INVESTIGACIÓN
La reforma de ElectroHuila sí benefició a su gerente, pero no prueba que buscara “atornillarla”
La revisión de Colombiacheck y El Reporte Coronell confirma que el cambio ocurrió y favoreció a la funcionaria, pero los documentos no demuestran que ese fuera el propósito de la reforma.
3 datos clave:
- Nika Cuéllar participó en la discusión de la asamblea que reformó las reglas para nombrar gerente e inmediatamente fue designada bajo las nuevas condiciones por la junta directiva.
- Con esas mismas reglas el gobierno “desatornilló” a Nika Cuéllar, mediante una negociación privada cumpliendo los mismos nuevos reglamentos, denunciados como acto de corrupción en el Libro de la Verdad
- Aunque la Procuraduría examina la participación de Cuéllar en el trámite de la reforma y eventualmente ella podría ser sancionada por violación al régimen de inhabilidades, ello no implica que la reforma sea ilegal, al punto que la nueva administración la está aplicando.
El capítulo 3 del Libro de la Verdad, presentado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella como un compendio de “hallazgos en materia de corrupción” de la administración anterior, dedica uno de sus casos a ElectroHuila, empresa electrificadora en la que el Gobierno Nacional tiene la mayoría accionaria. El documento cuestiona la última reforma de los estatutos de la compañía que cambió las condiciones para ejercer la gerencia general y la presenta como una maniobra para “atornillar” a la entonces gerente, Nika Duniezhka Cuéllar Cuenca.
De acuerdo con el Libro de la Verdad, la Asamblea General de Accionistas modificó el artículo 50 de los estatutos para convertir la gerencia, que era un cargo de libre nombramiento y remoción, en un empleo de período fijo de cuatro años, con posibilidad de reelección. La reforma, sostiene el documento, permitió que Cuéllar permaneciera en el cargo hasta 2030.
A este cambio se opuso el gobernador Rodrigo Villalba, en la misma asamblea de accionistas.
En entrevista con el diario La Nación de Neiva, Cuéllar defendió la legalidad de la reforma y su ejercicio como gerente hasta 2030 como el producto de una consultoría que pondría la administración de la empresa en estándares de la OCDE.
Nika Cuéllar es hija de Armando Cuéllar Arteaga, gerente de la empresa de transporte Coomotor y de la campaña Petro Presidente en el Huila. Cuéllar, que ha sido concejal de Neiva y diputada por el Huila, fue nombrada gerente de ElectroHuila, desde abril de 2024.
El Gobierno Nacional controla el 83,051% de las acciones de ElectroHuila, mientras que la Gobernación del Huila participa con el 8,241% e INFIHUILA con el 6,240%.
El equipo de empalme del gobierno De la Espriella presentó una queja disciplinaria que fue asumida por el procurador Regional de Instrucción del Huila, Jorge Antonio Vásquez, quien, aunque no plantea objeciones legales a la reforma de los estatutos, asegura haber enfocado su investigación en el hecho de que la gerente “no se apartó de la iniciativa y discusión de la reforma pese a que esta presuntamente terminaría favoreciéndola de manera directa”.
La reforma a los estatutos
Colombiacheck y El Reporte Coronell contrastaron este señalamiento con el acta de la Asamblea General de Accionistas, los estatutos de ElectroHuila y los documentos relacionados con las actuaciones de los organismos de control para establecer qué ocurrió con la reforma y si los documentos permiten sustentar las conclusiones del Libro de la Verdad.
La Asamblea General de Accionistas de ElectroHuila aprobó la modificación de varios artículos de los estatutos de la empresa. Entre ellos estuvo el artículo 50, relacionado con las condiciones de nombramiento y remoción del o la gerente general, cuya nominación pasó de la asamblea a la junta y su contrato de término indefinido a período de cuatro años, repetibles. Para la fecha de esta revisión la gerente “atornillada” había sido “desatornillada”, aplicando las mismas normas denunciadas por el Libro de la Verdad.
Según el acta de la Asamblea, el gobernador manifestó “su desacuerdo con la propuesta de establecer un periodo fijo para la gerencia, contemplada en el artículo 50, al estimar que la empresa ha presentado un desempeño favorable con el esquema actual. Señala que los cambios en la administración deben ser analizados con prudencia especialmente considerando los resultados positivos con la gestión vigente y el contexto de transición de gobierno” (página 26/31 del Acta).
Cuéllar, quien había sido nombrada gerente en 2024 por la asamblea anterior, terminó siendo la primera beneficiaria cuando la junta directiva la ratificó el 24 de julio de 2026. A partir de esa fecha comenzaba a correr su período de cuatro años, lo que el Libro de la Verdad interpreta como el “atornillamiento”. Pero su “desatornillamiento” se produjo de acuerdo con las reglas denunciadas como acto de corrupción.
“Se hizo un acuerdo”, comentó ella para la prensa de Neiva el pasado 21 de septiembre, confirmando, implícitamente que recibirá la indemnización correspondiente al sistema de contratación adoptado por ella misma para la gerencia de la electrificadora.
El gobierno de De la Espriella, mayoría absoluta en la pasada junta directiva, jugó con las reglas que denunció como corruptas para “desatornillarla” pues las demás vías, que eran impugnar los estatutos o aprobar otros nuevos, implicarían una mayor permanencia de la hija del financiador petrista en la electrificadora.
La reforma no se puede considerar ilegal, aunque haya sido denunciada como acto de corrupción en el Libro de la Verdad. La asamblea que la produjo fue impugnada ante el Registro Mercantil por un miembro de la junta directiva (Edgar Bambagüe alcalde de Saladoblanco), pero la Cámara de Comercio rechazó el reclamo e inscribió la reforma de los estatutos, antes de que él mismo retirara su impugnación.