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Domingo, 29 Mayo 2022

El caso Gustavo Villegas, el condenado exsecretario de Seguridad de Federico Gutiérrez

Por María Mónica Acuña

Desde que Federico Gutiérrez anunció su candidatura presidencial, uno de los temas por los que ha sido cuestionado es el manejo de la seguridad ciudadana durante su mandato como alcalde de Medellín, debido a la captura de su secretario de Seguridad y los presuntos vínculos de ese funcionario con bandas de crimen organizado durante su alcaldía (2016-2017).

El tema se ha vuelto tan recurrente que aún en entrevistas (Blu Radio, Cambio) e incluso en debates ha sido abordado por tal cuestionamiento. Muestra de ello fue lo sucedido durante el debate del pasado 23 de mayo hecho por la alianza de Semana y El Tiempo, en donde Gutiérrez y Petro tuvieron un encontrón por este tema, mientras dialogaban acerca de la influencia de la toma armada del Clan del Golfo semanas atrás en 9 departamentos del país.

En el debate, los dos aspirantes a la Casa de Nariño, iniciaron un cruce de acusaciones en donde el candidato del Pacto Histórico, aseguró que Gutierrez debía contarle al país que durante su alcaldía en la capital de Antioquia tuvo en su gabinete a un secretario de seguridad altamente cuestionado por presuntamente sostener vínculos con un grupo criminal al servicio del narcotráfico.

El candidato Petro afirmó: “El Clan de Golfo está ligado a una oficina y uno de los integrantes hizo parte de su gobierno cuando fue alcalde”. Se refería al caso del que era para ese entonces el secretario de seguridad de Gutiérrez, Gustavo Alberto Villegas, lo que ocasionó que Federico Gutiérrez se defendiera afirmando que “eso no era cierto”. “Gustavo Villegas no fue condenado por su supuesta relación con La Oficina”, añadiendo que la captura de dicho funcionario se dio porque no realizó una denuncia de extorsión en contra de un negocio familiar.

Ante tantas afirmaciones de los precandidatos, medios de comunicación y opinión pública en relación a este tema, en Colombiacheck decidimos profundizar en el caso y contarles los detalles más importantes del mismo.

¿Quién es Gustavo Villegas?

Gustavo Alberto Villegas Restrepo es un administrador de empresas, exdirigente deportivo y ex-político colombiano, que se desempeñó como funcionario público en diferentes mandatos de Medellín y en organizaciones deportivas de Colombia. Villegas fue secretario de Gobierno y alcalde encargado de Medellín durante la administración de Sergio Fajardo y luego fue secretario de Seguridad de Federico Gutiérrez, ambos son hoy candidatos presidenciales.

Además, Villegas fue Secretario de Hacienda durante la alcaldía de Luis Alfredo Ramos, hizo parte de las alcaldías de Alonso Salazar e incluso hizo parte las negociaciones de paz con el ELN durante el periodo de presidencia de Andrés Pastrana.

Durante la alcaldía de Sergio Fajardo, Villegas fue designado en 2005 como asesor del Programa de Paz y Reconciliación de la Alcaldía, en el proceso de desmovilización y reincorporación de los exparamilitares del Bloque Cacique Nutibara de las AUC, proceso que fue cuestionado por Amnistía Internacional. En 2006, fue nombrado como secretario de Gobierno hasta que terminó su mandato el 31 de diciembre de 2007.

Durante este periodo, Fajardo lo nombró como alcalde encargado en 7 oportunidades, así lo detallan los Decretos y Actos Judiciales que reposan en su expediente judicial. En 2006 fue designado en 3 ocasiones: 22 de agosto, del 13 al 17 de octubre y del 6 al 8 de noviembre; en 2007, en 4 oportunidades: el 4 de febrero, del 1 al 8 de abril, del 6 al 7 de junio y del 21 al 22 de junio.

El 24 de noviembre de 2015, a pocos días de posesionarse, Federico Gutiérrez presentó a Villegas como la persona que sería su secretario de Seguridad. En 2016, durante el desarrollo de su labor, Villegas hizo múltiples apariciones en medios comunicación como parte del desarrollo de su rol como secretario.

