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Miércoles, 27 Noviembre 2019

Afirmaciones de Miguel Uribe acerca de construcción de colegios nuevos en Bogotá son cuestionables 

Por ​​​​​​​Por: Angélica Latorre y Diana Ampudia

En Redcheq verificamos un trino de Uribe, cuando era candidato a la Alcaldía, en el que asegura que en la capital del país “no se inauguraba un colegio nuevo desde 2009. Ahora están 64 en marcha”.

En octubre pasado, el entonces candidato a la Alcaldía Miguel Uribe Turbay afirmó en su cuenta de Twitter que “en Bogotá no se inauguraba un colegio nuevo desde 2009. Ahora están 64 en marcha, muchos nuevos y otros totalmente reconstruidos”. En el video que acompaña el trino se asegura que en los últimos 4 años se han construido 64 establecimientos. En Colombiacheck verificamos estas afirmaciones. 

“No se inauguraba un colegio nuevo desde 2009”

Lo primero que hicimos fue consultar con la Secretaría de Educación (SED) acerca de qué se considera un colegio nuevo y nos indicaron que es nuevo en la medida en que se construye en un lote nuevo que se incorpora al suelo urbanizable de la ciudad; recibe un código por parte del Dane y entra en funcionamiento. 

Johnny Padilla, Director de Construcciones y Conservación de Establecimientos Educativos en el último año de la alcaldía de Gustavo Petro y durante la de Enrique Peñalosa, nos explicó que un colegio nuevo cumple con al menos cuatro requisitos: se construye desde cero en un predio nuevo, se le crea un Plan Educativo Institucional (PEI), se le nombra rector y se pone al servicio de una comunidad que antes no contaba con esa oferta educativa. Según Padilla, esto no ocurrió durante los gobiernos de Samuel Moreno,  ni del propio Petro. El último colegio en lote nuevo terminado antes de la segunda alcaldía de Peñalosa fue el Rodolfo Llinás.

Luego nos comunicamos con el equipo de prensa de Uribe Turbay para que nos explicaran cómo sustentaba su afirmación. Nos refirieron esta nota de Caracol Radio en la que Claudia Puentes, secretaria de Educación, afirma “que desde 2009 no se construía un colegio nuevo en Bogotá”.

También nos dijeron que “de acuerdo con la tabla de seguimiento del Plan Maestro de Equipamientos Educativos- PMEE (2000-2015) y por información de la Secretaria de Educación, desde el 2009 no se inauguraba un colegio nuevo en Bogotá. El último fue el colegio Rodolfo Llinás, registrado en 2009 como nuevo, el cual dejó adelantado para construcción la administración de Luis Eduardo Garzón. Después de esa administración no se entregó ninguno nuevo. Solo hasta esta administración.”

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La tabla no explica que el último colegio nuevo en Bogotá sea del año 2009, solo aclara que 16 de 22 colegios nuevos que habría dejado la administración de Samuel Moreno (2008-2011) iniciaron su construcción en la alcaldía de Luis Eduardo Garzón. 

Si bien el Rodolfo Llinás, en 2009, fue la última institución educativa del distrito que se construyó en un lote nuevo que el distrito urbanizó para ese fin (entre 2004 y 2008), desde entonces se han entregado colegios nuevos, solo que construidos en predios que habían sido adquiridos por el Distrito en años anteriores.

En su plan de desarrollo, Samuel Moreno (2008-2011) se fijó la meta de construir 9 colegios nuevos. Según la rendición de cuentas de la Secretaría de Educación, durante esa administración se construyeron 4, uno de ellos fue el Rodolfo Llinás, y se entregaron 14 cuya gestión de predios, diseño y contratación iniciaron en la administración de Luis Eduardo Garzón.

De igual manera, durante la administración de Gustavo Petro, aunque no se culminó ninguno de los 30 colegios en lotes nuevos propuestos por la alcaldía en el Plan de Desarrollo, sí se dejaron en algún grado de avance 13 de ellos para que los terminara la siguiente alcaldía: dos en obra, tres contratados para diseño y posterior obra y ocho en diseño. Así consta en un informe de auditoría de la Contraloría de Bogotá. 

