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Jueves, 24 Octubre 2019

A Bogotá no le va tan bien en reducción de homicidios como dice Peñalosa

Por Sania Salazar

Bogotá sí tiene tasas más bajas que las ciudades del país con las que las compara el mandatario, pero las tasas de la capital del país no son menores que las de otras ciudades “grandes” que menciona la Alcaldía.

En una entrevista de hace unos días con Blu Radio, el alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa dijo: "Tenemos muchos mejores resultados que cualquier ciudad grande en homicidios por 100 mil habitantes".

En la oficina de prensa de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia nos explicaron que el alcalde establece la comparación en tasa de homicidios con capitales colombianas  como Barranquilla, Medellín y Cali durante los últimos tres años y basado en las cifras de la Policía. Pero también nos dijeron que se pueden comparar los resultados de Bogotá con Washington (Estados Unidos), Caracas, (Venezuela) y São Paulo (Brasil) durante los últimos tres años, aunque no indicaron de qué fuente tomaban esos datos.

Calificamos la afirmación de Peñalosa como cuestionable porque, aunque le cuadran las cuentas al comparar a Bogotá con otras capitales del país, no le pasa lo mismo con las ciudades extranjeras mencionadas. Sao Paulo (Brasil), que es una de las capitales que mencionaron en la Secretaría de seguridad, tiene tasas menores que las de Bogotá en los últimos cuatro años. Además, en la comparación están dejando de lado otras ciudades latinoamericanas con tasas inferiores a las de la capital colombiana.

La tasa de Bogotá

Según datos de la Policía Nacional, en 2016 se registraron 1.264 homicidios en Bogotá. Para ese año la proyección de población del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, calculaba la población de la capital en 7’980.001 habitantes, lo que quiere decir que la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes era de 15,8. (El Dane ya no tiene disponible en su página la proyección de población, pero Colombiacheck pudo consultarlas porque habíamos guardado el archivo).

Según la misma fuente, en Bogotá en 2017 hubo 1.134 asesinatos y la población se calculaba en 8’080.734 de personas, por lo que la tasa de homicidios era de 14,0. 

En 2018 hubo 1.064 asesinatos y había una población proyectada de 8’181.047 personas, por lo que la tasa de homicidios era de 13,0.

Las cifras del Forensis, del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, indican que para Bogotá esas tasas fueron ligeramente mayores: de 16,3 en 2016. 14,2 en 2017 y 13,3 en 2018.

Las cifras de la Policía indican que las tasas de los demás ciudades colombianas mencionadas eran:

Barranquilla

2016: tasa de 30,8 (377 homicidios. 1’223.616 habitantes). 

2017: tasa de 28,5 (351 homicidios. 1’228.271 habitantes).

2018: tasa de 25,4 (314 homicidios. 1’232.462 habitantes).

Medellín

2016: tasa de 21,4 (533 homicidios. 2’486.723 habitantes). 

2017: tasa de 23,0 (577 homicidios. 2’508.452 habitantes).

2018: tasa de 24,7 (626 homicidios. 2’529.403 habitantes).

Cali 

2016: tasa de 53,4 (1.281 homicidios. 2’394.925 habitantes). 

2017: tasa de 51,1 (1.239 homicidios. 2.420.114 habitantes).

2018: tasa de 47, 3 (1.157 homicidios. 2.445.405 habitantes).

 

En estas tres ciudades las cifras de Forensis también fueron ligeramente más altas:

Para Barranquilla 32,6 en 2016. 29,2 en 2017 y 27,1 en 2018.

Para Medellín 21,9 en 2016. 23,3 en 2017 y 25,0 en 2018.

Para Cali 55,7 en 2016. 51,5 en 2017 y 49,0 en 2018.

Las tres ciudades tuvieron tasas más altas de homicidio que la de Bogotá en los últimos tres años.

Bogotá no es la mejor en la comparación internacional

Revisamos las tasas de las ciudades extranjeras mencionadas por el equipo de prensa de la Secretaría de Seguridad y encontramos que, según el Instituto Igarapé,de Brasil, São Paulo tiene tasas más bajas que Bogotá: en 2016 la tasa fue de 7,6. En 2017 de 6,6 y en 2018 de 5,5.

Las demás ciudades mencionadas tuvieron tasas más altas que la de Bogotá.

En Washington la tasa de homicidios en 2016 fue de 20,3. En 2017 de 17 y en 2018 de 23,3. 

En Caracas en 2016 la tasa fue de 75. En 2017 de 54,7 y en 2018 de 36,8.

Pero Katherine Aguirre, investigadora del Instituto Igarapé, le advirtió a Colombiacheck que Peñalosa está dejando de lado en su comparación “ciudades grandes”, como las calificó Peñalosa, que pueden tener cifras más bajas que Bogotá. Por ejemplo Ciudad de México tuvo una tasas inferiores en 2016 (10,8) y en 2017 (11,9). Lo mismo pasa con Lima (Perú), 2016 (7,7) 2017 (8) y con Buenos Aires (Argentina), 2016 (4,1) y 2017 (4,7).

Aguirre resaltó que la escogencia de las ciudades extranjeras para la comparación es arbitraria y señaló que hay muchas ciudades grandes de Europa, África, Asia y América que tienen tasas más bajas que Bogotá. Además señaló que esas reducciones se deben a los contextos propios de cada ciudad.

