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Cuestionable

Miércoles, 16 Febrero 2022

Duque repite en Bélgica afirmaciones cuestionables que había dicho en la Cumbre del Cambio Climático de Glasgow

Por Alexander Campos Sandoval, Paola Benjumea y Ana María Saavedra

Durante la visita del presidente Iván Duque a la sede de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, el mandatario repitió dos afirmaciones que había dicho en noviembre de 2021 en la 26 cumbre del Cambio Climático de las Naciones Unidas, en Glasgow, Escocia

En Colombiacheck habíamos publicado el 9 de noviembre de 2021 el chequeo ‘Las afirmaciones cuestionables de Duque en la COP26 de Glasgow’, en el que verificamos tres afirmaciones sobre sus logros y compromisos en materia ambiental.

En Bruselas, Duque repitió dos de estas afirmaciones, por lo que en Colombiacheck retomamos el chequeo de noviembre pasado.

30% del territorio de Colombia declarado como área protegida para 2022

El 14 de febrero de 2022 Duque se reunió con la Presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y según presidencia, “suscribieron una declaración para fomentar el diálogo, fortalecer las relaciones e intercambiar las experiencias del Pacto Verde Europeo y el Pacto por la Sostenibilidad, que impulsa el Gobierno colombiano”.

En el reporte de prensa se indicó que el Presidente afirmó en el encuentro:  “también hemos hecho una declaración muy atrevida (...) y es que Colombia este año, en 2022, le mostrará al mundo que vamos a declarar un 30% de nuestro territorio como zona protegida”.

Tres meses antes, en Glasgow, Duque aseguró: “En el año 2022 tendremos el 30% de nuestro territorio declarado como área protegida”.

Un día después de publicado el chequeo, Presidencia nos contestó en qué basaba Duque esta afirmación.  Según la oficina de prensa, ​”este es un compromiso establecido por el gobierno en el marco del High Ambition Coalition for Nature. Actualmente, el porcentaje de áreas protegidas en el país es del 15% aproximadamente. 

En el área continental, se le sumarían hectáreas de procesos de protección que venían en marcha en Parques Nacionales Naturales (PNN) y que se están acelerando para sacarlos adelante antes del cierre de gobierno. 

Es decir, en menos de un año, el gobierno Duque pretende declarar el 15% del país como área protegida. Más adelante les explicaremos los cálculos.

De acuerdo con Presidencia, en ese portafolio: “hay dos grupos: el primero, de cinco áreas protegidas que van a ser ampliadas. Son las siguientes: Área Natural Única Los Estoraques, PNN Chingaza, PNN Tatama, Santuario de Fauna Acandí, Playón y Playona y el PNN Sierra Nevada de Santa Marta. El otro grupo corresponde a seis nuevas áreas protegidas que tendrá el país: las Selvas Transicionales de Cumaribo, la Serranía de Manacacias, Ecosistemas del Patio, Tochecito, Serranía de San Lucas y Sabanas y Humedales de Arauca”.

Sin embargo, vale notar que la web de Parques Nacionales publica -incluyendo un mapa cartográfico geolocalizado- que serían siete áreas en expansión y otras ocho en creación.

 


En ese listado menciona tanto áreas continentales como marítimas.

Aunque en las áreas terrestres, la Presidencia enuncia las cinco áreas protegidas que van a ser ampliadas no especifican el número de hectáreas de cada una para llegar a la meta del 30% del territorio nacional a 2022.

El aumento de la creación de nuevas áreas protegidas fue incluido en el documento Conpes 4050, que establece la política para la consolidación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap) y fue aprobado el 27 de septiembre de 2021, como una de las estrategias para aumentar la protección del patrimonio natural y cultural en el Sinap.

El Conpes, con el que se le da dientes a esta política de aumentar las áreas protegidas, solamente fue aprobado el 21 de septiembre de 2021 y en él se explica que las acciones tendrían “un costo de 1,7 billones de pesos por parte de las 21 entidades vinculadas”. Incluso, se da un cronograma de inversión.

Proyección

El mismo documento explica que se deben cumplir unos pasos y que el proceso empezará en 2022. “Incluir a las metas de conservación en los instrumentos idóneos de planeación de las autoridades responsables en la declaratoria, para lo cual en 2022 generará los lineamientos que orienten la inclusión de dichas metas en los instrumentos de planeación de las autoridades ambientales y luego entre 2023-2030 elaborará reportes anuales de la inclusión de las metas de dichos instrumentos”.

