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Viernes, 20 Marzo 2020

Explicador: ¿Qué es el Estado de Emergencia?

Por Luisa Fernanda Gómez Cruz

Le explicamos lo que hay que tener claro alrededor del decreto 417 de 2020 que establece el Estado de Emergencia por el Covid-19. ¿Qué facultades otorga al Presidente Duque y cuáles son sus límites?

En medio de la crisis sanitaria ocasionada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad Covid-19, el presidente Iván Duque en alocución presidencial decretó en la noche del pasado 17 de marzo el Estado de Emergencia. ¿Esto qué quiere decir? ¿Qué implicaciones tiene para la libre movilización de los ciudadanos por el territorio nacional? ¿Pueden crearse nuevos impuestos por la emergencia sanitaria?

El Estado de Emergencia es uno de los Estados de Excepción, de modo que empezaremos por ahí.

¿Qué son los Estados de Excepción?

Son una facultad extraordinaria que tiene el Presidente de la República (no solo en Colombia, sino en otros países que cuentan con la misma figura) para afrontar situaciones extraordinarias que no podría enfrentar con sus funciones ordinarias. 

¿Cuándo fueron creados y por qué?

Néstor Osuna, docente de derecho constitucional de la Universidad Externado de Colombia, explica que desde los orígenes de la república siempre ha habido la idea de que en momentos de crisis es necesario fortalecer los poderes del presidente. “Nuestra historia constitucional ha sido muy recurrente en tener algunos dispositivos en la cual en tiempos de guerra el presidente pueda asumir funciones adicionales a las que tiene”, explica Osuna. 

Con la constitución de 1886 y anteriores solo se contaba con el Estado de Sitio, que fue ampliamente utilizado por los presidentes de la segunda mitad del Siglo XX. Con la reforma que se le hizo a la constitución en 1968, según cuenta Osuna, debido a que el estado de sitio era principalmente declarado por situaciones económicas, se abrió la opción de contar con un estado de excepción específico para las emergencias económicas. Este mecanismo fue utilizado por los expresidentes Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) y Alfonso López Michelsen (1974-1978).

Sin embargo, a lo largo del Siglo XX se hizo evidente el uso desmedido de este mecanismo, principalmente para crisis de orden público. Básicamente, unas semanas después de llegar al cargo, los presidentes declaraban el estado de sitio y solo lo levantaban unas semanas antes de entregar el cargo, según cuenta el docente. 

Quizá el ejemplo más claro del uso desmedido del estado de sitio fue el Estatuto de Seguridad del expresidente Julio César Turbay (1978-1982). Con la Constitución de 1991 se regula el uso de los estados de excepción y abre a tres las opciones.

¿Qué facultades otorgan al presidente?

El mismo nombre del mecanismo da una clara pista de las licencias que otorga, pues le dan al presidente facultades excepcionales; específicamente, la habilidad de expedir decretos con fuerza de ley. Es decir, de realizar función reservada para el legislador (el Congreso). 

¿Qué quiere decir “decreto con fuerza de ley”?

En el gráfico a continuación (pirámide de Kelsen) explicamos la jerarquía de las normas en Colombia:

Pirámide de Kelsen

Básicamente, los decretos que expida el presidente durante el Estado de Excepción están al mismo nivel que las leyes ordinarias que saca el Congreso en sus labores de legislativo. Además, el presidente durante el estado de excepción puede derogar otras normas, poner nuevos impuestos y todo lo que considere necesario para conjurar la crisis.

¿Cuáles son los límites de esas facultades extraordinarias?

El artículo 214 de la Constitución explica todo lo relacionado con los límites de los estados de excepción. Resumimos lo que señala.

  1. El presidente debe demostrar que tiene motivos para declarar el estado de excepción y para poder declararlo debe contar con la firma de todos los ministros. 

  2. Con el fin de que el presidente no se extralimite y legisle sobre lo que se le ocurra, los decretos que expida durante ese tiempo solo podrán referirse directa y específicamente a la situación que generó el estado de excepción. También deben contar con la firma de todos los ministros.

