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Sábado, 21 Diciembre 2019

En Ibagué, Guillermo Jaramillo no pudo cumplir con sus promesas principales

Por José Reinaldo Morera Molina

Se entregaron pocos escenarios deportivos, no se logró la jornada única, ni se construyó el centro de atención para drogodependientes

 

Recuperar los escenarios deportivos de la ciudad de Ibagué

Se embolató

En los primeros años de su gobierno, el alcalde de Ibagué Guillermo Jaramillo prometió priorizar la construcción de algunos escenarios deportivos, cuyas obras estancadas fueron escándalo nacional en 2015.

En particular, Jaramillo se centró en la terminación del patinódromo, el estadio de atletismo, el tejódromo, el estadio de futbol complementario y el diseño urbanístico en el Parque Deportivo. Además, para la Unidad Deportiva de la Calle 42, prometió la construcción de las piscinas olímpicas, el coliseo menor, el coliseo de gimnasia y el coliseo multideportivo. 

Pero a la fecha, solo se ha hecho entrega del patinódromo, el estadio de atletismo y el estadio de fútbol complementario, por lo cual, se puede decir que esta promesa se embolató. 

Para el 5 de noviembre de 2015, durante la alcaldía de Luis H. Rodríguez, estaba prevista la entrega de las adecuaciones en el Parque Deportivo y la Unidad Deportiva de la 42, esto, con el fin de realizar los XX Juegos Deportivos Nacionales y IV Paranacionales en la ciudad de Ibagué. 

Dentro de a las adaptaciones que se realizarían en el Parque Deportivo estaban la construcción de un complejo acuático, un coliseo mayor, un patinódromo, canchas de tenis, un estadio de atletismo, una pista de BMX, un tejódromo y un estadio de softbol. Además, también estaba contemplado implementar un diseño de urbanismo que integrara todas estas obras. 

En cuanto a la Unidad Deportiva de la 42, estaba previsto realizar mejoras en las piscinas olímpicas, el coliseo de gimnasia y el coliseo multideportivo. También en este centro deportivo, se entregaría la construcción de un coliseo menor, parqueaderos y el diseño urbanístico. 

Ambos proyectos no fueron entregados a tiempo, por lo cual, antes de terminar su mandato, Luis H. Rodríguez prorrogó los contratos del Parque Deportivo hasta el 31 de mayo de 2016, y el de la Unidad Deportiva de la calle 42 hasta 21 de julio del mismo año. Esta prórroga tampoco fue cumplida. 

El Instituto Municipal para el Deporte y Recreación de Ibagué, IMDRI, institución encargada de licitar las obras, hizo efectiva la cláusula penal al Consorcio Juegos Nacionales, encargados de remodelar la Unidad Deportiva de la Calle 42. Esta sanción fue de 965 millones de pesos, declarando el incumplimiento del contrato de interventoría por aprobar obra no ejecutada. También se le impuso una multa por 14,210 millones a la Unión Temporal Parque Deportivo Ibagué 2015 debido al estado en el que entregó las obras. Luis H. Rodríguez fue capturado por corrupción y contratación indebida.  

Tras lo sucedido, Guillermo Alfonso Jaramillo, quien asumió la alcaldía de Ibagué en 2016, se comprometió a hacer entrega de las obras antes de terminar su mandato. En 2016 hubo un pleito legal entre los contratistas, la IMDRI y la Alcaldía de Ibagué, por lo cual, no hubo avance en las obras.

Para 2017, y con la intención de cumplir su promesa, la alcaldía de Ibagué, en conjunto con la Sociedad Colombiana de Ingeniería (SCI), realizó el peritaje de las obras para conocer el estado en el que se encontraban. 

El estudio reflejó que únicamente el 14% de las obras realizadas en el Parque Deportivo y el 30% de las obras de la Unidad Deportiva de la Calle 42 podían ser aprobadas por la SCI para mantenerse en pie. Obras aún sin terminar como la pista de BMX, el tejódromo y el complejo acuático debieron ser demolidas. 

El 20 de febrero de 2017, Jaramillo aseguró en un comunicado de prensa que se iniciaría la liquidación de los 12 convenios interadministrativos entre Coldeportes, la Alcaldía de Ibagué y la Gobernación del Tolima para liberar los recursos e iniciar las obras en el año 2018.

