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Miércoles, 04 Enero 2017

Cinco frentes de las Farc que no se desmovilizan, un rumor sin sustento

Por Miriam Forero

Durante el fin de año circularon rumores respecto a la cantidad de frentes y guerrilleros que se declararon en disidencia frente al proceso de paz. Colombiacheck revisó la información disponible y encontró que dichas afirmaciones carecen de fundamento.

Una lectora de Colombiacheck nos pidió verificar si es verdad la información que circula en redes sociales, según la cual cinco frentes de las Farc no se van a desmovilizar:

 

 

Tras indagar varias fuentes y revisar los posibles sustentos de esta alerta, encontramos que, aunque ha habido algunas disidencias y riesgos de posibles nuevos desertores dentro de las Farc, no hay razones de peso para asegurar que los frentes 7, 16, 44 y 57 se apartarán del desarme y desmovilización pactados en La Habana. Únicamente el Frente Primero ha expresado su decisión de no unirse al proceso de paz. Por eso, calificamos esta afirmación como ligera, pues carece de fundamentos.

Para empezar, consultamos a tres entidades que hacen monitoreo del conflicto y sus acciones, con metodologías que incluyen abundante trabajo de campo directo en las regiones. Eduardo Álvarez Vanegas, de la Fundación Ideas para la Paz (FIP); Carlos Montoya, de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) y Jorge Restrepo, del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), le dijeron a Colombiacheck que no tienen información o registros sobre frentes de las Farc que no se vayan a desmovilizar.

“Los hechos puntuales que reportan tanto el Ejército como las organizaciones que hacen monitoreo a este tipo de acciones demuestran que no hay tal tipo de riesgo para la reintegración. Al contrario, si algo mostraron las Farc después del 2 de octubre fue una gran voluntad, no sólo por parte de los jefes guerrilleros sino de la guerrillerada que accedió a dirigirse a los lugares de preconcentración y no han alterado el orden público en las zonas en las que están”, dijo Montoya.

Para este investigador de la Fundación Pares, lo que sucede con el meme que propagan varios detractores del acuerdo con las Farc es que se estos aprovechan los temores que existen -y que son normales en un proceso de paz- de que la desaparición de esa guerrilla fracase por intereses de narcotráfico, minería ilegal y extorsión. Además, retoman viejos rumores sin fundamento que surgieron cuando el Frente Primero informó en un comunicado, el 10 de junio de 2016, que renunciaba a su desmovilización y se declaró en disidencia.

Pero incluso con este caso hay inconsistencias. Las Farc, Pares, la FIP, reportes de prensa y entidades oficiales indican que se trata de sólo un grupo disidente dentro de este frente, no de su totalidad. Al comienzo se habló de 60 personas y en el monitoreo de acciones, parecería que el grupo se ha ido mermando hasta contabilizar unas 15 personas aproximadamente.

Las Farc niegan por completo la veracidad de la alerta que emite el meme. “Todos los frentes van a hacer dejación de armas. Lo que pasa es que va a ser en los tiempos acordados, cuando la citación sea dada”, le dijo a Colombiacheck Olga Lucía Marín, comandante de las Farc e integrante de su Comisión Internacional, quien actualmente maneja las relaciones de prensa de esa organización.

También quisimos conocer los datos de disidencias y de no acato a la desmovilización que manejan el Ejército y el Ministerio de Defensa; pero en el primer caso la comunicación fue imposible y en el Ministerio nos indicaron que dicha información la tiene el equipo negociador del gobierno. La Oficina del Alto Comisionado para la Paz, por su parte, también respondió que no tienen ningún dato de frentes que no se quieran desmovilizar.

¿Qué ocurre con cada frente?

Finalmente, analizamos el caso de cada frente mencionado en el meme y tomamos como punto de referencia dos investigaciones académicas que han indagado el tema de las disidencias dentro de las Farc. Por un lado, en los números 28 y 42 de la publicación “Semanario” que distribuye el Cerac, la investigadora Angie Mora publicó dos artículos acerca de este tema: “Riesgos de disidencia de las FARC hoy” (29 de julio de 2016) y “Descomposición, más que disidencias” (4 de noviembre de 2016).

