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Miércoles, 13 Marzo 2019

JEP sí tiene competencia para impedir la extradición de ‘Jesús Santrich’

Por José Felipe Sarmiento

El abogado Abelardo de la Espriella negó que la justicia transicional pueda decidir, ante la petición de Estados Unidos, que el exjefe guerrillero permanezca en Colombia. La Constitución lo contradice.

En una columna reciente, el abogado Abelardo de la Espriella se despachó contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) tras la captura de uno de sus fiscales, acusado de recibir un soborno con el supuesto propósito de influir en el proceso de extradición que cursa allí contra el exjefe guerrillero Seuxis Hernández, conocido como ‘Jesús Santrich’.

Según el texto, publicado en el portal de la firma De la Espriella Lawyers y otros dos sitios de internet, el envío del integrante de la Farc a Estados Unidos “no se ha dado, por las trabas que le ha puesto la JEP, pese a que no tiene competencia legal para impedirlo”. 

Captura de pantalla de la columna de De la Espriella en la página de su firma con la frase resaltada

Santrich es solicitado en ese país para que responda por su presunta participación en una conspiración narcotraficante que habría sido posterior a la entrada en vigencia del Acuerdo de Paz. Por eso fue capturado en abril de 2018 y está a la espera de que la sección de revisión del Tribunal de Paz, máximo organismo de la justicia transicional, defina si la fecha de los hechos por los que lo acusan en efecto fue después de la firma.

Este proceso, en efecto, ha enfrentado obstáculos. Por ejemplo, la pérdida de una carta en la que Colombia le pedía a la justicia estadounidense el envío de pruebas al respecto, lo que obligó a ampliar el plazo para recibirlas.

Pero De la Espriella se equivoca en su última frase, que es falsa. El tribunal sí tiene poder constitucional para impedir que Santrich sea extraditado, en caso de que no se logre probar que la supuesta conducta delictiva ocurrió después de la firma. Eso es lo que se conoce, precisamente, como la garantía de no extradición que quedó establecida en el punto 5.1.2.42 del Acuerdo del Teatro Colón:

“No se podrá conceder extradición ni tomar medidas de aseguramiento con fines de extradición respecto de hechos o conductas objeto de este Sistema (Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición), ocasionados u ocurridos durante el conflicto armado interno o con ocasión de este hasta la finalización del mismo, trátese de delitos amnistiables o no amnistiables, y en especial por ningún delito político, de rebelión o conexo con los anteriores, ya hubieran sido cometidos dentro o fuera de Colombia.

Dicha garantía de no extradición alcanza a todos los integrantes de las FARC-EP y a personas acusadas de formar parte de dicha organización, por cualquier conducta realizada con anterioridad a la firma del acuerdo final, para aquellas personas que se sometan al SIVJRNR”.

En seguida se establece que, cuando algún exmiembro de la guerrilla sea pedido por la justicia de otro país, la sección de revisión del Tribunal de la JEP debe determinar la fecha de la conducta por la que se le acusa.

Si los hechos ocurrieron luego de la firma, el proceso pasa a la justicia ordinaria y el supuesto implicado queda expuesto a que la Corte Suprema de Justicia avale su extradición y el Presidente la firme. En cambio, si sucedieron antes de esa fecha, el caso va a la sala de reconocimiento y el presunto responsable mantiene la garantía pactada.

Este procedimiento forma parte de la Constitución por medio del artículo transitorio 19 del acto legislativo que le dio origen al Sistema. Además, pasó un examen previo de la Corte Constitucional para poder ir a sanción presidencial y entrar en vigencia. Este tribunal le dio su aval a la norma sin salvedades en esta materia.

Colombiacheck le escribió a De la Espriella al correo que pone al final de la columna y lo trató de contactar por teléfono en sus oficinas de Bogotá y Barranquilla para buscar una versión ampliada de su argumento. No obstante, al momento de la publicación de esta nota, no había contestado. Una abogada de la empresa devolvió la llamada y averiguó por el motivo de la entrevista, pero tampoco respondió a nombre de él.

Es posible que en la columna se estuviera refiriendo a la suspensión que hizo la JEP del proceso de extradición de Santrich a partir del momento en el que asumió el caso, en mayo del año pasado. La decisión de la sección de revisión se basó en el artículo 134 del reglamento interno que la jurisdicción se dio a sí misma y un protocolo que había expedido la misma sala para el trámite de este tipo de solicitudes, por medio de los cuales se atribuyó esa facultad.

Esa actuación de los magistrados fue duramente criticada por el fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez, que la calificó como un “desafío al orden constitucional”. Incluso el jurista Rodrigo Uprimny, que ha sido defensor del proceso de paz, admitió en una columna para el diario El Espectador que la JEP cometió “errores” al tomar esa determinación, a pesar de que consideró “exageradas” las afirmaciones de la Fiscalía.