“Empezaremos con las cuatro obras establecidas en el cronograma de trabajo, donde se priorizarán el patinódromo, estadio de atletismo, el diseño urbanístico y redes, además del tejódromo existente. Para el caso de la Unidad Deportiva de la calle 42, se iniciará la construcción de las piscinas olímpicas y el coliseo menor”.

El 16 de febrero de 2018, en un video publicado en la cuenta de Facebook de la alcaldía de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo aseguró que se iniciaría un proceso que permitiría tener las obras en 6 meses. 

“Los contratistas de la interventoría de estos contratos, en dos meses, nos estarán dando los primeros productos en el parque deportivo para licitar el patinódromo, el estadio de atletismo y al mismo tiempo el urbanismo. El segundo producto lo terminarán en seis meses, que será la pista BMX, una cancha de fútbol, canchas de tenis, el complejo acuático y el nuevo coliseo. En la 42, el producto de los dos primeros meses serán los estudios, esto con el fin de que podamos entonces entregar el coliseo, las piscinas y el urbanismo”. 

Las entregas se distribuyeron en seis meses, según el informe oficial.

El 30 de octubre de 2018, el IMDRI presentó de manera oficial los nuevos diseños de los escenarios del Parque Deportivo y la Unidad Deportiva de la calle 42. Esta vez, cada obra se construye de manera independiente, por lo cual, cada escenario tuvo su propia interventoría. El valor de las construcciones se calculó de manera proporcional a la cantidad de profesionales que requiere cada obra, así como el tiempo de dedicación y la durabilidad de la construcción. La alcaldía de Ibagué aclaró a través de este comunicado la manera en la que se distribuyeron los recursos. 

En abril de 2019, la Alcaldía de Ibagué y Coldeportes firmaron un convenio interadministrativo por 95.000 millones para financiar seis obras de los escenarios. La administración local aporta 50.000 millones y el Gobierno 45.000 millones. Con estos recursos, la Alcaldía y el Gobierno financiarían el coliseo mayor, la cancha de tenis, la pista de BMX, el complejo acuático y el tejódromo del Parque Deportivo, así como el coliseo menor de la 42.

De todos los escenarios prometidos a seis meses, solo fueron entregados tres a mediados del mes de octubre de 2019: el estadio de atletismo, el patinódromo y el estadio alterno de fútbol. El futuro de las demás obras, como el de los diseños urbanísticos aún es incierto. 

 

Implementar la jornada única en 46 instituciones educativas de Ibagué

Se embolató

En el plan de gobierno de Guillermo Alfonso Jaramillo para el periodo 2016 – 2019, en el lineamiento “Ibagué lucha contra la pobreza, la inequidad social y la exclusión” Jaramillo prometió mejorar 47 instituciones educativas para la implementación del programa de jornada única.  

La Secretaría de Educación de Ibagué también publicó dicha promesa en su portal web. A finales de este año está previsto que sean entregadas 15 instituciones, otras 11 serán entregadas en el primer periodo de 2020. Por esto, la promesa de implementar la jornada única en Ibagué se embolató.  

El 8 de diciembre de 2017 se publicó un informe sobre la implementación de la jornada única en el municipio de Ibagué. En su componente de infraestructura, están contempladas 28 instituciones educativas que realizarían las obras necesarias para que pudieran implementar la jornada única. Diecinueve de las 47 que estaban dentro del programa fueron omitidas. Las instituciones incluidas dentro del informe, en su mayoría, se encontraban por aquel entonces en la fase de diseños o de curaduría. Solo la Institución Ambiental Combeima contaba con licencia de construcción ya establecida.  

El 17 de octubre de 2018, la alcaldía de Ibagué dio un comunicado de prensa en el cual se asegura que para el 2019 se culminarían obras en 26 colegios. Tatiana Aguilar, secretaria de educación, aseguró que:

“Vamos a entregar la mayoría de las obras hasta el 31 de diciembre de 2019. Sin embargo, si se presentan inconvenientes, algunos de los colegios quedarían al menos en un 90% de ejecución y podrían ser entregados en febrero del 2020”.

Además, mencionó la creación de un plan de contingencia denominado “Doble Jornada por la Jornada Única”. En él, los contratistas de obra, interventores, FFIE y la Alcaldía se comprometieron a duplicar esfuerzo para cumplir con los cronogramas y entregar las obras con al menos un mes de anticipación. 