  3. Durante el estado de excepción no se podrán suspender los derechos humanos ni las libertades fundamentales y se seguirán respetando las reglas del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

  4. Las medidas que se adopten deberán ser proporcionales a la gravedad de los hechos. 

  5. No se interrumpirá el normal funcionamiento de las ramas del poder público ni de los órganos del Estado. 

Por último, y no por ello menos importante, tanto la declaratoria del estado de excepción, como todas y cada una de las medidas que tome el presidente durante ese tiempo, serán analizadas automáticamente por la Corte Constitucional para que ella decida sobre la constitucionalidad de dichas medidas. La Corte es quien ejerce el control y pone el límite a los poderes excepcional que adquiere el gobierno.

¿Dónde están regulados los estados de excepción?

En el capítulo 6 de la Constitución Política de Colombia y la ley 137 de 1994. Allí se explican los tres estados de excepción: Estado de Guerra Exterior, Estado de Conmoción Interior y Estado de Emergencia. 

En términos generales, los tres estados pueden ser declarados por el presidente con la firma de todos los ministros (como ya explicamos), pero cada uno tiene sus particularidades de cuánto tiempo pueden permanecer declarados y sobre el alcance que tienen las normas impuestas durante ese tiempo.

Explicaremos brevemente los dos primeros antes de adentrarnos en el estado convocado recientemente por el presidente Duque.

Estado de Guerra Exterior

Solo entra a regir cuando el país tiene una amenaza de guerra exterior o cuando nos declaran la guerra. Está regulado por el artículo 212 de la Constitución y señala que la declaración “sólo procederá una vez el Senado haya autorizado la declaratoria de guerra, salvo que a juicio del Presidente fuere necesario repeler la agresión”.

Asimismo, este estado puede mantenerse continuamente mientras subsista el estado de guerra. De acuerdo con Osuna, este mecanismo no ha sido estrenado. 

Durante este tiempo, “el gobierno tendrá las facultades estrictamente necesarias para repeler la agresión, defender la soberanía, atender los requerimientos de la guerra, y procurar el restablecimiento de la normalidad”.

La misma norma señala, además, que mientras subsista el Estado de Guerra:

“El Congreso se reunirá con la plenitud de sus atribuciones constitucionales y legales, y el Gobierno le informará motivada y periódicamente sobre los decretos que haya dictado y la evolución de los acontecimientos. Los decretos legislativos que dicte el Gobierno suspenden las leyes incompatibles con el Estado de Guerra, rigen durante el tiempo que ellos mismos señalen y dejarán de tener vigencia tan pronto se declare restablecida la normalidad. El Congreso podrá, en cualquier época, reformarlos o derogarlos con el voto favorable de los dos tercios de los miembros de una y otra cámara”. 

Estado de Conmoción Interior:

Usado principalmente ante situaciones de orden público. El artículo 213 de la Constitución dice que puede ser declarado “en caso de grave perturbación del orden público que atente de manera inminente contra la estabilidad institucional, la seguridad del Estado, o la convivencia ciudadana, y que no pueda ser conjurada mediante el uso de las atribuciones ordinarias de las autoridades de Policía”. 

Puede ser declarado en todo el país o en algunas zonas en específico, por un tiempo no mayor de noventa días, prorrogable hasta por dos períodos iguales (270 días). Sin embargo, para ser declarado por segunda vez, requiere el concepto favorable del Senado. 

Finalmente, el artículo es claro en que “en ningún caso los civiles podrán ser investigados o juzgados por la justicia penal militar”.

Tanto para el estado de guerra exterior, como para el de conmoción interior, de acuerdo con el artículo 214 de la Constitución Política, tan pronto como hayan cesado las causas que dieron lugar al Estado de Excepción, el Gobierno declarará restablecido el orden público y levantará el Estado de Excepción. 

El Estado de Emergencia

Como lo mencionamos más arriba, este es el estado de excepción que Duque decretó para lidiar con el brote de coronavirus en Colombia. Está reglamentado por el artículo 215 de la Constitución Política y señala que, cuando sobrevengan hechos distintos al estado de guerra exterior y la conmoción interior, que perturben o amenacen perturbar en forma grave e inminente el orden económico, social y ecológico del país, o que constituyan grave calamidad pública, podrá ser declarado por el presidente.