Un año después, en 2017, Gutiérrez, en rueda de prensa, le comunicó a la ciudadanía la separación del cargo de quien hasta ese momento era su secretario de seguridad, tras la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía.

¿Cuáles fueron los señalamientos de la Fiscalía contra Villegas?

El martes 4 de julio de 2017, Federico Gutiérrez, en su calidad de alcalde de Medellín, le informaba a la ciudadanía que tenía conocimiento acerca de una orden de captura en contra del secretario de Seguridad, quien horas antes había presentado su carta de renuncia, al ser requerido por las autoridades, ante la investigación de presuntos nexos con las bandas criminales de la ciudad.

Villegas fue notificado por la Unidad Nacional contra el Crimen Organizado, de la Fiscalía seccional Medellín, que era requerido por el delito de concierto para delinquir agravado. El funcionario fue capturado luego que Julio Perdomo, alias JP, vocero de la Oficina de Envigado, le contara al ente investigador los nexos del funcionario con esa organización criminal. Perdomo es un desmovilizado del Bloque Cacique Nutibara de las AUC y era el hombre de confianza del extraditado narcotraficante y comandante de ese Bloque Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’.

Los días siguientes al hecho, los medios de comunicación no pararon de hablar del caso. En alterno, la Fiscalía, en su boletín del 11 de julio de 2017, aseguró que el exsecretario de Seguridad le habría informado a miembros de La Oficina sobre posibles operativos.

La investigación reveló que la entrega voluntaria de varios cabecillas de la banda criminal La Terraza se hizo con el objetivo de mostrar la supuesta presión de la justicia sobre los delincuentes en esa zona del país.

Así lo expuso el Boletín 20747:

“Según la información preliminar obtenida por el delegado de la Fiscalía General de la Nación, alias el Ingeniero y Julio César Perdomo González alias JP, cabecilla de la llamada Oficina, se comunicaban por mensajería instantánea o por intermedio de Zea Ospina, y en en varias ocasiones le informaron sobre operativos que se realizarían en las zonas de injerencia de la organización”.

Al verificar el expediente del caso, según lo dicho por la Fiscalía, el funcionario actuó de manera irregular cuando desarrollaba su cargo como secretario de seguridad.

El argumento del ente investigador contra Villegas fue que éste no combatió a La Oficina, como era su deber, sino que la habría favorecido. Esos presuntos vínculos con la banda criminal La Terraza y la llamada Oficina de Envigado fueron la antesala al proceso de investigación preliminar del ente de control contra Villegas.

El reporte judicial de la Fiscalía reveló que existía evidencia de que Villegas había favorecido a dichas bandas delincuenciales a cambio recibir favores de estos para mostrar resultados en su gestión en diferentes oportunidades.

Uno de los eventos que fue expuesto como ejemplo por el ente investigador sucedió el 13 de enero de 2017, justo cuando los resultados en materia de seguridad no le eran favorables al secretario, en redes sociales se hizo viral un video de un atraco ejecutado por tres delincuentes en moto, quienes robaban a unos ciudadanos que transitaban en un carro en una vía de la ciudad.

Gutiérrez y su secretario Villegas organizaron una persecución que fue transmitida en una serie de videos en redes sociales. Al día siguiente se hicieron efectivas las respectivas capturas de los responsables en medio de “varios operativos”.

Sin embargo, según los reportes judiciales del caso revelados en un informe del portal de La Silla Vacía, los asaltantes fueron entregados de manera irregular al secretario Villegas, quien, según la Fiscalía, mantenía comunicación secreta con cabecillas de bandas criminales de la ciudad como alias ‘El Viejo’, Mara Toro y Edwin Tapias, líderes de las bandas criminales de Medellín conocidas como La Terraza y la Oficina de Envigado, quienes habían colaborado en la entrega de los criminales a cambio de que la Policía no hiciera una redada en la Comuna 3 de la ciudad.

“En testimonios a la Fiscalía los líderes de la banda afirmaron que los fleteros fueron entregados por ellos a Villegas”, afirmó la Fiscalía.

Así lo expuso el Fiscal 64, cuando aseguró que tenían evidencia de que Villegas había solicitado acompañamiento al líder de la Oficina Julio Perdomo para lograr dichas capturas.