En otro punto explica que PNN “diseñará en 2022 la estructura de datos requerida para realizar el análisis del gasto, que será aplicado a partir de este mismo año”. 

Como explicaron varios  expertos que citaremos a continuación declarar un área protegida tiene un proceso, que es más difícil para la parte continental. La respuesta de Presidencia, diferente a otro boletín de prensa inicial del Ministerio de Ambiente, no aclara cómo en un año van a lograr declarar aproximadamente 31 millones de hectáreas como áreas protegidas, un cálculo diferente al plan explicado en el documento Conpes creado para esta política.

En noviembre, después del anuncio de Duque en Glasgow, el Ministerio de Ambiente explicó, a través de un boletín de prensa, que Colombia logrará esa meta ampliando las áreas marinas protegidas, que representan el 13,39% de la superficie marina del país, y que ya se cuenta con una hoja de ruta para proteger cerca de 16.000.000 hectáreas adicionales a las 12.439.028 hectáreas que ya hacen parte de las áreas marinas protegidas del país.

Para lograr la protección del 30% de los mares, el Ministerio de Ambiente informó que se gestionará la creación de dos nuevas áreas protegidas. Una en la cuenca del Pacífico norte, que se llamará Colinas y Lomas, y otra en el Caribe, en la llamada “Cordillera Beata”. Además, se ampliará el Santuario de Fauna Acandí, Playón y Playona; el Santuario de Flora y Fauna de Malpelo y del Distrito de Manejo Integrado Yuruparí-Malpelo

Mapa de la cordillera Beata

Estas áreas las mencionó prensa de Presidencia en su respuesta, pero no dio detalles de las hectáreas continentales que serán ampliadas. 

Según el boletín de Minambiente, Colombia cuenta con una extensión de 207.040.800 hectáreas de territorio, de las cuales 92.866.00 hectáreas corresponden a territorio marino, por lo tanto, el 30% del territorio nacional equivale a 62.112.240 hectáreas y el 30% del territorio marino a 27.859.800 hectáreas.

Así que con la ampliación de las Áreas Marinas Protegidas, se alcanzaría en realidad la declaración de protección del 13,45% del territorio total, tanto terrestre como marino, a pesar de cubrir 30,6% de áreas marinas.

La declaratoria

La declaratoria de un territorio como área protegida, según una publicación de la WWF, se hace luego de haberse comprobado científicamente su valor biológico por sus altos índices de biodiversidad, reflejados en especies endémicas, raras o de distribución reducida que estén amenazadas o en riesgo de extinción, o cuyos hábitats están en riesgo. 

Además, estos territorios deben proveer servicios ecosistémicos como la regulación del clima, la provisión de alimento, la reducción y mitigación de riesgos naturales y la protección de sitios con valor paisajístico único. Adicionalmente se requiere de un análisis del interés social para garantizar que no se generen conflictos socioambientales.

A la fecha, Colombia cuenta con más de 31,5 millones de hectáreas de ecosistemas naturales protegidos, 16,6 % en territorio continental y 13,4 % de territorio marino, según las cifras reportadas en el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (RUNAP), que evidencia la declaración de 1.399 áreas protegidas públicas y privadas.

El proceso para declarar o ampliar un área protegida consta de tres fases: preparación, aprestamiento y declaratorio o ampliación. Este es un proceso que requiere tiempo y recursos.

En Colombiacheck consultamos a Sandra Vilardy, bióloga marina, doctora en ecología y medio ambiente y Directora de la iniciativa de la sociedad civil Parques Cómo Vamos, para entender el alcance de lo afirmado por el Presidente sobre las áreas protegidas.

Vilardy dijo que si bien Colombia cuenta con una serie de herramientas para cumplir con la estrategia 30x30 del Acuerdo de París de convertir el 30% de su territorio en áreas protegidas para 2030, como los Portafolios de Áreas Prioritarias para la conservación, que gracias a los aportes de los Sistemas Regionales de Áreas Protegidas (Sirap), en los que participan Parques Nacionales, institutos de investigación y actores locales, permiten identificar las áreas con alto potencial para la conservación, advierte que dos de los lugares que serán declarados áreas marinas  protegidas todavía no están en esos portafolios: la cordillera Beata en el Caribe y las Colinas y Lomas de la Cuenca del Pacífico Norte.