Además de la propagación de Covid-19 en Colombia y el mundo, otra situación en la cual ha sido usado este mecanismo fue durante la tragedia de Mocoa en 2017, provocada por el desbordamiento de tres ríos que arrasaron con la capital de Putumayo.

El estado de emergencia solo puede permanecer por períodos de hasta treinta días que pueden ser prorrogados dos veces más y que sumados no podrán exceder de noventa días en el año calendario.

En este tiempo el presidente podrá expedir decretos con fuerza de ley que establezcan nuevos tributos o modifiquen los existentes. Retomando el mismo ejemplo, después de declarado el Estado de Emergencia por la tragedia de Mocoa, el entonces presidente Juan Manuel Santos dio subsidios a las facturas de energía para los estratos 1, 2 y 3 y exención del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para los habitantes del municipio.

Las medidas económicas que se impongan durante ese tiempo, no obstante, dejarán de regir al término de la siguiente vigencia fiscal (31 de diciembre del mismo año en que se declare el impuesto), a menos que el Congreso durante el año siguiente les otorgue carácter permanente.

Como los decretos que firme el presidente durante el estado de excepción tienen fuerza de ley, durante el año siguiente a la declaratoria de la emergencia, el Congreso podrá derogar o modificar dichas normas.

Finalmente, la única prohibición que tiene el estado de emergencia diferente a los otros estados de excepción es que el gobierno no podrá desmejorar los derechos sociales de los trabajadores mediante los decretos que expida. 

¿Qué pasa si se declara un Estado de Excepción sin justificación?

Lo que dice el artículo 214 de la constitución es que “el Presidente y los ministros serán responsables cuando declaren los estados de excepción sin haber ocurrido los casos de guerra exterior o de conmoción interior, y lo serán también, al igual que los demás funcionarios, por cualquier abuso que hubieren cometido en el ejercicio de las facultades a que se refieren los artículos anteriores”. Lo mismo aplica para el Estado de Emergencia, según el artículo 215.

¿Qué dice el decreto 418 de 2020?

Un día después de la declaración del Estado de Excepción, por medio del decreto 417 de 2020, el gobierno expidió al día siguiente el 418 “por el cual se dictan medidas transitorias para expedir normas en materia de orden público”. 

Este, señala en su primer artículo que la dirección del manejo del orden público en el marco de la emergencia sanitaria por causa del coronavirus SARS-CoV-2 estará en cabeza del presidente. 

Asimismo, las decisiones que tome el presidente estarán por encima de las tomadas por alcaldes y gobernadores, y quienes desobedezcan podrán ser sancionados.

Algunas de las medidas que ya había tomado el presidente al momento de esta publicación en el marco de la declaratoria del Estado de Emergencia son:

  1. Aislamiento preventivo de personas mayores de 70 años
    Esta medida estará vigente desde el 20 de marzo hasta el 31 de mayo del 2020, y es obligatorio. Las únicas excepciones en que pueden romper el aislamiento tienen que ver con el abastecimiento de bienes de consumo y primera necesidad, el uso de los servicios financieros, de salud y adquisición de medicamentos, y casos de fuerza mayor o fortuitos.

  2. Reconexión del servicio de agua a hogares que lo tenían suspendido por falta de pago, congelación de tarifas. Mayor frecuencia en la desinfección de puntos críticos de alta concurrencia y suspensión de cobros de aranceles para insumos de potabilización.

  3. Suspender el ingreso de viajeros internacionales por 30 días.

Jueves, 04 Junio 2020

Explicador: cómo se obtienen las cifras de camas en UCI ocupadas en el país

Por Adolfo Ochoa

Los datos son entregados por las Instituciones Prestadoras de Servicios al Instituto Nacional de Salud, quien se los remite al Ministerio, entidad encargada de recopilarlos y publicarlos.

Debido a la pandemia por COVID-19, día a día, el gobierno colombiano actualiza los datos sobre los contagios y las cifras del sistema de salud en el país. Pero, ¿de dónde salen los datos? ¿Cuáles son las fuentes de las cifras? ¿Por qué a veces hay inconsistencias en las cifras? Respondemos estas y otras preguntas a continuación.

¿Qué entidades están encargadas de registrar los datos sobre coronavirus en Colombia?