El 25 de abril de 2019, la Alcaldía de Ibagué de nuevo dio un comunicado de prensa expresando el estado en el que se encontraba el proyecto de la implementación de la jornada única. Esta vez decía que para finales de este año se entregarían “15 nuevos colegios de Jornada Única en Ibagué, mientras que otros 11 quedarían en obras para que sean entregados en el primer semestre de 2020”, esto de acuerdo con el Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa, FFIE. 

Tatiana Aguilar, en este mismo comunicado, asegura que el proyecto de infraestructura escolar presentó retrasos debido a que los contratistas elegidos por el Gobierno Nacional incurrieron en incumplimientos en los cronogramas de entrega de los estudios y diseños, también en la ejecución de las obras. 

A la fecha, no se ha hecho pronunciamiento sobre las 21 instituciones que aún no han iniciado su proceso de vinculación al programa de jornada única escolar.

 

Conformar un centro de atención ambulatoria destinado a la drogodependencia

No cumplida

Dentro del programa de gobierno propuesto en la candidatura de Guillermo Alfonso Jaramillo, se prometió la conformación de un centro de atención ambulatoria destinado a la drogodependencia.

“He propugnado porque se entiendan y se manejen los problemas de la drogodependencia como un asunto de salud pública que merece toda la atención del Estado”, enfatizó Jaramillo en dicho documento. Sin embargo, a la fecha, tal centro de atención ambulatoria no existe.  

El 2 de septiembre de 2014, antes de la posesión de Jaramillo, se decretó la creación del Comité Municipal de Prevención y Control de Drogas (CMPCD) del municipio de Ibagué. Este comité fue adscrito a la Secretaría de Salud Municipal con el fin de proporcionar un espacio interinstitucional para la formulación, ejecución y evaluación de programas relacionados con la prevención y control del consumo de estupefacientes. Este comité no opera como una dependencia. Su manera de actuar es a través de juntas para la llegada de acuerdos operativos de las entidades que la conforman. 

Pese a esto, en Ibagué no existe un centro de atención estatal que esté destinado de manera exclusiva a la atención de personas con problemas de consumo de sustancias psicoactivas. Las dependencias encargadas de esta función dentro de la alcaldía son: la Secretaría de Bienestar Social, la Secretaría Desarrollo Social Comunitario y la Secretaría de Salud

En el Plan de Desarrollo presentado por Jaramillo luego de su posesión no hay metas que estén relacionadas con su propuesta de crear un centro de atención ambulatoria de este tipo. La única referencia que hace frente al tema es la priorización de estrategias para prevenir el consumo de sustancias psicoactivas:   

“El perfil epidemiológico de Ibagué permite evidenciar eventos de alta magnitud en morbi-mortalidad que deberán ser priorizados a fin de impactar positivamente el comportamiento de la salud tales como consumo de sustancias psicoactivas”.

El último registro del CMPCD data del 2 de julio de 2016. En él, se habló sobre los actores encargados de distribuir drogas, y se estableció que la Administración Municipal con apoyo de la Secretaría de Gobierno, la Sijin y la Policía se encargarían de articular en operaciones dirigidas a combatir el tráfico. De nuevo, no se llegó a un acuerdo para conformar un centro de ayuda para personas con problemas de consumo de sustancias psicoactivas. 

En el mismo año se estableció el Plan Integral Departamental de Drogas. En la segunda línea estratégica se estipuló la reducción del consumo de drogas. Allí se propone “mejorar la oferta, el acceso, la oportunidad y la calidad de la prestación de servicios de atención a los consumidores de sustancias psicoactivas”. La manera en la que la administración ha tratado cumplir es mediante la ayuda que proporciona la Secretaría De Bienestar Social a la población habitante de calle que quiere acceder a un programa de desintoxicación. 

En el 2017, la Alcaldía de Ibagué publicó el Estudio Exploratorio de Prevalencia del Consumo de Sustancias Psicoactivas en la Ciudad de Ibagué. Este estudio explica de manera detallada la problemática de salud pública relacionada con la drogadicción y da la recomendación a la secretarías de Salud y de Bienestar Social para que presten especial atención a la población que manifieste el deseo de tratar sus adicciones mediante la instalación de centros de escucha y acompañamiento psicosocial en lugares estratégicos de la ciudad. Dichos centros, a la fecha, no existen. Lo único que hizo la administración fue darle una sede propia a la Secretaría de Desarrollo Social Comunitario.  