“Estar en ese portafolio significa que ya hay un proceso concertado para poder hacer la declaratoria y una información base, porque para declarar un área protegida se necesita una información de base robusta, identificar cuáles van a ser los valores objeto de conservación y esa información pasa por el Ministerio de Ambiente y la Academia Colombiana de Ciencias Exactas Físicas y Naturales en su comisión de áreas protegidas para darle el aval”, expresó Vilardy.

También indicó que no se mencionaron lugares que llevan un proceso adelantado para su declaratoria como áreas protegidas: la Serranía de Manacacías, en Meta; las selvas transicionales de Cumaribo, en Vichada; y la Serranía de San Lucas, entre los departamentos de Bolívar y Antioquia. Aseguró que en la comunidad ambientalista se esperaba “que para julio de este año la Serranía de Manacacías fuera el área protegida número 60. Manacacías ya está a punto de comprar predios, pero no ha pasado”.

Por último, la directora de Parques Cómo Vamos dijo que existen dificultades para que se puedan duplicar las áreas protegidas del país en un año y señaló que el Sistema Nacional de Áreas Protegidas tiene retos de financiación, consolidación de las nuevas áreas y problemas de gobernanza en las últimas áreas consolidadas con campesinos y comunidades indígenas, tal como se da cuenta en el Informe 2021 de Parques Cómo Vamos. “Esperamos que el Ministerio de Ambiente logre tener los recursos financieros para poder acelerar estos compromisos porque va a costar un dinero importante la consolidación de los documentos y  tener el proceso a la fecha que el presidente lo anunció”, indicó.

Por su parte, David Alonso Carvajal, coordinador del programa de biodiversidad y ecosistemas marinos del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), dijo que los procesos de declaratoria de áreas protegidas tanto marinas como terrestres siguen la misma ruta, pero dependiendo de la información que se tenga puede ser más expedito o no el proceso.

“El proceso es igual, hay que tener una información biológica y física de soporte muy fuerte para poder sustentar la declaratoria, lo que podría ser más fácil en el área marina es que no hay comunidades asentadas, pero se encuentran otros factores como cables submarinos, pesca industrial o bloques de hidrocarburos”, expresó Alonso Carvajal.

Con relación a la cordillera Beata, un monte submarino que se encuentra en la frontera marítima con República Dominicana y será una de las nuevas áreas marinas protegidas en el Caribe, el funcionario aclaró que esta área no aparece en el portafolio del Sirap Caribe porque esos portafolios no incluyen las áreas marinas que tengan profundidades superiores a los 200 metros, estas son competencia del Ministerio de Ambiente

“La cordillera Beata tiene unos valores de diversidad altos, que han sido estudiados en los últimos 3 o 4 años, pero hace falta información biológica para seguir soportando eso”, dijo Carvajal. Para ello, en diciembre o enero próximo se hará un crucero de investigación, en el que participarán Invemar, Parques Nacionales, Ministerio de Ambiente, la Dirección Nacional Marítima (Dimar) y académicos, para levantar parte de la información que va a servir para sustentar la declaratoria de esta área marina. 

En el caso del área de las Colinas y Lomas del Pacífico Norte, ubicada en la frontera marítima con Panamá, según Alonso, sí está incluida en el portafolio del Sirap Pacífico porque este tuvo en cuenta la parte oceánica al participar en su construcción el Ministerio de Ambiente, sin embargo, también hace falta información biológica y habría que hacer un crucero de investigación. 

En Colombiacheck calificamos la frase de Duque como cuestionable porque él dijo que en 2022 tendremos el 30% del territorio como áreas protegidas, pero realmente solo será el 30% del territorio marino, mientras hay dudas de expertos sobre lo apropiado, expedito o factibilidad de las declaraciones de protección.

Colombia solo representa el 0.6% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero

El mismo 14 de febrero, Duque participó en el conversatorio ‘Colombia y la Unión Europea: aproximaciones desde el Pacto por la Sostenibilidad y el Pacto Verde’, junto con el Vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans. En el boletín de prensa sobre el evento, se indicó que el presidente aseguró: “si un país como Colombia, que solo representa el 0.6% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo, está acogiendo la causa de reducir en un 51% sus emisiones de CO2 para el 2030 y convertirse en un país carbono neutral para el 2050, ese es un mensaje para los demás países que también han contribuido a la crisis climática que estamos viviendo, para que actúen de manera audaz y en consecuencia”.

