Dos veces, el presidente Gustavo Petro compartió un video que muestra a una mujer escribiendo al parecer sobre tarjetones no marcados durante el escrutinio en un coliseo de Tumaco, Nariño, y sugirió que esto sería una prueba del supuesto fraude electoral que había anticipado repetidamente con base en desinformación.
En un trino escribió: “Una señora escrutadora marcando formularios electorales días después de la elección de la ciudadanía. Es evidente porque tanta propaganda oficial para votar en consultas, a quien beneficiaban y porque de las casillas en blanco” (sic). Además, republicó otro en el que se habla de “un fraude monumental”. Otras cuentas en X afines hicieron los mismos señalamientos. Así llegaron a más de 483.000 visualizaciones y 21.000 reacciones.
La Comisión Escrutadora del Distrito de Tumaco rechazó, a través de un comunicado divulgado en video, los señalamientos contra una de las escrutadoras y negaron estar alterando los resultados electorales:
“Actuamos de conformidad a la ley. Ante la evidente falencia e inconsistencia que se presenta en los formularios E-14 diligenciados por los jurados de votación, se hace necesario realizar reconteo, actividad que se realiza de manera pública en presencia de candidatos, Ministerio Público, Registraduría, testigos y personas que acuden al recinto”.
El coordinador del Observatorio Político de la Misión de Observación Electoral (MOE), Diego Rubiano, le dijo a Colombiacheck que no han recibido ningún reporte sobre irregularidades en los escrutinios en Tumaco.
En la plataforma Pilas con el Voto, administrada por esa organización de la sociedad civil, desde el domingo de las elecciones en Nariño reportaron cuatro irregularidades electorales, de las cuales dos son en Tumaco. Los reportes están relacionados con irregularidades por parte de autoridades electorales, en este caso cometidas por jurados de votación, no por escrutadores.
El proceso de escrutinio en los municipios es realizado por la comisión escrutadora municipal o distrital, conformada por dos jueces, notarios o registradores de instrumentos públicos, quienes en una audiencia pública se encargan de verificar y consolidar los resultados de las votaciones con base en los formularios E-14 diligenciados por los jurados de votación el domingo de las elecciones, según la Registraduría.
Los integrantes de la comisión deben verificar que el formulario E-14 de cada mesa no contenga tachaduras, borrones, enmendaduras ni errores aritméticos y que esté firmado por al menos dos de los jurados de votación. En caso de que esto no se cumpla, debe hacerse el recuento de los votos, sin necesidad de que medie una reclamación (art. 122, 164, 166, 167 y 192 del Código Electoral).
Si no hay necesidad de hacer un recuento de los votos, el formulario E-14 es el documento base para hacer el escrutinio, explicó el abogado y exregistrador delegado en lo electoral Alfonso Portela. Los jueces lo suben al programa informático, página por página y partido por partido, y enfrente hay otra imagen donde van colocando los datos del formulario E-24, que es donde se consignan los resultados parciales de las comisiones escrutadoras, si no hay reparos ni reclamaciones de los testigos.
Los resultados se consignan en dos documentos. Al finalizar cada jornada, que va de 9:00 a.m. a 9:00 p.m., se levanta un acta de parcial (E-24), de la cual se entrega copia a los testigos. Al concluir todo el proceso se levanta un acta definitiva (E-26), de la cual se entrega una copia a los testigos y otra se envía con toda la documentación electoral a los delegados departamentales del Registrador.
Cabe precisar que el preconteo corresponde a los resultados electorales que se entregan el domingo de la elección a través de la web de la Registraduría y es de carácter informativo. Los resultados oficiales de la elección solo se conocen una vez concluya el proceso de escrutinio que está a cargo de las comisiones escrutadoras y el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Sobre la acusación de que la escrutadora está manipulando o marcando tarjetones no marcados, Portela explicó que los tarjetones que el votante deposita sin marcar en la urna son revisados para saber si coinciden con los datos consignados en el E-14. Agregó:
“Esos tarjetones no hay que marcarlos ni ponerles notas. Puede que la comisión escrutadora con el propósito de invalidarlos definitivamente les coloque alguna anotación, pero lo apropiado es tener claro el número de tarjetas no marcadas e identificarlas. Colocarles alguna marcación hace que la gente desconfíe de la comisión por manipular estas tarjetas”.
Los tarjetones que no se utilizan en la jornada electoral son destruidos tras el cierre de las votaciones.
La transparencia en los escrutinios está garantizado, según la Registraduría, porque todo este proceso se realiza en audiencias públicas a las que tienen acceso los interesados y donde se deben facilitar herramientas tecnológicas como pantallas de video beam, para que los asistentes verifiquen la digitación de los datos en tiempo real.
Además, en el proceso participan los testigos electorales, quienes pueden presentar reclamaciones y recibir copias de las actas de resultados, mientras que el Ministerio Público (Procuraduría, Personería, Defensoría del Pueblo) y las misiones de observación electoral garantizan que el procedimiento se ajuste a la ley y al debido proceso.
Adicionalmente, la comisión escrutadora realiza un control técnico del programa informático para que inicie en ceros y así asegurar que no existan datos cargados previamente en el sistema.
En X:
Gustavo Petro (@petrogustavo), presidente de la República.
Sarsam #SoyColombiaHumana (@willj84753699), republicado por el mandatario.
Maria Niny Echeverry (@Marianiniecheve), superintendenta delegada de Protección al Usuario en Salud y desinformadora repetitiva.
Wilber Preciado (@wilberpreciado)
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