El 31 de julio de 2012 el Congreso decretó la Ley 1566, la cual dicta que las entidades que conforman el Sistema General de Seguridad Social en Salud deben atender a la población que posea afectaciones de cualquier tipo por el consumo de sustancias psicoactivas. Sin embargo, a pesar de que en Ibagué operan diferentes fundaciones que tienen el propósito de ayudar a personas con adicciones, en el Tolima solo existe un centro especializado en ayuda a personas con problemas de adicción a sustancias psicoactivas, que es el Hospital Especializado Granja Integral E.S.E. en el municipio de Lérida.

Sábado, 26 Octubre 2019

La llegada de migrantes venezolanos a Ibagué no es una de las causas del aumento del desempleo de la ciudad

Por José Reinaldo Morera Molina

Una emisora les dijo a los candidatos de la alcaldía de esa ciudad que uno de los factores del desempleo es la llegada de venezolanos para preguntarles qué harían al respecto, pero esta afirmación va en contra de los datos disponibles.

La semana pasada BluRadio publicó un video en el que se les realizaban algunas preguntas a candidatos a la alcaldía de Ibagué, como parte de su sección “Los Candidatos Responden”. En el preámbulo de una de las preguntas se afirmaba lo siguiente:

“Según el último informe del Dane, con una tasa de desempleo del 14,2 por ciento, Ibagué es la sexta ciudad del país con mayor índice de desempleo. Uno de los factores es la migración de venezolanos que están desplazando la mano de obra de los ibaguereños y por este motivo ha aumentado el trabajo informal”.

Si bien es cierto que la ciudad posee una tasa de empleo del 14,2, no es la sexta ciudad con mayor índice de desempleo. El último boletín técnico del Dane posiciona a la ciudad en la séptima posición. En orden son: Quibdó, Cúcuta, Valledupar, Riohacha, Armenia, Florencia e Ibagué. Además, en ese boletín no se menciona ningún indicador que relacione a la migración venezolana con el desempleo.  

Según Carlos Eduardo Barrios Vásquez, asistente técnico del programa Ibagué Como Vamos, para determinar qué tan cierta es esta afirmación, es necesario comparar la tasa global de participación (TGP), la tasa de ocupación (TO) y la tasa de desempleo (TD) de la ciudad entre el periodo de 2015, año en el que incrementó la migración venezolana de manera significativa, a 2019. Estos datos hacen parte de las estadísticas del mercado laboral del Dane

La migración de población venezolana debería significar un aumento de las personas que están dispuestas a trabajar en Ibagué, asegura Barrios, sin embargo, en 4 años la tasa global de participación (TGP) pasó del 70,1% (2015) al 62,1% (2019). Eso significa que la gente que quiere y puede trabajar en Ibagué viene cayendo, no aumentando como se pensaba. La tasa de ocupación (TO) es el indicador de la capacidad que tiene el territorio para absorber mano de obra. Esta ha bajado del 61,9% al 52,5% en este mismo periodo de tiempo. Eso significa que la razón por la que las personas están dejando de trabajar en Ibagué es porque se están destruyendo puestos de trabajo, no por la llegada de población venezolana a la ciudad. 

Ahora bien, la cantidad de ciudadanos venezolanos que han llegado a Ibagué es de 3.805, de acuerdo con los datos de Migración Colombia. De estos, el 67,2% están incluidos en el indicador de tasa de ocupación según el módulo de migración del Dane. Además, la proporción de la población con una ocupación informal en la ciudad en el 2016 fue del 58,1%, en lo que va corrido del 2019 esta cifra es del 52,8%. 

La informalidad es un escenario en el que probablemente la mano de obra venezolana podría reemplazar a la ibaguereña dado a las condiciones en la que se establece, dice Barrios, pero sus porcentajes vienen cayendo. Entonces no hay razón para creer que se está empleando más población venezolana en condición de informalidad, por lo cual, no se puede atribuir a la llegada masiva de migrantes venezolanos un aumento de la informalidad o del desempleo. 

RedCheq