En Glasgow, Duque había asegurado:"Colombia representa el 0,6% de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero Colombia es uno de los 20 países más amenazados por la crisis climática".

En Colombiacheck retomamos la primera parte de esa afirmación, en la que asegura que Colombia representa 0,6% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El mandatario se refirió a la contribución de Colombia en una de las mediciones más importantes en la lucha global contra la crisis climática: las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), principales responsables del calentamiento global. 

En febrero de 2021, la ONU solicitó trazar una meta de reducción global del 45% de estas emisiones para el año 2030, tras conocerse la declaración de la Organización Meteorológica Mundial sobre el estado del clima.

Según estimaciones de la base de datos de emisiones para la investigación atmosférica mundial (EDGAR, por sus siglas en inglés), las mayores emisiones de GEI en el planeta provienen de China (26.8%), Estados Unidos (12.3%), la Unión Europea (7.2%), India (7%), Rusia (4.5%) y Japón (2.4%). Duque aseguró que Colombia emite el 0.6% de GEI a nivel mundial.

En los documentos oficiales elaborados en cumplimiento de los compromisos con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Colombia reporta un porcentaje distinto al dicho por Duque en Glasgow. Con datos de 2010 y 2012, tanto el inventario nacional de GEI, como la tercera comunicación del cambio climático emitida en 2017, arrojan que Colombia representa el 0.4% de las emisiones a nivel mundial.

Mama de emisiones mundiales donde Colombia aparece con 0,4%

La información más reciente sobre emisiones en el país data de 2018 y fue consignada en el Segundo Reporte Bienal de Actualización de Colombia ante la CMNUCC, donde se realizó un nuevo Inventario Nacional de GEI con datos de 2014. Según el análisis, Colombia produjo 263.973 gigagramos de CO2 equivalente. Esta cifra representaría el 0.5% de las más de 43 millones de kilotoneladas registradas en el mundo para ese año según la web del Banco Mundial. Ese porcentaje de contribución, sin embargo, no es un dato oficial.

El 0.6% de emisiones de gases enunciado por el presidente Iván Duque y publicado en boletines de prensa de 2021, no coincide con los datos oficiales a la fecha. 

Según Giovanni Pabón, experto en energías renovables que formó parte de la División de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente entre 2014 y 2016, “en el mejor de los casos tendríamos datos de 2017”. Datos que, sin embargo, no hallaban respaldo en ningún documento  para la fecha del discurso en Glasgow y en Bruselas.

Además, en 2019 y 2020, en intervenciones oficiales Duque y el gobierno coincidían con la cifra oficial de 0,4%. En diciembre de 2020, el Presidente dijo en la Cumbre de Ambición Climática en Chile: "Colombia traza una hoja de ruta y quiere llegar a la COP26 a mostrarle al mundo que, a pesar de representar el 0,4% de las emisiones de gases efecto invernadero, un compromiso de reducción del 51% muestra que queremos trascender”. 

La diferencia entre la cifra enunciada por el jefe de estado y la oficial no es un dato menor, pues equivaldría a sumar a las emisiones de Colombia las contribuciones totales de países como Kuwait, Chile o Bélgica, que rondan el 0.2% respectivamente, según las estimaciones consignadas en la EDGAR

La oficina de prensa de Presidencia nos indicó que “para el cálculo del porcentaje se tomó el más reciente inventario GEI las emisiones de Colombia realizado por el IDEAM (2014) son 236,97 Millones de toneladas de CO2eq, y el dato de emisiones globales de 41.000 millones que fue reportado por el Global Carbon Project (GCP), en su informe "Global Carbon Budget 2017"; como resultado se obtuvo que las emisiones de Colombia equivalen al 0,57%”.

Tras recibir la respuesta, analizamos el dato dado y además consultamos de nuevo a Giovanni Pabón. Según explica, "si vas a comparar algún dato, tiene que ser para el mismo año". En su concepto, decir que Colombia emite el 0.6% de GEI a nivel global, dato redondeado por el Ministerio de Ambiente, "metodológicamente no es sustentable. Si existe el dato del 2014 lo comparo con 2014, no con 2017".

En conclusión, el dato de 0.6% de emisiones de GEI no figura en un documento oficial, sino que obedece a un cálculo puntual que además genera dudas en su metodología. El dato de Duque no es exacto, aunque Colombia sí se encuentra en una situación vulnerable frente al cambio climático, por lo que calificamos su afirmación de Cuestionable.