“Los colegios nuevos pueden reemplazar un edificio viejo que se demuele (esos son la mayoría) o erigirse en un lote que antes no estaba urbanizado; construir estos últimos toman de seis a ocho años entre gestión predial, diseños, licencias y obra”, le dijo a Redcheq Óscar Sánchez, exsecretario de Educación de la Bogotá Humana. “Colegio nuevo en un lote recién incorporado al suelo urbano con nuevo nombre y nuevos estudiantes no inauguramos, los sumamos en obra.  Peñalosa terminó varios”, añadió el exfuncionario.

Con estos elementos calificamos de cuestionable la afirmación de Uribe de que 2009 fue el último año, antes de la actual administración de Peñalosa, en que se inauguró un colegio nuevo en la capital del país. Desde entonces sí se han entregado instituciones educativas construidas desde cero en lotes que tenía el Distrito.

64 colegios: nuevos y reconstruidos

Revisamos los datos de infraestructura educativa durante la administración de Enrique Peñalosa, para saber si realmente hay 64 colegios en alguna fase de construcción o reconstrucción, que se podrían catalogar, como parece hacerlo Miguel Uribe, como colegios en marcha.

La oficina de prensa de la Secretaría de Educación nos dijo que a octubre se han entregado 28 colegios, de esos, ocho construidos en lotes nuevos de 30 propuestos en el Plan de Desarrollo y 20 reconstrucciones de 34 proyectadas. Estas mismas cifras aparecen en el informe de seguimiento de inversión de la SED a septiembre de 2019.

De estos ocho nuevos, ya entregados, dos iniciaron obras durante el Gobierno de Gustavo Petro: La Felicidad y El Ensueño, inaugurados en septiembre de 2017 y febrero de 2019. El Jorge Bergoglio (antes Cafam Puerto Sol) se dejó contratado en 2015 y entró en funcionamiento en diciembre de 2017

El resto quedaron con diseños listos en la administración anterior (de acuerdo con un informe de auditoría de la Contraloría de Bogotá), pero la contratación y obra arrancaron con Peñalosa: dos inaugurados en 2018, el Soledad Acosta de Samper (antes Porvenir II) y el Jorge Isaacs (antes Volcán La Pradera); tres este año, el Rogelio Salmona (antes Madelena) y Las Margaritas en abril y el Bicentenario de Independencia (antes San José de Maryland) en junio pasado. 

La Secretaría le explicó a Redcheq que a final de año se espera dejar: 39 colegios terminados, es decir, 11 adicionales a los 28 que ya se entregaron, más 15 en obra y 10 en diseño, para completar 64 (en distintas etapas de avance): 30 construidos en lotes nuevos  y 34 reconstruidos en lotes existentes. La secretaria de Educación Claudia Puentes reiteró esta meta total el pasado 30 de octubre, como se puede ver en este trino.

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En conclusión, esta alcaldía sí planea dejar 64 colegios en algún grado de ejecución, pero es engañoso afirmar, como lo hizo Miguel Uribe Turbay, que se trata de colegios ya construidos, y de que son resultado exclusivo de la gestión de la actual alcaldía. 

Por esas razones, sumado a que en el video del trino aseguran que han sido construidos 64 colegios por parte de Peñalosa, esta afirmación también es cuestionable.

 

 

 

 

 

 

 

 

Viernes, 16 Agosto 2019

El metro de Bogotá sí está trazado en el POT, aunque puede ser ajustado

Por José Felipe Sarmiento

Miguel Uribe, candidato a la Alcaldía, dijo que el plan vigente no ordena un recorrido para la primera línea del sistema férreo. Pero sí lo hace, solo que admite cambios con base en estudios.