La defensa de Villegas no desestimó los anteriores testimonios, pero argumentó que “la entrega se dió por la presión de las autoridades que ya los tenían ubicados, por lo que Julio Cesar Perdomo alias JP a través de Tapias facilitó la entrega”. Es decir, que reconoció que la Oficina sí ayudó en la consecución de ese objetivo.

Ese fue uno de los episodios de la colaboración que halló la Fiscalía entre la organización criminal y la Secretaría de Seguridad.

En la audiencia de acusación, el ente acusador enunció más de 70 elementos materiales probatorios, entre los que destacan interceptaciones telefónicas, interrogatorios de indiciados, videos y declaraciones juramentadas.


En interceptaciones telefónicas, la Fiscalía pudo constatar la comunicación entre el secretario y un miembro de la Oficina en la que acordaron el cese de extorsiones a un funcionario de una empresa de su propiedad.

¿Qué pasó con la condena contra Villegas?

El caso no llegó a juicio porque Villegas llegó a un preacuerdo con la Fiscalía y admitió el cargo de omisión de denuncia. Sumado a lo anterior, la Fiscalía lo señaló de usar información privilegiada de manera indebida para favorecer a miembros de La Oficina. El fiscal del caso dijo que, en una filtración del 8 de agosto de 2016, Villegas presuntamente había compartido información clasificada a 3 personas para que huyeran de una acción de las autoridades.


Además la sentencia judicial de ese momento afirmó que el exsecretario de Seguridad se había reunido con uno de sus contratistas y un intermediario de dos jefes de la banda delincuencial, con el fin de promover un supuesto proyecto de sometimiento a la justicia, que les permitiera tener un estatus de “gestores de paz y convivencia”, a cambio del favorecimiento de los intereses de la cartera de seguridad. Así lo retrató el periodico El Colombiano.

Adicionalmente y de acuerdo con la investigación adelantada por un grupo de tareas especiales de la mencionada Dirección Nacional de Fiscalías, Villegas Restrepo, al parecer, impulsó un supuesto acuerdo de voluntades con el fin de promover el sometimiento a la justicia de algunos integrantes y cabecillas de la reconocida estructura delincuencial, convenios que se habrían realizado fuera del marco de la ley, sin siquiera la consulta al Gobierno nacional.

De esta forma, la Fiscalía adelantó una acusación inicial por concierto para delinquir agravado en contra del exsecretario, tras ser señalado por uno de los jefes de ese grupo como el principal colaborador de La Oficina, la organización delincuencial del Valle de Aburrá que existe desde tiempos de Pablo Escobar y que para ese momento tenía un alto control en la ciudad de Medellín.

Ante lo anterior, el 12 de febrero de 2018, el abogado defensor de Villegas dijo al Juez Cuarto Penal del Circuito Especializado de Medellín que su cliente deseaba solicitar un preacuerdo en donde Villegas se declaraba responsable por cometer el delito de concierto para delinquir, a cambio de que se le generará una adecuación típica por el delito de abuso de la función pública que le implicaría una pena menor, de conformidad con el artículo 428 del código de las penas.

Así, Villegas fue procesado por los delitos de abuso de autoridad por omisión de denuncia, consagrados el artículo 417 del Código Penal y el de abuso de la función pública, descrito en el artículo 428 del mismo código, el Juez aceptó y Villegas fue enviado a centro carcelario, dentro del respectivo preacuerdo de favorecimiento de la justicia. Así lo hace constar la sentencia del 9 de marzo de 2018 dictada por un juez de Medellín a Gustavo Villegas y su asesor Mariano Ospina.


Sentencia Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado, 9 de Marzo de 2018

El cambio de delito causó malestar en la Fiscalía, por ello días después, la Fiscalía de Bogotá buscó tumbar el preacuerdo ya que, a su modo de ver, la decisión de procesarlo por los dos delitos menores no había sido una negociación ideal, teniendo en cuenta el carácter del delito mayor. Por tanto, la Fiscalía solicitó nulidad del preacuerdo y apeló la primera sentencia, argumentando la existencia de al menos 13 pruebas de su relaciones con La Oficina, lo que era suficiente material probatorio para judicializarlo por una pena mayor. Pero el juzgado consideró que para ese momento ya la Fiscalía no estaba en condiciones de apelar esa decisión y le mantuvo la condena preacordada a Villegas.