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Miércoles, 14 Julio 2021

Iván Duque atribuyó a la jueza Ruth Bader Ginsburg frases que nunca pronunció

Por Mónica Ospino Orozco

En un evento jurídico internacional al que fue invitado como orador, el Presidente citó frases que le atribuyó a la famosa magistrada estadounidense, ya fallecida, pero no encontramos rastro de que ella las hubiera pronunciado.

Entre el 5 y 6 de julio pasados, en Madrid, España se realizó la reunión internacional de la Asociación Mundial de Juristas (World Jurist Association, WJA) y uno de los invitados estelares de dicho encuentro, al lado del rey Felipe VI de España, fue el presidente de Colombia, Iván Duque.

El evento reunió a los abogados y juristas más destacados del mundo y tuvo como eje central un homenaje a la ya mítica jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg (RBG), quien murió a los 87 años el 18 de septiembre de 2020, y a quien se reconoció “por su encomiable defensa de la igualdad de género y los derechos civiles a lo largo de su vida”, en el informe de prensa publicado por la WJA en su sitio web.

En el mencionado encuentro el presidente Duque intervino a través de videoconferencia durante unos minutos y en su discurso citó un par de veces lo que aparentemente eran frases de la famosa jueza, sin embargo, en Twitter, un seguidor de la vida y obra de RBG, el profesor y coordinador del Laboratorio de Diseño para la Justicia de la Universidad de los Andes, Santiago Pardo Rodríguez, aseguró que dichas citas no habían sido pronunciadas por la jurista estadounidense.

 

En particular el presidente Duque aseguró durante la primera parte de su intervención que “la juez Ginsburg inspiró a muchos sistemas jurídicos del planeta, incluido el nuestro y sus reflexiones sobre el estado [de] derecho fueron muy profundas y siempre logró argumentar algo incontrovertible y es el balance que debe tener siempre una sociedad en la protección inequívoca de los derechos, pero también la exigencia permanente a los ciudadanos en el cumplimiento de los deberes”.

Posteriormente Duque, antes de finalizar su intervención, insistió en que “el balance y el equilibrio entre derechos y deberes es la piedra angular de una democracia que está muchas veces amenazada por las tergiversaciones, las noticias falsas, y quienes pretenden, a través, de algoritmos amañados generar odio, división y fractura. Recordando a Ruth Grinsburg, ella siempre dijo: la libertad de elegir en una democracia está cimentada en la verdad y el derecho y la justicia son objetivas y siempre buscan la verdad”.

En Colombiacheck nos dimos a la tarea de buscar en detalle si las frases citadas por Duque, en efecto las pronunció alguna vez la magistrada Bader Ginsnburg en su larga y reconocida carrera judicial de 27 años en la Corte Suprema y cuyos pronunciamientos y sentencias la convirtieron en ícono feminista y progresista del máximo tribunal de justicia en Estados Unidos.

Consultamos con el profesor Pardo Rodríguez, quien se ratificó en que “la jueza Bader Ginsburg nunca aseguró eso del balance entre derechos y deberes entre Estado y ciudadanos y menos en el contexto en que el presidente Duque pretende centrarlo, en particular porque lo que ella siempre defendió es que la igualdad entre derechos y deberes era en relación con las situaciones abiertamente discriminatorias”. 

Y en ese sentido, uno de los famosos casos que RBG defendió ante la Corte Suprema en 1973, como abogada de los derechos de las mujeres, “el caso que acabó con el doble rasero de las ayudas del Ejército. Fue la demanda de la teniente Sharon Frontiero, que había visto cómo los subsidios a la vivienda que sus compañeros y esposas recibían de forma automática, le eran negados a ella y su marido. Ganó”, según lo relata este perfil de Ruth Bader publicado en el diario El País de España el 24 de febrero de 2019.

En dicho artículo también se describe cómo RBG ganó el caso de “Stephen Wiesenfeld, un joven viudo que quedó a cargo de un bebé. Cuando este pidió ayudas a la Seguridad Social para criar a su hijo, se las negaron porque estaban destinadas solo a mujeres. Ginsburg lo llevó al Supremo y volvió a ganar y marcar un punto de inflexión legal. Mostró que la discriminación por género era una lacra social, tanto para hombres como para mujeres” según la sentencia de la jueza.