“Es discutible que la JEP tenga competencia para ‘suspender’ una extradición, ya que ninguna norma constitucional ni legal le atribuye explícitamente esa facultad. Y mal podría la JEP invocar, como lo hizo, su propio reglamento para tomar esa decisión, pues la reforma constitucional que creó la JEP (AL Nº 1 de 2017) expresamente prohíbe que el reglamento contenga normas procesales”, escribió el investigador del tanque de pensamiento DeJusticia.

En efecto, la disputa entre la entidad que representa Martínez Neira y la JEP fue resuelta por la Corte Constitucional a favor de la primera. El alto tribunal determinó que la suspensión y las normas en que se basó desconocían la independencia de poderes y la colaboración armónica entre ellos, consagradas en la Carta de 1991. En consecuencia, dejó sin efecto la decisión y declaró inaplicables tanto el protocolo como el artículo 134 del reglamento de la jurisdicción.

Esto, sin embargo, es distinto a negar la competencia de la justicia transicional para impedir la extradición de Santrich. Se refiere solo a la suspensión del proceso mientras la JEP lo estudiaba. Por lo tanto, la afirmación que hizo De la Espriella sigue siendo falsa.

Domingo, 14 Julio 2019

El falso tiquete de Santrich a Cuba

Por Pablo Medina Uribe

Aunque el paradero de "Jesús Santrich" sigue siendo desconocido, la supuesta prueba que dio un portal para asegurar que el exjefe guerrillero había viajado a Cuba desde Venezuela tiene muchas inconsistencias.

El sábado 13 de julio, el portal El Expediente publicó un trino con el siguiente mensaje: "Dato: Recibimos información según la cual Jesús #Santrich viajó a Cuba después de pernoctar sobre suelo venezolano, en el 'campamento Santrich'. Se mueve con apoyo del G2 desde época del proceso de paz".

La única prueba que aportaron para estas afirmaciones fue una foto de una pantalla de un computador que publicaron en un trino posterior en la que, al parecer, se ve una reserva de tiquete de avión a nombre de Seuxis Paucias Hernández Solarte, el nombre de pila de alias "Jesús Santrich", en un vuelo de Caracas a La Habana.

Seuxis

Pero este "pantallazo" tiene varias inconsistencias.

Primero, en el pantallazo se ve que la reserva es para el vuelo V0111 de Conviasa, la aerolínea nacional venezolana, el domingo 7 de 2019 a las 2:30 p.m.

Sin embargo, al revisar la página de Conviasa, encontramos que el vuelo V0111, aunque sí realiza el trayecto Caracas-La Habana, lo hace los miércoles y no los domingos.

v0111

Esto lo verificamos revisando la página de Flight Radar, un servicio que rastrea todos los vuelos comerciales del mundo, donde vimos que, efectivamente, el vuelo que hace el trayecto Caracas-La Habana los domingos a las 2:30 p.m. es el V0100, mientras que el V0111 que aparece en el pantallazo de El Expediente vuela los miércoles a las 7:00 a.m.:

V0111V0111

Incluso, el texto "Domingo, 07 de Julio de 2019" parece haber sido añadido sobre la foto del pantallazo, como se ve en esta ampliación de la imagen:

Magnifier

Y debajo del texto "Precio de Ida", donde en la página de Conviasa mostraría el número de pasajeros, el texto en el pantallazo parece haber sido borrado, como se ve en esta comparación:

PasajerosPasajeros

En la página de la aerolínea comprobamos que los vuelos de ida y vuelta entre Caracas y La Habana cuestan 360 dólares y que el precio se muestra como "Precio de Ida y Vuelta".

En el pantallazo, también se ve el precio de 360 dólares, pero sólo se lee "Precio de Ida". Es más, la página de Conviasa no permite comprar vuelos internacionales solo de ida, pues exige comprar el regreso también:

Ida

Por otra parte, el nombre de "Jesús Santrich" sí es Seuxis Paucias Hernández Solarte, como se ve en varios documentos legales que lo mencionan (aunque a veces su segundo nombre es escrito "Pausias" o "Pausis"). Y el número "92275786", que aparece en el pantallazo de la supuesta reserva, sí corresponde a la cédula de "Santrich", como muestran las mismas menciones legales.

Pero cualquiera hubiera podido ingresar estos datos en la página de Conviasa. Además, en el pantallazo, su cédula aparece como si fuera su pasaporte ("PA") y es poco probable que haya incluido su nombre entero, pues la página de Conviasa solo pide primer nombre y primer apellido al reservar un tiquete:

Conviasa

Finalmente, como señalaron varios usuarios en internet, en el pantallazo no se ve ninguna confirmación de compra. Incluso, parece ser simplemente una búsqueda de itinerario, pues la pestaña de la página que se ve subrayada con color naranja es "Datos de Viaje", mientras que las pestañas de "Datos de pasajero y Pago" y de "Revisar y Finalizar" no están subrayadas y parecen ser pasos sucesivos para efectivamente comprar un tiquete.

Por todas estas razones, calificamos el supuesto tiquete de Santrich a Cuba como falso.