Así lo reportó la Fiscalía General de la Nación en mayo de 2018.


Lo dicho por la fiscalía en twitter en 2018

La condena

Luego del preacuerdo, el exsecretario fue cobijado con una medida de aseguramiento intramural por los delitos de abuso de función pública y de autoridad. La pena le significó 33 meses en centro carcelario. En la práctica, Villegas cumplió una parte de la condena en la cárcel de Yarumito, en Itagüí, Antioquia, y la otra en prisión domiciliaria (3 meses en prisión domiciliaria y 3 en libertad condicional).

A finales del 2019, el exsecretario cumplió la condena y quedó en libertad. En 2020 fue inhabilitado por 16 años para ocupar cargos públicos, decisión expedida por la Personería de Medellín, por haber cometido una falta gravísima (delito sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón, con ocasión o como consecuencia de la función o cargo, o abusando del mismo, según el numeral 1 del artículo 48 de la Ley 734 de 2002).

A pesar de lo anterior, el exfuncionario no fue procesado por pertenecer a la Oficina, sino por los delitos menores que dispuso el ente acusador luego del preacuerdo antes mencionado. Así lo afirma el fallo condenatorio, que detalla cómo Villegas logró aprovechar su rol para adquirir contactos con miembros de esa organización criminal y también evitar que sus negocios particulares fueran blanco de estos grupos.

¿Y el estado del proceso?

El proceso sí continúa activo, así lo detalla el sistema de información de la Fiscalía General de la Nación para el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA). En manos de la Fiscalía 71 Especializada, de la Dirección Especializada Contra Organizaciones Criminales (Decoc).


Página de la Fiscalía general de la nación, registro SPOA, 27 de Mayo 2022.

Aunque Villegas ya fue condenado por dos delitos menores, aún el ente investigador tiene pruebas que presuntamente le vincularían con el delito de concierto para delinquir agravado, mismo delito que no fue tenido en cuenta durante el pasado preacuerdo logrado por su abogado.

Viernes, 25 Mayo 2018

“Un presidente profesor”...

Por Carlos González

“Un profesor, ¡un presidente profesor!”, cantan sin cesar cientos de personas en las calles de Bogotá, en cada evento que convoca Sergio Fajardo. Es su sueño, el sueño de sus seguidores. Colombia nunca ha tenido a un profesor en la Casa de Nariño y mucho menos un presidente con doctorado.

Fajardo se jugará su último cartucho este domingo 27 de mayo, a la espera de lograr lo que parece imposible: tumbar el pronóstico que da a Duque y a Petro como fijos para la segunda vuelta. Él no pierde la esperanza.

Y es que la esperanza de la victoria no está en duda, o al menos esos es que se ve en los rostros de quienes marchan a su lado. A Antanas Mockus, Claudia López, Jorge Robledo y la marea amarilla y verde que lo sigue a cada lugar de Colombia se les ve el ánimo intacto a pesar de las dificultades y el cansancio.

Las encuestas tampoco están mostrando los mejores resultados, pero “el profe” sigue en la lucha. “Fajardo está remontando. En todas las encuestas se está recuperando”, repiten desde la campaña. En redes se volvió tendencia la etiqueta #LaRemontadaDeFajardo, pero más que el hashtag en Twitter, es el mensaje detrás, el mensaje de que se puede, dice Katherin, una joven profesional simpatizante de Fajardo.

La campaña ha sido austera, en buena parte, porque más de 3.000 personas han servido de voluntarias para promover la candidatura de Sergio durante casi dos meses. “Nosotros nos caminamos Bogotá. Vamos a entregar volantes, afiches, manillas, paramos a explicar las propuestas de Fajardo. Respondemos preguntas y cada vez vemos más gente interesada en conocerlo”, cuenta uno de los muchachos.

Como forma de agradecimiento, la campaña organizó un evento para los voluntarios, sus amigos y familias. La cita fue el jueves en la noche y sirvió como antesala del cierre de campaña.