En el primero, asegura que “todos los bloques de las FARC (nivel más alto en el que se organiza la guerrilla) han expresado públicamente su apoyo formal al proceso de paz. Algunos frentes y columnas también se han manifestado de forma individual: de los 83 frentes que integran las FARC, 17 han expresado públicamente su adhesión a los acuerdos, así como 3 de las 31 columnas móviles”.

Por otra parte, tomamos el artículo “Disidencias de las FARC: ¿Por qué lo hacen? ¿Qué tan peligrosas son?” que elaboró Eduardo Álvarez, de la Fip, el pasado 14 de noviembre, con base en los datos que ha recopilado dicha organización.

Esta es la situación de cada frente analizado:

Frente 1: operaba en Guaviare pero, tras apartarse del proceso de paz, han movido sus acciones a Vaupés y Amazonas. Como se indicó arriba, en junio anunciaron su decisión de no desmovilizarse ni dejar las armas. Precisamente, uno de los jefes guerrilleros que las Farc tuvieron que expulsar de sus filas a comienzos de diciembre fue Gentil Duarte, quien había sido encargado de dirigir lo que quedó de este frente, luego del anuncio de disidencia.

Frente 57: opera en Chocó. Al principio, no participó en la mesa de negociaciones. La FIP y el Cerac lo identificaron como un posible foco de disidencia, riesgo que esta última atribuyó a la ubicación geográfica.

Frente 7: tres de los cinco mandos expulsados en diciembre pasaron por este frente que opera en Meta. El Cerac identifica el riesgo de disidencia que allí hay como consecuencia de su importante accionar en el narcotráfico.

Frente 16: otro de los expulsados comandaba este frente en Vichada. El Cerac reconoció allí un riesgo de disidencia por actividades ilegales como narcotráfico, minería ilegal y extorsión.

Frente 44: aunque no apareció reportado en los monitoreos de Fip y Cerac, su comandante alias ‘Jhon 40’ estuvo dentro del grupo de expulsados por las Farc. Actúa en Guaviare.

No se sabe de dónde proviene la información difundida por redes sociales. Incluso, llama la atención que existen posibilidades de disidencia en otras células de las Farc -la FIP identificó en total siete frentes en riesgo y el Cerac 27-, pero el meme sólo habla de cinco frentes.

Entre tanto, la movilización de las Farc a las zonas de concentración ya empezó y las dificultades que se han conocido tienen que ver con asuntos logísticos y de infraestructura, no con guerrilleros que se nieguen a trasladarse.

De este modo, es evidente que el meme sobre cinco frentes que no se desmovilizarían consiste en un rumor sin sustento, pues no se basa en sucesos o anuncios reales, sino que da por hecho algo que no ha pasado sobre posibles riesgos identificados en diversos frentes de las Farc, donde el temor a que continúen las actividades ilegales ayuda a reforzar este rumor.

Miércoles, 25 Enero 2017

Solo falta un ‘papel’ para que las Farc se beneficien de la ley de amnistía

Por Sania Salazar

Por ahora solo se podrían beneficiar los guerrilleros acusados de rebelión y delitos conexos, pues los demás casos los resolverá la JEP, que aún no existe. Pero falta que esté listo el acta de compromiso que deben firmar los guerrilleros para que la amnistía quede en firme.

Jairo Andrés Rivera, vocero del movimiento Voces de Paz en la Cámara de Representantes, publicó en su cuenta de Twitter el pasado 6 de enero que ya se podía solicitar la aplicación de la Ley de Amnistía porque no se necesitaba el funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP.

 

 

Después de consultar varias fuentes Colombiacheck califica la frase como aproximada, pues aunque la ley está vigente, falta un documento que los beneficiarios de la misma deben firmar para que la amnistía se materialice.

La frase genera confusiones, primero porque el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, había explicado que se necesitaba la existencia de la JEP para aplicar la amnistía y el debate sobre la creación de la JEP apenas empezó el 18 de enero en la Cámara de Representantes, donde le dieron un primer visto bueno en la Comisión Primera.

“Es la ley que va a determinar todo el marco en el cual debe trabajar la Justicia Especial para la Paz, en su sala de amnistía, para de alguna manera avanzar en todo el proceso de aplicación de la justicia transicional. Necesitamos crear la justicia transicional para aplicar la ley de amnistía”, aclaró Cristo en entrevista publicada por el periódico El Universal, de Cartagena.