El candidato a la Alcaldía de Bogotá por varios partidos Miguel Uribe Turbay afirmó, en un debate en la emisora W Radio, que “no existe” un trazado para la primera línea de metro en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bogotá, porque el recorrido definido en el año 2000 fue derogado en 2003. Según dijo, “el Plan Maestro de Movilidad de 2006 establece que, con base en estudios, el alcalde determinará el trazado”.

Suargumento fue retomado por el portal El Nodo, que reprodujo el video de esa declaración del aspirante.

Captura de pantalla de la nota de El Nodo

Pero la afirmación es cuestionable, porque tergiversa lo que en realidad dicen ambas normas al respecto. La historia comienza con el POT original de 2000, expedido en la primera administración de Enrique Peñalosa (no en la de Antanas Mockus, como dijo Uribe). El artículo 176 define un trazado en ‘U’ de una línea de metro dividida en dos tramos: el primero, desde Kennedy por Puente Aranda hacia el Centro y, luego, a la calle 72 con Caracas por el oriente; el segundo, desde ahí hacia Engativá.

La administración Mockus sí le hizo cambios al plan en la revisión de 2003, a la que se refiere el exsecretario de Gobierno. Pero ninguna modificación tocó el recorrido del metro contemplado allí. De hecho, este aparece idéntico al primero en el artículo 188 del decreto de 2004 que compiló los dos anteriores, bajo la administración de Luis Eduardo Garzón.

Esta es la norma que está vigente, debido a la nulidad del POT que Gustavo Petro decretó en 2013. Así lo reconocen el glosario técnico del Catastro Distrital y la memoria justificativa del nuevo plan que pretende expedir Peñalosa en su saliente administración.

El Plan Maestro de Movilidad de 2006 tampoco dice la frase que Uribe le atribuye sobre la potestad de la Alcaldía para definir el recorrido del metro. El artículo 61, que es el que se refiere a este sistema de transporte, establece que “cuando las condiciones de movilidad de la ciudad lo exijan, la administración distrital adoptará el metro, y adelantará los estudios pertinentes de factibilidad como componente del Sistema de Transporte Público Integrado”.

En junio pasado, Peñalosa le agregó otros artículos que tampoco dicen eso. Hablan es de la habilitación de vías existentes para el sistema férreo, las condiciones de edificabilidad de la infraestructura necesaria (como alturas y tipos de construcción), los patios, la integración con otros medios masivos de transporte, entre otras disposiciones que no cambian el trazado de 2004.

No obstante, la Secretaría de Planeación Distrital sí ha hecho esa interpretación. En un concepto de 2017 para la Empresa Metro de Bogotá, afirma que el Plan Maestro de Movilidad es “prevalente” y que, por eso, al decir que la ciudad adoptará el metro con base en estudios, le da la facultad de determinar el trazado a la administración distrital.

El ingeniero civil Darío Hidalgo, doctorado en Planeamiento de Transporte Urbano, contradice esa lectura de las normas. “Los planes maestros de movilidad no pueden derogar el POT, porque es una norma superior”, explica. Sin embargo, también señala que todos los trazados de metro desde la administración de Samuel Moreno (2008-2011) han sido distintos al de esa norma porque “no es una camisa de fuerza” y se puede ajustar de según los estudios técnicos.

Por su parte, el arquitecto urbanista Carlos Roberto Pombo, director de la Sociedad de Mejoras Públicas y Ornato de Bogotá, considera que “los planes maestros sí pueden reglamentar lo que está en el POT”, que es distinto a cambiarlo o ‘tumbar’ su contenido.

En cualquier caso, Hidalgo recuerda que desde 2008 se han adelantado estudios para ajustar el recorrido y definir las características de la primera línea. Estos explican las diferencias de lo que quedó en el plan hace 19 años frente a las propuestas de Moreno, Petro y Peñalosa. Esta última, que a grandes rasgos corresponde al tramo 1 original, es la que está plasmada en la declaratoria de importancia estratégica por parte del Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) de 2017 y es la que está en licitación.

RedCheq