Aunque es cierto que la tasa de homicidio se ha reducido en los últimos años en Bogotá y que es más baja que las de las otras tres ciudades colombianas mencionadas, no es más baja que la de otras “ciudades grandes” del mundo. Por eso, calificamos esta afirmación de Peñalosa como cuestionable.

 

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Viernes, 22 Febrero 2019

El día sin carro sí empeora la calidad el aire, pero depende de la zona

Por José Felipe Sarmiento

Ante la alerta ambiental en Bogotá por la mala calidad del aire y las medidas de la Alcaldía para enfrentarla, un usuario de Facebook citó un estudio del 2018 con un descache de interpretación.

En medio de la emergencia por contaminación del aire que vivió Bogotá el pasado fin de semana, un usuario de Facebook publicó una opinión que se hizo viral en la que criticaba al alcalde de la capital, Enrique Peñalosa, por varias decisiones que ha tomado su administración en materia ambiental.

El hombre manifestaba su desacuerdo con que el mandatario “a las malas nos baje del carro con la excusa de la contaminación” porque, dijo, “la Universidad de Los Andes aseveró que el día sin carro no disminuye los niveles de contaminación”. La afirmación, en efecto, salió de un estudio de esa institución, por lo que es verdadera, pero fue el año pasado y se refiere a dos puntos específicos, no a toda la ciudad.

Publicación en Facebook que cita el estudio de Los Andes (frase resaltada)

El artículo del grupo de investigación en Salud Pública, Educación y Profesionalismo (SEP) de la Facultad de Medicina, publicado en la página de la universidad, comparó los datos de dos observatorios de la calidad del aire (Kennedy y Carvajal-Sevillana en el suroccidente de la ciudad) en el día sin carro de 2018 (que, por primera vez, aplicó también para las motos) frente a los del día anterior.

El resultado fue que “el jueves (Día sin carro y sin moto), en comparación con el miércoles, registra una elevación en todos los monitoreos realizados durante la jornada”. Es decir que la contaminación aumentó en ambos lugares para la fecha de la actividad pedagógica.

El SEP repitió el estudio este año, pero no ha publicado los resultados. Sin embargo, el médico y profesor Luis Jorge Hernández, doctor en Salud Pública e investigador del grupo, adelantó esta conclusión: “hay estaciones de medición donde la calidad del aire empeora, en otras se mantiene y en otras aumenta”. De este modo, la desactualización de la cita en Facebook es salvable pero el error de interpretación es más grande.

El artículo de la universidad se refiere solo a dos de las 13 zonas donde tiene medidores la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire de Bogotá, a pesar de que el SEP les hace seguimiento a todas en tiempo real. Incluso maneja el portal Gobernanza del Aire, donde también se puede acceder a esos datos, en convenio con la Secretaría de Ambiente.

“Lo que pasa es que usted no debe quedarse con los datos agregados, eso es simplificar demasiado la realidad. Hay que mirar punto por punto”, explicó Hernández. Él mismo le ha hecho esa crítica al Distrito. Señaló que “no es que esté mal lo que ellos hacen, sino que sacan un promedio de toda la ciudad en todo el día y así se pierde mucha complejidad”.

Tras el día sin carro y sin moto de 2018, la Secretaría informó de una reducción de 21 por ciento en la presencia de partículas de polvo gruesas (PM10, es decir, de hasta 10 micras -milésimas de milímetro- de diámetro) y de 26 por ciento en las PM2,5, que son más pequeñas y provienen sobre todo de los procesos de combustión en vehículos y fábricas, frente a un día normal reciente.

Luego del mismo ejercicio comparativo en 2019, la entidad distrital tasó en 28 por ciento la disminución general en microgramos de partículas por metro cúbico de aire en la ciudad. Sin embargo, el diario El Tiempo contrastó este dato con un análisis de Hernández, quien dio a ese medio argumentos similares a los que compartió con Colombiacheck para esta nota.

Por su parte, el ingeniero civil Luis Ángel Guzmán, director del grupo en Sostenibilidad Urbana y Regional de Los Andes, dijo que no conoce los estudios del SEP. No obstante, coincidió con él en que la contaminación no necesariamente baja con las restricciones a los carros particulares.

Guzmán, que es doctor en Planeación de Transporte Urbano, explicó que “quienes salen de circulación (el día sin carro y sin moto) son quienes menos producen material particulado”. Por el contrario, señaló que los vehículos que usan diésel como combustible (camiones y buses) siguen transitando pese a que son los mayores productores de PM2,5 junto con las industrias.

De hecho, aunque ya se levantó el pico y placa de emergencia tras un descenso del 50 por ciento en la polución (según la Secretaría de Ambiente), los vehículos de carga sí quedaron con una nueva restricción: si pesan más de dos toneladas, no podrán circular por el suroccidente de Bogotá y, de lunes a viernes entre las 6 y las 8 de la mañana, tampoco podrán hacerlo por el resto de la ciudad.

Precisamente el tránsito continuo de vehículos a diésel por el suroccidente de la ciudad (y por Soacha) sería, según Hernández, una de las causas de que haya mayor contaminación en esa zona y de que empeore en los días sin carro. Pero el problema quedaba oculto al promediar con el resto de la ciudad, porque la reducción en estaciones como las del corredor oriental compensa esos datos y por eso la Secretaría da balances de descenso.

Entre tanto, la publicación de Facebook se descachó porque asumió el aumento en dos medidores ubicados allí como si fuera información de toda la ciudad. El error pudo surgir del titular que usó la misma universidad, en el que tampoco aclara que se trata de un balance localizado y no general, aunque en el cuerpo del texto sí está claro.