente el 7 de agosto me posesione, iniciamos la licitación de la construcción del metro subterráneo de Bogotá”

    2. Autor de la frase: Gustavo Petro

    3. Fuentes consultadas y expertos:

    Decreto 1421 de 1993.

    Constitución Política de Colombia

    Francisco Suárez, socio de Infraestructura Legal.

    Jose Gabriel Cano, socio de Cano Jiménez Estudios.

    Luis Guillermo Plata, director de Probogotá.

    4. Contexto: Lo dijo durante el debate realizado por Canal Capital el pasado 8 de mayo.

    5. Calificar la afirmación: Falsa.

Jueves, 20 Junio 2019

No hay cómo saber si la mitad de los homicidios en Bogotá los cometen personas drogadas

Por Sania Salazar

La información oficial sobre homicidios contiene más datos sobre la víctima que sobre el victimario, por lo que es muy difícil establecer si el homicida actuó bajo los efectos de alguna sustancia.

El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, aseguró en su cuenta de Twitter que aproximadamente la mitad de los 1.000 homicidios que se registran al año en Bogotá no son cometidos por delincuentes, “sino por personas que haciendo uso del derecho al libre desarrollo de su personalidad consumen psicoactivos, pelean y matan a otros...hieren a miles más”.

Colombiacheck califica la afirmación como inchequeable, pues no hay fuentes de información que permitan concluir en cuántos de los homicidios el agresor actuó bajo los efectos de sustancias psicoactivas.

Según datos que nos envió el equipo de prensa de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, haciendo referencia a cifras de la Policía, en 2018 el 51% de los homicidios fueron iniciados por una riña y se produjeron en vía pública y en el mismo año el 68% de las lesiones fueron iniciadas por una riña y se produjeron en vía pública.

El equipo de prensa de esa Secretaría no especificó en qué documento o estudio de la Policía estaban esos datos, por lo que Colombiacheck revisó las cifras de homicidios y de lesiones personales de 2018, en las que hay información sobre si los hechos se cometieron en espacio público, pero no si fueron iniciados por riñas. En todo caso, ninguno de esos datos respalda la aseveración de Peñalosa con respecto al consumo de psicoactivos y su relación con los homicidios.

En la Secretaría también nos dijeron que, según el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, “el consumo de alcohol, y demás sustancias psicoactivas (SPA) es el primer factor de vulnerabilidad asociado a ser víctima de homicidio o lesiones personales”. Efectivamente, en el Forensis 2016, un análisis del comportamiento de los homicidios que hace Medicina Legal cada año,  los consumidores de sustancias psicoactivas ocupan el primer lugar de los factores de vulnerabilidad de homicidios, pero “según el factor de vulnerabilidad de la víctima” y no del victimario, que es al que se refiere Peñalosa.

Las cifras de Medicina Legal  muestran que, efectivamente, en los últimos tres años, los asesinatos en la capital han sobrepasado los 1.000 casos cada año. En 2016 se registraron 1.302 casos; en 2017, 1.150; y las cifras preliminares de 2018 indican que ocurrieron 1.050 homicidios.

Pero la información de Medicina Legal sobre cada homicidio tiene más datos sobre la víctima que sobre el victimario, pues no en todos los casos se detiene al presunto agresor. Por ejemplo, en 796 de los 1.050 homicidios registrados en 2018 no se tiene información del presunto agresor, es decir, en el 75% de los casos. Y en todo caso Medicina Legal no tiene en sus informes datos que indiquen si el agresor estaba bajo los efectos de sustancias psicoactivas.

Hugo Acero, sociólogo, experto en seguridad urbana y subsecretario de Seguridad de Bogotá durante nueve años, indicó que según la Fiscalía, en 2018 en Bogotá solo el 32% de los homicidios han sido esclarecidos, y que por ende esos son los casos en los que se podría tener alguna información por lo que es muy difícil sacar la conclusión a la que llega Peñalosa. “Ni aún así porque si alguna persona mata a alguien y varios días o meses después es detenido, pues ya no se sabe si lo hizo bajo el efecto de alguna sustancia”, resaltó Acero.

*Foto tomada de la cuenta de Twitter de la Alcaldía de Bogotá.