Todos los días, el Ministerio de Salud y Protección Social del país actualiza información sobre el coronavirus en su página web. Esto, después de que en marzo pasado el presidente Iván Duque ordenara que los datos referentes a la pandemia debían ser manejados por esa cartera.

Entre la información que se hace pública está, además de la cifra de nuevos contagios, fallecidos y recuperados, el número de camas de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Estos datos también se publican en las páginas web de los gobiernos locales y del Instituto Nacional de Salud (INS).

¿Cuál es la fuente de estos datos?

En el Ministerio nos explicaron que los datos casos confirmados, recuperados y fallecidos tienen como fuente de información los datos recopilados por el Instituto Nacional de Salud a través del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública, SIVIGILA.

Entre tanto, el número de camas ocupadas en las UCI se obtiene, según nos informaron en el Instituto Nacional de Salud, de un proceso de reporte de las IPS a los Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias (CRUE) departamentales y distritales.

“De la ocupación de camas los encargados, actualmente, son los CRUE departamentales y distritales, quienes disponen la información al Ministerio, conforme lo reportado por las IPS públicas y privadas que conforman la red de la Entidad Territorial, mientras se hace la transición a únicamente contar como fuente el registro de las IPS en el REPS”, nos dijeron desde el Ministerio a través de un correo electrónico.

REPS, o Registro Especial de Prestadores de Salud, según el Ministerio de Salud, es la base de datos de las Entidades Departamentales y Distritales de Salud. En ella están registradas las IPS del país y el mismo Ministerio es el encargado de administrar la plataforma.

Así pues, una vez esa información es consolidada y reportada al Minsalud para su “validación y consolidación nacional y es verificada con la información reportada por las EPS en su seguimiento diario a los pacientes diagnosticados con COVID19”, añadieron desde la cartera de salud en su mensaje.

En el INS agregaron que desde marzo se dispuso en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud un formulario para el registro en línea de la capacidad instalada en camas de hospitalización general, cuidados intermedios y cuidados intensivos por parte de las IPS, el cual se encuentra en etapa de transición. 

¿Por qué a veces hay inconsistencias en los datos?

Desde el inicio de la emergencia por la COVID-19 existe un reporte diario de las IPS al INS y, a su vez, al Minsalud, pero muchas veces los datos que se encuentran en las páginas de las secretaria de salud municipales y departamentales no coincide con las del INS.

Desde la dirección de comunicaciones del INS nos aseguraron que “exactamente no son discrepancias. Las cifras siempre son las mismas porque INS trabaja con la información que nos reportan mediante el sistema Sivigila. Nosotros actualizamos en tiempo real con la información que ya tenemos consolidada. Muchas veces son pequeños retrasos en el reporte que nos hacen porque se demoran en entregarlas o en la publicación de las cifras, pero las cifras siempre son las mismas”.

También nos explicó que alguna veces sucede que suben el reporte a las páginas web de sus regiones antes de enviar el reporte al INS, lo que genera discrepancias en los números, pero insistió en que las cifras siempre coinciden una vez está terminado el consolidado. Las cifras oficiales son las que se publican ya consolidadas en el portal del Instituto. 

El Instituto nos reportó que hoy en día y debido a la declaratoria de pandemia, la red diagnóstica cuenta con laboratorios públicos y privados y universidades para mejorar la capacidad diaria de lectura de pruebas y acercar los puntos de lectura a las regiones. 

¿Qué es una UCI?

Desde el Minsalud nos explicaron que “una unidad de cuidados intensivos (UCI) es un lugar en el cual se atiende el paciente grave y complejo con amenaza potencialmente mortal a sus sistemas vitales. Para la atención de estos pacientes una UCI concentra recurso físico, tecnológico (monitores, ventiladores) y de talento humano especial y especializado” y nos dijeron que esos lineamientos están consignados en la Resolución 3100 de 2019.

¿Cuántas camas UCI hay en Colombia según los datos oficiales?

Como dijimos en otro chequeo, no hay un número unificado de UCI en Colombia. Sin embargo, según el Ministerio de Salud (que como ya explicamos, es quien da las cifras oficiales sobre la pandemia), para el final de abril del 2020, en Colombia el total de camas en UCI era de 5.845 con un total del 2 % ocupadas con pacientes contagiados con COVID-19.