El auditorio de la CUN, en el centro de Bogotá, acogió a cientos de personas que asistieron con pitos, gorras, camisetas, banderas, tambores, cámaras y la ilusión de escuchar a Fajardo. “Todo este trabajo de semanas ha valido la pena, todo este esfuerzo, pero ahora se viene la semana más dura”, explica Sebastián, uno de los jóvenes asistentes.

A todo pulmón sonaba su himno en el auditorio: “Un profesor, un profesor, ¡un presidente profesor!”. Fajardo, mientras caminaba a la tarima, sonreía. Se le veía tranquilo, augusto, en confianza, quizá lo que le ha faltado en los debates. Sus seguidores le creen, se emocionan, pero sobre todo lo admiran. Fajardo llega a su lugar. Revisa con la mirada el lugar con una amplia sonrisa. Mira a Claudia López, la abraza y le da el paso para que empiece su discurso.

“Nos dijeron que no era viable la coalición, que no íbamos a poder y aquí estamos”. La exsenadora es fuerte. Contagia. Sus formas animan. “Fajardo ha venido remontando en las encuestas y es el único que puede vencer a Duque en segunda vuelta”. Para ella, es la opción de reconciliación que necesita Colombia, para no caer en el juego de los extremos. “Vamos a ganar, vamos a ganar”, levanta más la voz. El panorama no es fácil, las encuestas no han sido favorables para la campaña, pero sus seguidores esperan que “el profe” pase a segunda vuelta y gane las elecciones.

Robledo, a quien siempre se le ve sereno, toma el micrófono. “Fajardo es una persona que nunca ha sido acusada de corrupción”, dice el mejor senador de Colombia, quien no duda en deshacerse en elogios con Fajardo. “Nunca ha pagado por un voto y él tiene todas las cualidades para dirigir este país para transformarlo”. Mientras habla, fija su mirada en Carmen Escobar, su esposa desde hace casi medio siglo. Ella asiente, lo apoya con la mirada y aplaude cada una de sus intervenciones. Cerca de su figura se destacan varias personas que han acompañado la campaña: los congresistas Angélica Lozano, Juanita Goebertus, Katherine Miranda, Leonidas Gómez; los concejales Manuel Sarmiento, Jorge Torres, Xinia Navarro, entre otros.

Para Robledo no es un cierre de campaña, todo lo contrario, “aquí es donde empieza lo más duro, donde empieza la campaña real. Donde se define todo”. Toma una pausa y continua. “Nos quedan 10 días, pero son 10 días con sus noches… nos quedan 20 días para llegar a segunda vuelta”, dice el senador entusiasmado, antes de mirar a Fajardo y cederle el turno.

Fajardo empieza su discurso con un chiste, dice que Robledo es la persona más animada de la campaña. El exalcalde contó anécdotas, echó chistes y animó a seguir con la misma energía en los últimos días de campaña. “Muchas gracias a todos ustedes, que han sido parte de este proceso”. “Vamos a ganar y a derrotar a los mismos de siempre”.

A Fajardo no se le desdibuja la sonrisa, aunque admite que siente nervios. Con su acento paisa repite que es el momento de la educación, que hay que quitarles el poder a los mismos de siempre, que no hay que perder la esperanza. “En toda mi carrera nadie puede decir que yo le he dado un puesto, que le he entregado un contrato, ni un concejal, ni un diputado. Ya lo he dicho, el que paga para llegar, llega para robar”.

El candidato recordó que cuando empezó a hacer campaña para la Alcaldía de Medellín marcaba, por decirlo de alguna manera, 0% en las encuestas. Meses después, a punta de volantes y de recorrer las calles, ganó. Así que marcar bajo en las encuestas no es algo que lo trasnoche, manifestó Fajardo, quien, al finalizar, llamó a todos los que lo acompañaban a tomarse una selfie.

Así terminó el evento que continuó el domingo desde muy temprano. Filas y filas de camisetas amarillas y verdes se dieron cita por la Avenida de La Esperanza. Un punto cargado de simbolismo. Una metáfora a la que toda la campaña le apuesta.

La esperanza de la victoria no está en duda. El cierre de campaña oficial sumó un nuevo acompañante: Mockus, el segundo senador más votado el pasado marzo, quien camina toda la avenida a su derecha. Se les ve sonrientes, tranquilos, exhaustos, pero emocionados.