Colombiacheck habló con Rivera quien aclaró que “ya se puede solicitar para los delitos de iure (los que son reconocidos por la ley), como los conexos con el delito político, todo lo demás tiene que esperar a la JEP, pero esos trámites ya se pueden desarrollar porque la ley de amnistía es clara en que hay unas personas que pueden salir porque los delitos por los que los sindican son delitos de carácter político”.

Hay que aclarar, primero, que la amnistía de iure (que se usa como contrario a de facto y significa por virtud o ministerio de la ley, según explica la Real Academia de la Lengua Española) es la que se aplicará a los guerrilleros rasos, “a quienes serían responsables por acciones propias de pertenecer a una guerrilla que se alzó en armas contra el Estado, tales como porte ilegal de armas o uso de uniformes privativos de la Fuerza Pública”, explica Diana Güiza, investigadora de Dejusticia.

Según la ley 1820 del 30 de diciembre de 2016, mejor conocida como Ley de Amnistía e Indulto, en el artículo 17, la amnistía “se aplicará a partir del día de entrada en vigor de la misma”, eso quiere decir que entró en vigencia desde el pasado 30 de diciembre, cuando el Presidente Santos la sancionó.

“Hay puntos específicos en los que no es posible aplicar la amnistía o indulto si no están en funcionamiento las salas y secciones de la Jurisdicción Especial para la Paz. Se trata de aquellos casos en los que no resulta claro, a primera vista, si se trata de delito de rebelión o conexos o puede catalogarse como un crimen internacional que no sería objeto de amnistía ni indulto”, precisó la investigadora.

“Para quienes están en zonas de normalización la ley tendrá efectos reales cuando termine el calendario de la dejación de armas. Si es alguien investigado penalmente, tendrá efectos cuando el fiscal conozca que esa persona fue beneficiada por la amnistía y no continúe con la investigación penal. Si es condenado, cuando le levanten la condena y lo dejen libre”, explicó Güiza.

Pero falta un papel

Catalina Díaz, Directora de Justicia Transicional del Ministerio de Justicia, indicó que hay jueces que le han preguntado por el acta de compromiso que deben firmar los beneficiados con la amnistía, pues ya han recibido solicitudes para aplicar esa ley.

“Está pendiente el acta de compromiso que tienen que firmar todas las personas para salir en libertad, los beneficiados con la amnistía de Iure, que se comprometen a no volver a la lucha armada, y los que salen con libertad condicional, que se comprometen a acudir ante la JEP en caso de ser llamados, a no salir del país sin autorización y a reportarse periódicamente ante las autoridades judiciales. La Secretaría Ejecutiva de la JEP está poniendo en marcha el procedimiento para suscribir el acta, se está discutiendo un borrador para que los distintos involucrados estén de acuerdo en su contenido, luego ya se pasa a lo operativo de la suscripción de las actas. Es el paso que falta para hacer efectiva la amnistía”, aclaró Díaz.

La funcionaria agregó que las Farc debe entregar una lista con los nombres de los guerrilleros que se beneficiarán con la amnistía, lista que servirá para corroborar que quienes pasen por las Zonas Veredales Transitorias de Normalización pertenezcan efectivamente a las Farc. Aclaró que en el caso de guerrilleros presos, condenados o con un proceso judicial en curso, será el juez respectivo el que otorgue la libertad basado en la relación con esa guerrilla, comprobada en la sentencia o en el proceso, y que cumpla con los demás requisitos necesarios para beneficiarse de esa ley.

Díaz dijo que esperan que el acta esté lista en pocos días.

Otro debate

La investigadora de Dejusticia indicó que hay otro debate que tiene que ver con la revisión que la Corte Constitucional debe hacer a la ley de amnistía. Güiza recordó que, según el acto administrativo 1 de 2016, más conocido como fast track, “Los proyectos de ley y de acto legislativo tramitados mediante el Procedimiento Legislativo Especial para la Paz tendrán control automático y único de constitucionalidad, posterior a su entrada en vigencia”, lo que quiere decir que la Corte las revisará sin necesidad de que sean demandadas, como ocurre ordinariamente con el resto de las leyes, sin embargo esa revisión no suspende los efectos jurídicos de la ley de amnistía, pues esta tiene vigencia desde el momento en que el Presidente la sancionó.