Revisamos también varios artículos en los que se compilan algunas de las frases de la famosa magistrada como este del portal informativo de la BBC en español, titulado “Ruth Bader Ginsburg: 15 frases memorables de la emblemática magistrada de la Corte Suprema de EE.UU., cuya muerte amenaza con causar una crisis política” y ninguna de las frases allí consignadas coincide con las mencionadas por el presidente Duque.

Tampoco en este análisis publicado por Politico.com, que después de la muerte de Ruth Bader Ginsburg consultó con 20 analistas expertos el legado de la magistrada, quienes sopesaron sus principales logros como abogada y posteriormente como jueza y tampoco destaca ninguno las frases que Duque le atribuye: “Es el balance que debe tener siempre una sociedad en la protección inequívoca de los derechos, pero también la exigencia permanente a los ciudadanos en el cumplimiento de los deberes”.

De hecho uno de los analistas de dicho artículo, el profesor de la Universidad de Chicago, Geoffrey Stone, aseguró que RGB “protegió firmemente los derechos de los afroamericanos, las mujeres, los inmigrantes, los homosexuales y las lesbianas, las personas acusadas de delitos, los disidentes políticos y otros grupos de nuestra sociedad cuyos derechos e intereses son ignorados con demasiada frecuencia por una mayoría hostil o indiferente. Y se dedicó a la preservación de un sistema electoral justo, ya sea que el tema fuera la reforma del financiamiento de campañas, distritos legislativos controlados o expandir y preservar los derechos de voto”.

Frente a las posturas de RBG sobre de la democracia, el profesor Stone en su análisis precisa que la magistrada “Ginsburg sabía que la democracia puede ser la mejor forma de gobierno, pero reconoció que nuestra democracia tiene dos serias debilidades: una, un serio riesgo de que las mayorías ignoren los derechos e intereses de los miembros de las comunidades que consideran como el ‘otro’, y; dos, que las mayorías manipularán el proceso electoral para asegurar que mantendrán el control del proceso legislativo”.

También revisamos esta entrevista en vivo que la jueza concedió en la Universidad de Pensilvania en febrero de 2018, en la que habló en extenso de su batalla por la igualdad de derechos, de la lucha que como abogada y magistrada dio en pro de los derechos de las mujeres y de cómo la discriminación de las minorías afecta la vida de millones de personas en el mundo. De nuevo, tampoco se refirió en los términos que le atribuyó Duque en su intervención en la reunión The World Jurist, acerca del equilibrio entre deberes y derechos.

En este perfil que el profesor Pardo Rodríguez escribió para el diario El Espectador, deja claro, que en el largo recorrido de RBG en el quehacer de la justicia en Estados Unidos, y en casos como el “del Instituto Militar de Virginia [que] es uno de muchos donde Ginsburg estuvo en el lado correcto de la historia. Su defensa por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, la protección de los migrantes y la libertad de expresión, entre muchos otros temas, son parte de su imborrable legado judicial. Pero su pragmatismo nunca fue sinónimo de silencio. Así como sus poderosas decisiones son famosas, sus muchos disensos con la posición mayoritaria de la Corte son reconocidos también”. 

Por último revisamos el libro My own words que es una compilación de los escritos y discursos más connotados de la jueza Bader Ginsburg, y que fue curado por Wendy Williams, fundadora de Equal Rights Advocates y profesora de la Universidad de Georgetown y Mary Hartnett, profesora adjunta del Law Center de la Universidad de Georgetown (biógrafas autorizadas de la jueza Bader Ginsburg) y tampoco encontramos rastro de las menciones hechas por el presidente Duque.

Asimismo, hicimos la búsqueda en inglés de las frases del presidente atribuidas a RBG, pero tampoco encontramos coincidencias.

Igualmente buscamos en el archivo del diario The New York Times y en el The Washington Post y tampoco hallamos referencias a las frases mencionadas por Duque. En Twitter incluimos la búsqueda de las frases, sin embargo, no aparecieron coincidencias.

Por último, consultamos a la Oficina de Prensa de la Presidencia de la República para preguntar acerca de las fuentes usadas para la mencionada intervención, pero no obtuvimos respuesta alguna.

Así que tras este análisis y las evidencias presentadas calificamos como falsas las frases que el presidente Duque le atribuyó a la fallecida magistrada estadounidense Ruth Bader Ginsburg.